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lunes, 30 de julio de 2018

PRUEBA PEUGEOT METRÓPOLIS 400 RX R: AHORA MUCHO MEJOR



La Peugeot Metrópolis 400 RX R es un producto Premium muy bien conseguido.

Hay motos -tampoco muchas, no creas- que me enamoran al momento. A otras las he tenido que darles algo más de tiempo para que me convencieran, por ejemplo esta Peugeot Metrópolis 400 RX R, que lo ha hecho plenamente en esta última y remozada versión. Y no me refiero a la estética, que la encuentro bonita y refinada.
Tengo que decir que esta prueba de la nueva versión 2018 ya la tenía hecha y guardada hace tiempo pero como el buen vino el concepto que tenía de los triciclos ha madurado y....muy positivamente y por eso la saco ahora. Muchos que me leéis ya sabéis que en mi pequeño parque móvil hay desde hace más de un año una Yamaha Tricity 125 con la que me he hecho con ella incluso algún viaje largo y dejado unas pruebas.
Si me lo pasé con ella teta yéndome a Asturias, imaginar lo bien que va en un uso diario, que es más lo suyo. Aquí se están moviendo cosas. Kymco tiene un triciclo 550 sport turístico a punto de salir, Yamaha ya ha anunciado que va a producir una Tricity con más cilindrada y potencia ampliando el área de movilidad rutera que será casi con toda seguridad una 300 y Piaggio acaba de presentar una MP3 350 que va mejor -lo digo con la boca pequeña- que sus hermanas de medio litro.
Bueno, el caso es que salí del concesionario Mataró Bikes con esta, para mí, bonita Peugeot Metropolis 400 RX R con la intención de compararla con el modelo anterior que publiqué en este blog y así os lo cuento. De entrada muy poco que ver entre ambas.
Ahora sí, con la experiencia que he adquirido circulando por todo tipo de asfaltos y ...caminos de tierra y encima tumbando sobre mojado con un tres ruedas creo firmemente en el futuro de este tipo de vehículos que son algo así como los SUV entre los coches. Tengo que decir, no obstante, que aunque el invento me gusta y sorprende mucho yo siempre tendré y no renunciaré nunca a las motos ...de dos ruedas .

En las curvas se comporta como una moto (es una moto) pero con mucha más seguridad y aplomo.
En recta tiene algo de la consistencia rutera de un coche.
Admite pistas en buen estado.

Dicho esto, este Peugeot Metrópolis 400 RX R es el regalo más grande que se podría permitir un conductor con carnet de coche porque eso es lo único que necesita para conducirlo !legalmente hasta un 500 cc ! aunque en Francia se exige un curso de 7 horas. Pero, y aunque a lo mejor no te lo creas, también es toda una nueva experiencia para los que nos encantan las motos porque tumbar en las curvas o viajar lejos es chulo pero mucho más si lo haces ... con el doble de seguridad. A este tipo de bicho lo has de mirar como un "aparato" con ruedas diferente y si te se ocurre probarlo sígueme el consejo: no te bajes de él a los dos metros de ponerlo en marcha porque esa cierta pesadez delantera que notarás desaparece inmediatamente en los 10 cms siguientes. Luego, tú mismo, vete de Madrid al Escorial, de Sanse a Bilbao por autopista o por donde ya sabes o de Barcelona a Toulouse y a ver si te convence. 

EL APARATO SUPREMO
Es un aparato ..."supremo" -en realidad la palabra que intentaba teclear en el iPad era la "superior" pero aparecía machaconamente  ésta  aunque me parece que también le encaja- y es que realmente esta versión está muy bien conseguida porque creo que es un triciclo algo más glamuroso y compacto que el MP 3 de Piaggio y que además raya la excelencia en acabados y gadgets. Desde luego, y a nivel de mecánica, no conozco ningún monocilíndrico excepto el X Max 300 y dicen que el 350 del nuevo Piaggio Mp3.
Completísimo cuadro de mandos de corte automovilístico.

