EL PROFESOR JOE AL
He soñado que yo era profesor de ingeniería motociclística
especializado en tecnología dinámica, nada menos, y que daba un máster sobre
composición de materiales, tecnología y mercado, medidas, pesos y balanzas, movimiento
y gravedad y lógica aplicada. Y tenía en mi clase, delante de mí, bien
sentaditos en sus bancos y pupitres, a los ingenieros y diseñadores de
motos de las fábricas más importantes del mundo. Estaba sobre una tarima en el
centro de una gran aula detrás de un atril con un flexo iluminando mis
manos mientras observaba al personal, absorto y atento a mis palabras
traducidas, eso sí, a través de unos auriculares inalámbricos porque yo no sé
inglés y lo que sé es para llorar.
En un momento dado y tras dos días de clase me dirigí hacia la
pizarra y desde allí les dije esto:
- Queridos alumnos, hace 33 años en 1987 alguno de ustedes no existía, Honda
fabricó una moto total. Podías hacer casi todo con ella, llevaba un carenado muy
protector y si querías viajar te llevaba muy lejos. Se llamaba Transalp, cubicaba
600 cc y disponía de 50 cv. Su peso en vacío era de 175 kilos y llena pasaba
por poco de los 200 kilos, quedándose en 205 kilos. Fue un éxito de ventas
durante 20 años.
Y proseguí.
- Me gustaría que levantaran la mano los que hayan diseñado
una moto que sea como aquella, polivalente, y que pese con gasolina y aceites
completos, 200 kilos o por ahí. Bueno, daremos por buenos cinco kilos más
arriba o abajo de esa cifra.
-Por supuesto esa moto tiene que servir para el uso diario en la
ciudad, tiene que ser una moto ágil y divertida en carretera, tiene que ser una
buena viajera con un buen confort de marcha a velocidad de crucero, tiene que
aceptar cómodamente dos pasajeros sin demasiadas estrecheces, tiene que ser
sencilla de mantenimiento, tiene que tener buen punch de motor y tiene que
gastar poco y ser relativamente asequible.
Tras unos segundos de silencio, un calvo y regordete alzó su
mano y dijo.
- Hola, soy Filippo y hemos diseñado en Ducati una moto, la Scrambler
800 Icon, que pesa 170 kilos en seco y 183,5 kilos llena.
- No vale, querido Filippo, - le repliqué-. ¿Crees honestamente
que por su nula protección es una buena moto viajera para ir con dos plazas y
maletas? ¿Crees que le quedaría bien una pantalla grande a esa Scrambler con
ese gran manillar ?
Desde el fondo de la sala otra mano pedía turno. Era un tipo
alto y espigado con pelo raso.
- Perdón, soy Paul del centro de proyectos de BMW. Hemos
diseñado una moto, la F 750 GS, que reúne todo lo que ha dicho. Buena viajera
con dos plazas, ágil, cómoda, básica, gasta poco...
- Tampoco vale, querido Paul. Pesa 224 kilos, 19 o 20 más de lo
que pido.
- Hola, soy Kasumi Keiko del departamento de diseño de Honda. Diseñamos
en 2013 una líder en ventas: la CB 500 X. Es una moto ligera y manejable, 197
kilos en orden de marcha. Acepta bastante bien los desplazamientos largos. Para
2021 hemos remodelado también la NC 750 X y le hemos reducido 6 kilos.
- Gracias Kasumi. La CB 500 X está bien conseguida pero el
motor es un poco justo por su cilindrada de 471 cc, para viajar con dos plazas
y maletas. Hay alguna moto con ese peso y ...30 cv más. Es cierto que a la
nueva NC 750 le habéis metido mucha electrónica, controles de tracción, y sí le
habéis rebajado 6 kilos sobre la anterior. Pero esa 2021 en versión sin DCT
...continúa pesando con el rebaje 214 kilos.
