jueves, 4 de junio de 2009

A PROPÓSITO DE LA HONDA SHADOW 750

Después del viaje a La Toscana que encontraréis unas planas más abajo, decidí realizar, una semana más tarde, una excursión a tierras valencianas sin prisas y con mucho relajo –unos 1000 km aproximadamente-, pero esta vez a bordo de mi otra moto, la Shadow VT siete y medio. (Podéis ver la prueba en este mismo blog).
El motivo fue aprovechar un paréntesis de buen tiempo y ver a unos familiares de Bicorp, pueblo de paso y también de moda entre moteros de la zona por estar situado en la base de la sinuosa y estrecha carretera, aunque recién asfaltada, que asciende a Millares y después continúa hacia Dos Aguas en medio de parajes muy interesantes.




LA MOTO MILAGROSA

Hay recorridos que dependiendo del tipo de moto pueden ser rápidos y excitantes, sobre todo si acabas de pasar un coche camuflado de la Guardia Civil. La Shadow es simplemente una bonita moto que hace que los viajes... sean simplemente bonitos; tanto, que casi forma parte del paisaje; eso sí, a velocidades de camión. Punto, sin más. Como otras customs.
Antes de partir y precisamente aquel día, me sentía el cuerpo dolorido especialmente en la zona de las cervicales –el efecto primavera, supongo-, y como es una moto con la que no he hecho mucha carretera, lógicamente me tomé el viajecito desde el principio con bastantes dudas y reservas sobre el futuro de mi estado físico.
Si me habéis leído anteriormente, comento de la Suzuki Strom 650 que su confort y prestaciones son de alto nivel. Pero aun siendo una trail, las piernas van algo dobladas sobre las estriberas, y no muy lejos de cualquier moto de sport-turismo (el asiento de la 1000 es más plano y alto, y mejora en este sentido).
Tanto mi mujer como yo tenemos problemas de menisco en la rodilla izquierda, de tal manera que en el regreso de Italia, por autopista, nos teníamos que parar como máximo cada 80 ó 100 kilómetros obligatoriamente para relajarla.

En la Shadow. la posición del conductor no tiene nada que ver. Con el culo literalmente aposentado en su amplio asiento y las piernas estiradas hacia delante, no paré hasta después de que el cuentakilómetros me señaló que había cubierto 210 km. Y lo hice porque tenía que comer.
El restaurante era el mismo en el que hace 13 años me había parado en un viaje estilo “reto personal”, con destino también a Bicorp. Tenía entonces 50 años... y lo realicé en bici.
Paré la moto a la vista, me senté en una mesa y pedí un menú de pescadito.
Y aquí ocurrió lo extraordinario. Un descubrimiento digno de un gran artículo de la revista "Science".Y no va de broma.


EL CALAMAR ATRAGANTADO

Me estaba comiendo un calamar a la andaluza ya en el segundo plato cuando dirigí mi mirada a la tele que colgaba encima de mi cabeza.
En el canal de la 1ª y en un espacio de teletienda anunciaban un aparato de esos que suelen estar en los gimnasios y que consistía en que uno se subía encima, le daba al arranque y el engendro emitía unas vibraciones que se transmitían por la planta de los pies a todo el cuerpo, masajeándolo profusamente mientras una voz en off prometía mejorar el tono muscular, además de ofrecer otras virtudes como la activación perfecta de la circulación sanguínea. Se llamaba Vibromax, y te lo vendían además con cuentapasos incorporado.
Lo vi claro. Casi me atraganto con el resto del calamar que me estaba zampando y fue en ese mismo momento cuando me apercibí realmente de que mi body estaba ufano como un plumero y mis piernas, que fueron bien descansadas a lo largo del recorrido, sin el menor atisbo de cansancio.
¡Entonces lo comprendí todo! ¡Era eso!
El bicilíndrico de la Shadow destila unas amortiguadas y redondas vibraciones -a partir de hoy las denominaré “vibraciones mecanicoterapéuticas”- que provienen de un pistoneo al que situaría “en su punto”, y que consiguen, por medio de las plataformas distribuir a los pies y después al resto del cuerpo el mismo efecto que preconiza con gran alarde el Vibromax. Y puestos a fardar de accesorios, si aquel lleva cuentapasos, la VT también lleva cuentakilómetros.
A Bicorp llegué, contra todo pronóstico, sin ni siquiera hormigueo en las manos. Tengo curiosidad por saber si con el amplio abanico de vibraciones altas, medias y bajas de las otras customs el efecto “mecanicoterapéutico” funciona igual. Estoy interesadísimo.
¿Alguien ha notado algo al respecto?







