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viernes, 19 de noviembre de 2021

HONDA NC 750 X 2021 SIN DCT: LÓGICA Y SORPRENDENTE. PRUEBA

 

La nueva Honda NC 750 X y mi ex Honda Crossrunner 800.
Dos filosofías parecidas.


En el mes de marzo vendí una impactante Honda Crossrunner VFR 800. La había estrenado en septiembre de 2019 y realicé con ella algunos viajes que recuerdo con gran satisfacción. Lo que más me gustaba de aquella moto era su original propulsor, el tacto y finura de marcha y sus buenos acabados, un valor añadido que dota Honda a todos sus productos con un punto y aparte en los manufacturados en sus fábricas de Japón. ¡Ah!, y sobre todo porque era una moto poco conocida a pesar de que llevaba 10 años en el mercado.

 

La Crossrunner lleva un poderoso y mítico motor de 782 cc cuatro cilindros V-Tec a 90 grados que arroja 106 cv. Es el preferido de los ingenieros nostálgicos de Honda desde que se montó en 1982 en la primera VF 750 S. A pesar de esos…! 40 años de larga vida!… el propulsor V-Tec sigue siendo un prodigio de suavidad, de buenas sensaciones y prestaciones. Pero el tiempo no pasa en balde y hoy con la actual tecnología y robótica ese motor sería más pequeño, compacto y ligero. La moto en total pesa 242 kilos (más alguno extra que le endosé con las protecciones y el top case) y, aun dejándose llevar bien, al final me parecían demasiados kilos con los que lidiar diariamente.

La vendí por eso y también porque hubiese podido regalar, al menos, 30 o 40 cv que me sobraban y de los que no hacía nunca uso… como le ocurre a más de uno con su súper trail o megamoto de 20.000 €.


Una moto polivalente, y cómoda con dos plazas

Vamos a ver. Si uno es normal y se hace una excursión al Pirineo o un viaje de Valencia a Málaga, de Madrid a Santander o de Barcelona a París, casi seguro que el 40 % de la potencia de la moto…no la va a utilizar. Mi crucero cómodo de la Crossrunner en autopista -que coincidía con el de la propia moto en términos de finura de motor- estaba sobre 130-140kmh (de marcador) y rondando las 5000 -5500 rpm… la mitad de lo que puede generar ese motor a 10.500 rpm.

En las carreteras generales todos sabemos a qué velocidad máxima se puede circular. Incluso divirtiéndote como un enano a tope y metido en plenas curvas subiendo El Montseny o ascendiendo al Fitu en Asturias, podrás llegar entre curva y curva a la tercera parte de lo que da de sí la moto.

Mola saber que llevas debajo del culo más de 100 cv pero la realidad es que a veces pagamos por una potencia que no vamos a utilizar casi nunca.


 

MÁS DE 200 KILOS SON MUCHOS KILOS…O NO.

 

Como he comentado, el otro tema es el peso. Cuando uno es alto, fuerte y además tiene 25 años no suele tener problemas a la hora de elegir en cualquier catálogo una moto sin importarle la altura y sus kilos. De hecho, y eso está a la vista, las nuevas generaciones sobrepasan en bastantes centímetros a los tipos como yo que nacieron en los años cuarenta, cincuenta o sesenta …del siglo pasado.

Quizás por eso hay pocas motos medias o grandes que pesen poco pero además lo que sí es cierto es que prácticamente todas, y desde hace bastantes años, han visto crecer año tras año la altura de sus asientos. Los que medimos de 175 cms para abajo y progresivamente hemos palmado hace tiempo y si nos sentamos encima de casi cualquier moto actual ya sabemos lo que nos tocará: estirar al máximo nuestra ingle para intentar mantenernos, al menos, de puntillas al suelo.

 

 

Esta moto tiene mucho de scooter ,por de pronto
un vano para el casco de 23 litros.


Aunque increíblemente, y eso pasa de vez en cuando, aparece por sorpresa una excepción. Como por ejemplo la Honda 750 NC, última versión de 2021.

Mi Royal Enfield Interceptor es bastante pequeña aunque pesa en orden de marcha 217 kilos. Ni es mucho, ni es poco. Para mí está en el límite de lo que creo debe de pesar una moto pero, como es corta de ejes y poco lanzada de horquilla, mantiene siempre una buena agilidad y manejabilidad. A lo largo del tiempo le he ido añadiendo o cambiando algunas cosas para mejorarla pero su peso ha ido aumentado sin apenas darme cuenta. Si la subiera en la báscula ahora ya sé lo que pesaría: el portabultos de acero trasero (3 kilos), el top case, 3 kilos, la pantalla y elementos de sujeción (1,3 kilos), las maletas (son las más ligeras del mercado, 4 kilos el par con los soportes), una sobre funda de asiento ,800 gramos y el soporte de anclaje de las estriberas avanzadas del pasajero (650 gr). Total: 13,250 kilos que dejan el total de la moto en …230 kilos. Ya ves, a lo tonto a lo tonto le he añadido encima casi tres garrafas de agua de Solares de 5 litros que pesan lo suyo. Así que mucho ojo con ir metiéndole cosas a tu moto porque por poco que le pongas tendrás que hacer un esfuerzo extra y encima acabarás por variar el comportamiento dinámico con los kilos de más.

