(Viaje con mis dos
motos por España y Portugal. Primera parte)
Aún con pocas prestaciones y eligiendo las carreteras adecuadas
se me ha mostrado más rutera de lo que imaginaba
Tengo un amigo que tiene
tres motos y aunque lo tiene crudo porque está muy enganchado con el trabajo
que le da de comer aspira algún día a hacer un gran viaje colocando sus
obligaciones bien encerradas dentro de un paréntesis lo más largo posible. Aunque
tiene tres motos de diversas cilindradas -200cc, 650cc y 750cc-a él lo que le
hace ilusión es hacer el viaje con la pequeña, una Yamaha TW.
Dice el refrán
que "En Abril, aguas mil" y los que nos gusta ir en moto ya
estamos que botamos esperando al florido mayo -aunque también ese mes no suele
dejar de mojarnos- para preparar algún viajecito.
Este año, y lo pensé
hace algunos días, decidí hacer algo diferente. Recorrer buena parte de la Península
Ibérica no utilizando una moto... sino dos, las mías....aunque en una
primera instancia entraban en el proyecto incluso tres. (Se sobrentiende
que no tengo que ir montado en todas a la vez). Son estas:
- Una Suzuki
Burgman 650 que es una gran y confortable maxiscooter capaz de recorrer
grandes distancias transportando mucho equipaje con dos
personas y en ese sentido no tiene nada que envidiar a las grandes motos
GT.
- La Royal
Enfield Classic 500. Es una moto clásica que nos ha legado la historia
prácticamente sin muchos cambios desde hace más de 60 años y que transmite unas
sensaciones únicas al que se sube en ella ...sabiendo bien de qué tipo de moto
se trata. A ésta le reservaré algo especial más adelante.
- La Yamaha Tricity
125. Es una pequeña y sencilla scooter de tres ruedas -pensada para moverse
por ciudad- que en su día me sorprendió por su agilidad y seguridad. En
realidad, es más de mi mujer que mía pero...ni la ve porque el que va
siempre encima soy yo.
La Burgman 650 y la Yamaha Tricity 125 son dos scotters evidentemente
incomparables... a las que se les puede sacar mucho partido.
VIAJAR EN UNA SCOOTER
125, COMO EN LOS VIEJOS TIEMPOS
El plan era a primeros
de Mayo salir de Barcelona y llegar hasta el Principado Asturias, a
Gijón, evitando al máximo las vías rápidas .Esa era la primera etapa y una vez
finalizada, la moto volvía, a través de la compañía de transportes
especializada en motos LVT Logística, a Barcelona mientras la propia LVT tenía que
encargarse de "subirme" después y unos días más adelante y cuando me fuera bien, otra vez a Gijón, la segunda moto. A partir de ahí y con la moto 2,
mi recorrido discurriría por Galicia y Portugal llegando hasta Rota -Chipiona, ya
en Andalucía. En ese tramo llevaría compañía porque me acompañaría mi mujer. La
transición Rota - Barcelona la haría como he hecho otras veces y con otras
motos, solo.
Te voy a ser muy
sincero. Me excitaba y me motivaba un montón que la elegida para cubrir la
primera parte del viaje fuese la Yamaha Tricity 125, una scooter de apenas 9 cv
justos con un motor de dos válvulas pero ...con tres ruedas. En realidad, ese
era el reto principal y todo lo demás lo consideraba anecdótico porque ya
sabemos que para una Burgman 650 o una BMW GS 1200 una vuelta a España es casi
un paseo.
Poca broma. Además, la
Tricity 125 con sus tres ruedas correteando por las posibles carreteras mojadas
de un mayo incierto -lo normal es que llueva ese mes en el norte- consideré la
más adecuada por la seguridad que ofrecen sus tres ruedas y eso no me cansaré
de remarcarlo. Acuérdate de mí. Esas máquinas tri son parte del futuro.
