miércoles, 27 de enero de 2010

TENERIFE EN MOTO… SIEMPRE


(Vídeo)
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ESCÁPATE A LAS CANARIAS, YA !

La nieve me gusta verla en las postales. O pisarla un ratito. Y el frío no me gusta nada de nada. Tampoco el calor desmesurado. Porque ni lo uno ni lo otro son lo mejor para ir en moto.

Cuando toda Europa se inunda y se congela en invierno -y nuestro país también, y mucho–, la única posibilidad que tienes de disfrutar de unas temperaturas auténticamente primaverales con mínimas habituales superagradables, y las máximas todavía más en pleno mes de enero, es escapándote a las Islas Canarias.

Hacía muchos años que no volvía a Tenerife. Saqué el billete de Vueling por Internet pagando 140 euros ida y vuelta desde Barcelona. Butaca espaciosa incluida.

Duración del vuelo: Lo mismo que se tarda por carretera para ir a Zaragoza desde Madrid o Barcelona. Todo es relativamente cercano.

MITAD 'PARRIBA' Y MITAD 'PABAJO'

Hay dos Tenerifes. La mitad “parriba” y la mitad “pabajo”. El norte de la isla está tintado de verde, con paisajes preciosos surcados por sus gentes, que forman un ir y venir constante por las superamortizadas carreteras de la zona. La vida comercial y las zonas industriales de Santa Cruz tienen mucho que ver con ello, sin duda.

Gracias a Honda España, y especialmente al importador Honda Automoción Canarias (Aucasa) y a su eficaz coordinadora de ventas, Candelaria, pude disponer unos días de una Honda Shadow 750… casualmente, muy parecida a la mía. Porque el motivo principal, que quede claro, por otra parte irrenunciable, de mi “huida” a la isla era poder ir en moto.



...UUUAAAUUUUUUU!


A mi llegada me sorprendieron sobre todo dos cosas:

La primera es la gran densidad de circulación de Santa Cruz y de las localidades adyacentes, como La Laguna, unidas prácticamente por un auténtico cordón umbilical, con colas constantes de automóviles, y también dentro de la propia Santa Cruz, que es por lo demás una ciudad muy equilibrada.

Hay una explicación. Canarias –y centraría el tema en sus capitales- es, después de Baleares, Madrid y Barcelona, la comunidad con más coches por metro cuadrado. En 2003 ya había un automóvil por cada 0,68 habitantes.

¿PERO QUÉ OS PASA, TINERFEÑOS?

Tinerfeños, todos. Pasad de las colas. Y os lo sugiero humildemente. Haced como los ciudadanos de París, Roma o Barcelona. Para trasladaros al menos cerquita… ¡id en moto! Vuestro tiempo y bolsillo os lo agradecerán -gasta tres veces menos y la amortizaréis rápido-. Candelaria os orientará sobre el tema.

Además, hacedlo también por vuestra seguridad personal; si se entera un gallego, os dará de coscorrones, porque el que se pela de frío y se moja constantemente es él en Lugo, y vosotros vivís casi en un paraíso climatológico. Una auténtica zona motera.

La segunda sorpresa que tuve es que cuando las motos superdeportivas R y RR van desapareciendo en las ventas del panorama peninsular, ¡me dicen que en las islas se venden más que bien!

He rodado por la mayoría de las carreteras de la isla, y puedo asegurar que como mínimo el 80 % del asfalto es territorio trail, o mejor aún, supermotard. Lo tenía claro antes de llegar y lo tuve todavía más cuando me fui.

¡Mmmmmm!… Sinceramente, en las carreteras escarpadas y retorcidas de la isla -excepto la autopista que une norte y sur (unos 80 km), aunque con tramos muy deficientes- dudo que una R de 160 CV consiga ver mucho rato la matrícula de, por ejemplo, una Ducati HP 796 de… 80 CV. O incluso una sencilla trail con buenos bajos y en buenas manos en curvas de “ahora por aquí, ahora por allá” les haría mucho daño a las superdeportivas, por ejemplo en la subidita al puerto de Erjos.

En carreteras rugosas, el problema no está en los caballos, sino en los chasis y las suspensiones demasiado rígidas, que pueden llegar a hacer realmente peligrosa una conducción simplemente alegre.

