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viernes, 5 de mayo de 2023

VIAJE AL SUR EN LA HONDA NC 750 X

 

Este Abril nos ha regalado buenas oportunidades para ir en moto.
En la foto ,el Parque Natural de Monfrague.

Tengo la suerte de tener cerca bonitas carreteras de montaña y también de costa que suelo hacer casi a diario y que mitiga un poco el “mono” de los viajes que llevamos durante todo el invierno. Vale, si aparece un día de buen tiempo cojes tu moto y te largas a comer a 200 kms de tu casa y al menos ese día haces la paz contigo mismo.

Lo del cambio climático, en la mayoría de los casos, es una putada. Las emisiones negativas, las olas de calor, la sequía o el exceso de agua en forma de tormentas descontroladas nos está cambiando la existencia y de qué manera. Y esto no ha hecho nada más que empezar. 

Pero para bien o para mal, que de repente en pleno mes de Marzo te aparezcan tres días a 24 grados y si encima tienes vacaciones o estás jubilado como este que escribe, pues …preparas los bártulos, te pones el casco y te vas a Albarracín, que es lo que hecho yo el mes pasado. Un viajecito de unos 1300 kms de ida y vuelta en compañía de tres amigos. Desde luego, por poco que se pueda hay que aprovechar cualquier oportunidad - y este tiempo loco, al menos, nos suele ofrecer bastantes posibilidades.


Con mi ex Triumph Bonneville 900 haciendo el mismo viaje en 2013.
Una moto con más “sabor”, pero menores cualidades dinámicas que la Honda NC 750.

UN ABRIL SIN AGUAS MIL

 

El buen sabor de boca de la excursión de Albarracín y visto el panorama que se preveía de nulas lluvias y temperaturas más altas a partir de mediados de Abril me decidió proponer a mi mujer repetir un viaje por Andalucía y Extremadura que habíamos hecho en mi ex Triumph Bonneville 900 en 2013...cuando yo entonces tenía 67 tacos.

Carmen me ha acompañado en innumerables viajes a lo largo de 40 años, con trayectos non stop directos como un Barcelona-París o un  Maastrich ( Holanda) – Barcelona, por ejemplo y entre otros, durmiendo en todo tipo de alojamientos, desde sencillas pensiones, alguna vez bajo tienda de campaña o incluso en medio de la cocina de un hotel en Tolosa un 1 de Agosto. Por supuesto, también en buenos hoteles. 

Aunque nuestra mente continúa fresca encima de una moto es verdad que nuestros bodies cambian a lo largo del tiempo y si queremos seguir moviéndonos lejos sobre dos ruedas tenemos que acomodar nuestros cuerpos a viajes más relajados y menos machacones. Porque seguimos teniendo 20 años mentales encima de una moto …pero de los físicos ya es otra cosa.


Viaje con unos amigos a Albarracín en Marzo.

En estos últimos años, Carmen y yo hemos recorrido varias veces el norte, Galicia y País Vasco, aunque a mediados de Julio últimamente solemos centralizar unos días nuestra ubicación en Asturias. Por eso le pedí que si aceptaba esta ruta por el sur lo montara a su manera, o sea, sin prisas y que fuera lo más cómodo posible para ella. No se trataría de hacer 700 kms diarios en una vuelta a España contra reloj sino todo lo contrario: hacer etapas de paseo de 100 o 200 situados un par de días en alguna población.


De entrada, elegimos Córdoba como inicio. Desde allí iríamos subiendo a través de la sierra de Sevilla hacia Extremadura. En esta ocasión, nos plantaríamos en Córdoba directamente a través del AVE, cosa que hice otra vez en 2016 después de bajar desde Barcelona en mi Royal Enfield 500 a una concentración de la marca. Dos días para llegar a Córdoba en moto y 5 horas para volver a casa cómodamente.

Como he contado en otras ocasiones llevo, que me acuerde, 23 vueltas al mundo si contamos los kilómetros que llevo contabilizados, más o menos, en moto sobre todas las que he tenido en mi vida. Y tengo que decir que me da un palo de cuidado -también lo he comentado en este blog en ocasiones- volver a pasar por los recorridos que he hecho “miles” de veces.

No hay que olvidar que vivo prácticamente en Barcelona y si quieres escapar de ella solo lo puedes hacer de dos formas: o por mar o por tierra y esto quiere decir que si pretendes viajar hacia Madrid acabarás a la ida o a la vuelta metiéndote en las repetidas largas y aburridas autopistas. Lo mismo si vas al sur, a Valencia, Albacete o Málaga: tarde o temprano… volverás por una autopista. 

Sí, ya sé que Teruel existe y conozco bastante sus fantásticos vericuetos ruteros pero, créeme, al final, al final siempre …. te ves metido en una horrible autopista. Bueno, por supuesto, eso si vas o vienes de muy lejos.

¿No es mucho mejor si quieres conocer un sitio nuevo estar directamente en el comienzo del mismo? 

A veces, en algunas ocasiones he utilizado un remolque llevando la moto encima y es una buena opción porque te vas dejando atrás las rutas demasiado vistas. Es cierto que cuando has llegado a destino tienes el problema de dónde dejarlo aparcado.


Pocos segundos después de pasar nosotros …
se tronchó un árbol en la entrada de Guadalupe.

En los años 80 había la posibilidad de llevar la moto a Sevilla o a Madrid en el mismo tren ya que incorporaba vagones específicos de transporte de vehículos hasta que se suprimió el servicio. Lo hicimos algunas veces con unos amigos en el viaje de ida y volvíamos con la moto. En la década del 2000, cuando bajaba de Barcelona a Chipiona, -lo tenía que hacer en varias ocasiones al año por motivos personales- solía hacerlo a veces en moto en dos etapas pero por esa época conocí a un buen tipo - nos hicimos amigos rápidamente- de una empresa familiar, LVT, que se dedicaba al transporte de las motos nuevas de Honda, KTM, Yamaha, etc. que dejaban en los concesionarios de las diferentes poblaciones de toda España. Disponen de varios camiones preparados con jaulas especiales para las motos que quedan protegidas hasta el lugar del destino. No podría ser de otra forma.

La empresa LVT Motos también se dedica, desde hace años, a transportar motos de particulares. Si quieres, te la cargan en casa y te la envían a Lisboa, por ejemplo, o donde te interese. La cosa es pillarte un tren o avión barato y la recoges en un punto determinado de entrega. Esa es la gracia: allí comenzará tu gran viaje por tierras lusitanas sin perder un solo día de tu tiempo.

Carmen y yo nos subimos en el AVE un día de la segunda quincena de Abril - el mes pasado- con dirección a Córdoba mientras el camión de LVT ya había dejado nuestra Honda NC 750 X en el concesionario de El Motorista de la bonita ciudad andaluza

 

Sin duda el éxito del viaje fueron las buenas temperaturas circulando.