Es verdad que no me
las tenía todas conmigo - estaba seguro de su aguante mecánico incluso
forzando su mecánica pero no del físico mío- y me surgían muchas dudas al
respecto que no se despejarían hasta que arrancara primero y hubiera
finalizado la excursión después. Así que definitivamente la Yamacita fue la
elegida para " subir" a Asturias (Ya veis que finalmente hice el recorrido) y
la Burgman 650 la que tenía que seguir el resto del viaje. (Ya decidiré cuándo
retomar la segunda parte con la maxiscooter). La elección de ésta no
puede ser de otra manera por su protección y sobretodo capacidad de carga al
tener que llevar pasajera durante bastantes kilómetros.
Cualquiera se puede montar una aventurita a su medida pero en mi caso la idea de hacer ese recorrido con una scooter ciudadana, en teoría nada adecuada, me encantaba. Además, no he encontrado ningún viaje de ese tipo realizado con la Tricity 125. Si lo encuentras por curiosidad házmelo saber.
-¿Con eso... vas a ir a Asturias?- me dijo uno cuando repostaba en una gasolinera.
Pues amigo lector, ya te avanzo que esa salida de tres días que ya realicé como veis ha sido de las mejores de toda mi vida por las sensaciones nuevas que me ha brindado. Un reto personal pequeñito pero que ha valido la pena.
Dicho esto, hay miles de personas que se curran aventuras de tal calado que hacen que te arrodilles santiguándote ante ellos.
Por ejemplo, Ignacio Dean. Es un malagueño de 35 años que acaba de dar la vuelta al mundo andando ...empujando un carrito deportivamente con sus enseres dentro durante 33.000 kms. También hay gente que hace cosas de esas en bici. Bueno muy modestamente, cuando cumplí 50 tacos me propuse salvar pedaleando en cinco etapas que separan los 470 kms entre Barcelona y Bicorp, un pueblo valenciano.
Hace poco me contaba un lector que su hermano había ido (y vuelto) a Cabo Norte con una Yamaha 125 y recuerdo a otro andaluz que hace unos años hizo ese recorrido con un Vespino de pedales de 49cc.
Tecleando webs y blogs veo que- desde luego ahí sí que no me encontrarán nunca- hay también quien ha dado la vuelta a España a contrarreloj en una BMW en un fin de semana. En fin, que hay que respetar lo que hagan los otros pero a mí siempre me encantará parar a charlar con las lagartijas y los caracoles cuando hago alguna parada en la carretera.
La autovía o la autopista es el terreno menos deseado de la pequeña Yamaha
Cuando ya llevas recorridos bastantes cientos de miles de kilómetros a lo largo de su vida con diferentes tipos de moto creo que es buena cosa intentar reinventarse. Esta salida con la Yamaha Tricity 125 me acerca mucho, incluso por prestaciones, a las que hacía con mi Lambretta 150 de 6 cv o mi Vespa 160cc de la década de los sesenta. Aquel viaje desde Barcelona a Los Alcázares, en Murcia, en busca de un amor que nunca fue correspondido, sobre mi Lambretta rodando sin parar toda la noche no se me olvidará nunca.
Lo más sobresaliente de la Tricity 125 es su gran facilidad y seguridad para gestionar las curvas.
Una scooter muy divertida en este aspecto
Hace años había infinidad de Clubs Vespa por toda Europa -de hecho toda población que se preciara tenía uno- porque mucha gente viajaba en scooter, unas motos con ruedas casi de patinete cuyas potencias iban desde 4 a 6 o 7 cv como máximo.
Sin embargo, y aunque todavía hay scotteristas de pequeña cilindrada que viajan, sopesé mucho mí viajecillo porque ya no es lo mismo irse de Málaga a Valencia o de Barcelona a Fraga como lo podías hacer en 1960 sobre una Iso, Vespa o Lambretta que alcanzaban a morir y cuesta abajo los 80 o 85 kms/h.y no es lo mismo porque todo el tráfico rodado (los viejos coches de entonces o incluso los nuevos Seat 600) corrían lo mismo que tu moto y hasta los podías pasar en una subida. Y ahora no.