En el cambio con el anterior modelo del Metrópolis ha perdido un par de cv (da 35 cv) porque se evaporaron un par de ellos con el paso por el Euro 4 pero mantiene un grado de finura ejemplar y con una progresión de potencia muy afinada y ganado mejor fluidez en recuperaciones. Anda muy bien y he conocido motores de cuatro cilindros más toscos de funcionamiento.

La total renovación de esta Metrópolis 2017 es más que evidente. Se han afinando y optimizado detalles que precisamente no eran sus mejores virtudes en el anterior modelo, reforzado puntos del chasis y rehecho completamente el tren delantero ahora con tarados diferentes que le otorgan más agilidad en los cambios de dirección ya que es más estrecho entre ruedas. Han aumentando el tamaño de sus llantas (de 12 a 13 pulgadas) y de sus discos (de 200 a 230 mm) además de incorporar el ABS a su sistema exclusivo de frenada SBC. 

Cuenta además con dos posibilidades de control de tracción desconectable TCS, Sport y Urban, lo que le convierte en un vehículo todavía más seguro incluso en las peores circunstancias climatológicas. No ha llovido mientras la he probado con lo cual no sé cómo va pero por poco que vaya ,...tiene que ir mejor que con nada. Si un triciclo patina suele hacerlo de atrás con lo que la adopción de ese apéndice tecnológico llega sin duda con toda clase de parabienes y aplausos.
Mantiene a través de un gráfico en el tablero digital el control de las presiones (TPMS) de sus tres neumáticos- uyyyyyy.....cómo me gusta eso...- y monta en esta versión un sistema automático que activa el  warning de emergencia ante una deceleración brusca. Una llave Smart  Key activa a distancia su puesta en marcha.


La plataforma plana, una gran ventaja

TODO NUEVO

Todo se ha hecho nuevo. Se ha reforzado y optimizado como digo su chasis y suspensiones -es muy confortable el tren trasero a pesar de su rueda de 13-  aunque un poquito menos el delantero porque las presiones de ruedas han pasado de 1.7 k a 2.0 k, pero ha mejorado la agilidad de los cambios de ritmo. El caso es que muestra más efectivo en la gestión de las curvas  y ahora lo hace con un tacto de dirección menos pesado, más ágil, menos cansado de conducción y más intuitivo en la gestión de curva. (Tiende a abrirse algo en ellas pero efectuando un leve toque de frenada con la manera izquierda se compensa la trazada. Un truquito que funciona). Aquí sigue yendo un poco por detrás de la mayor agilidad de los Piaggio.

Lo cierto es que las curvas, sean como sean, se las merienda sin pestañear. ¿Quieres saber la diferencia entre meterte en un terreno sinuoso  y complicado a toda castaña o con poca adherencia haciéndolo con una moto o con esta Metrópolis? Fácil: con la moto contienes la respiración durante la trazada y con la Metrópolis ,...aspiras y respiras relajadamente . 

