Acabo de ver en Solomoto la lista de las motos más vendidas del año pasado, el 2020. Me he llevado una sorpresa porque viviendo prácticamente encerrados en plena pandemia resulta que se han matriculado 176.691 motos, solo un 9,2 % menos que el anterior, unas cifras mucho mejores que la de los automóviles que cayeron nada menos que el 31,4 %.
Otra sorpresa. Resulta que en el ranking de las 50 más vendidas y en el número 9 inmediatamente detrás de las 125 y una eléctrica -la Silence SO 2- figura la Kawasaki 900 con 2884 unidades matriculadas. Una moto de aspecto agresivo ...! hhhiiiiiyyyyaaaaaaaaaaaa!....que suelta 125 cv. Sin duda me he perdido algo...
Seguro que me lo he perdido porque lo normal en un país cada vez con más restricciones de velocidad es que ese lugar lo ocupara una moto racional como por ejemplo la Honda CB 500 en sus dos versiones X y F. (la X está en el puesto 22 con 1480 unidades vendidas de esta lista y la F ni figura, que para mí es casi la más equilibrada si no fuera porque no es de dos plazas o al menos el de atrás va subido como un pajarito). Pues eso, la primera máquina, la Kawa, es una cañera de cuidado y seguro que el que se la ha comprado debe de llevar los ojos llenos de lágrimas de la emoción por el viento que se estrella en su cara cada vez que le rosca al mango.
A pesar de sus buenos precios teóricos, tanto la Kawa 900 como esta MT-07 para mí son motos carísimas porque al adquirirlas ...solo te dan media moto. Son máquinas que solo sirven para uno y reniegan ya de entrada de no poder hacer no ya un viajecito sino de una salidita acompañado. Para mí ese detalle es el sí o el no de una compra porque lo primero que siempre he hecho antes de adquirir una moto -y he tenido algunas decenas- al mirarla es separarla en dos partes. La delantera, donde tendría que ir yo sentado, y la trasera donde tendría que ir mi mujer. Y es curioso, si vemos las motos, incluso deportivas y hasta algunas R, que se comercializaban hace 30 o 40 años, podemos observar que llevaban un asiento digno para el pasajero y unas estriberas en su justa distancia. Hoy, amigo, lo que se cultiva es el onanismo como nunca.
Hay que reconocer que si hay una marca que ha entendido esta filosofía es BMW. La mayoría de sus modelos pueden acoger bastante holgadamente a dos personas. Y eso lo saben vender muy bien.
De todas formas, lo increíble es que sus motos de alta gama -las que cuestan 20.000 €- ocupen el puesto número 19, con la R 1250 GS. y la segunda moto más vendida de todas las cilindradas, la R1250 GS Adventure, el lugar 25. Nada menos que 1573 y 1373 unidades matriculadas respectivamente.
Vamos a ver. En este país nuestro no atan a los perros con longanizas. Y menos ahora. Vale, algunas unidades - no sé cuántas- me imagino que van a parar a los servicios del parque móvil de la seguridad del Estado (Policía y Guardia Civil) pero la mayoría se la quedan tipos como el vecino de al lado. Motos de 125 cv que cuestan entre pitos, flautas y controles de tracción, casi como una Harley grande o como una Goldwing.
Es verdad que más del 60 % se financian con el sistema de crédito Selec y que más que compra es un alquiler. Aún así... ¡me alucina que salgan a la carretera en nuestro país 2000 o 3000 motos equipadas para dar la vuelta al mundo cada año!... porque... una GS 1250 de 20.000 cucas con maletas de aluminio se compra para dar la vuelta al mundo... o para hacer grandes viajes por carretera. Pero... ¿todo el personal bmwista los hace?
LAS MOTOS MÁS VENDIDAS EN
2020. !VIVAN LAS CLÁSICAS¡
¿Habéis leído el título de
este post? ¿Habéis repasado la lista de las motos más vendidas? ¿Sí?
Pues amigos ya os habréis
percatado de que todo va bien para las motos retro. No solo bien, sino muy
bien. Ahí, en este hit parade de ventas del 2020 no aparece ni se la espera
ninguna moto clásica, neoclásica, neoclásica vintage, ni algo que se le
parezca. En esa lista solo podemos encontrar, además de muchos scooters, motos
utilitarias también capaces, rápidas, gordas, grandes, altas, pesadas, motos
muchas veces limitadas para solo uno y donde la mayoría de sus depósitos suenan
a plástico porque son de plástico.
¡Que ilusión me hace no
encontrar ni siquiera en el último lugar algunas de las motos que me
gustan y que parecen de verdad de toda la vida! Las que han construido con
ilusión sus diseñadores sabiendo desde el principio que nunca serán líderes de
ventas. Las que parecen hechas por encargo para ti o para mí a base de plancha,
acero cromado y muchas dosis de buen gusto. Son las Triumph Bonneville,
las Royal Enfield Interceptor o GT, las Kawasaki W, las Guzzi V7, las Ducati
Scrambler Cafe Racer, la Benelli Imperiale ...
Pues por eso he añadido
esa coletilla del título: !Vivan las clásicas!... porque no están en la lista y
malo será que aparezca alguna, algún día. Es el mejor reconocimiento a unas
motos... diferentes y únicas.
Después de hacer la prueba
en este blog de la Benelli Imperiale 400 me compré una. En el segundo
test que hice de ella, que en realidad fue un viaje, acababa el post de
esta forma: “Hay algo en la Imperiale que me encanta: Que
hay pocas. Si se venden muchas, lo aviso ahora, me la venderé. Salud
y gas”
Sí, esa Imperiale es una
moto sencilla -sobre todo original-, bonita y diferente y encima cuesta muy
poco. Como la Interceptor 650 que también tengo.
