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miércoles, 5 de agosto de 2020

VIAJE AL NORTE EN LA HONDA CROSSRUNNER 800



Asturias, Cantabria y País Vasco una delícia para recorrer en verano
En el post anterior mostraba unas maletas que había encontrado por internet para mi Honda Crossrunner. No se suelen hacer muchas pruebas de valijas o alforjas de moto porque se supone que todas cumplen su cometido que es el de transportar las cosas que llevas contigo en un viaje. Pero estas “eran especiales”. Son estrechas, caben 25 litros, van fijas y además solo me han costado 111 €. El par. También me despedía en el artículo con la idea de irme de viaje a Asturias. Ya lo he hecho, pero antes de explicarlo dejarme que incida en el tema de las maletas. Que me han ido muy bien.
Queda claro que si viajamos acompañados necesitamos bastante espacio, pero cuando nos trasladamos solos ¿realmente necesitamos tanta parafernalia “maletera”?
Decía en el post que, habiendo tenido bastantes motos con las que he viajado lo largo de mi vida, al final me he vuelto minimalista -o a lo mejor lógico- en lo que respecta al tamaño de las maletas. Los motivos son de orden práctico, dinámico y estético.

Aquí no hay Coronavirus

Las maletas Shad o Givi standart de 35 litros sobresalen mucho de la moto y las originales previstas que tiene Honda para mi VFR X son muy voluminosas y grandes y cuestan unos 900 €. Si dejas instaladas este tipo de valijas en la moto en la calle al llegar, por ejemplo, a un hotel corren el peligro de que los amigos de lo ajeno “se interesen” demasiado en saber si dentro de ellas llevan casco o no y claro, para cerciorarse suelen acabar alguna vez metiendo mano. La rotura de las cerraduras de Honda son un problema además de, por la mala leche que se te queda, porque son caras y complicadas de conseguir.

Camino de Treviño
Unas maletas voluminosas -hay excepciones como las integradas de la Panaeuropean o Deauville- inciden en el flujo aerodinámico a cierta velocidad y sobre todo hacen a a moto torpe -te quedas clavado en un atasco- y muy poco ágil serpenteando ante el tráfico.
A alta velocidad surgen meneos nada simpáticos. Hay otro elemento...que no se suele tener en cuenta: Cuanto más grandes sean, más cosas caben- cosa que en un principio en la tienda nos alegra un montón- pero no hay que olvidar que una vez instaladas convertiremos la moto en un armario de verdad- sumando también el top-case- por el peso total de las maletas, los herrajes y lo que llevamos dentro. Y luego, mueve la moto en parado.
Comillas en Cantabria

Recuerdo el regreso de un viaje que hice con mi mujer a la Toscana en una VStrom cargada hasta los topes. Fue muy placentero... porque antes de partir de Italia para casa metimos todo lo que llevaba en las maletas y el top case -dejamos lo imprescindible- en una caja grande de una oficina de Correos de un pueblecito para que nos lo enviaran a casa, cosa que ocurrió a los 3 días de llegar nosotros. Costó unos 30 € y santas pascuas. Aquella moto se tragaba las autopistas a 150 y aligerada no se movía un pelo.
Tengo que decir que Shad y Givi disponen de unas maletas de 23 litros, como digo, un concepto que entra en mis preferencias. Pero el peso de esas maletas compradas por internet baratísimas es mínimo: 1.5kilos por maleta. En una le puse una bolsa rectangular de nylon que cabía ajustada donde llevaba dos pantalones, un jersey de lana- iba al norte-, tres camisetas, dos polos, ropa interior para cuatro días, un neceser completo y una bolsita repleta de diversos cachivaches además de sobres de Nescafé, poleo menta, azúcar minicubiertos y un tubo de resistencia que enchufado calienta líquidos (para el primer desayuno).
Entre Parres y Arriondas
En la otra llevaba un anorak fino de nylon, una mochila plegable, un jersey con el logo
de Norton que me acompaña desde hace 30 años, unos zapatos náuticos y un chaleco especial que se moja, se escurre y circulando te deja el cuerpo a 10 grados menos de temperatura ambiente- en BMW lo puedes encontrar-. (Se lleva debajo de la chaqueta con protecciones perforada).
En el top case, aparte de un par de guantes extra y una cazadora fina llevaba ...miles de cosas empezando por comida, tres mini botellines de agua, herramientas, comprobador de presión, mini mochila, calcetines de lana (prácticos ante una remojada imprevista), trapos, etc, etc...
Bajando por el parque natural de Redes
Todo bien cerrado y bajo llave a diferencia de unas alforjas.
La bolsa sobredepósito es fundamental y su interior aloja el Tom Tom, la bolsa de documentación personal, monedero, pequeña cámara de fotos (la verdad es que hice servir el móvil), un arrancador instantáneo de batería y cargador a la vez de lo que sea, botellín de agua, gafas extras de recambio, pañuelos y...mascarillas, juego de llaves Allen, brazalete porta móvil por si falla el navegador y algunas cosas más.
En esta ocasión me hice con una bolsa rulo con capacidad de 30 litros comprada en Decathlon que plegada ocupa ...como un librito fino pequeño. Es una buena idea por lo versátil que resulta ya que montada detrás del asiento llevaba dentro ...una de las dos chaquetas con protecciones con las que viajaba y que abultan lo suyo: la Dainese de cordura de invierno (nunca sabes si lloverá) o, dependiendo del tiempo, otra agujereada de verano también con protecciones. No solo cabía eso sino también los propios pantalones de moto con protecciones y hasta los zapatos. Una buena idea de menos de 10 €. Al llegar a un pueblo para visitarlo, le dejaba la bolsa al bar de turno. ¡Ah! bajo el asiento de la Crossrunner, siempre va un pantalón de agua y un chubasquero.
5 horas de moto...sin mascarilla!

