martes, 13 de octubre de 2020

VESPA 300 HPE. LA MÁS ENCANTADORA, SIEMPRE EN FORMA. (PRUEBA).

 

La leyenda continua con la Vespa 300 HPE.
Debajo, un viaje a Mónaco que hicimos... en 1964.

Si te soy sincero, no sé cómo comenzar este post, que es una cosa que me suele ocurrir cuando la protagonista como en este caso, es parte de una leyenda. Lo que sí se de entrada es que algunos lectores que me siguen habitualmente pasarán del artículo porque, ya me lo han hecho saber en otras ocasiones, no les interesan las scooters. Y me sabe mal porque los scooters son también motos, aunque algo diferentes, y si no te has ido todavía te diré que fueron tan protagonistas como ellas en los viajes por carretera. Pero eso ocurrió hace muchos años.

 La madre de todas las scooters nació en 1946 de la mano de Piaggio y la compañía que la fabricó ya construía trenes, autobuses o camiones e incluso aviones durante la Primera Guerra Mundial primero, en una fábrica industrial en Pisa en 1917 trasladándose poco después a Pontedera al acabar la contienda.

La verdad es que Piaggio las pasó magras ...porque quedó sumida en la ruina al acabar la Segunda Guerra Mundial ya que sus instalaciones fueron bombardeadas y aniquiladas. Pero ... resurgió de sus cenizas.

Rinaldo Piaggio junto con sus hijos Enrico y Armando decidieron, al acabar la guerra y ante una Europa devastada, crear un vehículo sencillo, barato y práctico. Encargaron el proyecto a Corradino D’Ascanio, un ingeniero aeronáutico que se puso a trabajar sobre la base de las pequeñas motos del Ejército que utilizaban los paracaidistas. Él fue el verdadero inventor de la Vespa, un vehículo que al poco tiempo se convirtió en mito.

El primer prototipo de 1945 contaba con el cambio de 3 marchas en el manillar, un sistema de suspensión delantera con un mono brazo como el de los aviones y un chasis envolvente con base tubular. Enrico Piaggio cuando vio el MP 6, la definitiva primera scooter lista para la serie, se rascó la nariz, rodeó la moto y soltó la frase ya conocida: !Parece una avispa!. Y el nombre de Vespa quedó acuñado para los siglos de los siglos en ese momento.

 

La primera Vespa de 98 cc de 1946.

 

LAS PRIMERAS AVISPAS

 La primera “avispa” llevaba un motor de 98cc de 3,2 cv y apareció en el mercado italiano con gran polémica entre los que quedaron entusiasmados por el invento y sus detractores que eran partidarios de la moto convencional, la de toda la vida y que se miraban aquella cosa de ruedas enanas como un bicho raro que para más inri recordaba al pato Donald de Disney.

Un año después, en 1946, apareció la 125 cc y en 1950 ya se contaban 60.000 unidades fabricadas, todo un éxito de los Piaggio, y poco después en 1953 ...eran ya 170.000 los scooters que rodaban por Europa.

Ese mismo año inició Moto Vespa SA la fabricación en España como lo había hecho antes también Alemania bajo licencia. Este mítico y original scooter de líneas suaves y redondas, y que se ha fabricado en 13 países, lleva vendidas casi 19.000.000 millones en todo el mundo. Un vehículo que ha basado su éxito en su concepto de limpieza y gran protección y que genera simpatía allá donde va y ... mira, qué quieres que te diga... a mí siempre me ha parecido, por sus suaves líneas traseras, hasta un poco sensual. ¿O no?

Lo digo ahora, antes de empezar: La última realización salida de la fábrica italiana, la 300 HPE, es el scooter más bello de líneas... y me atrevo a decir... jamás construido. Apelo a tu sensibilidad artística: Pon esta Vespa 300 al lado de la scooter BMW 400 GT o S, es igual. Míralas bien. Ahora,... ale hoop... ¿qué te ha parecido la experiencia ?.Sigamos.