El cambio en el tacto de la frenada con el anterior modelo me ha parecido la noche y el día porque no era precisamente ejemplar en eficiencia. Ahora los frenos funcionan muy bien, no rebotan nada tanto el que actúa compensado a través de la maneta izquierda o el propio delantero derecho que detiene sin contemplaciones los 257 kilos del aparato. Curiosamente, en el modelo antiguo la mejor frenada se obtenía presionando el pedal situado en la plataforma que repartía la presión de los frenos pero en esta versión lo mejor es olvidarse de ese apéndice -que obliga la legislación para poder conducirlo con carnet de coche- porque ni el tacto ni la progresión de la frenada no es ni la más efectiva ni la más buena.
El motor, que ha pasado -bastante bien- por la castración teórica del Euro 4, es cierto que no proporciona un prodigio de par, ni tampoco de velocidad punta ...no, pero es tan suave y con una sobresaliente progresión de su potencia que como además no vibra no te bajarías nunca  de esa nueva Metrópolis. Su velocidad punta, real GPS, está sobre los 140 km/h, lo que permite cruceros confortables entre 130 y 140 de marcador en autopista. Sin embargo, acusa los desniveles especialmente con dos plazas.
Dicen que han bajado el consumo  y ronda los 4 litros pero ...ponle algo más. La "moto de nieve de carretera " aporta además su sistema electrónico de "tente en pie", que se activa fácilmente por un botón si te detienes ante un semáforo o si te paras ...en medio de una riada. La verdad es que funciona muy bien...pero no hay que olvidar que son bichos -este y los Piaggio de 250 kilos-.
 Por cierto, su espacio de mantenimiento es de 10.000 kms con una revisión de control ocular a los 5.000. Me chivan que esa mini revisión no ha de superar los 20 o 30  €. Algunos pecados de juventud del anterior modelo -problemas con el escape- parecen estar resueltos.



Una buena ventaja es su plataforma plana, eso siempre se agradece y mucho  y de eso te das cuenta si vienes de una scooter con puente central. La moto es baja y ninguna talla va a tener problemas de poner pie a tierra, la pantalla es regulable y el asiento - de lujo- es muy confortable. Se abren bajo el mismo dos compartimentos amplios para poder alojar un par de cascos o lo que haga falta. Quizás lo peor es que su amortiguación en terrenos rugosos rebota demasiado.
Plagada de gadgets y con cierto diseño automovilista -es un producto Peugeot-, y eso se nota.
Desde luego, no me parece desorbitado su precio de 8.700 € si contamos con lo que ofrece y...lo que te da una moto de ese precio. Mañana por la mañana saldría de viaje con ella por el norte hacia Verín, que tengo que ver a un amigo y me ha invitado a comer el mejor pulpo "a feira". ¡Salud¡


Promete buenos viajes en carretera.



(Publica tu comentario aquí)








jueves, 20 de octubre de 2016

LA MOTO QUE NO SE CAE: YAMAHA TRICITY 125

La Yamaha Tricity 125 es un seguro scooter para ciudad y también un "todocamino" para pasear. 

Si eres de los que no te gustan los tres ruedas...espera hombre, no te vayas de la página ahora porque, a lo mejor, podrías descubrirle interesantes virtudes a esta sencilla y económica Yamaha Tricity 125. Ya te digo, aparte de sus cualidades como excelente ciudadana, lleva también, con sus lógicas limitaciones, una parte de aventurera. A mí me recuerda la moto de nieve que tuve durante unos días en un viaje Canadá y como pruebo lo que me gusta, aunque no es novedad en el mercado, pues aquí está.

Yamaha Tricity con vistas desde alto montaña
La Tricity fuera de la 'city', tiene muchas vías abiertas.

Si vives en Galicia, Asturias, Santander o en el país vasco, zonas donde se supone que llueve bastante y utilizas la moto para trasladarte a tu lugar del curro, ya sabrás que "bonito" no es exactamente la mejor palabra que define un día de fuerte tormenta. Sobre todo porque tú vas intentando  ser más fino que Crutchlow en la última carrera de Moto GP de la República Checa para no dártela.
Ya te lo digo, si viviera en Coruña o Gijón, por ejemplo, tendría como utilitaria del día a día una de esas motos ...eh, eso siempre, además de mis dos motos.


Yamaha tricity en curva
En asfalto se agarra como una lapa

Es igual. Si vives en Madrid o Barcelona ya sabes que las trampas aparecen, además de la lluvia, de diversas formas. Sobre esa Yamahita con sus tres gomas-lapa es más que probable que evites esa caída causada por el coche de delante  porque, y a pesar de tu escapatoria forzada y en su límite de inclinación, siempre se mantiene estable. Idem de lo mismo sobre un paso cebra y desde luego no te vas a caer subiendo un bordillo porque sus dos ruedas delanteras se adaptarán como un traje a medida a la orografía del terreno aunque tú no veas lo qué pasa debajo tuyo.