La mejor manera de hacer frente al Coronavirus es viajar en moto. En la carretera ni está ni se le espera. Y encima te pegas una panzada de kilómetros sin mascarilla, por eso me apetecía este viaje a Asturias, Santander y País Vasco y porque allí, en Gijón, tengo a mi amigo Ismael que es bombero y muy motorista. De tomo y lomo, el tío.
La primera etapa la hice desde Barcelona hasta Lizarra -Estella- donde dormí en el hotel Chapitel. Un buen hotel moderno situado en la parte antigua, con muy buen trato y protocolo anti COVID de primer orden.
La etapa siguiente fue de cine ya que tomé una carreterita saliendo de Lizarra con dirección a Cabredo, Treviño y Miranda de Ebro. De allí a Santander por el puerto del Escudo, una carretera histórica muy bonita pero muy poco concurrida en la actualidad.
En Arriondas hice noche en el Hotel del Chicu donde nos dimos unos codazos con las amigas Cristina y Valentina, las responsables del establecimiento. Protocolo anticovid perfecto. Allí me esperaba Ismael y tras unas rutas por la zona nos desplazamos a Gijón. Caminata obligada por el paseo y comer...en El Planeta del puerto. (Sobre 25 €)
La siguiente jornada fue motorísticamente intensa. No sé por dónde me metió Ismael, pero al cabo de varias horas estábamos en lo alto de Riaño habiendo ascendido por sierras, macizos y cordilleras pasando por los parques naturales de Redes y Ponga, tocando los Picos de Europa.
Con una bajada impresionante de curvas hasta Pola de Lena aparecimos en Gijón a las 10 de la noche. El viernes 24 de Julio, más moto, subiendo al alto del Fitu, cerca de Arriondas.
Playas de Villaviciosa

Nos despedimos en Cantabria y me dirigí a Cubas (Santander) donde me esperaba mi mujer y unos amigos. Recomiendo un pequeño hotel familiar “Posada Río Cubas” (misma atención sobre la higiene anticovid), muy simpático y en medio de prados con ovejitas. Y cabritas. Si vais por ahí darle recuerdos al propietario Antonio y a su hija, de parte del “Nen de les fotos”. Ellos ya sabrán.
Hacer excursiones tranquilas por Santander tampoco es moco de pavo y así lo hicimos. La moto sirve para eso y lo hace muy bien. En San Sebastián te recomiendo el Hotel Avenida, que está al principio de la subida al monte Igueldo. Instalaciones modernas y con parking propio, un puntazo que no tiene precio en la ciudad de San Sebastián.
Fuimos a Irún a saludar a Marina y Unai, los propietarios de Boxes Norte, concesionario de Royal Enfield y después la Crossrunner 800 nos llevó a mi mujer y a mí por unas carreteritas increíbles por la zona de Astigarraga donde te rodean decenas de miles de manzanos. Y si hay manzanos ...hay sidrerías y de eso está llena la zona.
Entramos en una a través de una casi pista forestal asfaltada. Ponía en un rótulo: Mendizábal. Este blog es de motos, no de gastronomía, pero...joder ahí se come muy bien.
Guetaria
En Astigarraga con Donostia al fondo

El que os escribe y Carmen, mi mujer, en la zona interior de Irún.