HACIENDO CUENTAS

 

En términos económicos el sistema -eso depende de cómo lo valores- sale bastante a cuenta y en el práctico, mucho, imagínate, porque como digo, te quitas de encima un trayecto, en mi caso muy visto y tedioso, aparte de la paliza que te pegas y si hace calor, más. Los números son estos: En primer lugar, desde donde vivo en Barcelona a Córdoba por vía rápida (autopista) hay algo más de 900 kms.

En el supuesto de trasladarnos en moto ahora, yo lo haría en dos etapas. No tengo 27 años sino 77 y Carmen pasa de las sesenta primaveras. Por ejemplo, parada en Albacete, a mitad del viaje, unos 500 kms. Has de contar el precio del hotel, la comida y cena y el gasto de gasolina hasta Córdoba (calculando de 5 a 5.5 litros: sobre 90-100 €).

Hay otro coste inherente al propio uso de la moto y que no solemos contabilizar y es la degradación, sobre todo del neumático trasero. ¿Quieres que te diga otra cosa?: tengo una fijación con el desgaste de los neumáticos porque he dejado una pasta en ellos durante los 63 años que voy en moto. Solo durante los cuatro que tuve la Burgman 650 le puse 11gomas. A 130€ unidad fueron 1.400 € …en 4 años y haciéndole 30.000 kms. Ahora ve contando el cambio de neumáticos de algunas decenas de motos que he ido teniendo. Y te aseguro que no soy rico. O sea, que no te extrañe mi siguiente reflexión.


Visita inexcusable : Teatro romano de Mérida.


Imaginando que tú has salido de tu casa con unos neumáticos a medio uso y dado que el planteamiento de este viaje es hacer un recorrido total de unos 2.500 kms, solo en la bajada hasta Córdoba te dejarás el 30% de lo que te queda de la goma trasera (un neumático nuevo en condiciones y más con carga muere prácticamente a los 6000 kms, te lo digo yo) y esto significa que en ese trayecto tienes que sumar otra pérdida para tu cartera. Costo actual de un neumático nuevo montado para moto media aproximadamente: 170€. Costo por el desgaste bajada a Córdoba: sobre 30€... y que no te pongan una multa. 

Ya te digo, todo suma y hay que valorarlo.

Es que, amigo, viajar en moto es muy chulo, pero es más barato hacerlo en coche…

Los dos billetes de AVE costaron 130€. Uno solo …70€. La tarifa de LVT para enviar la moto a Córdoba es de 250€. No te diré que lo comido por lo servido pero …casi.

 


EL EQUIPAJE

 

Si vas a ir solo con tu moto en un viaje como éste de 10 días no vas a tener problemas a la hora de colocar tu equipaje. Se supone que tienes instaladas unas maletas, un top case o bolsa trasera y otra colocada sobre el depósito. Puedes llevar incluso algunas cosas que a lo mejor no las vas a utilizar. La cosa cambia radicalmente cuando los que comparten la moto y excursión, son dos.

La experiencia que he tenido viajando a dúo me ha llevado a mejorar algunos aspectos relativos al confort de marcha de mi mujer a la que has de tener contenta en todo momento porque si no se pueden torcer tus previsiones de un feliz recorrido rutero. Lo primero que se ha de hacer en el momento de comprar la moto es desplazar algunos centímetros hacia atrás el top case para ganarle espacio al asiento. La mayoría de la gente no presta atención a ese detalle.

Segundo, cambiar las estriberas traseras por otras más bajas para así poder relajar mejor las piernas de tu pasajero. Lo tercero es colocarle una funda al asiento con una pieza de goma espuma debajo para obtener una mayor comodidad general allá donde termina la espalda.

Ya he explicado en otras ocasiones que a mi Honda NC 750 X le instalé unas maletas compradas por internet que costaron 110€. Lo que me gustó de ellas fue su estrechez -nunca más volveré a llevar maletas “anchotas” que hacen inestable la moto en marcha y te impiden maniobrar decentemente por el tráfico- además de su buena -para su contenido volumen - capacidad, que es de 20 litros. Añado su poco peso, unos 2 kilos montadas incluyendo los soportes en U.

Mi NC 750 lleva un top case Givi de 48 litros y cuenta, y ese el gran invento de Honda (BMW lo hizo con la Scarver 650 hace años)- con un hueco bajo el depósito de 23 litros capaz de alojar un casco modular o integral o mi mochila y la de mi mujer juntas, además de una chaqueta de nylon.

Como decía antes, si uno va hacer un viaje solo toda esa capacidad es suficiente y da hasta para llevar una mascota.


Yo me considero un “por sí acaso” y por ese motivo incluso cuando voy sin pasaje llevo conmigo innumerables artilugios, algunos duplicados “por si acaso” : botiquín, elementos varios como arrancador de batería con toma de carga para móviles o el navegador, mini compresor Xiaomi - un inventazo- bolsa de cargadores, bolsa de desayunos con sobres de café con leche para varios días, te, poleo menta, manzanilla, caldos, calentador eléctrico de líquidos, manómetro de tensión sanguínea, calzador, etc y este etc es mucho etc.

Aparte de los medicamentos habituales suelo llevar Ibuprofeno en forma de Espididol 400 - efecto rápido sin apenas efectos secundarios- …y un tubito de árnica, toda una revelación y mira que es antiguo el invento porque con un leve frote te mejora cualquier dolor muscular. 

Llevo encima llaves dobles “por si acaso” y en una bolsita una navaja, tenedores y cucharillas, pote de aluminio para calentar lo que sea y hasta rascador de espalda tubular plegable.

En una de las maletas encaja, eso sí con cierta presión, mi bolsa de viaje que acomoda un pantalón de entretiempo, tres camisas y un polo, un jersey de lanilla, unas pantuflas finas, tres mudas, 3 pares de calcetines gruesos y tres finos, un transistor y un neceser además de una camiseta térmica. Aunque no lo parezca, si la ves abulta, pero se desliza bien por las estrechas paredes de la maleta y siempre, increíblemente, la tapa cierra.

En la otra maleta iban, dos pantalones de lluvia finos además de dos sobre pantalones de doble forro para, dependiendo de un cambio de temperatura drástica, llevarlos puestos para un mejor abrigo.

También unas “sobrebotas de agua”, dos cazadoras de nylon finas de lluvia más un par de náuticos para mí. Ahí llevaba un clausor de freno, el mini compresor y dos bolsas plegables de gran tamaño. Justa, muy justa, entraba una cantimplora de 500 ml.