La Tricity o lleva un ángel custodio incorporado o la herradura de la suerte como elemento de serie y ahora justamente está en oferta limitada (y tiene que ver en ello la llegada del Euro 4) .Te la puedes comprar  por 3000 €. (400 más con ABS). Sí, te la puedes comprar pero hazlo sabiendo que tiene sus límites porque nunca pasaras de 100kmh.Y luego a mí, no me mires mal.

¿Y por que no ir a buscar setas al monte?

MOTOS, ESCÚTERES, TRICICLOS O CUADRICICLOS

La Real Academia de la Lengua Española define, así de simple, a una escúter como "Motocicleta ligera". Es un "dogma " al que me agarro y que me permite colocar, por si a alguien le suena raro, el título que más me gusta para este artículo: LA MOTO QUE NO SE CAE .Vale, de acuerdo, eso se ha de entender en términos genéricos y apelando a su especial estabilidad  porque caerse, caerse, alguna vez se caerá, claro.

Esta Yamaha Tricity 125 no está englobada en la categoría de "triciclos" por no superar legalmente el ancho requerido del eje de las ruedas delanteras como así lo hacen sus competidoras las Piaggio MP3 o Peugeot Metrópolis, PEUGEOT METRÓPOLIS RS 400. PARA LOS QUE VAN Y PARA LOS QUE VIENEN, un truquillo que les permite montar  motorizaciones de cilindradas respetables ( 300 cc, 500cc y 40 cv) y poder conducirlas sin más los poseedores del carnet de coche. También se suma a éstas el triciclo y cuadriciclo suizo Quadro.

Los acabados son de muy buena calidad

Monta un sencillo motor de 125 de dos válvulas que también pueden conducir sobradamente (el tope legal está 15 cv) los automovilistas sin carnet de moto. Más cilindrada limitaría su uso comercial porque ya se necesitaría el carnet superior. Existe un Tricity de 155 cc con 15 cv presentado este año pero por los motivos reseñados, y bien que le vendría ese motor, no vendrá aquí
En todo caso y aceptando que esa motorización de un cuarto de litro -para qué nos vamos a engañar- es muy modesta con una potencia justita de prácticamente 11 cv -mmm...no apostaría por esa cifra creo que optimista - el producto en todo lo demás es de una manufactura excelente.
Se erige como la reina del mambo porque al lado de sus rivales "multiruedas", menos en prestaciones, resulta imbatible y primero en precio porque el más barato de ellos, el Piaggio Yourban 300, cuesta el doble y las versiones top del Peugeot 400, el Piaggio MP3 500 o del Gilera Fouco, casi el triple.
Pero también resulta espectacular la diferencia de pesos entre ellos: el más ligero de los Piaggio, el Yourban 300, lo separan del Yamaha Tricity 60 kilos y eso, para tener una idea de lo que nos jugamos, son algo más de 8 garrafas de agua mineral de 7 litros cada una. Ata las garrafas a tu moto y verás qué alegría de agilidad.
Pero si lo comparamos con el Peugeot Metrópolis 400 ¡hay más de 100 kilos de diferencia!



Observa si no el clip de del tío que se lo pasa pipa sobre el hielo y
 sobre todo el de la entrada a la caótica ciudad prácticamente 
inundada y que va superando casi en exclusiva y fumándose un puro 
las dificultades que se le aparecen yendo a su trabajo. 
Se pueden intuir las caras de boniato de los motoristas 
 "tradicionales" mirándolo desde la cuneta.
Desde luego su conducción no es ningún ejemplo a seguir pero, 
aunque sea una contradicción, lo cierto es que ese pájaro 
que dirige la "Zodiac Tricity con motor Yamaha de 10.9 cv" 
nos ha dejado ese documento -que no es publicitario aunque lo 
parezca- de las posibilidades de una 125 cc en una gran ciudad y 
abriéndose paso entre el caos.