Hoy resulta incluso peligroso meterte con una moto de 250cc en la carretera o en una autovía porque apenas puedes mantener la velocidad de crucero del tráfico general incluyendo la de los camiones.
VUELTA A ESPAÑA EN MIS DOS SCOOTERS
"Mayo entrado, un jardín en cada prado". Vale, es un refrán muy quico pero es cierto porque los bosques y las montañas están muy guapos tintados de verde, sobre todo de ese verde intenso de Asturias que es la tierra que eligió nuestro Amo y Señor para el mejor disfrute de los motoristas.
Estoy seguro que Dios se quedó plenamente satisfecho de su obra pero como tenía que hacer y crear tantas cosas al comienzo de este mundo se le olvidó un detalle: el que, si tenía que llover, que lo hiciera por la noche. Ahí pinchó. Sobre todo porque a él le daba igual y nosotros hubiéramos tenido por los siglos unas rutas secas maravillosas.
Menos mal que el hombre creó la Tricity o las Peugeot Metrópolis o las Piaggio MP3 para contrarrestar los posibles resbalones acuáticos. Dicho esto, elegí bien la previsión del tiempo: No me llovió ni una vez prácticamente en todo recorrido.
Recordaré este viajecito como uno de los mejores que he hecho de
todas mis motos... eso sí, sin prisas
CONVERTIR UNA CIUDADANA YAMAHA TRICITY 125 EN UNA MOTO RUTERA
Ya he dicho que no tenía ninguna duda sobre la capacidad de aguante de la parte mecánica de la moto y de su pequeño motor de 9 cv pero sí de la mía. Rodar horas y horas encima de un scooter de rueda pequeña con suspensiones más que mediocres y un asiento...malo y duro no eran las mejores credenciales de confort que me podía encontrar para mi pobre espalda y cervicales que se resienten rápidamente encima de la mayoría de motos normales a las que no les haya hecho pequeños apaños para mejorar este detalle importante.
La Tricity no era para nada una excepción y por eso al poco de quedármela le cambié algunos elementos en pos de una mayor comodidad. Lo primero fue cambiarle la pantalla original por una Puig grande a la que se le recortaron dos palmos de altura, al menos, y se le instaló un deflector encima, una idea que resultó buenísima en marcha ya que variando la posición de inclinación del plástico, apenas unos cms, conseguía diferentes fluidos de la aerodinámica y mejoraba algo, 4 o 5 kms, las prestaciones. También se cambiaron los amortiguadores originales, muy, muy básicos, por unos YSS sencillos pero con mejores hidráulicos - dos personas van muy bien-. También se cambiaron los puños por otros de tacto más cómodo y prescindí con sumo placer de los durísimos neumáticos Maxxis originales cambiándolos por unos Michelin City y Road hinchados con Nitrógeno: 2.1 kilos la rueda trasera y 1.8 k las delanteras. (Ver prueba)
En un principio, también le había instalado un kit Malossi de rodillos y aunque ciertamente se ganó algo de mejora en medios el motor se mostraba más rudo de tacto y se desmontó otra vez a los 1500 kms colocando el kit original. Los rodillos de Malossi además aparecían ya ligeramente picados.
Se cambio la bombilla H4 por otra Philips, un 20 % más potente, y se pusieron fundas de neopreno en las manetas para una mayor comodidad. Por motivos de seguridad coloqué dos mini retrovisores en los extremos de los espejos para mejorar la visión de los puntos muertos. A los 5500 kms le puse Metal Lube, un buen protector de motor, como hago desde muchísimos años en mis motos, y será por ello o no.… que al final de los mil y pico kilómetros del viajecito el gasto de aceite fue...prácticamente cero.