Confieso que me muero de curiosidad por saber los totales de algunas BMW que veo aparcadas por ahí listas para dar la vuelta al mundo en equipamiento aunque intuyo que, de momento, solo está prevista una vuelta por El Escorial y a comer a casa. 

 

LA NC 750 X, UNA MOTO POLIVALENTE Y EFECTIVA

 

La Crossrunner VFR 800 apareció hace una década junto con su hermana más pequeña, la NC 750 X, ofrecida en dos versiones, una con cambio manual y otra equipada con el DCT (cambio automático). Honda creó con ellas la categoría SUV, una filosofía que abría nuevas posibilidades de mercado y que ampliaba el campo de acción de las motos puras de carretera. Gracias al nuevo concepto y con suspensiones más generosas de recorrido facilitaba a las nuevas “trail- light” internarse en pistas con más efectividad y seguridad.

Eran las motos para todo porque su polivalencia además las hacía buenas compañeras tanto para el día a día como para los viajes, perfectas en este último caso por el gran confort y protección (una de sus mejores virtudes) que procuraba su marcha.

El primer paso estaba dado, perfeccionándose después con la Africa Twin, una moto más especializada que ampliaba sus propios límites.

 

Sin embargo, tanto a la Crossrunner como la NC 750 X les sobraban demasiados kilos y demasiadas fibras para meterse en serio por el verde. La teoría era una cosa pero la práctica, otra.La Crossrunner se pasó muchos años en los escaparates porque, siendo una buena moto, el público no la entendió. En realidad, el fracaso no fue culpa de la moto sino de los teóricos compradores que no supieron ver en ella una buenísima máquina para devorar kilómetros …por carretera. Las NC X, otro tanto de lo mismo, donde mejor se mueven es por el asfalto negro.

Yo tengo un cuñado que tiene dos motos: Una últisima BMW GS 850, que es una trail de 233 kilos más extras con la que realiza largos viajes por carretera, y otra, una Himalayan 400, de 183 kilos y 24 cv, para cuando quiere hacer pistas de todo tipo. Incluso su mujer le acompaña en algunas salidas montañeras …subida detrás en la manejable y ligera moto india.

 

Esta nueva NC 750 se siente realmente ligera con sus 214 kilos llena.
Contando con su vano ,que puede sustituir a un  top case , 
lo único que le hace falta es la barra de seguridad.( 2 kilos más )

La 750 NC X siempre se ha mirado en el espejo de la Crossrunner y por eso la he ido observando cada vez más de refilón. Probamos hace años en este blog la moto que se había comprado mi amigo Jordi Bordas -la versión no automática de 2016- y también en otra prueba, la que enfrenté en un comparativo la Transalp 700 con la primera versión de la Honda NC 700 de 2012 sin el DCT.

Hay una cosa que permanece inalterable en esa Honda NC desde entonces y es su sonido profundo y cavernoso que emana por su escape y que la hace tan personal. Parece pertenecer incluso al de una cilindrada mayor y me recuerda al motor en V de una custom cuando rueda a bajas vueltas y al de una clásica inglesa cuando estira las revoluciones arriba.


DISEÑADA PARA TALLAS MEDIAS Y BAJAS

 

Esta Honda NC ha sufrido diversas actualizaciones estéticas y mecánicas a lo largo de los años. Justamente la versión que tuvo mi amigo, la de 2016, estéticamente me parece la más acertada. Digo tuvo, porque se la vendió a los pocos meses debido a que resultaba demasiado alta para él y no se acostumbró nunca al tiento del pie intentando tocar tierra.

Cuando se presentó a principios de este año la última versión de 2021 de la NC 750 X, en las fotos la vi a primera vista algo “chaparrita”. Observando los detalles técnicos descubrí por qué: le habían reducido el recorrido de sus suspensiones pasándolas, nada menos que de 153mm y 150 mm, a …120 mm. ¿Se habían vuelto chiflados los técnicos de Honda?. Porque eso era una vuelta de tuerca hacia atrás cuando todos los fabricantes se empeñan en ir subiendo cada vez más las alturas de los sillines. Sorprendente …o no tanto. 

Una gran moto para coleccionistas, la Crossrunner 800.
Lástima que pese casi 30 kilos más que la NC y sea más alta que su hermana pequeña.