 En 1955 aparece la 150 GS, una máquina que ya ofrecía ...prestaciones “más deportivas” con sus 8 cv y cambio de cuatro marchas (las anteriores eran de tres). Llevaba neumáticos mayores de 10 pulgadas y un asiento tirado de dos plazas como lo hacían ya la mayoría de las motos en la mitad de esa década abandonando los dos asientos separados.

Destacaría entre los innumerables modelos realizados la Vespa 125 Primavera de 1968, todo un récord de fabricación durante años y un icono de la gente joven...de antes y muy estimada en la actualidad.

En los casi 75 años de vida de la Vespa se han fabricado unos 150 modelos. En 1967, yo tuve una 160 GS del 62 aunque mis scooters en los años sesenta eran Lambrettas. Tuve una 150 “trucada” a 200cc con un cilindro y pistón de Bultaco Metralla y después una 175 TV. Corría rallys y carreras con ellas. Y viajaba también. No se me olvidará un viaje turístico que hice a Mónaco en 1964 con mi scooter Lambretta 150 de 5 cv y varias Vespas. No había apenas autopistas en Francia -no estaban hechas- y la mitad del viaje lo hicimos bajo una tormenta y unas inundaciones de aúpa. Hace unos años volví a Mónaco con mi mujer en scooter (eso sí, en una Burgman 650) para recordar aquel viaje que había hecho 50 años antes.


Con mi Lambretta en el viaje a Monaco en 1964
 

LA FUERZA INAUDITA DE LOS CLUBS VESPA

En aquella época cada ciudad europea -y esto es literal- contaba con un Club Vespa. En España rara era la población importante que no lo tuviera. Se celebraban reuniones vespistas aquí y en cualquier lugar de Europa todos los fines de semana - hoy en día en menor medida se siguen haciendo concentraciones y encuentros de Vespas y Lambrettas - y si te acercabas a la montura de cualquier participante podías ver bien atornillado en la plancha del escudo de su scooter un anagrama o emblema del Vespa Club al que pertenecía. El diseño siempre era el mismo: una planchita que representaba un piñón de engranaje, con un logo de la ciudad o el país de procedencia.

Recuerdo en casa de mis padres una caja llena de escuditos entre los que había uno del Vespa Club Besançon, otro del Club Vespa de España y otros dos del Vespa Club Hannover y del Vespa club Andorra y varios del Vespa Club Hospitalet. La gente los coleccionaba y se los intercambiaba como si fueran cromos.

Sobre aquellos vehículos pequeños que apenas tenían suspensión se fraguaban grandes viajes. Me acuerdo a mediados de los 50 del Club Vespa de Barcelona que estaba situado en la calle Balme tocando casi a Travesera y del cual mis padres eran socios. De aquella calle, que era y es una arteria importante de la ciudad, salían muchos fines de semana de excursión 30 o 40 vespistas y de vez en cuando organizaban viajes tipo Barcelona – París, Barcelona - Lisboa o un Barcelona -Sevilla, por ejemplo. Más que un viaje aquello era toda una aventura.

Ponte en situación Una Vespa de 5 cv de potencia que llegaba a 75 kmh a morir, cargada de bolsas y una maleta sobre el escudo delantero y a veces encima con dos vespistas dispuestos a tragarse 1000 kms de ida y otros tantos de vuelta ...por las carreteras de entonces. Hoy eso es una risa hacerlo sobre una BMW 1250 cc de 125 cv con sus gadgets electrónicos y suspensiones de ensueño. (Mmm...podría ser que el poseedor de esa BMW tenga como segunda moto una Vespa porque fue el propietario de una en otros tiempos). Mi padre, que también era fotógrafo, siguió en moto muchas vueltas ciclistas y en una ocasión siguió con su Vespa 125 el Giro de Italia a finales de los años 50.