Es fácil de entender que la conducción entre el pequeño scooter Yamaha y entre los otros, además del impresionante Metrópolis -que dicho de paso no me importaría hacer un viaje largo con él por las humedales de Europa- sea muy notable en la facilidad de conducción, pesos y maniobrabilidad.
Es cierto que el Tricity no dispone del bloqueo electro-neumático que sostiene verticalmente a los de su competencia en parado y que es realmente muy útil para dejarlos aparcados o contigo encima ante un semáforo. Tampoco lleva freno de mano pero sinceramente creo que no lo necesita gracias a su peso récord de 154 kilos en orden de marcha y su centro de gravedad especialmente bajo que lo mantiene estable. Es sorprendentemente ágil y moviéndolo en parado a mano, parecido al de cualquier scooter  125.




DEFECTOS ...POCOS

Este Yamaha es bastante pequeño, corto  y compacto.  Estéticamente yo lo encuentro refinado y equilibrado pero  ...sobre gustos no hay colores...
Admite bien las tallas pequeñas y medianas y ...algo más. Las piernas van muy relajadas formando ángulo recto y sentados quedamos como si lo hiciéramos en una silla. El espacio para alojar nuestros pies en la plataforma es justo sobre todo si estos exceden de una talla 43. Los pies más grandes quedarán obligados a sacar las puntas al exterior. Un punto importante es su plataforma plana que ofrece un buen acceso.
Su protección es buena, el contra-escudo queda muy cercano pero nada tropieza en él, de hecho, y midiéndolo, es algo mayor que el de la Honda Scoopy 125 o 300. Eso irá bien para el  frío y lluvia aunque la pequeña pantalla resulta muy insuficiente. Mejor una más alta. (El deflector de las fotos es un prototipo Puig).
El asiento no es que te empuje hacia delante -una crítica generalizada de otros probadores -sino que a mi entender está anclado demasiado avanzado. (Mi talla 1,75mts)

La verdad es que lo criticable no es mucho, quizás lo más notable es su motor demasiado justo, su asiento duro y algo limitado para el pasajero, unos amortiguadores traseros sin ninguna regulación y una tontería que no lo es tanto porque no se entiende que la válvula de la llanta de 12 pulgadas trasera sea de muy difícil acceso y no orientada hacia el exterior.
Las motos que últimamente vienen de los países asiáticos -no hay más que ver sus diseños- llegan a Europa con las necesidades y especificaciones concretas de aquellas zonas (también el “tallaje”) y donde de un solo modelo -como este Tricity- se venden ¡decenas de miles de unidades!. Ir a 60 o 70 por aquellos lares es más que suficiente y además las motos han de ser fuertes y ...sobre todo económicas, así que se entiende por qué le ponen a esta Tricity ese motor tan limitado pero excelente en consumos: 2 y 3 litros por 100 km. (Depósito de 6 y medio y más de 200 kms de autonomía ) Mechero puro.
Es verdad que esa Tricity 155 de tres ruedas es más grande, con freno de mano y rueda trasera de 13 pulgadas , pero lo más interesante es que parece que la novedad es que se está ultimando una ....300 cc que apuntará, esta vez sí, directamente a Europa. Me lo ha piado un pajarito con mono azul y con un logo de Yamaha pegado detrás.

El cuadro digital es bastante completo.
 
En el hueco que tiene bajo el asiento entra un casco integral no muy grande.
 
Gracias al sistema del tren delantero LMW las 
ruedas se adaptan a cualquier terreno.