Ismael deleitándose con la finura de la Honda Crossrunner 800
Para mitigar el calor del motor en los pies durante las etapas con altas
temperaturas cubrí con hojas de plástico los bajos y coloqué este “invento”,
-efectivamente chapucero -que consistió en colocar un
embudo de bazar chino adosado a un tubo .
La cosa funcionó porque el aire directo me refrescaba el pie izquierdo,
el lado más calentito de la Crossrunner.

Dos días después y para evitar los calores salí de San Sebastián a la 7 de la mañana en punto, pasé Pamplona a 17 grados, Huesca a 25, Lérida a 31, Igualada a 36, temperatura que no me dejó hasta llegar a casa. Menos mal que llevaba el chaleco húmedo especial debajo de la chaqueta ventilada de moto. Al menos no me desintegré. Salud.

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domingo, 12 de julio de 2020

MALETAS PARA MI HONDA VFR 800 X POR … 110 €




La tierra mide 40.075kms de perímetro. Si calculo las motos que he tenido -algunas decenas- y los kilómetros que he hecho con ellas llego a la conclusión que, haciendo una media, me he dado unas cuantas vueltas alrededor del planeta. Calcúlalo tú y te quedarás parado, primero de lo “viajero” que eres y segundo, de la pasta en gasolina que has soltado.
La mayoría de los recorridos los he realizado por carretera tanto en el día a día para llegar al trabajo a la ciudad o durante los desplazamientos de vacaciones y de fin de semana. He viajado en compañía de mi mujer o solo así que las maletas han sido parte importante del equipamiento de la moto.


MALETAS PARA LA VUELTA AL MUNDO O PARA IR AQUÍ AL LADO
Cuando decidimos instalar ese espacio extra a nuestra máquina lo solemos hacer con ilusión porque sabemos que ante cualquier viajecito optimizaremos al máximo nuestras posibilidades de llevar nuestro equipaje bien colocado en la moto. Lo primero que hacemos es ver el catálogo de maletas y alforjas que nos ofrecen los diferentes fabricantes -que no son muchos- aparte de las propias originales de cada marca. Es fácil comprobar que los que dominan el mercado, casi exclusivamente, son Shad y Givi produciendo varios modelos de diferentes capacidades y precios. 
Ahora la moda la tenemos en las trail adventure con sus grandes baúles de aluminio listos para recorrer el mundo ...aunque la mayoría de sus propietarios solo lo hagan los fines de semana a Teruel -es un decir- l levando una parafernalia en la moto que muchas veces carece de lógica.
Que el simpático Sinewan, la voluntariosa Alicia Sornosa o el veterano Miquel Silvestre vayan cargados hasta los topes durante sus viajes por los confines del mundo es más que razonable porque la casa la tienen que llevar encima y también porque su velocidad máxima con carga que llega o sobrepasa los 300 kilos de peso no suele superar los 100 km/h. Son auténticos armarios rodantes pensados para guardar cosas durante mucho tiempo.
Las maletas han sido un apéndice exterior que, exceptuando a muy pocas motos, les quedan bien. Se me ocurren algunas excepciones ya desaparecidas como fueron la Deauville y la Paneuropean, un diseño de maletas integradas en origen perfecto. Las BMW -por ejemplo, los de la RT 1250- cuidan ese aspecto con un buen trabajo estético.

Una de mis motos, esta Crossrunner, puede llevar las maletas de origen Honda -son también las de la VFR- sin herrajes y con engarze directo pero a pesar de que también quedan integradas son excesivamente grandes, hacen la moto muy ancha y su diseño es claramente mejorable, aparte de su precio que está por encima de los 800 €.
Si vamos a comprar unas maletas standar tipo Givi o Shad tenemos que contar con los herrajes que, salvo unos que llevé hace unos años de SW Motech y que eran desmontables, afean la línea de la moto y le añaden peso extra. Ese es el quid de la cuestión y mucha gente no se da cuenta de ello hasta que se encuentra rodando en la carretera. Con dos maletas de 35 litros y un top case de la misma capacidad cargadas a tope mover una moto en parado se convierte en un problema, pero además castigaremos, y de qué manera, la aerodinámica -más sensibilidad al viento lateral, especialmente frontal y aumento del consumo notable en autopista-.