- Me llamo Eric y soy del departamento de ingeniería de KTM. Nosotros
tenemos la Duke 790 que pesa 169 kilos en orden de marcha. También disponemos
de la Adventure R 790 cuyo peso es de 189 kilos.
- Muy bien Eric por esos 169 kilos pero...¿realmente crees
que puede ir muy lejos alguien situado en el asiento trasero de la Duke? ¿Crees
que se ajusta a la moto total? ¿En qué se parece la Duke a la filosofía de la
legendaria Transalp?. La Adventure sí encaja pero pesa 209 kilos llena. No
obstante y con calzador la metemos en la lista.
Desde la primera fila se levantó una mano.
- Hola soy Mike. Nosotros diseñamos nuestra Tiger 800 XR, una
trail para todo y conseguimos dejarla en 199 kilos.
- Sí, es cierto Mike pero con los 19 litros de gasolina completa
pesa 218 kilos. Eso sin contar otros líquidos.
Había otro japonés en la sala. Estaba claro que era de Kawasaki
porque llevaba calada hasta las orejas una gorra verde corporativa. Se levantó
de su asiento, hizo unas reverencias a diestro y siniestro y finalmente soltó.
- Soy Mashuro Ito. Versys 650. Muy buena. Muy bonita. Muy cómoda para “senor y señora”. Muy bonita. Muy cómoda- y se sentó otra vez.
- Gracias, pero la Versys pesa 217 kilos completa.
Finalmente, la última mano que vi alzada correspondía a uno que
escuchaba con interés a los otros.
- Me llamo Adam y no soy diseñador. Pertenezco al centro de
logística de Yamaha. Nuestros ingenieros han realizado la moto casi perfecta, la
Tracer 700 GT. Una máquina de empaque, con cierto volumen pero con muy poco
peso:197 kilos incluidos los depósitos del aceite y gasolina llenos. Es una
moto para todas las tallas ya que, aunque la altura de su asiento es de 840 mm,
subido a ella tocan de pies una persona de 1.68 y, a la vez, una de 185. Es un
logro casi milagroso debido a cotas ajustadas del asiento y a su buena caída de
piernas. Es una máquina ciudadana ,...deportiva... o viajera, provista de
una excelente protección, bien equipada y apta para dos
cómodas plazas. Lleva maletas de origen. Lo mejor, aparte de su ligereza, es su
motor de 73 cv, potente en toda la gama de revoluciones. Hemos apostado
por una moto fiable y con poca electrónica. Su mantenimiento - cambios de
aceite y filtros - se realiza cada 10.000 kms.
- Excelente, querido Adam. Exactamente con estos parámetros
se tendrían que diseñar todas las motos. Vamos a poner a la moto de Adam en
primer lugar en el cuadro de honor.
- 200 kilos. No pido mucho...o sí, queridos alumnos -les dije-
si admitimos que las motos trail, trail
carretera o crossover son los vehículos de dos ruedas que gracias a su concepto
polivalente son las mejores para ...todo, ¿Por qué carajo os empeñáis en
hacerlas cada vez más grandes, más altas, más gordas y ...más pesadas?
Cualquiera que tenga una súper maxitrail puede hacer la prueba
de la sonrisa: Desciendan de los 250 kilos, libérense de 50 kilos y
súbanse, por ejemplo, a una Tracer. Y vayan a hacer curvas por ahí. Verán lo
que ocurre a continuación. Se pararán en un arcén y se pondrán a llorar de
felicidad como niños. Encontrarán otra vez el verdadero sentido de ir en moto.
- Así que -proseguí- les voy a poner los deberes para mañana.
Me di la vuelta hacia la pizarra, levanté la voz y les dije.
-Visto lo visto, me escribirán cien veces esta frase: “Diseñaré
a partir de ahora motos humanas que no pesen más de 200 kilos. Diseñaré a
partir de ahora motos humanas que no pesen más de 200 kilos. Diseñaré a partir
de ahora motos humanas que no pesen más de 200 kilos...”
Y me desperté ...con una sonrisa.