CÓMO ES Y CÓMO VA

Hace ya muchos años Honda inventó el tricker que también era un vehículo con tres ruedas, una delante y dos detrás. El esquema era sencillo y semejante a la de los triciclos clásicos de los críos. Pues ...fracasó por inestable y Honda tuvo muchas demandas por accidentes porque volcaba al mínimo derrape. Se abandonó el proyecto a favor de los Quads, mejor asentados con sus cuatro ruedas.
La Yamaha Tricity 125 no derrapa, tumba como cualquier moto pero con una solidez en su pisada que le otorga a su ocupante una seguridad sorprendente pase por donde pase , piso deslizante o agua.Ya lo has visto en el vídeo.
El sistema del tren delantero lo componen un paralelogramo deformable con cuatro barras - dos que actúan como suspensión y dos como elementos de refuerzo- formando un conjunto que flexa unido a las solicitudes del piloto.
Desde el manillar, sobre asfalto, a cierta velocidad y a la mínima insinuación las ruedas se dejan llevar e inclinan bastante mejor y más rápido que lo hace la bonita Yamaha 200 TW con sus donuts gordos de mi amigo Joan que me acompañó en la excursión de terreno mixto.
Todo el grupo delantero es muy parecido pero más simplificado -el tiempo mejora la eficiencia- al que montan los MP3 de Piaggio. No hay el sistema de bloqueo que mantiene rígida si fuera preciso a la MP3 o Peugeot Metrópolis 400 pero en la ligera Tricity  francamente no se encuentra a faltar.
El proyecto Tricity se debe al ingeniero Kazuhisa Tacano que conoce muy de cerca los entresijos y secretos del departamento de carreras de Yamaha, así que tiempo al tiempo, todavía veremos al Márquez y al Rossi peleando en una nueva clase de Moto GP pilotando cuadrigas, perdón, triciclos de tres ruedas.
Fuera bromas. Me encantaría ver cómo va esa Honda bestia parda de la foto en carretera o esa Yamaha cross 03 Gen basada en la Tricity por  pistas.





Yamaha 03 Gen y Honda prototipo

UNA SCOOTER DE CIUDAD QUE AMA LOS PASEOS POR EL CAMPO

Cuando me senté en ella en el establecimiento de Yamaha Center creí que estaba encima de algo parecido a mi Burgman 650 pero...unas 3 tallas más pequeña  y con 130 kilos menos. Y eso, además de ser verdad, certifica de entrada que es un juguete en manos de quien sea. Solo hay que acostumbrarse a las mínimas reacciones de su "tracción delantera".
El escape al ralentí suelta tan solo un murmullo y cuando aceleras en parado ni que esté borracho el guardia de tu pueblo y te tenga manía puedes estar seguro que nunca te multará por escándalo público. La visión general es la de muy buena terminación y notable acabado de sus componentes. Circulando por ciudad se confunde - y eso es una virtud -con otras scooters y solo llama la atención en los semáforos cuando el de al lado se fija en las ruedas.
No me gustaría dar una imagen de pelotilla, creo que no lo soy, pero no sería justo si no digo que nunca he visto un caballete que coloque a la moto de una forma tan fácil y sin ningún esfuerzo. Es mucho mejor que el de la Scoopy antigua 100 de mi mujer, que pesa 95 kilos. La scooter, claro. No la vaya ahora a liar.
Lo mismo con el mecanismo de la pata de cabra que queda trabada con un clack. Un niño la aparca fácil.
El conjunto digital está formado por un cuadro panorámico amplio, claro y nítido destacando el cuenta kilómetros. Reúne un amplio menú de opciones que muestran, entre otras funciones, los kilómetros realizados, los dos parciales, el marcador por barras de la gasolina y hasta uno de temperatura exterior, cosa que me encanta. Diferentes test, reloj horario y ...más cosas. Hay que descubrirlas en el libro de instrucciones.