No he estado en la de Los Loros, algo así como la meca del quemado en Tenerife, pero ésa tiene pocos kilómetros, ¿no? ¿Vale la pena hipotecar las sensaciones de seguridad y la parte ciclo más adaptada de una divertida trail, sobre todo si es cañera? Quizá cuando esté construido el circuito soñado tinerfeño, rodar por él con una R será la leche… aunque no seré yo quien le quite el gusto al poseedor de un Ferrari que lo utiliza para pasear a 120 por una autopista.

Viviría probablemente el día a día en la cultural Santa Cruz. Puerto de la Cruz está más orientada hacia un cierto turismo que se acompaña de pueblos singulares, como por ejemplo, Icod de los Vinos, y se adorna con el bonito valle de la Orotava. Y tiene otras cosas, claro. La zona norte de la isla es dinámica, pero el clima es cambiante, con alternancias de sol y nubes que suelen aguantar bien la lluvia.



CURIOSAS FORMAS EN EL TEIDE:EL CANICHE

Bueno, yo quería una moto trail, pero me dejaron una custom.

La Shadow la conozco bien. Ésta iba calzada con unos Dunlop, y aunque me extiendo en ese particular –Dunlop o Bridgestone- en algún artículo de este blog, me alegré de que en esta ocasión montara esos neumáticos duros. Porque la convirtió en una moto agilísima -los 250 kilos plenos no se notaban- y hasta me pude enfrentar con zonas casi trialeras... en las estribaciones del Teide. Exagero… pero no mucho.

EL SUR, TERRITORIO MOTERO

Cuando les comenté a algunos conocidos que había elegido la zona de Los Cristianos para ubicarme, torcieron la nariz. ¿Sabéis por qué? Porque esa parte de la costa (Adeje) que está en el sur es la zona de la isla que menos tiene que ver con el concepto “idílico”.

Es simplemente un lugar que vive del turismo a toda pastilla, y grande como dos o tres Benidorm, o Lloret de Mar, o quién sabe si Las Vegas (no he estado allí, pero me lo imagino; eso sí, con casinos y tragaperras).

Pululan en las playas de Las Américas o de Los Cristianos muchos ingleses renegridos por el sol que se bañan en la playa, muchos jubilados que caminan por un paseo de ronda inacabable –es bonito y larguísimo, a mí me gusta-, y también la tira de hoteles, con muchas piscinas salpicadas de palmeras.

También hay policías patrullando, taxis que van y vienen, terrazas, muchas terrazas abiertas a las doce de la noche, restaurantes italianos, chinos, japoneses, que sé yo, y un puerto con barcos que van a la Gomera en 35 minutos… y sol, mucho sol. Es lo único que no está en crisis todavía.

Sí, vale, seguramente no son playas paradisíacas como las hawaianas, pero…

Llegados a este punto, recapitulemos un momento. No perdamos la perspectiva del origen y función del viaje.

Uno aterriza llegado de la Península a mediados de enero. En Madrid (1 grado), Barcelona, (5 grados)… ¡Burgos! (-8 grados). Éstas son las temperaturas máximas. Las mínimas son mucho más jodidas.

Este que os escribe está hasta el moño del frío, como digo al empezar el artículo, y con un "mono" de moto de mucho cuidado.

Y aquí va la cosa.

Te dicen que hay un sitio en España en el que estarás calentito de día y templadillo de noche en camiseta y pantalón corto -me lo tuve que comprar nada más llegar-, tomándote una cerveza fría en el sillón de Emanuelle plantado en una terraza, después de pasear un rato a las 7 de la tarde… ¡con luz y el sol pegándote todavía en las narices! y apalancándote para cenar una pizza con la vista bien colocada en el mar en el Restaurante Picolo y después acabas con una caipiriña en el brasileño que hay encima de la playa de Las Vistas. Y en Burgos, a -8 grados. No sé si me entiendes. Hawai no será… pero poco le falta.

Pero además es que por la mañana has arrancado la Honda Shadow, te ha venido a recoger Mauricio con su Guzzi Breva y os habéis ido por una estrecha carretera en serpenteante ascensión a Arona, Vilaflor y Boca de Tauce hasta el centro del Parque Nacional de las Cañadas del Teide.

Y allí arriba has gritado, en la base del volcán, a la soledad del paisaje lunar que circunda las mosqueantes cenizas petrificadas. Y has gritado sin concesiones a tus pulmones porque estás “chachi piruli”, que quiere decir feliz, mientras encaras una sorprendente recta escuchando el “patapatapata” del motor en V de la bicilíndrica que te va informando de que todo eso que estás viviendo es real.