YAMAHA TRACER 7 GT, LIGERA CONO UNA PLUMA.
Al igual que en el sueño que tuve (bueno, realmente no tuve
ningún sueño, todo es una inventada pero por algo tenía que empezar el post) la
oferta de motos ligeras “para todo” es ...escasa. En realidad, se pueden
contar con los dedos de una mano o ni eso. Y es verdad que Yamaha lo ha
conseguido con esta ágil y divertida Tracer.
Una moto cuya base es la MT 07, que utiliza el motor CP 2 de 689
cc de dos cilindros paralelos y un cigüeñal crossplane calado a 270 grados para
conseguir la homologación Euro 5. Ese decalage de explosión irregular es el
artífice del fenomenal tacto en las aceleraciones gracias al cual se
extraen unos buenos 73 cv. No es una moto con mucho equipamiento- mmm...le
podían haber puesto un control de tracción, que ya toca- pero da el pego. La
instrumentación es LCD con fondo negro, aunque nos ofrece buena información
mediante un pulsador situado a la izquierda y a mano del manillar. Consumos
instantáneos, parciales y kilómetros recorridos además de la
temperatura del motor en dígitos y del ambiente, reloj horario, etc, etc...Vamos,
completito.
Eso sí, lleva la iluminación LED y ...es buena.
Tengo que decir que ésta que me ha dejado Yamaha es una Tracer
normal “disfrazada” de GT ya que le han instalado los tres elementos que
diferencian los dos modelos: el asiento confort, la pantalla alta y las
maletas. O sea que, así vestida, es la misma GT que llegará en febrero. Una GT
de 197 kilos.
Cuando la recogí en el garaje-taller de Yamaha España, lo
primero que me inquietó (mido 1.75) al verla fue la altura teórica de su
asiento: nada menos que 840mm. Cuando me subí a ella me dio la risa
porque...tocaba prácticamente plano con los pies. Y eso que el asiento
“confort” con más mullido la hace ligeramente más alta. Mis piernas bajaban
rectas y bien pegadas al sillín por el interior del muslo. Esa es la clave: sus
medidas son ajustadas siendo más bien estrecho por los lados. Eso sí, acoge
bien el culo e incluso permite un cierto juego del trasero para buscar la mejor
posición en marcha.
La pantalla se alza fácilmente con una mano incluso en marcha y
tiene varias posiciones fijas de altura.
El botón de puesta en marcha ...es raro, raro. En realidad, no
es un botón, es un interruptor que se acciona al revés y en una posición algo
forzada. Creo honestamente que su diseñador se debía de haber fumado algo aquel
día.
Contacto, malabarismo digital y acción.
UN MOTOR CON BUENÍSIMO TIRÓN
De su pequeño escape surgió instantáneamente un bramido metálico,
oye tú, bonito, muy bonito. Algo así como una voz grave invitándome a roscarle
el puño sin más dilación. Acepté la invitación al momento. Puse primera
,...segunda...y empalme las demás marchas velozmente y me alejé de Yamaha
España.
No tardé en darme cuenta del potencial de aquel motor. Yendo en
sexta y dejándola caer a bajas revoluciones la Tracer GT, a un golpe de gas, pegaba
un tirón y recuperaba la potencia increíblemente. Mi Interceptor hace muy bien
eso: tira de bajos limpiamente y con punch, pero los medios de esta Tracer son
espectaculares. Sin embargo, el escalonamiento del cambio es sumamente corto, demasiado
-en sexta puede rodar a 2.200 rpm- parece el de una relación cerrada preparada
para una subida cronometrada a Vallvidrera (que es una carretera de montaña
junto a Barcelona) o al Fitu, otra ascensión de mucho curveo muy conocida
en Asturias.
Me entero que Yamaha le ha cambiado la corona trasera que
llevaba la anterior Tracer, una de 43, por otra de 45 para mejorar
las aceleraciones. Lo cierto es que continuamente te hace buscar otra marcha en
sexta por lo cual yo volvería al piñón anterior para optimizar mejor la
velocidad de crucero y poder estirar algo más las marchas.