 

Bella y con estilo, la mires por donde la mires

A veces cuando muy de vez en cuando se me aparece en la carretera un viajero auténtico con su Vespa (la verdad es que ya veo muy pocos), me dan ganas de aplaudirle fuerte. Sobre todo porque esa humilde scooter ha escrito muchas páginas de historia por las carreteras de ...todo el mundo.

Pero aquel pato Donald de ruedas pequeñas que fabricó Piaggio en 1945 logró además algo increíble: una moto de leyenda que perdurara 75 años. La “Vespa” se convirtió en mito rápidamente. Mostraba una forma de ser, un estilo de vida al que se apuntaron gentes diversas y muy ligadas al mundo del arte, la moda o el ...curro diario. Los “lambretistas” siempre fuimos muchísimos menos que los vespistas y eso que realmente la Lambretta era más estable y cómoda - tenía ubicado el motor en el centro del chasis - pero lo cierto es que nunca les hicimos sombra.

Fue, les guste o no a sus detractores, una fuerza muy potente y que contaba con más masa social que todas las demás marcas de motos. ¿Cuántos clubs de   BMW, Guzzi , Gilera, Laverda, Norton, BSA,Triumph etc habían en Europa en la década de los 50,60,70 o 80... ? Los Vespa Clubs se podían contar por miles en el mundo. Una filosofía que arrastraba tantos seguidores en Europa cómo lo hacía ...Harley Davison en EEUU y por motivos contrapuestos: Una Vespa generaba simpatía, mientras una Harley ...daba miedo. 

 

Una scooter fina y algo ...voluptuosa.

VESPA 300 HPE, LA SAGA CONTINUA

Hace casi 18 años Vespa introdujo un cambio sustancial en su scooter con el modelo Gran Turismo ya que cambió su eterno motor de dos tiempos por uno de 200 cc y cuatro tiempos. El chasis era mayor y las ruedas pasaron a ser de 10 a 12 pulgadas. En el 2006 incorporaron la inyección electrónica y aumentaron su cilindrada a 250 cc. En el 2010 apareció una versión más potente que se denominó Vespa SuperSport, con 300 cc (278 cc) y 22 cv.

Han pasado 10 años y en la actualidad el último y actual modelo Vespa 300 HPE (High Performance Engine) de 23.8 cv a 8250 rpm ostenta el cetro de la “avispa” más potente jamás construida.

No ha sido fácil conseguir una para esta prueba. Intenté desde hace tiempo localizar alguna de pruebas en Italomotor, Motos Paya y Vespa Balart, concesionarios oficiales de Piaggio en Barcelona y Mataró. No hubo manera, no tenían ninguna de pruebas, pero ni antes - y de eso hace un año - ni ahora. He llegado a la conclusión que precisamente por ser la Vespa 300 el ojito derecho y bonito de Piaggio ,... no tienen ningún interés en promocionarla. Se vende sola. Les da igual y ellos saben muy bien porqué.

Generalmente, quien compra una Vespa compra historia, la de la propia scooter que ha sobrevivido a lo largo de los tiempos y muchas veces la del propio comprador porque en algún momento de su vida, en su casa, ha habido alguna. Esta comunión es la que hace -como ocurre con Harley Davison, que sus compradores siguen siendo gente de cierta edad cincuentona y sesentona- a la Vespa, a través de sus diversos modelos, que se siga vendiendo y parece que bien especialmente y también entre las chicas.

Al final y gracias a mi amigo Joan que es un enamorado de las motos clásicas tuvimos la 300 HPE por la sencilla razón que, vista la imposibilidad de que no se podía probar, se compró una muy bien cuidada de segunda mano y con apenas un año.

 

Ruteando por la Toscana.... no, no..., por Vilanova de la Roca.

Aunque hablamos de toda una Premium, si lo valoramos fríamente no es una scooter barata ya que ronda lo que cuesta, por ejemplo, una Yamaha X Max 300: más o menos sobre 6000 €.