LA BELLA Y LA BESTIA
Las excelentes BMW GS
1200- 1250 ya no llaman la atención -al menos como lo hacía algunos años-
porque en la calle o en las carreteras ...hay muchas. Forman desde hace años el
entramado del nuevo paisaje rutero y urbano. Pero es más que probable que si
llevas una Triumph Bonneville y aparcas al lado de una GS su dueño se la mire
de reojo.
A mí me ocurre eso
bastantes veces con mi Interceptor y aunque le devuelvo una sonrisa de
complacencia no dejo de pensar en lo que le está costando el aparato y lo que
he yo pagado por la Royal Enfield. Ya, no soy tonto, no tienen nada que ver las
dos motos, pero es cierto que la Interceptor me procura buenísimas sensaciones
a un costo de compra casi cuatro veces menor.
Cuando tuve hace unos años
la Triumph Bonneville 900 me pasaba tres cuartos de lo mismo. Aquella moto me
despertaba deseos diría que hasta voluptuosos por sus cárteres
impolutamente cromados, sus elegantes y redondeadas líneas y su esmerada
pintura bicolor. Me gustaba a mí y llamaba la atención de otros muchos
motoristas incluso alejados del estilo clásico. Una moto de la versión de
2012 a la que le sobraban algunos kilos, eso sí.
Después estuve a punto de
comprarme una Kawasaki W 800. Haz un esfuerzo mental y ponla al lado de
cualquiera de las que están en esa lista de las más vendidas. Verás en ella una
moto preciosa, real y auténtica que se comerá con patatas fritas (bueno, quizá exagero) a la que has
puesto a su lado - y no me meteré con los diseños - aunque la otra esté sobrada
de más tecnología y disponga de muchas más prestaciones. Pues mira, yo me
quedaría con dos W. Una azul para cada día y otra roja para los domingos.
Lo mismo se puede decir de
las otras clásicas.
Un seguidor del blog me
dejó hace poco un comentario:
“Hola: Tengo 57 tacos, una Honda CB 250 two fifty con 22 años,
que es la mejor moto que he tenido. En ese tiempo tuve 3 años la GS 1200 que
tras el capricho vendí por ser solo para lo que es, viajar.”
Tiene buena parte de razón. La ventaja de tener una clásica es
que aparte de disfrutarla solo mirándola te sirve para cada día, para salir a
curvear y...también para viajar aunque lo haga a otro nivel, eso sí, y, si lo
haces, con más dosis de aventura asegurada. Además, gracias a sus generosos
asientos biplaza podrías hacerlo acompañado y desde luego mucho mejor y más cómodamente
que sobre la ganadora de esta lista, la Kawasaki 90 (me refiero a la versión
kamikaze, no a la RS ya que esta última versión también me pone).
Para mi está claro. El cuadro de honor donde deben de estar las
motos clásicas o neoclásicas es inversamente proporcional a la lista de
las más vendidas. !Dios mío, qué horror si se hubieran vendido en un año 2.884
unidades de la Royal Enfield Interceptor como lo ha hecho la primera Kawasaki
de la lista! O las 3.000 de las dos BMW que le siguen.
Ser único, original y poco visto, ese es el tema. Te ven menos,
pero destacas más.
Este submundo motociclista marginal también tiene sus
cifras.
UN CUADRO DE HONOR AL REVÉS
Me he hecho con algunos datos sobre las ventas de las clásicas
más conocidas -me faltan las de la Nine y Honda CB 1100 EX- durante el 2020 que
lógicamente no aparecen en la lista gracias a que he pedido a algún importador
o concesionarios, amigos fiables, los números de motos vendidas o matriculadas
de la marca.
Motos Caparrós, un histórico concesionario de Guzzi, me confirma en toda España 389 Guzzi matriculadas en 2020 (matriculadas no quiere decir vendidas). No tenemos los datos por modelos por lo que aquí entra mi calculadora personal y estimo -con riesgo asumido a equivocarme- que la nueva TT 850 trail se debe llevar la mitad de las ventas dejando para los modelos V el resto del mercado.
Envié un mail a Kawasaki y tras cinco días y un fin de semana
por medio no he recibido aún respuesta. La pregunta era: ¿Del total de las 2884
unidades vendidas, cuantas se atribuían a la Z 900 y cuantas de la Z900 RS (la
versión clásica)? Tenía curiosidad ya que la primera versión cuesta sobre
10.000 € y la segunda 13.000 y pico. Visto que me lo tengo que inventar y
consultados mis algoritmos mentales le doy ...mmm...unas 2000 unidades a la
deportiva kamikaze y el resto a la RS. ¿Me equivocaré de mucho? También inquirí
sobre la bonita clásica Kawa 800. No tengo ni idea pero si la última de la
lista, una TRS TR 300, suma 245..., seguro que han colocado menos que esta. !Bieeeennn,
hay poquitas!
Sé que en Cataluña - me lo dice Italomotor- se han vendido entre
40 y 50 Triumph Bonneville en sus dos versiones de 900 y 1200. Pongamos que en
Madrid lo mismo o algo más. Si el resto de España es el doble de la otra
mitad, (digo yo), podemos intuir que la cifra de Bonnevilles vendidas será de
unas 300.
Con Royal Enfield tengo los datos exactos. De la Interceptor
650, 270 unidades. De la GT 650,112. De la Continental 530, 5. De la Bullet,10.
De la Classic 500, 117. Y de la Himalayan, 318 unidades.
De Ducati ni sé nada ni me lo puedo imaginar pero sí conozco exactamente
cuantas Benelli Imperiale 400 se han vendido el año pasado: 113.
Mmm ....demasiadas,...demasiadas....