Pero la mejor compra como elemento de seguridad antes de salir para tierras asturianas, y que se mostró imprescindible durante el recorrido, fue el de una luz trasera pensada para la bici, una Bontrager Flare fabricada por la casa Trekk y que logra un punto de luz que te ven al menos desde ...1 kilómetro de distancia como mínimo y no exagero. Perfecta para rodar en un contraluz.
Aunque hayamos pasado muchas veces por lo que queda de Yesa, siempre
es muy reconfortante volver a hacerlo
Me seguía preocupando que el comportamiento ciclo de la Tricity me transmitiera mucha dureza y sequedad de marcha y que un mal confort me hiciera arruinar el proyecto nada más salir de casa. Esa rueda trasera de 12 pulgadas tan pequeña...mmm...no prometía nada bueno en ese aspecto.
Además, mi auténtica obsesión estuvo puesta desde sus orígenes en mejorar el duro por escaso mullido del asiento original. Existe uno de Gel llamado Confort a +- 260 € pero, créeme por la experiencia, ningún asiento puede prometer nada hasta que no lo pruebas porque ...todos los culos son diferentes. Hice algún intento para lograr conseguir uno para probarlo en este test viajero ...pero no percibí grandes emociones de colaboración en el par de concesionarios de la marca en Barcelona que tantee el tema. Hice pues lo que he hecho infinidad de veces y es ir probando piezas de goma espuma de colchoneta con densidades diferentes tipo Decathlon y finalmente superpuestas con una sencilla funda. Y funcionó, vaya si funcionó.
Lo más importante que tuve en cuenta, era ofrecer una buena visibilidad
de mi posición a los vehículos que me precedían. Con los reflectantes colocados en
el top Case y...algo más
EN MARCHA. PRIMERA
ETAPA: BARCELONA (MARESME) -AYERBE
Uno de los principios
que tenía que prevalecer durante los tres días que tenía programados de ruta
hasta Gijón era evitar en lo posible las autovías o autopistas por lo antes
señalado.
Así que por fin, a mediados
de Mayo y perfectamente pertrechado salí de mi casa en dirección Sabadell y
Terrassa por la autovía C-58 que las une. Nada más ponerme en marcha me
encontré con un fuerte viento frontal muy desagradable y lo peor es que me
acompañó durante todo el tiempo en los tres días, en realidad tres y
medio, del recorrido. Debe quedar constatado como uno de los días fuertes del
año en los diversos servicios meteorológicos.
Lo primero que percibí
en marcha fue lo bien ubicado que iba, sentado y con las piernas rectas, y la
gran protección que me llegaba de la parte delantera. Las suspensiones
trabajaban, otra sorpresa, mórbidas y confortables gracias al peso extra
del equipaje.
Quería enlazar con
Manresa y lo hice por la N -150, una carretera de suaves subidas y bajadas que
deja a un lado la conocida e icónica montaña de Montserrat. También es conocida
por los frecuentes accidentes de tráfico y por ello aparecen algunos radares a
lo largo de la vía. La ventaja mía te la puedes imaginar.
Mi mágica luz trasera hacia
su efecto hasta tal punto que tuve que ponerla en intensidad reducida 2 o
modo nocturno ya que se pasaban algunos túneles y podía deslumbrar al vehículo
trasero que me seguía. ¿La moto? Desde que salí la notaba muy aposentada y sin
embargo ligera a la vez, no hay que olvidar que pesa 100 kilos menos que una MP
3 e igual que una Honda Scoopy, pero ....como digo con gran alegría por mi
parte muy cómoda Circulaba a unos 80 kms, la media del tráfico, pero sin
intentar adelantamientos
Valle de Luena. Cantábria
.