Debe de haber algún cuerdo en el departamento de marketing de Honda porque está claro que alguien se dio cuenta de que ese tipo de moto tan polivalente, económica (8.250 €) y tecnológica (paquetes electrónicos incluidos en el precio para parar un tren) se podía colocar …oh sííí …a tipos y tipas que midieran de 175 para abajo. O sea, gentes como yo que está hasta las narices de soltar un …ay, ay, ay…cada vez que te subes o bajas de la moto de turno porque sus diseñadores japoneses, que miden 1.60, las hacen para personas de entre 185 mm y 195 mm. La moto NC 750 X 2021 ahora mide 800 mm del asiento al suelo y punto. O sea, que si tú perteneces a mi club ya puedes ir sonriendo.

El siguiente dato que fui a buscar con voracidad inusitada fue el peso de la criatura: 214 kilos en orden de marcha. Bien, una loable reducción de 6 kilos con el anterior modelo y de 10 kilos de diferencia con la versión del cambio DCT automático, que no es moco de pavo. Y, sorprendentemente, 3 menos que mi Interceptor 650…. pelada.(217 kilos) .


Porque al final a esta NC de 2021 si quieres equiparla hay que añadirle en todo caso poco, quizás y recomendable, una barra protectora ante posibles caídas (unos 2 kilos) y… nada más. Porque podríamos pasar del top case y de su soporte al disponer del fantástico hueco de 23 litros que está en el depósito o bien, quizás ponerle unas maletas para viajar (las mías compradas por internet, 4 kilos con soportes las dos) y con todo ello ganaríamos solo un aumento de peso de 6 kilos, dejándola en total en 220 kilos. Solo 3 kilos más de mi Royal como viene de origen y 10 menos de como la tengo actualmente (230 kilos). Si hacemos esta operación montando las barras y maletas o top case en la versión DCT más pesada  empataríamos con los 230 kilos de la Royal.

  

Esta Honda de 2021 está muy preparada para viajar debido a su gran protección.
( aumentada por el deflector que le puse para la prueba )

¿VERSIÓN MANUAL O DCT?

 

 Tengo un Golf con cambio automático DSG desde hace 11 años. Tanto mi mujer como yo no queremos otro coche más con cambio manual después de saborear la conducción racional, relajada pero efectiva que descubrimos desde el primer momento. Conducir si te apetece activando las levas manuales en curvas e interfiriendo el automatismo de ese motor automático de doble embrague es, además, muy divertido. En este blog también puedes encontrar el test de la Honda Íntegra que hice en 2012 y también una comparativa en 2015 que, como sabéis, equipan el cambio DCT.

 

Antes de nada tengo que decir que hay muchísimos poseedores de motos o scooters Honda, como las Integra, ADV y Forza y NC, que montan los motores automáticos DCT y que están encantados con ellas y felices de haber acertado en su adquisición. De hecho, alguno de esos modelos, como el ADV, ha sido un éxito de ventas. No solo eso sino que veo que muchos probadores lo recomiendan aunque ignoro si han probado las dos versiones, la automática y la manual.  

A mí, y asumo que puedo ser el raro, no me convence el DCT, ni el de las versiones antiguas ni la actual. Pero ya digo que para gustos colores.


Recuerdo que el motor DCT de aquella primera versión de la Íntegra me decepcionó porque cambiaba muy rudamente, a veces inesperadamente y lo hacía con unos golpeteos del cambio muy sonoros. Quizás estaba influenciado por el cambio secuencial manual de la Burgman 650 con funcionamiento por variador (llevaba también unas levas que se accionaban opcionalmente) que era todo suavidad y también por el de mi propio coche, el Golf con DSG que calcaba prácticamente la misma filosofía del cambio DCT de Honda ..o al revés, basándose en un doble embrague y conjugando la electrónica y la mecánica a la vez.

Claro, los ruidos del motor de un coche quedan aislados en el habitáculo y además éste va montado sobre silentblocks que fíltran las vibraciones. Decía en aquella prueba que si se hubiera desarrollado el DCT de Honda con dos marchas más seguro que se habría ganado en suavidad y pulido mejor los defectos que le encontré. Wolswagen hizo eso en los motores automáticos de menor cilindrada: les puso una séptima marcha a su DSG.


He podido probar recientemente la última versión de ese DCT en la Forza 750. Han pasado unos cuantos años de su predecesora la primera Integra y en términos generales ha mejorado mucho pero sigue siendo, para mí, algo tosco. Además, el volumen y el peso de la Forza 750 es grande con sus 235 kilos, cosa que nos separa muchísimo de esta NC sin DCT de la prueba


Es cierto que algunos periodistas especializados que han probado la 750 NC X con el DCT la consideran una buena moto e incluso abogan por esa versión automática aunque dejan entrever circulando por curvas un cierto peso “de más” en los cambios de transición. (ahora hay que añadir los extras que ya sabemos).