El top case estaba destinado casi en exclusiva al equipaje de Carmen. Una bolsa que encajaba casi por completo en el habitáculo y debajo de ella bien aplastaditos nuestros dos anoraks “por si acaso”, porque hasta Julio y depende de dónde hay que llevarlos porque sí. Repartido por el escaso resto de espacio que quedaba iban manguitos de ciclista, gorra y unos guantes de verano. También un pequeño neceser y un taco de espuma para lavar la moto.

Alojados dentro del falso depósito - no os imagináis lo que cabe- llevaba mi mochila y dentro de ella un iPad, mi bolsa con documentación, el móvil, llaves dobles, botellín agua, bolsa de nueces, dos termómetros - uno lo llevo en la moto para ver la temperatura exterior y el otro es “por si acaso” lo pierdo-, unos guantes de invierno (más cuatro baterías guardadas en una bolsita). Pegada a ella, la mochila de mi mujer con sus enseres. En el fondo, unos guantes de entretiempo. La tapa del falso depósito cerraba aprisionando una práctica chaqueta Rukka que suele hacer de cortavientos para llevar debajo de la cazadora.

Siempre viajo con tres pares de guantes de diferentes densidades y mi mujer con dos, unos de invierno y otros de verano.

Pero de lo que estoy más satisfecho, una vez colocado todos los bultos, es del peso total de la moto pero sobre todo de que esta Honda NC 750 X sin el cambio automático, aún cargada hasta los topes, continúa siendo una moto muy ligera, muy llevable, incluso con el lastre de más de 150 kilos, que es la suma de lo pesamos mi mujer y yo. Ver para creer.

Esta moto tiene, por su recorte de suspensiones respecto a anteriores versiones, un centro de gravedad muy bajo además del asiento a 800 mm del suelo. ¿Quieres que te desglose el peso por apartados? Ahí va.



SOBRE TODO QUE LA MOTO PESE LO MENOS POSIBLE

 

En una maleta iban 4 kilos de peso y en la otra 4.5. Sumando los 2 +2 kilos de las propias maletas fabricadas en PVC, todo nos da 12,5 kilos. El top case pesa 3,800 kilos, más los gruesos soportes Givi, otros 2 kilos. Con el equipaje y los soportes, el top case Givi 48 pasa a pesar 8 kilos y medio.

El total de las mochilas y demás en el vano del depósito es 6 kilos. Así que la suma total de todo el conjunto extra: 29 kilos. Mmm…me olvidaba de la pantalla alta, los paramanos y los salvapiernas. No es mucho, 2 kilos como máximo más.

El peso de esta moto llena de gasolina cuando la estrenas es de 214 kilos, así que ahora añadiendo esos 31 kilos extras nos da el total de 245 kilos.

Mi Burgman 650 pesaba en vacío 278 kilos. Mi anterior Honda Crossrunner, pelada, 243 kilos. La BMW GS 650 2022 de mi cuñado, sin nada de peso extra, 229 kilos pero si le pusiéramos lo que llevo encima tendríamos una BMW de 30 kilos más que con sus maletas originales y sus hierros pesaría unos 270 kilos.

Pero si la comparamos con la Adventure GS 650 que pesa 244 kilos y le sumamos mis 31kilos nos aparecerán sobre la balanza …más de 280 kilos. Hay más. Y es algo que, y mira que he visto cosas, me tiene alucinado.

En Zafra, de repente y en medio de la plaza grande, aparecieron 17 enormes BMW GS 1250 Adventure todas como sacadas de un calco, impolutas y con sus maletas de aluminio y a tope equipadas.

A ver, esas motos pesan 268 kilos en orden de marcha y peladas, que no quiere decir llenas a tope de gasolina. Con sus grandes maletas de aluminio puestas vacías pueden pesar una decena de kilos más. Cargadas con lo que yo llevo nos vamos a bastante más de 300 kilos de moto.

Tu no sé pero yo si tuviera que dar la vuelta al mundo ahora mismo tengo claro que escogería una moto en este momento más ligera, capaz y divertida como, por ejemplo, la nueva Transalp 750 que pesa 208 kilos llenos. Cargada para la vuelta al mundo ponle 40 kilos más. Hombreeee…con 250 kilos no das una vuelta al mundo, das diez.

 

 

La Honda NC 750 X es una moto muy capaz viajando que 
siempre mantiene la agilidad incluso cargada. En la foto, Segovia.

 EQUIPO PERSONAL Y EL VIAJE

 

Esos días de asueto fueron un éxito, entre otras cosas porque los pronósticos indicaban un aumento de fuertes temperaturas y prácticamente las fuimos dejando detrás. Cuando circulábamos, lo hacíamos entre 18 y 23 grados, lo que es perfecto para ir en moto.

He llevado puesta, después de valorarlo en casa, una cazadora de piel, de vaca exactamente porque es piel tirando a fresca a diferencia de la otra que tengo de cordero -era mi duda- que abriga más. Debajo, un jersey fino de algodón que me acompaña en todas mis salidas desde que lo compré en 1984 porque me da suerte. Y es bueno y se conserva bien -lo compré en motos Caparros cuando tuve una Norton-. Debajo de él llevaba una camisa tejana. Tanto Carmen como yo llevamos tejanos duros y con unos protectores gruesos de rodilla muy prácticos cuando tienes que pasear -se ajustan con velcros- y botas de media caña con protección en el tobillo.


Una siestecita en Riaza

EL VIAJE

 

Ahh….el viaje. En Córdoba estuvimos dos días, fuimos hasta Lora del Río y atravesamos varias partes de Sierra Morena pasando por Cazalla de la Sierra. En Zafra, donde dormimos (Hotel Plaza Grande) decidimos hacer una cosa que hemos utilizado en algunos viajes: desprendernos de material para aligerar espacio. Solo hay que dirigirse a la oficina de Correos y enviar desde allí una caja a tu casa. Dentro pusimos dos camisas, dos pares de sobrepantalones de invierno, ropa interior, las sobre-botas de agua, la camiseta técnica y cosas varias de neceser, etc. En total, 3kilos de material. Creo recordar que el envío costo unos 17 € caja incluida. Todo muy práctico. Hasta envié una caja desde la Toscana una vez.


La caja que envíe a mi casa desde Correos .


En Mérida, en los apartamentos MPD - modernos y limpios - estuvimos dos noches que nos permitió dejar las cosas y visitar, de vacío, lugares de interés. El primero, indiscutiblemente, en la propia ciudad: el anfiteatro, teatro y acueducto romano. Subirte al trenecito turístico te da una mejor idea de sus monumentos históricos.

Ir con la moto sin equipaje permite hacer paseos muy cómodos sin preocuparte de vigilar la moto. Desde Mérida, tiro fijo a Guadalupe, una visita que no hay que perderse.

Camino de Plasencia, Cáceres y Trujillo son visitas inexcusables. También resulta impactante cruzar el parque natural de Monfragüe. En Plasencia, estuvimos dos noches en los apartamentos Suco, modernos y bien situados justo al lado de la popular plaza. (137€ dos noches).

