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miércoles, 27 de marzo de 2013

UNA PRUEBA FALLIDA Y COSITAS BUENAS PARA LA BONNEVILLE




Ya tenía el sitio localizado para la primera foto de la moto estática.

Hace pocos días, y después de pensármelo bastante, decidí finalmente, y con gran ilusión por mi parte -también por la del vendedor-, hacer un cambalache y comprar una moto que, en principio, encajaba en mis gustos y necesidades.
Para ello me desprendía de dos motos mías que había comprado de ocasión en diferentes momentos pero que dejé en estado de mimo inmaculado   -algunos vendedores y amigos saben de mis cuidados –, convencido de que volarían rápido, como así ha ocurrido en otras ocasiones. Es que las cuido.
La nueva me aseguraba otra vez entretenimiento –se podían hacer muchas cosas en ella- configurando así, a mi gusto, una moto con mi sello personal. Toma ya.
Esos retoques y personalizaciones a lo bricolaje casero se pueden hacer con la mayoría de las motos que conoces porque casi todas salen de fábrica imperfectas, unas más y otras menos, y sin ir más lejos, y por ejemplo, como la Bonneville T 100. ¡La de horas que me he pasado hurgando…pero también disfrutando con ella ideándole cositas!. Os pongo algunas  muestras  más abajo.
( Por ideas que no falten y por eso hace tan solo unas horas estaba convenciendo al amigo Albert, de SoloTriumph, en transformar una Street Triple 675 en una Scrambler, como lo publiqué en este blog en el artículo: Prueba comparativa de la Tiger 800 y la Street Triple 675! Solo había que cambiar el manillar, poner suspensiones de 150 mm y un asiento más cómodo para dos! !180 kilos de ligera trail! ¡Qué suculenta pieza ¡)
Te voy a sorprender, pero entiende el tono de ironía, hombre. De vez en cuando, he tenido alguna moto tan “motorísticamente correcta” que al final, y maldita la gracia para mí, me la tenía que sacar de encima porque iba tan bien …que me aburría . Nada, no le pasaba nada nunca. Era desesperante. Un día la ponías en marcha, runnn, runnn, runnn, colocabas la primera y te ibas a comprar el periódico al quiosco de al lado. Al otro, te dabas una vuelta hasta León pasando por Alcalá de Henares y Dos Hermanas. Ni un problema, te bajabas de la moto y encima no te hablaba. No tenía nada que decir. Y en casa me he encontrado muchas veces como un psicótico, dando vueltas en el garaje alrededor de ella con las alicates en la mano, como el ‘prota’ del “Expreso de Medianoche” en un trullo turco.

Yo solo quería mejorarla un poquito, no sé, alargar la cúpula o cambiarla, retrasar el manillar o subirlo, ponerle una bombilla más potente o adosarle dos plásticos en sus laterales a modo de deflectores. Pero todo en ella estaba desesperantemente bien. Tuve una moto con un faro que miraba para arriba, que me hacía sentir incómodo porque parecía que me dijera constantemente: “Vaya zumbao que ma tocao”.
No quiero ni una moto horrorosa que te arruine, ni una moto correcta pero gris que te vaya arrastrando por la vida, a la que no le pueda meter mano y decirme a mí mismo:
-¡Ah, esta moto es diferente!.
Quiero un motor bueno pero que me dé vidilla para “retoques” varios, como le hago a la T100.Y no me la vendo porque es muy bonita y no me canso de mirarla dando vueltas alrededor de ella, tocándola ahora por aquí, ahora por allá, sin acabar de encontrar del todo el fallo de la suspensión delantera que me tiene loco desde hace seis meses, aunque pensándolo bien… ¡ni falta hace que lo encuentre!, porque entonces ¿qué haría yo, eh?.

Aquí debía haber aparecido el detalle del motor.


UFFF…LÁSTIMA DE PRUEBA
Pues sí, tuve la oportunidad la semana pasada de adquirir una nueva moto -nueva, nueva- a la que ya en las fotos le vi todas las posibilidades para dar alegría a mis herramientas hambrientas de acción y aportar mis teorías en forma de plásticos y cataplasmas mecánicas, para mejorarla a mi gusto. Como digo, la elección fue meditada pero al final me decidí por ese modelo determinado y me presenté en el lugar acordado haciendo incluso los trámites iniciales de compra. Éste modelo, en la teoría, tenía que cubrir un cierto hueco dentro del abanico de la especialización motera -ya sabéis que hay motos ciudadanas, trail, trail light, nakeds, sport, ruteras de varios tipos- y ésta entraba en una categoría en la que pululan muy poquitas competidoras. Cuando la vi en la tienda observé  que, aunque fluida de líneas, para mis intereses personales no encajaba en el grupo que se supone   pretendía estar. Pero para estar en ese grupo, el que quería yo, ya tenía prevista la solución. Como ves, no quiero decirte por ahora de qué moto se trata, aunque a lo mejor eres del CSI…

Vista de lado es bonita…pero podía optimizarse más y hasta el vendedor estaba de acuerdo conmigo y no me refiero a que le faltase un sidecar. La  posición de pilotaje encantará a algunos pero yo esa parte la tocaría también aunque eso es muy fácil de subsanar. ¡Ya lo creo que sí!. El asiento sí es bueno, tanto para mí, como para ti o para Paquita. Y lleva otras cosas de nota alta, biennn. El bieeennn está con tres enes, subrayo. Me decepcionó una zona que marca las diferencias entre la competencia porque acaba siendo triste, tanto que solo retocándola con dos adhesivos estratégicamente situados mejoraría su imagen. No es un problema de costes, sino de imaginación. ¡Ah! pero os recuerdo que hablo desde mi diseño particular, mi punto de vista. Sigo con el misterio:
Me la dejaron, la puse en marcha y…