Puestos en faena te das cuenta que su agilidad es intuitiva y
los cambios de trayectoria inmediatos. Aquí no hay que forzar el cuerpo para
entrar en una curva. Ella te lleva sola. Los frenos tienen un tacto directo y
son muy efectivos. Hacía mucho, mucho tiempo que no encontraba un trasero
tan bueno. No esperes unas suspensiones de moto trail, aunque tienen buen
recorrido, 130mm delante y 142mm detrás. El tarado es firme aunque resulta
bastante cómoda en todo momento.
Entre los puntos negativos destaco estos: la pantalla, aun
siendo la versión alta, no cubre del todo la cabeza recibiendo el impacto del
aire a partir de su mitad superior. La solución fácil está en colocar un
deflector Puig sobre ella. Segundo punto: Las vibraciones.
Las estriberas absorben perfectamente bien las provenientes del
motor pero las que llegan al manillar siempre están presentes, mmm...algo
parecido a lo que le sucede a la bicilíndrica CB 500 X. Son más que un
hormigueo, notas una vibración no alta pero constante en los puños al acelerar
o manteniendo la marcha. Esto es una cosa que personalmente me molesta de
muchas motos, tanto que últimamente llevo en las mías - y no lo necesitan- unos
sobre-puños de espuma para ir más cómodo. Se los puse a la Tracer y
sorprendentemente casi no se notaba su efecto. No son vibraciones gordas sino
de las que llamo “histéricas”, esas que parecen el resultado del rozamiento
entre dos hierros o algo parecido. Lo curioso es que a alta velocidad (a partir
de 120 km/h) van desapareciendo. Desde luego, mi Royal Enfield Interceptor
bicilídrica es todo un ejemplo de finura en este aspecto al lado de la
Tracer. Y diré más: mi sencilla Benelli Imperiale 400 también vibra menos a su
tope de velocidad que es de 120 km/h. Pero esa es una característica única, muy
rara y especial de la Benelli a su tope de marcha. Puede que con unos pomos o
contrapesos más gruesos esta Yamaha mejorara este aspecto.
En el lado más positivo, aparte de su soberbio motor -la Tracer
rueda de cine a 140 de marcador a 6000 rpm y le queda mucha mecha por delante -
es su protección general, especialmente los laterales del carenado que cubren
muy bien las piernas casi como si se tratara de un scooter. He circulado a 5
grados sin gota de frío llevando tejanos eso sí, protectivos. Y en otro
momento llevé guantes perforados sin problemas de frío, lo que da idea de
la efectividad de esos paramanos cercanos y “macizos” que lleva incorporado esa
GT.
UN PICO DE PATO PRESTADO
Creo que los colores mates la apagan un poco, sobre todo por el
amplio revestimiento de plástico que lleva la Tracer. Pero es una apreciación
personal, sobre gustos, colores.
Las “lupas-faro” las encuentro algo pequeñas pero estéticamente
le da a la Tracer un aire inquietante, que es lo que seguramente se
proponían los diseñadores ahora que están tan de moda los frontales-bicho. Pero
esa parte delantera, para mí queda chata, como sesgada, le falta a mi criterio
más prolongación y por eso ...le he puesto un pico de pato como veis en una de
las fotos, (de origen sacado de una vieja scooter, lo había montado en una
Honda Vigor 650 que podéis encontrar aquí en el blog). Bueno, a mí me
gusta cómo queda y si está moto fuera mía se lo instalaba fijo. Por último y
para acabar... !vaya dolor de cabeza que me dieron las bandas de rodadura de
los Michelín Pilot Road 4 que lleva montados! A 20, 40, 60 km/h hacen un
...uuuuhhhhhhh...¡que parece que te persiga una ambulancia, madre mía!.
Por lo demás, una moto equilibrada, divertida y muy racional, !La
revolución de los 200 kilos!