En la ruta hacia Ávila vale la pena desviarse hacia Hervas, tomarse un café allí y visitarlo después.

Visita a Segovia, cómo no, poniendo dirección hacia el Burgo de Osma, una de las localidades más bonitas de la provincia de Soria donde pernoctamos. (Hotel Río Ucero.70 €).  La visita es obligada y especialmente la catedral de la virgen de la Asunción. Y si eres muy agnóstico tú me dirás: ¿visitar una catedral?. Y yo te diré: Esta sí, porque te alucinará que ese monumento espectacular mezcla de gótico, barroco y neoclásico y construido en 1200 lo haya levantado alguien en un lugar que está en medio de la nada. Es difícil de entender qué hace allí, por eso hay que verla.


La impresionante catedral del Burgo de Osma.
Una población de gran interés arquitectónico que no hay que perderse.
  

UN POCO DE GRASA PLEASE

 

Llevábamos 1300 kmts y necesitaba engrasar la cadena. Podía parar en una estación de servicio y comprar un spray pero no cabían más cosas en la moto así que pensé que al pasar por alguna tienda de motos de algún pueblo de nuestra ruta podrían hacerme el servicio. ¡Ja!, iluso de mí, íbamos pasando pueblos y más pueblos y no es que no hubiera ninguna tienda o taller de motos, es que no había nada de nada excepto algún rebaño de ovejas de tanto en tanto, pastando. Al llegar a Tarazona, 10.000 habitantes -! se parece desde el río a algunas poblaciones italianas! - di con la única tienda de motos.

El dueño, Iván, un tipo muy simpático, me untó profusamente los eslabones de mi cadena mientras me explicaba que, de los cinco talleres de motos de antaño, solo quedaba él. Nos sugirió que comiéramos en un restaurante al lado del rio, el Centro de Personas Mayores…ja,ja, pero no lo hizo por cachondeo sino porque era uno de los mejores lugares para degustar un Menú de 14 €.!.Tenía razón, ¡la ensaladilla y el pollo estaban buenísimos !.


Un pueblo de la Toscana italiana …perdón…Tarazona.

Como no teníamos prisas fuimos a dormir a Zaragoza y…ufff  ,a pocos kilómetros de la ciudad empezó a apretar el calor. A las 8 de la tarde-noche estábamos a 28 grados. Al día siguiente, dirección Lleida y a casa. Dejamos atrás un subidón de temperaturas increíbles de las que nos salvamos por los pelos.

Tengo claro que cuando repitamos viaje con mi mujer la única forma de ganar algo más de espacio para el equipaje será cambiar el top case de 48 litros que llevo por el nuevo Givi V58, más grande y mejorado aerodinámicamente. Son 58 litros,10 más que el actual. Tiene buena pinta, aunque eso sí, pesa …1kilo más. Y…lo haré en la misma moto porque, como he comentado en otras ocasiones, mientras circulas sus especiales y suaves vibraciones te relajan el cuerpo. Es de las pocas motos que he tenido …con efectos terapéuticos.


Mi nuevo amigo Iván…o mi vida por un poco de aceite de cadena.


domingo, 31 de enero de 2021

HONDA SHADOW VT 750 C: LA MOTO QUE CURA

 

Mi antigua Honda Shadow VT 750 guardaba un sorprendente secreto.


 

Seguramente os suenen algunas cosas de lo que vais a leer. Soy consciente que a veces se me cuelan después de 12 años de blog opiniones o comentarios que ya había escrito sobre alguna moto determinada y más cuando se trata de hacer un repaso cronológico de algunas que han convivido conmigo. Por otra parte no he encontrado otro título mejor que exprese lo que sentí en mis propias carnes - nunca mejor dicho- al realizar el primer viajecito - y los siguientes -  con una Honda Shadow 750 que había comprado en 2011.Ocurrió algo que me dejó perplejo entonces... y que me ha dejado pasmado ahora gracias a un pequeño aparato de estimulación de los que usan los fisioterapeutas .! La Shadow y yo teníamos razón hace 10 años !.Seguir leyendo y veréis...


A veces hago repaso de las motos que he ido teniendo en mi vida y...no me lo puedo creer. De algunas me he olvidado rápido. Han pasado por mi existencia sin pena ni gloria aunque en realidad no se puede decir que fueran especialmente motos malas, malas. En todo caso han sido poco relevantes porque cuando se me aparece alguna en un rincón de mi memoria me suelo preguntar: ¿Por qué me compré aquella moto si no me gustaba?

Pues porque suele ocurrir que cuando no la pruebas antes te das cuenta del error a los cinco minutos ...o varios días después de subirte encima. Pongo a continuación de algunos ejemplos de algunas motos que tuve con recuerdos diversos.

Mi mujer nunca se olvida de un viaje que hicimos a Galicia en pleno Agosto de un 1985 (las motos no están hechas para esa estación) a bordo de una BMW K 100 LT que acababa de comprar de segunda mano. Fue tan horrible el viajecito que ya en la primera etapa, aparte de asarme la pierna izquierda, a ella le salieron llagas en la suya. De aquel motor acostado de cuatro cilindros y de 1.000 cc que sacaron de un coche (la base era de un Peugeot 104) salía fuego del bueno. A aquel propulsor lo llamaban “el ladrillo volador” pero lo podían haber denominado “el horno jodido”. Eso sí, la moto tenía su empaque.

La siguiente que tuve después fue su hermana la K75, una moto más ligera y cuyo motor era el mismo de la 100 LT pero al que le habían quitado un cilindro. El tacto de aquella tricilíndrica de 750 cc era  muy agradable, no tenía muchos bajos pero no vibraba nada. Se pueden ver muchas de ellas circulando todavía sin ningún problema.

Me dejó buen sabor de boca aquella K 75. La cambié por una BMW R 100 GS que compré nueva en 1990. Era una trail súper cómoda y muy polivalente. Llevaba el viejo motor boxer de varillas y balancines que venían montando las BMW desde hacía décadas y cuya potencia máxima se acababa en los 60 cv. Aun así, aquella moto ofrecía aparte de mucho par un carácter único y muy personal. No se necesitaban muchos más caballos antes ...ni ahora para pasártelo bien.

Mi mujer que se ha hecho conmigo muchos miles de kilómetros por Europa y España y siempre dice que aquella GS ha sido la moto más cómoda para viajar que hemos tenido junto con una VStrom que vino años más tarde después de alguna decena de motos más.

Mmm....la Suzuki VStrom 650. Un caso curioso.

Es de las motos que me han dado un mejor resultado, no ha desfallecido jamás, es súper cómoda para el pasajero y también, con matices, (posición de piernas demasiado recogida  y manillar alejado para tallas medias) para su  conductor. Falla en ergonomía porque su chasis es muy grandote. Su motor es brillante y con un tacto muy bueno. Todo lo hace correctamente.