Yo he tenido una Yamaha 300 y va muy bien. Sin embargo, aunque la X Max, la Kymco, la Forza y tantas otras ofrecen cualidades dinámicas mejores y le ganan en capacidad de carga …, lo siento, nunca tendrán el feeling de una Vespa. Sí, se puede decir que existen... los scooters y las Vespas.

 Además, ¿tú te imaginas a cualquiera de los scooters del mercado viajando con una maleta sobre un soporte en el escudo delantero? ¿Ves? La Vespa es la única que puede hacerlo y encima extraerás sonrisas de complicidad con la gente que te vea por la carretera. Pon una maleta delante a una TMAX 560. No pegaría ni con cola. Mirándola por donde la mires, el diseño limpio y sin protuberancias de la Vespa actual es -y sobre gustos no hay nada escrito- bellísimo. Diferente a cualquier scooter. Especialmente, esta 300 de chasis grande....o del pequeño de la Primavera 125.

Ah...¿que no corre tanto como las scooters modernas de hoy? Bien, si eso es lo que te interesa es que tú no has estado ungido por D’Ascanio y sus influjos etéreos y sensoriales a través de los tiempos. Reconócelo, a lo mejor... tú no has sido elegido para tener una Vespa.

 De acuerdo, cuesta algo más de 6000 “chufas” pero si pones lupa a los detalles acabas pensando que los vale. Aparte del diseño, una pintura impoluta recubre hasta el último cm del Vespone, como la llaman los italianos. Los remates están muy bien acabados y la parte delantera del bloque de la suspensión presenta un mecanizado de primer orden. Es de lo más bonito de la 300 HPS.

Detalles del baúl de La Vespa 300 HPE , 
el faro de LED y el deflector  superior,
una aportación personal... que funciona.

A día de hoy se ofrecen 5 opciones sobre la misma base: GTS, GTS Súper, GTS SuperSport, GTS Touring y GTS Súper Tech (equipa una pantalla TFT con conexión Bluetooth al teléfono) cuyas diferencias radican en los diferentes equipamientos, colores y acabados. La iluminación de esta 300 HPS es en su totalidad LED. El chasis es como en todas las Vespas, de acero auto portante. La suspensión funciona a través de una bieleta que ha sido revisada y modificada de los anteriores modelos para conseguir una amortiguación más efectiva y cómoda. Con el ABS pertinente monta el sistema de control de tracción ASR exclusivo de Piaggio. Frena, a pesar de sus ruedas de 12, bastante bien.

La potencia que desarrolla este motor es de 23,8 cv a 8.250 rpm, el más potente que ha montado nunca una Vespa. Su par no está nada mal: 26 Nm a 5.250 rpm, un 18 % más que el anterior modelo. Su consumo es buenísimo: unos 3 litros y algo más si la apretamos.

Todas estas mejoras se han conseguido con una nueva culata y válvulas mayores que trabajan con diferentes tiempos de accionamiento y un nuevo pistón que optimizan al máximo el funcionamiento de los elementos del motor. El conjunto de la transmisión también es nuevo adoptando nuevos elementos como la gestión electrónica. (ECU Magnéti Marelli MIU G4), la correa del variador y nuevos ajustes de la misma.

El vano motor es extraíble y deja al descubierto una gran accesibilidad del motor muy útil para trabajar en él. Por cierto, debajo del asiento -muy bien acabado- no caben dos cascos jet como dice la fábrica sino uno con, eso sí, algo de espacio para diversos cachivaches. Se abre mediante un giro de la llave y también mecánicamente. El cuadro es digital con el cuentakilómetros analógico, una mezcla de épocas bien conseguida.

Caballete central y pata de cabra de serie para una scooter -y eso sí que es un puntazo competitivo- para un peso ligero de...148 kilos.

 

Va bien por carretera ,...dejando un margen de seguridad.