UNA QUE NO ES CABRA Y QUE TIRA AL MONTE

Creo que a la Tricity puede explotar - con sus limitaciones- un lado lúdico agradable y divertido. Hacía tiempo que no recorría algunos caminos y veredas que rodean la zona donde vivo y te llevan a lo alto de unas montañas que no son muy altas. Donde pasa un coche todo camino, esta Tricity también lo hace e incluso la puedes meter por algunos senderos siempre en plan paseo y eso no hay que olvidarlo porque no le puedes pedir que además haga trial o motocross.
Sí. Por ciudad se mueve como "casi" cualquier escúter, (sí, el tacto más aplomado del tren delantero siempre lo notas) ...yendo por pistas -no complicadas- los supera por su dinámica suspensión delantera pero no por la trasera que es casi inexistente ¡Pues claro que un quad o una moto trail es mucho mejor para eso! pero esta Yamaha sirve para más cosas prácticas.

 Los paseos tranquilos por tierra firme son muy agradables

NO TENGAS PREJUICIOS. LAS BICIS ELÉCTRICAS NO NOS GUSTABAN ANTES Y AHORA MIRA EL PATIO CÓMO ESTÁ ...

Los prejuicios sobre estos cacharros los hay y son muchos pero creo que aún así siempre es buena idea ...probarlos primero porque, aunque no es mi caso, podría ser el tuyo ..."la hija ya me está pidiendo la moto para moverse por Madrid". Igual te quedas algo más tranquilo si sabes de qué va la cosa sobre todo para empezar a estrenarse en la selva motorizada.
Si eres un puñetas como yo, que sepas que de entrada cambiaría esos amortiguadores tan sencillos y de tacto seco. Me imagino que se pueden encontrar económicos, creo que por 200 € o así (creo que Hagon está trabajando en ello). Hay que tener en cuenta que el recorrido de los mismos es de 89 mm y los del conjunto delantero son de 90mm , como los de una Triumph Scrambler del 2015 que tampoco es lo más de lo más campo a través. Eso sí, no hay que hacerle nada a los frenos, van de cine tanto actuando combinados - delantero y trasero- comprimiendo la maneta izquierda o modulando más presión del delantero, con la maneta derecha.

Al probarla por primera vez mi mujer se sintió rara, sobre todo en el momento de arrancar. Le pareció como si tuviera la sensación de llevar "lo de delante" algo deshinchado. Y con cierta sensación de pesadez. Y tenía razón .
Ese es el primer efecto que te llega debido al aplomo extra de las dobles ruedas, todavía en su posición  inerte. Al arrancar y superados unos metros esa sensación va desapareciendo y como por arte de magia te encuentras rodando como lo harías con tu scooter...sí, sí, es verdad, con un poco más de presión delante.
Por ciudad filetea bien entre los coches y pasa entre ellos como lo harías con una scooter de su estilo, una pequeña GT.
El motor al menos se empeña en no defraudarte mucho y empuja voluntarioso hasta los 70 km/h bastante bien pero a partir de ahí le cuesta proseguir su ritmo ascendente y acaba clavándose en 90- 100 a tope...en llano. Es cierto que tenía pocos kms y puede soltarse más.
Sin embargo, y en plan desmelenado por una carretera de curvas, la Tricity traza ligerísima, intuitiva...pero siempre aplomada y, como digo, sintiendo más contacto con el suelo que, por ejemplo, en una X Max 125 o...T Max de medio litro. Hay algo inquietante por sorprendente.
Acostumbrado a una moto tradicional, más fácil de intuir, en un momento dado tumbando piensas que..te la vas a dar, que te la vas a dar, so tonto...pero no he conseguido averiguar en los días que la he tenido dónde está el límite crítico de su ángulo de tumbada y creo ésta es la única moto que solo lo conoce ella.
Hoy llueve aquí .Ya la he devuelto y tengo cosas que hacer por mi zona. Si la tuviera la pillaría y dejaría en paz a mi Royal Enfield y la Burgman grande. Sí, eso haría.
Pasarlo bien.
(Nota: creo que me harán una prueba con un kit Malossi. Estaré a la espera )





La Yamaha Tricity 125 es un seguro scooter para ciudad y una "gran todocamino" para pasear. 

La Tricity fuera de la "city", tiene muchas vías alternativas.



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