Pero para mí... demasiado correctamente. Le falta ese punto... canalla y un volumen más ... reducido. Me costaba encontrar además su mejor lado cuando la observaba desde diversos ángulos. Pero ahí sigue, comercializándose después de casi 20 años aunque ya con demasiada carga “deja vu”.

Todo lo contrario en ese sentido de lo que me ocurre con mis actuales Interceptor o la Imperiale -unas motos incluso más sencillas de concepción- que, las mires por donde las mires, las ves preciosas y te hacen sonreír. Pero, eso sí, están a kilómetros de distancia del confort, suspensiones y de la buena pisada de la VStrom.

Aunque la mayoría de las motos que he tenido han sido motos de carretera en todas sus variantes -sport, turismo, gran turismo y algunas trails asfálticas- también han pasado por mis manos una docena de scooters. No voy a descubrir ahora las ventajas de este tipo de vehículos, (yo tengo siempre grabado en mi corazón un scooter) solo hay que mirar a nuestro alrededor para darnos cuenta de que se han convertido en los mejores compañeros del día a día por su limpieza, protección y capacidad de carga. Básicamente, y como sabes, se dividen en dos clases: los deportivos y los...no deportivos.


 

La BMW R 100 RT en un viaje por Suiza a mediados de los 80

En concepto y prestaciones la Yamaha T Max lidera el sector de los primeros y a distancia de sus competidores directos, BMW, Kymco, Honda (aunque la serie 750 juega en liga propia) y ahora Sym en toda Europa. Ha creado escuela y es la reina indiscutible. En el 2002 tuve un TMax 500 de carburadores y un año más tarde la versión siguiente de inyección. Las T Max eran un producto diferente y muy bien acabado y los utilicé hasta para viajar. Sin embargo, había algo en ellas que no me gustaba pero nada de nada.

Aunque su diseño técnico es muy bueno -su basculante y bastidor independiente forman un conjunto homogéneo que no genera inercias como la mayoría de los scooters- lo malo, y confieso que no puedo con ello y justamente es lo que vuelve locos a miles de incondicionales, es su transmisión formada por un embrague multidisco que genera en todas las circunstancias como si fueras con una... primera infinita. O sea, como tener una Dragaster... siempre. No es una moto automática. Es una monomarcha sin fin. Ir relajado con la T Max es imposible. !A 40 por hora ya te pide rosca!

En el 2016 me quedé una Burgman 650 , una maxiscooter menos ágil pero más GT, con más capacidad y mejor confort  pero en aquella Suzuki sentías el variador CVT al cambiar de marcha e incluso podías activarlas manualmente por medio de una leva secuencial. Hice con ella 30.000 kms y cambié en 4 años... 11 neumáticos. Lo peor de aquella Burgman es un silbido que produce el motor en todas las revoluciones y que se te mete hasta el tuétano. No logré acostumbrarme nunca.


¿Te puedes imaginar el viaje?

LA MOTO TERAPÉUTICA 

 

Como tengo la espalda muy tocada - ya viene de años- hace unos días me fui al trauma a ver que podíamos hacer. Últimamente, a veces noto un dolor o pinchazo que va desde el omoplato derecho y que continúa a lo largo de todo el brazo con una sensación de cierto hormigueo.


Las pruebas correspondientes que me hice dictaminaron que las molestias las producía un pinzamiento en la zona cervical generado seguramente por una mala posición y el médico me aconsejó hacer unas sesiones de fisioterapia diciéndome que casi seguramente después de eso desaparecería el dolor.

Vivo en un pueblo pequeño y como además estoy confinado municipalmente a día de hoy sin poder salir de él -seguramente como tú- por el HP del Covid te puedes imaginar la alegría que tengo por poder ”ir en moto” al centro de fisioterapia más cercano que está a 15 kilómetros de mi casa. !15 + 15 kilómetros cada día y hasta cogiendo un tramo de carretera de curvas! Todo un “lujazo”.



La BMW R 100 GS fue una excelente moto trail-carretera

He estado pensando que la mala posición quizás la adquirí durante un viaje a Asturias que hice este verano en mi Honda Crossrunner. Puede que el manillar estuviera algo alejado y durante los 3.000 kms que realicé forcé los brazos demasiado. No creas que estoy gravísimo, que va, pero sí que tengo estas molestias desagradables de un modo más o menos continuo.

 

Esto que lees ahora mismo lo estoy escribiendo en el centro de fisio-recuperación relajadamente mientras dejo que la maquinita del generador de impulsos haga su trabajo sobre mi espalda y brazo. Este es el segundo día pero ayer nada más enchufarme el aparatito por primera vez ...me sobresalté.

Este estimulador electrónico conectado al cuerpo genera unos impulsos que masajea la zona donde se aplican sus dos terminales. Cuando me lo pusieron y comenzó a funcionar, de repente me vino a la memoria... mi antigua Honda Shadow 750 del 2011. Las vibraciones que sentía en aquel momento sobre mi piel ... eran exactas a las que emitía y me llegaban del motor en V de aquella moto.

¡Cómo no me iba a acordar de aquella sorprendente característica si descubrí en ella propiedades terapéuticas!

No lo digo en broma, amigo, pero dicho esto a mí que me registren y me exculpo de cualquier responsabilidad de índole médica. Pero yo me mantengo en mis convicciones de que aquella Honda es una moto...curativa. Tanto me sorprendió entonces aquella peculiaridad que después de un viaje hasta publiqué post en este blog. 



Buena rutera pero demasiado voluminosa la VStrom 
continúa su periplo después de casi 20 años.

AQUELLAS MOTOS BAJITAS

 

He comentado antes que he tenido toda clase de motos pero si me hubieras preguntado hace 30 o 40 años si me gustaban las custom me hubiera puesto a reír porque en aquella época la moto la veía como un elemento de movilidad muy dinámico y cuanto más, mejor. Era mi época de las Tiger tricilíndricas, de mi VFR 750 y alguna más del estilo. Como mucho veía de refilón a las grandes Harley y en todo caso estaba convencido de que si en algún momento caía en una de ellas sería mucho más adelante, cuando fuera mayor.

El caso es que un día que fui a la fábrica de Honda a devolver una moto de pruebas vi una Shadow 750 impoluta, bicolor en granate y marfil, aparcada en el box de entrega. Me llamó la atención -seguramente la bonita combinación cromática tuvo que ver sin duda- y me senté en ella. La verdad es que me vi algo ridículo con el culo tan bajo, con mis manos sobre un enorme manillar y con mis pies prácticamente gateando. Pero me sorprendió que los 262 kilos de aquella larga moto no aparecían por ningún lado y que gracias a aquel centro de gravedad tan bajo tuviera inmediatamente una sensación total de control y seguridad. Busqué la llave de contacto durante unos segundos y la encontré bajo el sillín. Le di media vuelta y aquel grandote motor en V comenzó a emitir un sonido grave y metálico que hoy lo sigo considerando precioso. Realmente era una moto muy diferente a todas las que había tenido. Pregunté si la podía probar.