En cambio, los que han probado la versión manual coinciden y se sorprenden de la agilidad de la moto. Mmm…son “solo” 10 kilos de diferencia pero intuyo que … puede haber gato encerrado en forma de donde estén colocados esos kilos extras y si hacen variar el desplazamiento de masas. Lo mejor, probar la moto.

 

Depende del ángulo puede resultar demasiado masiva .

IMPRESIÓN A LA VISTA, CIFRAS Y EN MARCHA 

 

Me habían ofrecido probar la DCT -de hecho todas las unidades de prensa de la fábrica equipan esa versión- así que, como mi interés era desde el principio la NC manual, me dirigí a Control 94 y tuve suerte. Una unidad negra y plata me esperaba tente tiesa en la puerta.

La nueva NC 750 X es …diferente a otras dependiendo del ángulo que la mires. Aparece voluminosa y algo desequilibrada vista de perfil debido a su gran depósito que alberga en su interior el enorme hueco porta casco de 23 litros, (un buen invento que la diferencia de todas las demás motos) disponiendo de uno más que la propia moto scooter Forza 750. Desde luego hay un gran contraste entre la ligera y desnuda parte trasera y la masiva delantera.

Ese volumen resulta muy evidente vista desde atrás. Definitivamente, el mejor encuadre estético es observando sus tres cuartos delanteros. Las nuevas fibras que confluyen en un semi pico delantero conforman una línea moderna y actual. Viéndola de frente la pequeña y, sobre todo, estrecha pantalla aparece demasiado tímida sobre las fibras del frontal y eso la hace mejorable. El escape, curiosamente, es de medidas contenidas comparado con otros modelos de Honda y de otros fabricantes y eso que la moto es Euro 5. 

Pero lo que destaca más es la altura de su asiento, apareciendo muy bajo y accesible y que tienen que ver mucho las nuevas suspensiones más recortadas de 120 mm, comparado con los modelos anteriores.


Por 8.250 € te dan…acelerador electrónico, embrague anti rebote, nueva iluminación full led, 600 rpm más que los modelos anteriores, consumo 3.5 litros a los 100 kms, tres modos de conducción, estándar, lluvia y deportiva, (opción personalizable User ) control de par HSTC desconectable con tres niveles de intervención, nueva pantalla  LCD, frenada de emergencia activándose intermitentes, peso 214 kilos, altura del asiento rebajado a 800 mm, suspensiones de 120 mm de recorrido. Disco delantero de 320 mm con pinza Nissin doble pistón y trasero de 240 mm de un pistón. Depósito de 14 litros con autonomía de 400 kms sin repostar. Mucho equipamiento por tan poca pasta…

Su cilindrada exacta es de 745 cc con arquitectura a 270 grados, un motor de carrera larga, y su potencia es de 57,8 cv. Su par motor es de 69 Nm a 4750 rpm, la clave de su amplia y espectacular perfomance en todas circunstancias.


El propulsor es  finura “Honda” en todos los regímenes y su gran par 
motor una delicia que te saca de cualquier apuro.

 



VAMOS P’ALLÁ

 

Subido en la nueva NC …no te lo crees. Dios mío…, colocas totalmente la planta de los pies en el suelo, tanto y tan bien que me recordó a la de mi Burgman 400 -bueno, quizás exagero un poco-. Lo que es verdad es que ofrece mucha seguridad en parado. La otra sorpresa -y era para mí la cuestión más importante- es que la sentí, moviéndola hacia delante y hacia atrás, muy ligera. Sorpresa porque esta moto cercada por su gran envoltorio de fibras que le dan un aspecto masivo…engaña. Es como un decorado de cartón piedra. Al fin y al cabo, todo ese plástico es ABS de inyección y eso pesa poco.

La puse en marcha. Me saludó con un sonido profundo y comencé a circular adelantando a algunos coches por la calle Aragón. Me reí debajo del casco porque aquellos 214 kilos del catálogo me parecieron, como mucho, los 203 de mi Benelli Imperiale 400. 

Sorteando el tráfico me pareció al momento muy manejable y ágil (seguramente tiene que ver en ello su anormal reparto de pesos, 48 y 52% delante y detrás) y me alegré por escoger esta versión de cambio manual porque las marchas entraban finísimas ayudadas por un embrague suave de toda la vida.

Claro, si le añadimos que el asiento prometía comodidad -como así se confirmó- y que las piernas iban bastante relajadas adoptando una posición neutra algo retrasada, comprenderéis que iba loco por salir de la ciudad.