Sentado cómodo con las
piernas relajadas y los pies sobre la plataforma plana, realmente me encontraba
muy a gusto y la pantalla me aislaba del viento que soplaba muy intenso. Seguro
que tenía que ver en ello el peso extra de equipaje, las ruedas parecían
trabajar a gusto, no rebotaban y el tren delantero- ....¡ Huy, huy, huy ... ¡qué
“sorpresón” tan agradable¡ -y diré el por qué después-, se comportaba muy
sólido de dirección en las rectas a la vez que suave y muy intuitivo en los
cambios de dirección. Mientras conducía, escuchaba la radio a través de el
intercomunicador Urban de mi casco que me cedieron mis amigos de DB.Direct Bike,
una tienda de cascos y ropa motera y también de elementos de bicis. Es accesorio imprescindible
cuando se trata de que te acompañen las noticias o la música o...atender alguna
llamada, cosa que a mí no me importa nada.
Ya en Manresa, tomé el
EIX, que es una relativamente nueva vía rápida que une el territorio de Lleida
y Girona. Justo en el tramo que me metí pasa por zonas de montaña y aunque
el tráfico es escaso me vi circulando cuesta arriba y en los repechones
rozando los límites legales de mis 60 kmh. Impresiona que seas pasto de
los camiones e incluso coches con caravana, eso sí, con un amplio margen de
separación, y tú te veas incapaz de evitarlo. Sin embargo, gracias al
aviso luminoso de mi luz trasera milagrosa y unos tirantes reflectantes que
coloque sobre el top-case rodaba, lento pero bastante tranquilo.
Ya sabía que eso
ocurriría pero preferí no transitar por la estropeada y excesivamente rápida
autovía de Barcelona a Lleida. Esa vía del EIX por la que circulaba acababa
enlazando con esa horrorosa autovía A2 a la altura de
Cervera. Seguí, siempre con el viento en contra, y me desvié finalmente en un
pueblo equivocado y sin salida llamado Belvis.
Es curioso porque
la mayoría de las veces que he preguntando a la gente por una dirección
todos te intentan enviar por autopista -al menos 5 de cada 6 personas- ,incluso siendo gente de moto.
Ya les puedes explicar
lo de los arbolitos, los paisajes y lo bonitas que son las carreteritas
secundarias circundadas de margaritas y que no quieres entrar en la
circunvalación de Lleida. Nada, que te vayas para allí sí o sí por la autovía, que para eso se
ha hecho. Al final, a dos paisanos curtidos que encontré saliendo de un
cañaveral les acabe diciendo:
- Bon día. Mirar, imaginaos
que esto no es una moto, que es una bicicleta. No quiero ir a Lleida y menos
por autovía. Quiero ir a Huesca. ¿Por dónde puedo ir a Alfarras...sin coger
la autovía de ...Lleida?
Entonces, uno se
rascó la cabeza y después de unos meditados segundos me contestó como si fuera
la cosa más complicada del mundo:
- Buenoooo....sigue está carretera, gira a la
derecha, verás un camino corto de tierra , toma la de Alguaire y ...luego
preguntas...
He tenido " la
ayuda" de un recién estrenado Tom
Tom 410 pero solo sirve si preguntas antes ...5 veces a la gente de la comarca
....
En la carretera
que va a Alfarras hay muchas rotondas y lo que puede ser una tortura yendo en
moto ....¡ se convierte en un gran divertimento para una tres ruedas como
la Tricity¡ ¡quién me lo iba a decir, quiero muchas rotondas y me parece que me
programaré alguna excursión en Francia que esa plagado de ellas¡
Apuntas, entras, te
dejas caer un poco y gestionas la curva con más precisión que los pilotos
destacados de Moto GP.Y con una tranquilidad que raya en el pasmo.
Hacía rato que había
apagado una emisora que soltaba música clásica y comencé a cavilar sobre algo
que me estaba ocurriendo o mejor dicho...que no me estaba pasando. Y era raro. Lo
explicaré más tarde, al final del artículo.