He hecho muchísimos reportajes en mi vida profesional a personajes de la política, de la cultura, del deporte, etc. Mi periódico me encargó un día unas fotos de la soprano Montserrat Caballé en un hotel. La diva se maquilló como pudo pero cuando la vi, bastante demacrada, le dije:
-No le quiero hacer las fotos ahora porque no está en condiciones, ¿verdad?
Me contestó que había dormido fatal y agradeció que pospusiéramos la sesión para otro día.
Como digo, me dejaron la moto, la puse en marcha, comencé a rodar  y…de repente se me pusieron los ojos como platos. Aquella moto vibraba tanto a cualquier régimen en el manillar y en las estriberas que no me imagino, excepto en alguna custom que todo el mundo sabe, que aquello fuera  normal. No es posible. Miré las presiones –un mal hinchado puede afectar a la finura de rodaje- pero no era el caso. Aquel tacto “vibroso”  me recordó a la de una Triumph Bonneville corriendo a 140 kmh …de 1964.
No te he dicho de qué moto te hablo porque sea la que sea todo el mundo ha de tener su segunda oportunidad, también la Caballé. He pedido que revisen esa unidad de prueba a ver si a alguien se le ha ocurrido meterla en pleno rodaje en el circuito de Montmeló de noche y con la luna lunera, en una capea a 200 por hora.
A primera hora de esta tarde me han contado en un taller de otra persona que quedó estupefacta con esa moto de prueba. Quiero creer que algo está mal…si no… .Yo la quiero pero no así, porque mis alicates y llave inglesa poco podrían hacer por mucho que me guste hacer chapucillas.
Y además, por ética personal, no puedo publicar la prueba, la prueba de verdad. Espero noticias.






COSITAS BUENAS PARA LA TRIUMPH BONNEVILLE  O  TAMBIÉN PARA UNA CUSTOM



EL RULO RÍGIDO
Personalmente me gustan las bolsas tipo rulo –estéticamente quedan mejor que los top-case- en las motos clásicas o custom. El problema es que cuando van vacías se “amoñigan”, se aflojan y pierden toda su gracia ligadas sobre la parrilla trasera de la moto. Un rulo rígido siempre se mantiene consistente y además permite hasta cerrarlo con llave…aunque mejor vigilarlo de cerca. Se me ocurrió tomar la base de una papelera metálica de pie  - yo escogí la de 12 litros (aprox 23 euros) de una marca conocida que suelen tener en los bazares o ferreterías y que fabrica varias  medidas -y después forrarla con algún tipo de material de simil piel. El trabajo es mejor que lo realice un tapicero aunque conviene pedir presupuesto. Pero queda bonita, ¿eh?.


Rulo-papelera asegurado a la parrilla por candado

Existen muchos modelos y capacidades de papeleras.



POR FIN, ALZAS PARA LA BONNEVILLE

 La posición de conducción de la Bonny, para los de menos de 1,75 metros,  como mínimo, no es perfecta ni mucho menos porque el manillar queda muy separado del asiento, lo que hace forzar los brazos más de la cuenta a los que tienen tallas por debajo de esa altura -me atrevería a decir incluso más- , acabando, después de un recorrido normalito, hasta con la espalda tocada. En la mayoría de las motos, eso no es problema ya que la solución es colocar unas alzas de manillar retrasadas pero…en la Bonny, éste tiene un grosor de 25 pulgadas y no se encuentra prácticamente nada en el mercado para ella en ese aspecto. Trasladé la idea a Jaume, un ingeniero amigo, y realizó este prototipo –ya se pueden pedir estos soportes definitivos de momento a Italomotor concesionario Triumph en Barcelona-y os puedo decir que mi vida ha cambiado.


Alzas retrasadas que proporcionan una cómoda posición del piloto

Ahora, el manillar queda dos centímetros más alto y tres más retrasado, aporta una posición algo más erguida, natural y mejor “guiable”. También se nota la buena posición del  culete, que se retrasa justo a la mejor zona del asiento –hay que subir un punto los amortiguadores traseros por el cambio de desplazamiento del peso- y evitar estar en la zona estrecha más incómoda. Porque seguro que vas sentado ahí. Buena compra segura y …muy buen precio del accesorio.



DEFLECTORES FANTÁSTICOS

Puede que a ti no te guste pero no me negarás que estos deflectores quedan la mar de bien integrados al ser de material plástico transparente y no afean la moto. Y a lo mejor, a ti no te gustan porque vives en las Canarias y allí ni llueve –bueno, un poco-, ni hace frio, ni tampoco tienes miles de kilómetros de autopista. Pero si  tienes esta Triumph y eres de Molina de Aragón o de Teruel, macho, yo no me lo pensaría, sobre todo en invierno. Y ya no te digo si vives en Edimburgo.
Fue una idea mía que ha realizado Puig aunque estos que llevo están todavía en fase de prototipo. Protegen de las inclemencias mucho más de lo que te piensas, especialmente del frio, ya que como sabes la estrechez de la Bonneville permite llevar las rodillas muy pegadas al depósito y las piernas, con este sistema, quedan bastante a resguardo. Pero, amigo, también aerodinámicamente la moto mejora al cortar el viento notablemente y eso lo noto yo con la pantalla que llevo. Además, se quitan en un periquete, por ejemplo en verano. Información en Plásticos Puig. Se están estudiando también unos más amplios como alternativa.

Los deflectores al ser transparentes no afectan la línea de la preciosa Bonneville.

Efectuando pruebas termodinámicas


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