Se agarra muy fácil y aquí no hay medias tintas que valgan. La compacta X Max 300 pesa 179 kilos, una Honda Forza 300,182 kilos y una Kymco Súper Dink ,188 kilos. Además, son más largas. Esta última tiene 1.553 mm de distancia entre ejes, la Forza, 1510 mm, y la XMax 300, 1540 mm. La Vespa 300 HPE, 1.380 mm. 

Toma el peso, su corta distancia entre ruedas, su tamaño reducido de 12 pulgadas y mézclalo. Te saldrá un cóctel muy interesante: la scooter más ágil del mercado. Y la más rápida ,..ehhh ,...ante un semáforo .

Es fácil subirse a ella, nada lo impide, no tiene apenas puente. La posición es...la de toda la vida, como si estuvieras sentado en tu silla preferida con las piernas verticales y descansadas. Das al botón de arranque y un suave murmullo aparecerá inmediatamente. Nada de ruidos mecánicos de los antiguos motores de dos tiempos de las Vespas de siempre. Ni encontrarás  vibraciones.

No las hay en La X Max 300 porque es un motor rabiosamente actual y no las hay en este último modelo de Vespa porque su motor ha recibido muchos cambios interiores.

Arrancas y a medida que avanza la HPE lo hace suavemente, incluso te diría que, al igual que ocurría con la XMAX ,... demasiado suavemente. Te encuentras a 90 kmh en un santiamén pero, ya ves, encuentro a faltar algo de trepidación a la cosa, un poco de ...uuuuaaaaaaa..., de.... rabia. De 90 a 110 lo hace rápidamente y con algo más de esfuerzo puedes leer los 120 ...130 kmh. Es ideal para ciudad y sus rondas rápidas. La han diseñado para eso, para ir de aquí a allá, para pasear o... darle caña en curvas. Y siempre lo hace muy dulcemente.


Dulce de marcha,recorrer carreteras secundarias es todo un placer

¿LA SCOOTER PERFECTA?  NOOO...

 Vale, “la leyenda” no corre más allá de 120, eso sí, lectura de satélite. Aunque llega pronto a ello. El confort es ... !más que bueno! porque sus suspensiones son muy equilibradas y, quién lo diría de un scooter, efectivas y bien calibradas. (Hay muchas motos peores).

En curvas, y gracias a su poco peso, entra como una exhalación y se las come con patatas fritas ...aunque conviene mantener, eso sí, un cierto margen de seguridad porque su corto chasis y sobre todo sus ruedas de 12 pulgadas nos pueden dar un sustito si nos pasamos de rosca. Ahí hay diferencia, para que nos vamos a engañar, entre la X Max 300 e incluso una Daelim XQ 300 con ruedas de 14 y 15 pulgadas y de mayores dimensiones. Son más estables a velocidades mayores.

En recta, tres cuartos de lo mismo. Hasta 90 - 100 kmh vamos a ir bastante bien pero pasada esa velocidad notaremos como se va aligerando el tren delantero -su agilidad es un punto, pero su ligereza aquí juega en contra ya que ha sido un mal endémico de las Vespas de siempre- debido a la diferencia en el reparto de pesos aunque hay que decir que ha habido un gran trabajo en este aspecto en los últimos modelos Vespa. Aun así, sobre los 100 kmh notaremos que llevamos una scooter de tacto nervioso y bueno, poca broma, si se nos viene al coco soltarnos de manos. Mejor agarradita.

...y el mito continúa.

Es la parte más crítica. Esa scooter alargándola algo más de ejes ganaría sin duda más aplomo. Mientras eso no ocurra si yo tuviera una haría tres cosas para intentar mejorar este aspecto: Calzaría los mejores neumáticos, comprobaría regularmente sus presiones, le montaría la semi pantalla que veis y ...le instalaría encima el deflector Puig, que se puede ver en las fotos y que se lo dejé a Joan para probar. Y salió convencido. Es un viejo truco que utilizo desde hace años para mejorar la pisada delantera de alguna de mis motos. El efecto aerodinámico que se genera sobre el deflector - el viento presiona lo justo en esa zona- hace amorrar la rueda delantera consiguiendo una mayor superficie de contacto y por consiguiente una mejor estabilidad a alta velocidad. Y las Vespas lo necesitan.