- La tenían que recoger los del Solomoto pero han aplazado la prueba. Te la puedes llevar unos días -me dijo el responsable de las motos de prensa.


La Yamaha T Max 500 fue la primera scooter con prestaciones deportivas .
En la foto la versión de 2003. La Burgman 650 es una maxiscooter GT con cambio secuencial .

La arranqué y salí de la fábrica dirigiéndome a mi casa por una autopista primero y después por una pequeña carretera de curvas que cruzaba una montaña. Tengo que decir que casi abandono la prueba nada más iniciarla debido a lo sumamente raro que me encontraba subido a aquella zapatilla larga a la que le costaba girar el manillar aunque poco a poco le fui cogiendo el truco.

Fue metido ya en autopista cuando fui descubriendo una de sus mayores virtudes, el aplomo y su finura de marcha. Saliendo de la vía rápida el motor giraba muy redondo a 90 kms por hora y me pareció música celestial el sonido que soltaban sus dos escapes. Las vibraciones de sus pistonadas eran notables pero muy contenidas y filtradas. Me miré en el retrovisor y me vi sonriendo debajo del casco mientras me preguntaba qué carajo hacía yo allí encima de una réplica de custom americana con las piernas extendidas hacia delante. Pero como iba tan cómodo no me respondí.


! Me quedé estupefacto cuando me aplicaron el estimulador muscular !...


Cuando llegaron las curvas me agarré al manillar extremando las precauciones al principio para no inclinar demasiado por si las moscas pero pasada la quinta me fui animando, curva para aquí, curva para allá, sin arrastrar las estriberas ni una sola vez. Bueno, tengo que decir humildemente que toda mi vida he copiado el estilo de John Surtees, un campeón del mundo de los años 50 que cuando tumbaba lo hacía más él que la moto. Era su truco para ir rápido y seguro y ese modo de conducir era perfecto para ir en una moto como la que en ese momento llevaba yo.

Me faltaban un par de kilómetros para llegar a casa y ya estaba mentalmente haciendo la lista de las cosas que pondría o cambiaría de aquella Shadow 750 para mejorarla. Mmm... un gran parabrisas, unas plataformas en vez de las estriberas (muy importantes como se vio después), unos amortiguadores mejores, un respaldo lumbar y unas estriberas más bajas para el de atrás.

La tuve tres días. Cada vez que la veía me gustaba más. Al cuarto la devolví y 10 días más tarde ,...fue totalmente mía: Honda me la vendió con pocos kilómetros. Tendria unos 3.500 km.

Es, y no te sorprendas amigo, contando con los dedos de la mano una de las que guardo mejores recuerdos, primero porque iba muy bien y segundo y especialmente... por sus cualidades terapéuticas. Ya vamos llegando al descubrimiento.

Lo que no he explicado es que tan imbuido estaba ya en el mundo custom que al poco tiempo me salió una buenísima oportunidad de quedarme una imponente Yamaha XVS 1300. Y la verdad es que durante un año o así convivieron conmigo esta custom “deportiva” de 303 kilos y de 74 cv con la más sencilla Shadow 750 de solo 46 cv.

Con la Yamaha hicimos algunos viajes con mi mujer por Francia. Tenía un motor poderoso que se estiraba como una sport turismo. Sin embargo, era muy pesada y algo torpona y carecía del efecto curativo de la Shadow. Sus pistonadas eran menos eficientes... terapéuticamente. Duró relativamente poco.

¿Qué cómo descubrí esas propiedades milagrosas? Veréis. Como os he dicho tengo la espalda hecha unos zorros desde hace muchos años. Especialmente las cervicales. (Pues mira, he abandonado los buenos cascos pesados por esto mismo). El ibuprofeno es un buen aliado -procuro no abusar- antes de salir en moto si he de hacer muchos kilómetros.

Al poco de tener la Shadow me hice un viajecito desde Barcelona a un pueblecito del interior de Valencia, donde tengo familia.

Salí de casa muy dolorido de la espalda y cuando llevaba 210 kilómetros paré a comer en un restaurante de carretera de la provincia de Castellón.

Lo que sigue a continuación lo copio tal cual lo escribí en su día en el post que he dejado arriba.


A pesar de su poca caballería ( 46 cv) la Shadow es una buena e 
infatigable moto de carretera y con un buen tacto de motor


  

“La Shadow es simplemente una bonita moto que hace que los viajes... sean simplemente bonitos; tanto, que casi forma parte del paisaje; eso sí, a velocidades de camión. Punto, sin más. 

El restaurante era el mismo en el que hace 13 años me había parado en un viaje estilo “reto personal”, con destino también al pueblo. Tenía entonces 50 años... y lo realicé en bici.

Paré la moto a la vista, me senté en una mesa y pedí un menú de pescadito.

Y aquí ocurrió lo extraordinario. Un descubrimiento digno de un gran artículo de la revista "Science". Y no va de broma.


La Yamaha XVS 1300 Midnight, tenía  un motor potente casi deportivo de
 72 cv, pero pasaba de los 300 kilos.
 

 EL CALAMAR ATRAGANTADO

 

Me estaba comiendo un calamar a la andaluza ya en el segundo plato cuando dirigí mi mirada a la tele que colgaba encima de mi cabeza.

En el canal de la 1ª y en un espacio de teletienda anunciaban un aparato de esos que suelen estar en los gimnasios y que consistía en que uno se subía encima, le daba al arranque y el engendro emitía unas vibraciones que se transmitían por la planta de los pies a todo el cuerpo, masajeándolo profusamente mientras una voz en off prometía mejorar el tono muscular, además de ofrecer otras virtudes como la activación perfecta de la circulación sanguínea. Se llamaba Vibromax, y te lo vendían además con cuentapasos incorporado.

Lo vi claro. Casi me atraganto con el resto del calamar que me estaba zampando y fue en ese mismo momento cuando me apercibí realmente de que mi body estaba super relajado y mis piernas, que fueron bien descansadas a lo largo del recorrido, sin el menor atisbo de cansancio.

¡Entonces lo comprendí todo! ¡Era eso!

El bicilíndrico de la Shadow destila unas amortiguadas y redondas vibraciones -a partir de hoy las denominaré “vibraciones mecanicoterapéuticas”- que provienen de un pistoneo al que situaría “en su punto”, y que consiguen, por medio de las plataformas distribuir a los pies y después al resto del cuerpo el mismo efecto que preconiza con gran alarde el Vibromax (tengo que decir que aquellos impulsos eran muy parecidos a los del aparato electroestimulador que tenía puesto en ese momento). Y puestos a fardar de accesorios, si aquel lleva cuentapasos, la VT también lleva cuentakilómetros.