DUNLOP O BRIDGESTONE

Hace unos días decidí cambiar los neumáticos de esta Honda - llevaba Dunlop- por unos Bridgestone.
Intuía lo que iba a pasar y acerté. No es mérito de adivino, simplemente es una constatación personal que se ha vuelto a repetir después de probar estas dos marcas en un megascooter Tmax 500 que tuve anteriormente.
Explico en la prueba de la Shadow que hice que una de las cosas que me llamaron más la atención fue la facilidad que tenía para moverla en parado. Llevaba montados de origen unos Dunlop. Parecía un scooter...
Lo primero que noté al subirme encima con los Bridgestone recién montados es que a aquella moto le habían aumentado por arte de magia los kilos. Con las mismas presiones, 2 kilos delante y 2 kilos detrás, daba la sensación de que se había vuelto más pesadota y menos ágil. Increíble.
En cambio, en marcha se mostraba -¡lo sabía!– más dulce, cómoda y previsible que con los Dunlop.
Éstos, y fue el motivo del cambio, tienen una carcasa más dura y menos elástica – eso creo yo- que hace que se noten más los baches y las rugosidades del piso, siendo también más sensibles a las líneas longitudinales de la ruta, mostrando ligeros bandazos laterales. Su comportamiento es seco.(tengo que decir que llevaban un desgaste de 6.000 km.)
Puede influir que la propia rigidez de la banda de rodadura sea más estrecha, y por ello y en parado se domine mejor. Eso al menos tiene dos ventajas: en asfaltos muy abrasivos y en largas distancias pueden durar más. ¿Diseñados para la Ruta 66?
Y la otra es que siempre sería más fácil vender esta máquina a alguien poco experimentado y temeroso del peso de la moto si calza unos Dunlop que unos Bridgestone. Le daría más confianza al moverla en parado, sin duda.
Los Dunlop, aunque sean duros, son más sensibles si tienen que soportar una o dos personas, y es un coñazo el tener que ir ajustando las presiones y regulando el tarado de los muelles constantemente. Puede parecer una contradicción, pero es así. No me preguntes por qué.
Los Bridgestone tienen un arco más amplio de tolerancia con carga. De hecho, los he probado pasándome muy de rosca con sus presiones y podía rodar potablemente sin rebotes espectaculares, lo que indica la bondad del diseño y la goma. Hay que regular menos cosas yendo con dos plazas. Eso sí, no sé cuánto durarán.
He encontrado su punto de presiones óptimo - se mueve mejor en parado- con 2.2 delante y 2.3-2.4 detrás, yendo solo.
Además, sube algo la distancia al suelo, ya sabes. Por cierto, le he mejorado este apartado simplemente colocando una arandela gruesa de dos o tres milímetros entre la plataforma y el soporte, logrando así más altura de la parte exterior de la plataforma -es lo que arrastra por el piso-, que creo que debe de ser de 1 ó 2 cm mas. La ley de la palanca. Todo es física.



UN CERO PATATERO PARA HONDA

Durante el cambio de los neumáticos fue realmente penoso extraer el conjunto de la llanta y la goma trasera, y eso que se realizó en un taller especializado de gran solvencia de Barcelona incluso en competición. Después de arduos esfuerzos, y casi una hora de tira y saca, se pudo hacer el cambio.
Puede que el modelo anterior al 2008 de un solo escape esté mejor preparado para ello, pero no me quiero imaginar pinchar en pleno viaje en Anchuela del Campo, por ejemplo.