Seguí ruta hacia
Barbastro por una carretera tranquila y acompañado de una tarde de sol
espléndida. Acerté en las previsiones y el buen tiempo me acompañó durante
las tres jornadas. De Barbastro a Huesca y de allí a Ayerbe. La etapa
rondaba los 350 kms y puse entre medio dos veces gasolina en un depósito
en el que caben 6.6 litros. Desde luego no llegaba a los 3 litros
por 100 km con el motor apretado al 80 o 90 % y un fuerte viento en
contra. También en Huesca.
Esa fue la tónica
del gasto de combustible. Miseria y compañía.
Reencuentro con el amigo Ismael y su Royal Enfield
en Panes. Asturias
SEGUNDA ETAPA: AYERBE
- MIRANDA DE EBRO
El recorrido del día
siguiente es especialmente bello porque transcurre por la A 132 y los márgenes del
rio Gállego y pasa por pueblos con encanto como Berdú, entre otros. Ves a veces
la nueva autovía cerca de ti pero tú vas pensando que no vas en coche y que le
den.
El río Aragón y el
embalse de Yesa siempre se merecen una visita. Es un espacio reconfortante y
pasarlos con la Tricity a poca velocidad lo es mucho. La carretera se va
entrecortando para encontrarte ..otra vez la nueva autovía directa a
Pamplona, invitándote tozudamente a entrar en ella. Llegado a
Lumbier...me la encuentro de frente, toda una vía rápida - pasaba todo el
mundo a toda castaña- que asciende por un monte con una rampa importante
que parece tocar las nubes, cosa que la Tricity, por mucha luz de aviso trasero
que le pusiera, en esa ocasión no estaba dispuesta a soportar. Paré, me
comí un bocata y hice un pipí largo.
Estudie la situación y
como me interesaba tomar dirección hacia Logroño para ir subiendo hacia
Santander decidí cortar por lo sano y dirigirme a Tafalla y Estella. Lo hice
acometiendo un buen ascenso de sube y baja en una especie de puertecito
maravilloso para la Tricity 125 pasando por pueblos como Sada y Eslava. ¡Ése es
su mejor terreno aunque no parezca muy creíble amiguete¡.
Evidentemente, estaba
evitando el paso por el País Vasco y es que en un principio tenía previsto
visitar a mi amigo Pedro en Bermeo pero justo esos días estaba de viaje y
además y por otra parte, había estado recientemente varias veces en Donostia e
Irún, así que decidí el “tema visita” para otra ocasión .
La Yamaha Tricity sube
bastante bien para ser una 125 con motor de dos válvulas pero lo que la
hace divina es su paso por curvas y ahí supera a muchas motos -motos de su
categoría o mayores- por la tranquilidad con que las gestiona. Esta unidad del
2015 no lleva ABS, la nueva sí, pero frena muy, muy bien. (A mi amigo Ismael,
que la probó al día siguiente, le sorprendió ese detalle). Bajando y
acometiendo curvas es una gozada porque te hace sentir más fino que
Pedrosa. Encima, no se mueve ni un pelo.
¡Qué quieres que te
diga¡...ya sé que es difícil de creer porque estamos hablando en teoría de una
birrieta de moto- triciclo de ciudad que ciertamente no corre y acelera poco. Pero
te diré que, si vives en Eslava o Sada - ya sería difícil eso- o incluso en
Estella (Lizarra) y tienes que traspasar cada día el alto de Muru y bajar hacia
Abartzuza , o desplazarte a Lezaun o Muez y necesitas una cosita divertida de 4.000
euros y sobre todo ...no tienes prejuicios del qué dirán, esta Tricity es tu
bicho. (Además, el modelo de este año lleva muchas mejoras).
Un alto en Peñameñera Alta
¿Que no te crees lo
que te digo? Pruébala. Y ahora te digo
lo malo: llega por los pelos a 100km/h . O sea, no corre...no corre...no
corre...te lo digo claro, no corre ...pero cuando corre lo que corre ,¡corre
aceptablemente bien¡ y en las curvas es mucho más segura que una dos ruedasy
eso puede compensar mucho.