Cuando me vi en carretera abierta descubrí el potencial de los bajos y medios de su propulsor de 58 cv. Una finura de motor sin prácticamente vibraciones que corre que se las pela. Me acordé de los caballos que hubiera regalado y que nunca usé en la Crossrunner. De esta NC 750 no le daba a nadie ni uno porque exactamente tiene todos los que necesitaría para divertirme por carreteras de puertos o viajes incluso yendo por autopista. De cuanto corre no esperes que te lo diga porque no soy tonto y eso en todo caso, te lo chivaría a la oreja.

Pero lo que te puedo adelantar es que recupera bestial, lo mejor de este propulsor, soltando unos contundentes bajos de Sansón y Dalila. El motor tiene mucho carácter, no es nada soso (le han acortado las tres primeras marchas) y si te lo parece es que has puesto el modo Rain como tuve ocasión de probar en mojado, lo cual es una garantía de seguridad. Entra en las curvas con decisión, trazándolas como en un tiralíneas y en eso tiene mucho que ver la suma de dos detalles que al final se solapan: un centro de gravedad muy bajo producido por sus nuevas suspensiones cortas de 120mm. Si queréis comparar el motor con el de laYamaha Tracer 700 te avanzo que tienen poco que ver. El de la Yamaha es de naturaleza rabiosa y el de la NC untuosa. Dos filosofías de moto. El tacto, eso sí, de esta NC es exquisito y marca de la casa.

 

Mejorable la estrecha y pequeña pantalla

UNA MOTO SIETE Y MEDIO, QUE ES OCHO Y MEDIO…O NUEVE Y MEDIO

  

Si habéis leído mi anterior post -os habréis percatado de mi principal obsesión: la protección de mis motos para procurarme la máxima comodidad contra los elementos. Pues bien, estoy en condiciones de decirte que la nueva Honda NC 750 X de 2021 es una de las mejores motos para viajar porque te protege perfectamente la cintura y las piernas (he pasado menos frío en esta Honda que en mi Burgman 400), el cuerpo (y te explicaré a continuación cómo mejorar ese apartado) y cabeza (también te lo explicaré). Así pues, sentado en el cómodo asiento (un pelín justo) y con unas suspensiones que filtraban bien el terreno aunque rebotan algo en asfaltos muy bacheados, me vi agarrado a su manillar y puse rumbo al norte, dirección Girona.

Un detalle. Me encanta que no lleve arranque por llave digital porque todavía me acuerdo del día que no podía poner en marcha mi ex Yamaha XMax 300 porque había una grúa trabajando que interfería las ondas de mi scooter.

 

La parte negativa la dejo para ahora: A los dos segundos de ponerme al manillar vi que éste quedaba muy lejos y obligaba a estirar los brazos casi totalmente. Vamos, que compartía el síndrome de la VStrom. Requiere urgentemente para tipos como yo o más cortos de talla una torreta que retrase el manillar al menos 2 cms. Esto liberaría además espacio delante y se podría ubicar una pantalla más alta y sobre todo ancha que protegiese más el casco evitando turbulencias indeseadas. Si miras las pantallas que han hecho los distintos fabricantes para esta moto, todos, cometen el mismo fallo: son más altas, pero demasiado estrechas (por allí se cuela el aire) para evitar que toque el manillar girado. Con el manillar desplazado hacia delante matamos dos pájaros de un tiro. Yo, por si las moscas y como podéis ver en las fotos, le instalé a la moto de pruebas este deflector que llevo en mis otras motos.

También es imperdonable que no lleve de origen un cargador USB y que 

la información del cuadro LCD cuesta de leer. Y que la regulación del amortiguador trasero sea farragosa.

Me hace gracia ver algunos comentarios que se quejan de que esta moto solo lleve un freno delantero…sin haberla probado. Pues mira, yo lo encontré efectivo y dosificable. Esta moto no es de carreras, es una siete y medio para casi todo, pero que la puntúo con un ocho y medio …o nueve y medio.

Para pensárselo.


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domingo, 27 de septiembre de 2020

BENELLI IMPERIALE 400: VIAJE AL MAESTRAZGO (3ª PARTE)


Benelli Imperiale 400
Los 21 cv de la Benelli Imperiale 400 cunden más de lo que parece

Tengo en estos momentos - cosas coyunturales - tres motos: Una Honda Crossrunner 800 de 106 cv, una Royal Enfield Interceptor 650 de 47 cv, y una Benelli Imperiale 400 de 21 cv.

Con la Honda realicé hace un par de meses un viaje por Asturias, Santander y País Vasco. Con la Interceptor llevo también algún viajecito y 9.000 kms hechos todos en carretera -la ciudad la pisan nada o muy poco- lo mismo que hago habitualmente con la Benelli.