A la casa de mi familía llegué, contra todo pronóstico, sin ni siquiera hormigueo en las manos. Tengo curiosidad por saber si con el amplio abanico de vibraciones altas, medias y bajas de las otras customs el efecto “mecanicoterapéutico” funciona igual. Estoy interesadísimo.”

 


Después de ese viaje hice otro a Cádiz y casi vuelvo de tirón, más fresco que una rosa. Un lector me escribió esto. Su moto era una Guzzi Breva.

“En Italia, teniendo que cruzar los Apeninos no disfruté del viaje. Pero una vez en España recorriendo en un día los 800 km casi rectos de Barcelona a León, viajando a velocidad de crucero a 110 km/h descubrí que entre 4200 y 4500 revoluciones hay un punto en el cual la Guzzi vibra mágica y terapeuticamente y apoyando el talón en la estribera, las vibraciones llegaban hasta la rodilla y durante las largas horas de aquel recorrido pude disfrutar de esas vibraciones anestetizantes y placenteras que me aliviaron el dolor hasta hacerlo desaparecer. “Pues mira, otra moto igual”.


La Shadow ya no la hacen. Como ocurre con otras buenas motos de hace años, la han hecho desaparecer los posteriores nuevos planes comerciales, los procesos más caros de fabricación de la década pasada (los motores actuales llevan menos piezas), la falta de interés del comprador y el Euro 5. La ha “matao” todo el mundo.

Comparar la actual ¿custom?  Honda Rebel 500 (lleva el motor de la CB 500 F que gira a 8.500 rpm) con la Shadow 750 con cardan, Vulcan 900 o Suzuki Intruder 800 es algo parecido a ... no encuentro las palabras, la Rebel 500 es una buena moto, simplemente eso, pero no se pueden comparar.

La nueva Honda Rebel 1.100 no sé si tendrá éxito, seguro que a nivel ciclo va muy bien pero ¿Qué tiene que ver esa moto con el feeling, diseño clásico - un revolver no cambia  - estilo...si tú quieres barroco, acabados de las “viejas rockeras” custom  ? 

Harley no consigue convencer a las nuevas generaciones. Igual éstas tienen razón. La libertad la tienes a la vuelta de la esquina comprando un billete ida y vuelta a Vietnam - mejor después del COVID- por unos pocos dólares o euros sin tener que gastar 20.000 € o más en una Harley. Lo que no cuentan es... con la pasión de ir en moto.

Y de lo que estoy casi seguro es de que esa Rebel 1.100 no te curará de nada. Eso solo lo hace la Shadow 750.

Hace un año y medio fui a la farmacia... digo... compré una Honda VT 750 S, una versión, la última, que hizo Honda entre los años 2010 al 2015. Prácticamente era una Shadow con las cotas variadas y sin cardan. Fue una lástima porque... ”por fuera” estaba mucho mejor que “por dentro” y la devolví al vendedor a los pocos días de adquirirla, pero aún me dio tiempo a realizar una excursión. La S era más ágil y... mantenía intactas las propiedades terapéuticas de mi antigua moto.

De momento voy bien servido con mi Interceptor 650 y la Imperiale 400. Ahora, si dentro de un par de años descubren en algún almacén olvidado una caja con una Honda Shadow o una S nueva de trinca dentro, que me avisen de inmediato porque mis cervicales estarán peor y me hará falta un antídoto.


La Honda VT 750 S era más corta, carecía de cardan y tenía una faceta algo más deportiva.


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miércoles, 5 de agosto de 2020

VIAJE AL NORTE EN LA HONDA CROSSRUNNER 800



Asturias, Cantabria y País Vasco una delícia para recorrer en verano
En el post anterior mostraba unas maletas que había encontrado por internet para mi Honda Crossrunner. No se suelen hacer muchas pruebas de valijas o alforjas de moto porque se supone que todas cumplen su cometido que es el de transportar las cosas que llevas contigo en un viaje. Pero estas “eran especiales”. Son estrechas, caben 25 litros, van fijas y además solo me han costado 111 €. El par. También me despedía en el artículo con la idea de irme de viaje a Asturias. Ya lo he hecho, pero antes de explicarlo dejarme que incida en el tema de las maletas. Que me han ido muy bien.
Queda claro que si viajamos acompañados necesitamos bastante espacio, pero cuando nos trasladamos solos ¿realmente necesitamos tanta parafernalia “maletera”?
Decía en el post que, habiendo tenido bastantes motos con las que he viajado lo largo de mi vida, al final me he vuelto minimalista -o a lo mejor lógico- en lo que respecta al tamaño de las maletas. Los motivos son de orden práctico, dinámico y estético.

Aquí no hay Coronavirus

Las maletas Shad o Givi standart de 35 litros sobresalen mucho de la moto y las originales previstas que tiene Honda para mi VFR X son muy voluminosas y grandes y cuestan unos 900 €. Si dejas instaladas este tipo de valijas en la moto en la calle al llegar, por ejemplo, a un hotel corren el peligro de que los amigos de lo ajeno “se interesen” demasiado en saber si dentro de ellas llevan casco o no y claro, para cerciorarse suelen acabar alguna vez metiendo mano. La rotura de las cerraduras de Honda son un problema además de, por la mala leche que se te queda, porque son caras y complicadas de conseguir.

Camino de Treviño
Unas maletas voluminosas -hay excepciones como las integradas de la Panaeuropean o Deauville- inciden en el flujo aerodinámico a cierta velocidad y sobre todo hacen a a moto torpe -te quedas clavado en un atasco- y muy poco ágil serpenteando ante el tráfico.
A alta velocidad surgen meneos nada simpáticos. Hay otro elemento...que no se suele tener en cuenta: Cuanto más grandes sean, más cosas caben- cosa que en un principio en la tienda nos alegra un montón- pero no hay que olvidar que una vez instaladas convertiremos la moto en un armario de verdad- sumando también el top-case- por el peso total de las maletas, los herrajes y lo que llevamos dentro. Y luego, mueve la moto en parado.
Comillas en Cantabria