Qué ganas tenía de
llegar a Lizarra (Estella) porque estaba muerto de hambre. Me fui directo a la
antigua estación porque la conozco y sé que ponen unos pinchos fantásticos.
A Logroño me fui por
la ,...sí, sí, autovía directa ...pero es de las pocas que me gustan porque el
tráfico es residual y tiene parte de ella en bajada. Me encontré en una parada
con un coche de los rojillos de la Policía Foral, con los que departimos de
motos, claro.
Dirección Pancorbo al
lado de Miranda de Ebro, parada y fonda en el Hotel El Molino, perfecto, 35 € y
bufete desayuno completo. Y hasta el día siguiente.
TERCERA ETAPA :
MIRANDA DE EBRO- ARRIONDAS
Quería levantarme
pronto y salir con el fresquito .¡ coñi ¡ ...el termómetro marcaba 4 grados a
las 8 AM, así que me bajé La Vanguardia en el iPad y pospuse la espera
para algo más tarde.
El entramado de
carreteras que ascienden hacia el norte - con mucho tráfico de camiones -
es diverso. Yo que iba encima de lo que llevaba decidí jugármela y elegí
dirigirme hacia la población de Oña por la N-232 que a su vez lleva a
Torrelavega, casi a las puertas del mar Cantábrico y..! acerté plenamente!
Es una ruta de
poco tránsito que va ascendiendo, nada menos, que al alto puerto del Escudo, famoso
históricamente porque muchos vehículos en su descenso ...se quedaban sin
frenos. Su altitud es de 1011metros y domina el Valle de Luena en la provincia
de Cantabria.
¿Cómo encaró la
Tricity ese puerto de subida?, ¡pues de cine, lo prometo! Subiendo parecía
competir en una cronometrada! ¡Empujaba mucho!
Y... ¿de bajada? Qué
pena que no hubieras estado allí .Te la hubiera dejado y luego me lo hubieras
contado.
En un salto me planté
en San Vicente de la Barquera y en otro me zampé un platazo de guiso con
patatas y chorizos porque hacía un frío muy serio. Caprichos de la
meteorología del norte porque en minutos los contrastes de
temperatura son habituales.
Parroquia de Parres
Hotel Ribera del Chicu. Arriondas
Habíamos quedado con Ismael, un buen amigo asturiano loco por las motos clásicas (tiene una Royal, una Guzzi Le Mans 850 del 80 y una Triumph Scrambler), en un bonito pueblito llamado Panes para hacer un recorrido hasta Arriondas. Allí, su mujer, Valentina, regenta un acogedor hotelito, el "Ribera del Chicu", y ya te puedes imaginar el trato familiar con que reciben a los huéspedes. Es un buen punto de salida para excelentes recorridos moteros de la zona.
Para quien le interese, la población es conocida, además de sus excursiones, por su puerto náutico especialmente por sus descensos en kayak o piragua navegando por el río Sella.
Mi amigo me tenía programada una preciosa ruta desde Panes a través de las verdes y tupidas carreteras que se internan en el parque nacional de los Picos de Europa, recorriendo los pueblos de Colombres, Póo de Cabrales, Benia , Carreño, Cangas de Onís y otros y realmente con la luz cruzada del sol de tarde el paisaje, con el impresionante Naranjo de Bulnes de fondo, es un auténtico regalo para la vista. Asturias es un paraíso para la moto siempre, pero en esas condiciones más.
Al día siguiente recorrimos un centenar de kilómetros hasta Gijón por carreteras cercanas a Villaviciosa, una zona de curvas técnicas muy atractivas y por primera vez desde que salí de mi casa,...el cielo comenzó a gotear.
La Tricity seguía entrando rápida en una larga sucesión de curvas sin descomponerse ni un pelo, tumbando con mucha seguridad. El día que monte el motor de 300 cc, si no le aumentan mucho el peso, será un bombón.