Una scooter con un estilo diferente, una clásica de siempre -para muchos una moto de colección- que te hace sonreír nada más verla.

Me fui hace un par de años a Asturias con una Tricity 125 de 10 cv. Hace un mes hice una salida de varios días y 1000 kms por el Maestrazgo con una Benelli Imperiale ¡de ...21 cv.! Con esta Vespa de 24 cv ¡me largaría a París -por supuesto con la maleta delantera sobre el escudo-...!.

El Vespa Club Barcelona en 1956



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9 comentarios:

Santi Roig dijo...

Genial, como siempre, amigo José Ma.
La Vespa ha sido durante muchos años mi inseparable compañera.

Anónimo dijo...

Hola José M. gran grandísimo articulo sobre este carismático artilugio que es la Vespa, mis primeros recuerdos sobre una moto se trasladan sobre una Vespa a la que accedía de pie sobre la plataforma entre las piernas de mi abuelo y agarrado al manillar como si la condujera yo mismo, con el aire dándome directamente a la cara, ahí creo que nació mi vocación por las motos. Obtuve, como muchos, el permiso de conducir motocicletas con una Vespa 150 y en mi viaje de novios a Ibiza, lo recordamos con nostalgia, satisfacción y alegría, en la que nos recorrimos toda la Isla y sus calas a bordo de una alquilada Vespa. Maravillosa aquella época Hippies en Ibiza y la Vespa, siempre la Vespa, presente allí donde vayas.
Gran artículo JM, no pares sigue ahí.

Carlos.

10 Pulgadas dijo...

Saludos José M. Una alegría ver una "prueba" de una Vespa, en este caso una GTS. La 300 no salió al mercado en 2010. Salió en 2008 (la mía fue de las primeras 100 que llegaron a España). Le hice 98000 km antes de venderla con 9 años y su nuevo dueño está encantado con ella (otro cómo yo, de los de más de 10000 km al año). Es cierto que tuve infinidad de problemas muy serios (mantenimiento escrupuloso, con sus revisiones siempre al día en servicio oficial) con ella: rotura de culata (raja entre una válvula de escape y la rosca de la bujía), bomba de agua (mal endémico de los primeros modelos),cuadro de instrumentos completo, todo el conjunto frenante trasero (pinza y soporte, bomba, latiguillos...), árbol de levas (dejarón "pisada" una válvula al montar la culata nueva...en fin), óxido (otro mal endémico) por toda la pate inferior del escudo... Pero también me dio muchísimas satisfacciones: un Vigo-Zell am See (Austria casi sin parar), un "reto" de 1042 km en un día en menos de 13 horas, 2 Eurovespas, infinidad de concentraciones, etc...Hoy monto mi "otra marca", Moto Guzzi. Si las cosas me fueran un poquito mejor, posiblemente a la Guzzi la acompañaría una Vespa en el garaje, aunque no una GTS. Seguramente una PX200. Saludos muy afectuoso del ex socio nº40 del renovado Vespa Club de España y fundador y primer Presidente del Vespa Club de Galicia.

Anónimo dijo...

...y aquí venimos los carrozas a comentar. Lambretta! Tuve una (la 200) cuando nos daba exactamente igual ir sin casco que con él, y aquello era la aventura total, pero no porque me llevara lejos, sino porque no sabías exactamente donde iba a fallar. Me convertí en un auténtico maestro en el arte de limpiar bujías en tiempo record. En una ocasión, iba teniendo suerte en un viaje (hoy sería un paseo) en el que nos pilló la noche, y cuando más frío hacía se le ocurrió tener el achaque. Harto, le di una patada y eché a andar carretera adelante. Si no me llega a convencer el amigo que venía en su Ducati strada 250, allí la dejo. Pero aun así la recuerdo con cariño, quizá porque tenía veintipocos años. De todas formas, cuando voy en mi Xmax 300 y pienso en que no sé donde está la bujía (toco madera), me doy cuenta de como cambió todo. Un abrazo.