Cuando compré esta italo-china en diciembre pasado me fui con ella desde Barcelona hasta Alicante, una experiencia muy interesante sobre todo por la escasa potencia que produce su motor y que me recordaba a las motos que teníamos hace...60 o 70 años. Y viajábamos con ellas.

Por supuesto que me lo he pasado de coña con la cómoda, veloz y fina Crossrunner V 4 por el norte de España porque es una máquina pensada para hacer largos desplazamientos. Las motos grandes tienen eso. Se lo comen todo.

Como la BMW R 1200 R que tiene mi amigo Carlos, que hace unas semanas se marcó un raid Barcelona-Santiago subiendo montes y atravesando llanos en un visto y no visto. Paró en Santiago una hora y volvió. Pero hay otra forma de viajar.

 

Recientemente, mis amigos Jordi, Merçè y Rafa organizaron una larga excursión de unos 1000 kms por el Maestrazgo, que es una comarca aragonesa de la zona de Teruel. Una zona privilegiada para ir en moto porque está plagada de pequeños puertos y curvas de todo tipo, en general de muy buen asfalto y que transcurren por pueblecitos bonitos y que se conservan extraordinariamente impolutos. El tipo de viaje que hacen es de unos días con etapas de unos 150 o 200 kms visitando lugares de interés y centralizando el lugar de pernocta en un lugar fijo. La cosa da juego porque al final regresas al hotel a media tarde con el equipaje y tus cosas en la habitación después de todo un día yendo en moto liberándola de esa carga. Decidí unirme a ellos, aunque salí de casa unas horas después.

Desde el primer momento tuve claro la moto que elegiría, entre la Honda Crossrunner 800 de 106 cv, la Royal Enfield Interceptor de 47 cv y la Benelli Imperiale que no llega a 21 cv. Ya sabéis la respuesta y trataré de explicar el porqué de mi elección.


Una moto bonita la Benelli Imperiale 400
Una moto bonita ,la mires por donde la mires


 

EL CALOR EN MOTO Y LAS MOTOS FRESCAS

 

Tengo que confesar que no soporto el calor en moto. Probablemente tú tampoco. He tenido muchas y de estas, bastantes calurosas. Tuve un par de Triumph tricilíndricas que parecían las calderas del diablo. Recuerdo una Honda Transalp 700 que despedía un intenso calor en las piernas cuando se activaba el electro ventilador. Y lo hacía continuamente. Y muchas motos más. Entre las fresquitas, una Vstrom 650 o una Honda Shadow 750, entre otras.

Mi amigo Carlos dice que él no tiene calor en su BMW R 1200 R y yo le creo. Las personas somos diferentes incluso hasta termodinámicamente pero cuando yo probé el mismo modelo de moto para este blog recuerdo llegar empapado de sudor cuando fui a devolverla un día con tráfico lento a Granollers, tal como comenté en el post de la prueba. Seguro que circulando por París o Hamburgo con aquella moto - era el mes de abril- hubiera agradecido aquellos cilindros bien templaditos.

 

Mi Crossrunner lleva un motor V4 y hasta 25 o 26 grados vas con ella bien. A partir de ahí notas un calorcillo que te llega al tobillo izquierdo y también en menor medida al derecho pero que se va esparciendo hacia arriba notándolo poco a poco al cabo de unos kilómetros por todo tu body. Es una moto que desea los 24 grados como máximo y es plenamente feliz con menos. Con esa máquina magnífica -en realidad con todas- conviene programarte los horarios solares para evitar achicharres gratuitos en tiempo de verano como hice a mi vuelta del viaje al norte. Salida 6 de la mañana San Sebastián -Barcelona. Llegada a la 1 pasando por Huesca. Pillé los 36 grados al final, pero ya estaba cerca de casa.


Mi Honda Crossrunner 800 tiene 86 cv más .Esta vez salió de excursión la pequeña .


Así que con estos calores que hemos pasado, la verdad es que la he tocado muy poco por motivos obvios. En cambio, sí que he cogido bastante la bicilindrica Interceptor 650, una moto desprovista de fibras y con un motor poco caluroso incluso con temperaturas altas. Todo un placer circular con ella cuando aprieta el calor. Además, es muy divertida.

La Burgman 400 -me olvidaba de la scooter- es la que más uso en todas las épocas porque ...no te defrauda en ninguna. Corre el aire por las piernas y te sientes muy cómodo, tanto que también he viajado con ella. Además, sus posibilidades a la hora de transportar cosas son infinitas.

La bonita Benelli 400 de solo un pistón - mitad de rozamiento - es un regalo del cielo en este sentido, incluso circulando por Sevilla a... 45 grados.