LA SORPRESA
PERSONAL
Sí, esto es lo que me
había guardado para el final. Tengo la espalda bastante tocada -anda por ahí un
pinzamiento- y mis cervicales no son las de Superman. Hace unos años tuve
una Honda Shadow 750 a la que le descubrí en un viaje a Valencia
cualidades terapéuticas porque sus suaves pistonadas actuaban como masaje por
mi cuerpo por lo que podía hacer recorridos de larga distancia sin ningún
problema físico.
La etapa de la segunda
noche en el hotel de Miranda de Ebro, llevando ya más de 600 kms sobre esta
pequeña tres ruedas, vi que mi body estaba más fresco que una rosa, algo
que consideré sorprendente teniendo en cuenta el tipo de vehículo que se trataba.
Vale, le había hecho bastantes cambios pero aún así la cosa no era normal.
Cuando me dirigía a Gijón
al concesionario de Honda Spaciomoto - impresionante local por el que puedes
observar a través de una ventana tomando un café como te arreglan tu moto
- y siguiendo a mí amigo Ismael comencé a pensar sobre los "porqués
" de la falta total de cansancio y eso que llevaba recorridos más de 1000.
Solo se me ocurre una explicación y la he dejado para el final y creo que la
teoría puede ser buena.
Reocín. Cantabria
TEORÍA DE LAS FUERZAS
TENSIONALES PSICOFÍSICAS
CON EFCTO FINAL
NEURORELAJANTE
(No me negarás que el título que me he
inventado impresiona)
El cuaderno de apuntes de este viaje acababa con
el desarrollo de un par de teorías mías sobre el porqué había terminado en mejor estado físico que si lo hubiera
hecho con una moto convencional - de 125cc o incluso de más cilindrada - .Mis conclusiones tenían que ver con la
diferencia de tensión que se ejerce ,física y mental entre la Tricity y otras
motos , sobre todo en comparación con
el número de contracciones
musculares brazos ,antebrazos ,manos y
extremidades inferiores durante un recorrido o etapa de algunos cientos de kms, conduciendo por rectas y sobre todo
gestionando curvas.
Cabrales, en plenos picos de Europa
No solo eso... también
había realizado un apunte sobre el desvarío del punto del foco del ojo,
técnicamente llamado "el centro óptico "del tipo de las gafas de los
hipermétropes , como lo soy yo, y sus efectos de fatiga visual dependiendo de
si vas tumbado en una moto o si vas recto. Ese estudio me había quedado muy
chulo, sí…y además, ja, ja ... la Tricity quedaba en los dos estudios la mar de
bien.
Bueno, pero como me
han dicho..." déjalo ya José, que esto te está saliendo más largo que un
mes de 50 días, lo dejo aquí . Tan solo un consejo y no te voy a engañar:
La Yamaha Tricity 125,
no corre...o corre que da pena...así que no te la compres para ir a trabajar
cada día de Mataró a Barcelona porque lo vas a pasar mal en la autovía donde
todo el mundo va a 120 km/h o más.
Ahora, si vives en
algún pueblo o población pequeña con carreteritas chulas, o la quieres para
moverte por la gran ciudad es un buen y hasta divertido aparato. Y como ya he
dicho en otra prueba, chino, chano , si quieres hasta te vas con ella hasta el polo norte .Salud¡
Con el amigo Moisés responsable de ventas de SpacioMoto en Gijón recepcionando la Yamaha Tricity, ya que es punto de recogida de LVT, en mi final de recorrido desde Barcelona.
AGRADECIMIENTOS
LVT: Es la empresa que
transporta las motos Honda, Suzuki y Kawasaki oficiales, además de otras. También
acepta las particulares. Un transporte en condiciones de seguridad puede costar
unos 120 € de media: Barcelona - Gijón por ejemplo.
DB. Direct Bike. Equipamiento
para motoristas y ciclistas con una especial buena relación calidad- precio.
RODI (Mataró): Taller de reparación y mantenimiento. Neumáticos.