OTRAS ALTERNATIVAS 
Las alforjas de material sintético como las Shad, GIVI o SW Motech y otras son una opción a tener en cuenta en los desplazamientos a tiro fijo y sin paradas. Cuentan con virtudes como su poco peso, fácil acople y buen precio, pero quedan demasiado expuestas en las paradas ocasionales ...y tú verás lo que llevas dentro.
Pero...hay una tercera alternativa. Si las maletas que sobresalen mucho de la moto no me gustan he buscado otras que me gustan más. En principio, me fijé en unas Shad SH de 23 litros. Un tipo holandés las mostraba en su Honda Crosstourer 1200 y no quedaban nada mal. Parecen de poca capacidad pero 23 +23 litros son 46 litros. Unos 150 € por maleta más el soporte de la casa, (unos 150 €) eso sí, muy optimizado. Total, unos 450 €.
Lo que me gustaba era que quedaban muy pegadas con lo que la moto podía convivir con ellas para siempre. En todo momento quedaban operativas como guarda...lo que sea. Eso es lo que me encantaba y encima no molestaban.
Una llamada a Shad me desmontaba mis optimistas deseos porque, aunque la maleta y el soporte encajaba bien en la moto, un problema en el diseño del agarra manos de la Crossrunner impedía -según me dijeron en principio- que la maleta pudiera abrirse totalmente. (Se abre por la tapa y de dentro a fuera).
Esa era la explicación oficial ...excepto que yo llevo un agarra manos Givi, que por su diseño más alto elimina probablemente ese problema de instalación. He colaborado con Shad en una ocasión pero esta vez … no ha funcionado.



MALETAS CHOLLO
En estas estaba yo...cuando de repente tomé el iPad y decidí echar un vistazo a las páginas de “maletas sin nombre o con poco nombre”. Y allí las vi. Se llamaban Vramack Seven.

Dispone de un amplio catálogo de maletas de custom realizadas en ABS. (Por cierto, reconocí algún modelo). Uno de ellos, el más standart con una capacidad de 25 litros por unidad, venía con los herrajes completos (allá cada cual se las componga) en color mate o brillo ,...109,95 € la pareja. En una semana, en casa..
No me lo pensé, total el riesgo de equivocarme era pequeño, pero ...no fue así.
Al cabo de 8 días me llamó mi amigo Danny Van Den Berg y me notificó que ya estaban en su tienda DVB.
Pues qué quieres que te diga, me las esperaba muchísimo más chungas. Es cierto que el material es bastante fino de espesor, (montadas quedan rígidas) pero su construcción es sencilla pero muy correcta y están hasta bien pintadas. Tienen incluso detalles como unos perfiles anti vibración y una llave incorporada. Cada maleta pesa solo...1,5 kilos, cosa que me alegra lo indecible porque no suman a la moto. En cambio, los herrajes y la tornillería parecen hechos para inmovilizar un tanque. 
Ni he abierto el paquete de estos, porque las he montado sobre una U de fino tubular que eran los soportes de las bolsas de una Shadow que tuve, más una pieza que fija la maleta a la moto por su parte inferior. El peso total de maletas y soportes montados ha quedado en 4 kilos. El toque personal, un papel de vinilo metalizado adhesivo que le queda muy bien, (rollo de un metro y medio 14€ en Leroy Merlín) y dos plásticos en su parte trasera que corrigen visualmente la excesiva convergencia interior de las maletas.
Esas Vramack instaladas en la Honda Crossrunner las he montado al revés-tienen las dos caras laterales iguales- es decir, a la contra de cómo irían en una custom. Así, la cuña de la tapa baja hacia delante. Hay otro detalle importante.
Fijaros en el equilibrio de volumen trasero. Para mí, está bastante logrado. Las maletas no son muy grandes pero el top case tampoco lo es. De hecho, pertenece a una Kewway 125 de 24 litros del mismo color ...de la Honda que me regalaron. Ese es el truco, un topcase grande habría arruinado la parte de atrás. Bueno, en total dispongo de 74 litros de capacidad. Nada mal.
Señores, no tengo ni idea de lo que darán de sí estas maletas, son parecidas en concepto a las Shad SH 23 pero yo estoy la mar de contento por total: 123,95€.
Ahora, a Asturias si los de la pandemia me dejan.



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