UNA BUENA IDEA

Lo es. Imagina que vives en Barcelona, Valencia o Sevilla, tienes cuatro días de fiesta y tienes programado un viaje a Galicia en moto. Bien. Has de ir y has de volver y sólo para llegar hasta allí te zumbarás mil y pico de kilómetros hasta llegar a A Coruña y otros tantos de vuelta hasta tu casa. ¿2.500?
Las autopistas y autovías antes eran divertidas, porque podías ir a 180 por hora. Ahora no, por los motivos que tú conoces. Sin embargo, gastarás probablemente la tercera parte de la vida de tus neumáticos durante el viaje de ida y vuelta. O la mitad. Y probablemente harás algunas etapas con pernocta por el camino.Mas dinerito. Y gastaras aceite. Y gasolina. Y peajes -en Cataluña los pagamos a punta pala-. Y al final, y en el mejor de los casos, sólo tendrás la mitad del tiempo de tus minivacaciones para patearte “A terra das meigas”.
Suma todo y calcula lo que te cuesta un billete de avión de bajo coste, en un vuelo que como máximo será de hora y media, sentadito y leyendo Solo Moto.
¿...Y la moto?
La moto te la llevará la compañía LVT -entra en su web- con mimo y a un precio que al final te saldrá a cuenta. Orientativamente, un trayecto te puede salir por 200 y pico euros... ¡Ah!, y al asunto le habrás ganado más tiempo para disfrutar rodando con tu moto por aquellos lares. Por ejemplo, dos días más. Que eso es oro.
Otra opción es utilizar el transporte en un solo recorrido.
Yo he contratado a la empresa LVT varias veces con plena satisfacción. En cambio, no tengo buena experiencia con otra compañía.... Júrolo.
Si hay que decirlo, lo digo. Y además los incluyo en el publiamigo motero. ¡Ale!

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Me parece muy curioso el tema de la vibración de la Shadow pues no hace mucho me hicieron un comentario similar relacionado con otra Honda...
no estaría mal estudiarlo un poco mas... parece interesante. ALEX

pajarel dijo...

yo tengo una shadow 750 y he recorrido españa entera con ella y es un placer.....
yo mido 1´90 y peso 120 kls y a mi me lleva 160 kms hora es muy comoda y el problema que tengo es que cuando la cambie no se que moto me comprare...estoi pensando en la vtx1800...

Jotace dijo...

Intresante el análisis de las vibraciones terapéuticas, a veces ese movimiento hace que nos cansemos menos o que el paso de los kms sea más llevadero.
Con una MT-01 que tiene evidentes síntomas vibratorios, no tengo problema en articulaciones ni huesos al montarla. Solo el habitual dolor de culo una vez que superas la hora y media de ruta.
Un saludo Jaime, aun recuerdo esos artículos tuyos en el Solo Moto 30 allá por mediados de los 80.

Juanlu dijo...

Pero viendo el catálogo Honda la actual Shadow es Honda VT 750 S, que tiene sus diferencias con la que he visto de Jose Mª en las fotos. Posición de conducción,manillar diferente, altura de asiento más elevada, más básica (cadena, tambor atrás, etc.) Y un precio buenísimo (6.500 €).
Pero no sé si valdrá también para curar lumbalgias ...
Saludos,

Anónimo dijo...

Hola José María, soy Miquel Angel. Por fin ya he leído tu blog, especialmente los dos artículos que me recomendaste. Solo tengo que decirte que espero que puedas solucionarme lo que no han conseguido solucionar ni can Ruti ni la Mayo Clinic, solo con tu HOnda Shadow 750 y los masajitos terapéuticos que da. Un saludo
p.d.: Espero ir con esta Honda por las interminables carreteras del desierto de Arizona :-)

Pepo Cantó dijo...

Bueno, llegó por fin el momento de cambiar ruedas y te hice caso. He puesto unas Bridgestone y tengo que darte la razón en todo lo que dices de ellas. Yo voy con 2 delante y 2 detrás (como los elefantes en un seiscientos) y la moto es mucho mas estable, en las curvas me da mucha más seguridad, en fin, un cambio a mejor sin duda.

Anónimo dijo...