Enrique dijo...

Me ha encantado como siempre lo expuesto.
La Vespa es ya algo legendario, una motode culto y de calidad, simpática y que gusta a casi todos.
Anduve un tiempo con una Lambretta 200 de las últimas fabricadas en España, apenas llegaba a 100 de marcador y era bastante pesada, seguro una Vespa de hoy es más ágil aunque pese más.
Ganas de ver u probar la nueva Honda Forza 75O que no deja de ser una moto scooter ideal para hacer rutas con seguridad y comodidad y que aporta sobre la Integra 750 un frenado mucho mejor y una instrumentación mucho más avanzada, un mayor hueco debajo del asiento, en fin es toda una X Adventure más elegante y bajita podría ser todo un éxito comercial

Anónimo dijo...

Aquí otro antiguo -espero que futuro también- vespista. Tuve una T5 que era un motor de 125cc pero que, merced a sus 5 transfers, daba más potencia que otros motores de la misma cilindrada. El único problema es que tenía la costumbre de gripar cada 7000km, a la tercera la dejé abandonada y algo después la vendí.
Hoy no lo haría, y compartiría garaje con la Guzzi V7, pero claro, eran otros tiempos.
Gracias por otro gran artículo.
Saludos,

GS2008 dijo...

Tuve una 200 Iris con engrase separado y arranque eléctrico, fue mi segunda moto en la vida y guardo muy buen recuerdo de ella, 30.000 km, dos años y fiabilidad a toda prueba.
Este modelo no hace más que confirmar la brillante idea del Sr. D´ascanio.

Locutormotero dijo...

Buenas noches José María,te felicito y agradezco el tiempo que dedicas a dar vida a este blog,ya solo por el altruista echo de compartir experiencias vividas y una forma diferente de hacer artículos de las motos que pruebas.
Tenemos la suerte de tener una Vespa 300 hpe desde enero con 3000 kilometros ahora mismo y desde el primero de ellos todo han sido satisfacciones tanto para usarla por ciudad como por tramos de carreteras secundarias, y sinceramente veo muy plausible hacer algún viaje con ella, eso sí, no hay que olvidar que su rueda de 12 en asfaltos bacheados te obliga a estar bastante atento a los movimientos de su dirección. Su mejor virtud su gran finura, todo y que debo puntualizar que en parado si que se notan algunas vibraciones en los espejos y manillar,la capacidad que te da su guantera, la plataforma central y sus dos portaequipajes tanto delantero como trasero la hacen única, y la incorporación de luces led le da un haz de luz generoso.
Sin más dilación me despido con un fuerte abrazo a todos los que seguís el blog. Ráfagas.

otar95 dijo...

Hola , sobre todo esas fotos de aventura en vespa en blanco y negro con el agua por las calles y ese grupo de chavales, me fascinan !
En mi adolescencia las vespas aun reinaban ,allá por los 80 , yo no llegué a tener una propia pero la pasé sobre las vespas de mis amigos mas afortunados, las 75cc sobre todo y 125cc.
Todos las trucaban y les ponian tubarros.Luego el que podia se compraba una vespa 200cc.
Servian para todo lo que con esa edad deseas, ir al instituto ,a la discoteca ,llevar a las chicas o algun amigo , hacer carreras por los alrededores de la ciudad sin casco y tambien ir de acampada en Semana Santa o "viajar" , conoci algunos que se fueron en verano al sur desde Asturias en aquellos años 80 y quedaron con el culo cuadrado segun me contaron y nunca más.
Pero eras el rey del mambo si tenias una vespa!.
Un abrazo
Ismael