Cuando voy al parking miro las motos y si afuera hace un sol de infierno y además tengo un día “flojucho” - el calor debilita - mis ojos casi siempre se dirigen hacia la Imperiale. Es larguita pero estrecha y ligera. No solo eso, aunque su peso no es el de una mosca (204 kilos llena), de las tres motos es la que invita más a subirse en ella por su gran asiento y su posición de lo más relajada. La Royal Enfield tampoco es muy voluminosa comparada con la Crossrunner pero cuesta mover algo más que la Imperator. Subido encima las piernas adoptan un ángulo retrasado más deportivo y las manos quedan algo lejos del manillar (y eso que llevo alzas retrasadas). Una de las cosas buenas de la Interceptor en “plena calorada” es que vas contra el viento sin fibras de por medio como ocurre con la Benelli en marcha. No necesitas ir con pantalón corto y chancletas (espero que no seas de esos) porque sus motores no molestan en absoluto. Son como dos Cocacolas  frescas para ofrecer a un sediento del desierto. Algo que deberían plantearse como segundas motos para cada día algunos poseedores de maxitrails que los veo intentando mover agobiados sus motos en parado.


Los amigos Jordi, Mercé y Rafa posando como el Sexto de Caballería .

 

VIAJAR EN MOTOS PEQUEÑAS

 

Las motos de mis amigos son una fina Honda CB 500 X de 47 cv, una BMW R 850 R de 70 cv, y una Honda CB 300 R 300 de 31 cv. Mi elegida para este viaje, la Benelli Imperiale, daba 20 cv y medio, casi, casi, la mitad de potencia de la pequeña - muy pequeña - Honda CB 300 R. La elegí en esta ocasión a la Interceptor 650 (un motor que te pone, realmente muy divertido) por su mejor posición sobre ella. La Imperiale es perfecta para hacer muchos kilómetros, eso sí, a su ritmo... cambiando alguna cosa muy necesaria que contaré.

Puede que haya alguien que no entienda el que no haya utilizado para esta salida mi moto más viajera y potente, la Crossrunner 800. Mucha gente se compra grandes BMW de 800,1000 o 1250 cc para viajar rápido y cómodo. Son máquinas muy capaces y para muchos, las motos perfectas.

Cuando terminamos la mili (el servicio militar obligatorio) nos entregaban una cartilla donde en un apartado ponía: Valor: se le supone. Lo mismo pasa con las grandes motos GT o maxitrail, tipo BMW. Si se trata de afrontar un viaje, por largo y difícil que sea, todos sabemos que lo harán sin problemas. Para eso han sido fabricadas. Se les supone de sobras que te llevarán y traerán de un viaje con toda normalidad.

Las más equipadas van repletas de tecnología ... Control electrónico de estabilidad ASC, modos de conducción Rain y Road, más ABS pro, DTC, HSC pro y DBC, más el Dinámic ESA. Son tecnologías guay del Paraguay que igualan a una BMW con un cohete de la Nasa. Mi Crossrunner solo tiene dos controles de tracción y ya son un poco antiguos. Nada más. La Benelli Imperiale 400, excepto el ABS, nada de nada. Eso sí, le he incorporado mi pack particular: unos amortiguadores Hagon y unos neumáticos Bridgestone BT 45, un cambio absolutamente necesario y que cambia el comportamiento de la moto en un 100 %. El costo de la moto es de 3800€ o no sé,... ahora creo que 4000 €, más el de los amortiguadores unos 220€ y las gomas ,unos 250 €.



Desde luego ahí te sientes libre como un pájaro


Desde hace unos años me gusta tastar otras sensaciones - ¿más auténticas? - viajando con motos pequeñas de poca cilindrada buscando rutas más alejadas de la masificación circulatoria. Es cierto, siento algo más la aventura yendo en moto con una Royal Enfield Classic 500 de 27 cv a Cordoba desde Barcelona, con una Tricity 125 de 10 cv a Asturias o simplemente este viajecito que me ha permitido una vez más reencontrarme con la forma de moverse en moto ...como se hacía hace muchos años.

Por eso elegí a la Benelli Imperiale 400 otra vez como compañera de excursión al Maestrazgo de Aragón. Una moto neo-retro de estética preciosa de la que publiqué su prueba.  

UNA MOTO BONITA, DE ESTÉTICA DIFERENTE, QUE GASTA 3 Y POCO LITROS, QUE HACE ...BROMMM,...BROMMM, Y QUE CUESTA 4.000€...

 

La Imperiale representa una recreación de las motos de los años 40 y 50 y ha sido creada principalmente para el mercado indio tan tradicional en sus costumbres y al gusto de ellos intentando competir con la Royal Enfield Classic 350, toda una leyenda en aquel enorme país del que circulan muchos millones de unidades. Y mira qué bien, a nosotros, los europeos, también nos gustan pero en honor a la verdad no creo que se vendan la tira... y eso es lo que me encanta más de la Imperiale. !Sentirme único!.