Hablando de vibraciones terapeuticas

Soy italiano y vivo en España desde el 2006 pero cuando decidí en el 2011 comprar una MOTO GUZZI BREVA 750 usada, la pase cruda en cuanto por mucho buscar encontré solo 3 en venta en toda la penisula y la más cercana a 800 km ! Despues de pensarlo un rato decidi comprarla en Italia donde habia muchas en venta en una famosa web http://moto.it
[Por cierto, la aconsejo a todo los moteros de España ya que dispone de traductor automatico y es una autentica mina de informaciones moteras ]

Así que encargué mi hermano, otro motero de toda la vida, de ver y comprar una que habia encontrado cerca de casa, y aprovechando de las vacaciones me fue p'allá en avión traendome dos maletas originales compradas en España.

Por mala suerte... a los tres o 4 dias que rodaba con ella todavia no me habia acostumbrado viniendo de la condución de un gran trail como la HONDA XLV 750, y un chaval con una Kawa deportiva a un semaforo.. primero arranca como un cohete y luego se me para casi en frente. Intenté sortearlo pero se desplazó justo en mi trayectoria y no me quedó más remedio que tirar del freno delantero para no atropellarlo.
Iba a unos 30 km/h y los Brembo Oro, que no tienen nada que ver con los frenos de mi vieja trail del '85, me bloquearon la rueda delantera justo cuando pisaba la verniz blanca de una paso peatonal y me fue en tierra dandome con el exterior de la rodilla izquierda contra el bordillo de la acera, recién cambiados por l'ayuntamiento, por unos en precioso marmol blanco con cantos afilados!

A sangre caliente, pude levantarme y repartir con la moto, que gracias a las maletas laterales que se llevaron el golpe, solo acusaba una leve torsion de la palanca del freno, pero pasé los siguientes 3 dias en la cama ya que la pierna no me sustentaba, y muy preocupado porque el acidente pasó de jueves por la noche y el martes siguientes tenia que volver en España en moto.

No me hice visitar de un medico, por miedo que me escayolara la pierna, impidiendome de volver en moto que como sabemos todos, sobretodo la Guardia Civil, no se puede conducir escayolado (bueno, mi hermano lo hacia pero eso eran al final de los '70, mientras en tiempos aún más miticos, en el 1925, el gran piloto Tazio Nuvolari hasta ganó una carrera a Monza conduciendo escayolado en posición de carrera ;).

En fin, el domingo conseguí ponerme de pie y andar con una cacha, el lunes llevar la moto a controlar al taller y el martes viajar los primeros 350 km hasta el puerto de embarco por Barcelona. Cada vez que paraba sacaba la cacha, una de esa de montaña telescopica, que llevaba puesta en la manilla de la maleta. He de decir que bajarse de la Guzzi y ir con la cacha estilo House tiene su punto con las mujeres jejeje.

Y las vibraciones terapeuticas ?

En Italia, teniendo que cruzar los Apenninos por curvas reviradas no difrute de ellas. Pero una vez en España percorriendo en un dia los 800 km casi rectos de Barcerlona a León, viajando a velocidad de cruzero a 110 km/h descubrí que entre 4200 y 4500 revoluciones hay un punto en el cual la Guzzi vibra magica y terapeuticamente y apoyando el tallon en la estribera, las vibraciones llegaban hasta la rodilla y en las largas horas de recorridos pude disfrutar de esas vibraciones anestetizantes y placenteras que me aliviaron el dolor hasta hacerlo desaparecer.
Es más, gracias a la tensión que tuve que hacer con el cuello para contrastar el fuerte viento que habia por la Rioja hasta me pasó una fastidiosa tortícolis que traia de Italia.

El dia siguiente me fue de mi medico de confianza Fulgencio, motero, piloto de aviones, acupuntor y mucho más, que me confirmó que la rodilla estaba astillada y en tres sesiones de acupuntura y dos inyecciones de cartilago me puso nuevo, tanto que a las dos semanas ya no me acordaba del acidente y hice un trekking de 25 km por las montañas de Asturia.
Un saludo motero
Damiano