MASCA, AL ATARDECER


Y al otro día, el guía Mauricio te lleva a Punta Anaga, La Laguna, Bahía de la Garañoña, un lugar espléndido para tomar el sol mientras escudriñas con un ojo el rompiente de las olas, degustas un pollo tinerfeño aplastadillo, ves Puerto de la Cruz –volveré a conocerte más intensamente-, te sientas delante del Drago Milenario de Icod, asciendes con la moto por una rampa regirada y continua que forma la carretera del puerto de Erjos, y con un cacho de niebla espesa que aparece en tu bigote, que viene de repente… y se esfuma de sopetón, y acabas con una auténtica puesta de sol de cámara digital despidiéndose hasta mañana en Masca.

Te vas a acordar de ello, si vas. Te lo aseguro.

POR SI NO LO SABÍAS, ERES UN COWBOY, CHICO

Los que torcían la nariz porque me alojaba en Las Vegas, o sea, en pleno mogollón de Los Cristianos, se equivocan. Porque ellos no van en moto ni son cowboys, y probablemente tampoco sabrían valorar los anárquicos pueblitos que encuentras a tu paso en el interior o en la costa, y que desprenden para mí un cierto batiburrillo centroamericano, isleño y africano.

La montaña está plantada ahí, sólo para que vayas en moto y te pierdas durante horas por El Portillo, el puerto de Izaña y acabes en Santa Cruz. Exactamente como lo haría un explorador del Oeste en Arizona, que es lo mismo.





Eso te da Tenerife en enero. Y en febrero. Y el resto del año. Y te aseguro que la Costa Adeje te va a parecer un lujo asiático. Volveré antes de lo que os imagináis.

MAURICIO, EL SEÑOR DE LA ISLA

Mauricio es un catalán que se instaló en Tenerife hace 30 años. Lo conocí cuando yo disputaba las 24 Horas de Montjuïc de 1969 con una Bultaco kit América. Nos estuvo ayudando en los box, y además por aquel tiempo trabajaba en la fábrica Bultaco en el departamento de prensa e información.

Después de 40 años nos hemos vuelto a encontrar en esta visita mía a Tenerife, en la que ha sido mi fantástico guía, porque además él no ha dejado de ir en moto –es un gran amante de las Guzzi- y conoce como nadie los recovecos de la isla. Podría hacer un interesante libro de su vida. Os lo aseguro.

Tiene desde hace años un negocio en el que organiza descensos en bici desde el Teide -por asfalto-, con éxito notable. Y ahora se ha animado a montar excursiones y tours para el que esté interesado en pasar unos días divertidos en la isla. Ahí va su propuesta.

Canarias en Moto

5 días de tour. Incluye: Acogida y transfer del aeropuerto llegada y salida, alojamiento en régimen de habitación y desayuno en Malibu Park (www.malibupark.es) y moto tipo trail media (Honda Transalp, Yamaha XT o Aprilia Pegaso) durante 5 días. Tres excursiones guiadas en Tenerife (Teide y noreste, Norte y oeste, y Carreteras y desierto) y una opcional a La Gomera.

No incluye; Vuelo a /desde Tenerife Sur ni comidas (comeremos "a escote").

Precio, PARA DOS PERSONAS, 600 €.

¿A que no está mal?

Si os gusta, su teléfono es el 699 944 622. E-mail: tenerifesolar@gmail.com



5 comentarios:

LUIS dijo...

Acabo de ver el vídeo, el artículo lo leeré ahora, ya sé que muchos hemos estado en Tenerife, pero para los que no lo conocen creo que habrá sido impactante, como lo fué para mí cuando la conocí.
Desde lejos uno puede pensar que es una isla con buenas playas y mucho turismo, pero es bastante más, y desde luego cuando yo estuve me acordé mucho de mi moto. Ahora veo que el sueño es posible, asi que me ha gustado mucho y se demuestra que allí hay para todo. Saludos a los dos.

Fernando Jiménez dijo...

Hemos enlazado este artículo en la web del mundo de la moto en Canarias: http://www.canariasenmoto.com/index.php?pagina=noticias&ver=noticia&id=2850

Miguel (webmaster) dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Miguel dijo...

Muy buena crónica José María.
Me alegra que te haya gustado la experiencia de haber visitado la Isla, por otra parte muy bien narrada. Enhorabuena.

Miguel (teneriders.com)

komandanterampas dijo...

Te lo has pasado bien...Se nota (...) Sabes?...Me encanta la foto del anochecer...
Ah! Te lo hubieses pasado mejor en una trail...De eso no tengo ninguna duda.

1 abrazo!