Recuerdo el regreso de un viaje que hice con mi mujer a la Toscana en una VStrom cargada hasta los topes. Fue muy placentero... porque antes de partir de Italia para casa metimos todo lo que llevaba en las maletas y el top case -dejamos lo imprescindible- en una caja grande de una oficina de Correos de un pueblecito para que nos lo enviaran a casa, cosa que ocurrió a los 3 días de llegar nosotros. Costó unos 30 € y santas pascuas. Aquella moto se tragaba las autopistas a 150 y aligerada no se movía un pelo.
Tengo que decir que Shad y Givi disponen de unas maletas de 23 litros, como digo, un concepto que entra en mis preferencias. Pero el peso de esas maletas compradas por internet baratísimas es mínimo: 1.5kilos por maleta. En una le puse una bolsa rectangular de nylon que cabía ajustada donde llevaba dos pantalones, un jersey de lana- iba al norte-, tres camisetas, dos polos, ropa interior para cuatro días, un neceser completo y una bolsita repleta de diversos cachivaches además de sobres de Nescafé, poleo menta, azúcar minicubiertos y un tubo de resistencia que enchufado calienta líquidos (para el primer desayuno).
Entre Parres y Arriondas
En la otra llevaba un anorak fino de nylon, una mochila plegable, un jersey con el logo
de Norton que me acompaña desde hace 30 años, unos zapatos náuticos y un chaleco especial que se moja, se escurre y circulando te deja el cuerpo a 10 grados menos de temperatura ambiente- en BMW lo puedes encontrar-. (Se lleva debajo de la chaqueta con protecciones perforada).
En el top case, aparte de un par de guantes extra y una cazadora fina llevaba ...miles de cosas empezando por comida, tres mini botellines de agua, herramientas, comprobador de presión, mini mochila, calcetines de lana (prácticos ante una remojada imprevista), trapos, etc, etc...
Bajando por el parque natural de Redes
Todo bien cerrado y bajo llave a diferencia de unas alforjas.
La bolsa sobredepósito es fundamental y su interior aloja el Tom Tom, la bolsa de documentación personal, monedero, pequeña cámara de fotos (la verdad es que hice servir el móvil), un arrancador instantáneo de batería y cargador a la vez de lo que sea, botellín de agua, gafas extras de recambio, pañuelos y...mascarillas, juego de llaves Allen, brazalete porta móvil por si falla el navegador y algunas cosas más.
En esta ocasión me hice con una bolsa rulo con capacidad de 30 litros comprada en Decathlon que plegada ocupa ...como un librito fino pequeño. Es una buena idea por lo versátil que resulta ya que montada detrás del asiento llevaba dentro ...una de las dos chaquetas con protecciones con las que viajaba y que abultan lo suyo: la Dainese de cordura de invierno (nunca sabes si lloverá) o, dependiendo del tiempo, otra agujereada de verano también con protecciones. No solo cabía eso sino también los propios pantalones de moto con protecciones y hasta los zapatos. Una buena idea de menos de 10 €. Al llegar a un pueblo para visitarlo, le dejaba la bolsa al bar de turno. ¡Ah! bajo el asiento de la Crossrunner, siempre va un pantalón de agua y un chubasquero.
5 horas de moto...sin mascarilla!

La mejor manera de hacer frente al Coronavirus es viajar en moto. En la carretera ni está ni se le espera. Y encima te pegas una panzada de kilómetros sin mascarilla, por eso me apetecía este viaje a Asturias, Santander y País Vasco y porque allí, en Gijón, tengo a mi amigo Ismael que es bombero y muy motorista. De tomo y lomo, el tío.
La primera etapa la hice desde Barcelona hasta Lizarra -Estella- donde dormí en el hotel Chapitel. Un buen hotel moderno situado en la parte antigua, con muy buen trato y protocolo anti COVID de primer orden.
La etapa siguiente fue de cine ya que tomé una carreterita saliendo de Lizarra con dirección a Cabredo, Treviño y Miranda de Ebro. De allí a Santander por el puerto del Escudo, una carretera histórica muy bonita pero muy poco concurrida en la actualidad.
En Arriondas hice noche en el Hotel del Chicu donde nos dimos unos codazos con las amigas Cristina y Valentina, las responsables del establecimiento. Protocolo anticovid perfecto. Allí me esperaba Ismael y tras unas rutas por la zona nos desplazamos a Gijón. Caminata obligada por el paseo y comer...en El Planeta del puerto. (Sobre 25 €)
La siguiente jornada fue motorísticamente intensa. No sé por dónde me metió Ismael, pero al cabo de varias horas estábamos en lo alto de Riaño habiendo ascendido por sierras, macizos y cordilleras pasando por los parques naturales de Redes y Ponga, tocando los Picos de Europa.
Con una bajada impresionante de curvas hasta Pola de Lena aparecimos en Gijón a las 10 de la noche. El viernes 24 de Julio, más moto, subiendo al alto del Fitu, cerca de Arriondas.
Playas de Villaviciosa

Nos despedimos en Cantabria y me dirigí a Cubas (Santander) donde me esperaba mi mujer y unos amigos. Recomiendo un pequeño hotel familiar “Posada Río Cubas” (misma atención sobre la higiene anticovid), muy simpático y en medio de prados con ovejitas. Y cabritas. Si vais por ahí darle recuerdos al propietario Antonio y a su hija, de parte del “Nen de les fotos”. Ellos ya sabrán.
Hacer excursiones tranquilas por Santander tampoco es moco de pavo y así lo hicimos. La moto sirve para eso y lo hace muy bien. En San Sebastián te recomiendo el Hotel Avenida, que está al principio de la subida al monte Igueldo. Instalaciones modernas y con parking propio, un puntazo que no tiene precio en la ciudad de San Sebastián.
Fuimos a Irún a saludar a Marina y Unai, los propietarios de Boxes Norte, concesionario de Royal Enfield y después la Crossrunner 800 nos llevó a mi mujer y a mí por unas carreteritas increíbles por la zona de Astigarraga donde te rodean decenas de miles de manzanos. Y si hay manzanos ...hay sidrerías y de eso está llena la zona.
Entramos en una a través de una casi pista forestal asfaltada. Ponía en un rótulo: Mendizábal. Este blog es de motos, no de gastronomía, pero...joder ahí se come muy bien.
Guetaria
En Astigarraga con Donostia al fondo

El que os escribe y Carmen, mi mujer, en la zona interior de Irún.


Ismael deleitándose con la finura de la Honda Crossrunner 800
Para mitigar el calor del motor en los pies durante las etapas con altas
temperaturas cubrí con hojas de plástico los bajos y coloqué este “invento”,
-efectivamente chapucero -que consistió en colocar un
embudo de bazar chino adosado a un tubo .
La cosa funcionó porque el aire directo me refrescaba el pie izquierdo,
el lado más calentito de la Crossrunner.

Dos días después y para evitar los calores salí de San Sebastián a la 7 de la mañana en punto, pasé Pamplona a 17 grados, Huesca a 25, Lérida a 31, Igualada a 36, temperatura que no me dejó hasta llegar a casa. Menos mal que llevaba el chaleco húmedo especial debajo de la chaqueta ventilada de moto. Al menos no me desintegré. Salud.

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