 

El verano próximo veremos una Benelli Imperiale 530, como mínimo con 30 cv.

Todo, en esta versión actual de la 400, está preparado para alojar un pistón mayor y poco más... porque la mayoría de las piezas ya están sobredimensionadas y probadas. Pero como lo que hay es lo que tengo explicaré someramente como es esta moto y como ha ido estos días por tierras de Aragón.

Diseñada con el aire de las motos de antaño (los dos asientos separados marcan claramente esas épocas de los 40 y 50), el resultado es el de...una moto preciosa de líneas, estilizada y muy elegante. El motor de 20 1/2 cv es de desarrollo también moderno, aunque visualmente no lo parezca. Un carrera larga de 373,5 cc y 77 x 90, con un árbol de equilibrado contrarotante y con cadena de distribución lateral. Lleva un árbol de levas con dos válvulas que hace mover la moto con un potable par desde las 3.500 rpm y muy suavemente para ser un monocilíndrico. Lo extraordinario es que a partir de 80- 90 - 100 y 120 kmh carece de vibraciones y lo remarco para tomárselo al pie de la letra. En la primera prueba que hice lo expuse totalmente sorprendido porque no he visto nada igual y mira que he tenido motos en mi vida.


Benelli Imperiale 400
Morella


Ya puedes llanear a 110, subir puertos a 100, que bajarlos a 130 (el marcador es ciertamente optimista) que siempre te vas a encontrar un motor que gira fino y con ausencia de vibraciones. Tiene que ver mucho también en ello, el buen y estable chasis que acoge al propulsor por medio de silentblocks ya preparado para la nueva versión de más cilindrada. Sin duda me recordó a mi antigua Norton Commando 850 del 78 cuyo motor estaba anclado también por medio de gomas al cuadro. Aquella moto iba muy dulce ...excepto al ralentí, que se movía bailando la samba. Los técnicos de Benelli, estoy seguro, han tenido muy en cuenta aquel diseño.

Los acabados no están nada mal excepto pequeños detalles como los cerquillos de los relojes y faro demasiado sencillos, pero en cambio los guardabarros y el depósito son metálicos y bien pintados. Hay algo de exceso de peso (pasa por poco de los 200 kilos). Por ese motivo, pero por lo ídem, a su favor se encuentra la más que buena pisada (“la tenue de route” que dicen los franceses) de la moto en carretera o a ...alta velocidad. Lo hace mejor ahí que la Royal Enfield Interceptor, que se muestra menos aplomada que la Imperiale cuando vas a vía libre en autopista.

Tiene que ver en la calidad de marcha de la Imperiale los 5 cm de más que tiene entre ejes sobre la Interceptor. Y, sí, lo digo y lo recomiendo otra vez, es necesario invertir un poco más de dinero en cambiarle los amortiguadores porque los de serie van muy mal, rebotan y son duros por el poco recorrido que tienen (65 mm). Los Hagon tienen 80 mm de muelles. Y si se pretende una buena dinámica y seguridad en curvas, los Bridgestone BT 45 son la solución.


Los sobre puños de espuma .Confort extra

CAMINO DEL MAESTRAZGO

 El primer día de marcha hacia Tarragona se preveía lluvioso y decidí tomar primero una autovía o cinturón de enlace, la E-15 o AP-7, que rodea Barcelona y que te lleva hacia el sur en dirección a Tarragona. Para llegar a la autovía tuve que cruzar primero una zona montañosa muy sinuosa, Font de Cera, que parte de Alella y te lleva a Granollers. La conozco bien y puedes disfrutar de unas cuantas curvas, algunas incluso muy técnicas.

Prácticamente estrenaba los amortiguadores y ya en las primeras trazadas vi que había acertado, y de qué manera, con el cambio. La moto entraba firme en las trazadas (la horquilla se había reforzado añadiendo un poco más de aceite en las barras), frenaba bien y yo me sentía cómodo a sus mandos. Es el tipo de carretera bonita que te vas acoplando en las inclinadas y que desearías que no se acabara nunca. La Benelli tiene solo 5 marchas, y me encanta que sea así porque te permite ir largo de relación entre curva y curva. Jugando con la tercera y la cuarta hice una ascensión muy regular tirando de par motor y buscando las 4.000 y 4.500 rpm. He de decir que con 3.500 kms había salido del rodaje y empezaba a notar un motor más suelto. No había grandes aceleraciones ni tampoco recuperaciones prodigiosas, cosa por otro lado normal en un motor que da apenas 21 cv. Y sí, la moto frena bien.


Benelli Imperiale 400
La Benelli Imperiale 400 y la Honda CB 300 R

Al tomar la autovía de enlace E-15 dirección Tarragona me vi metido -en esa autovía es lo habitual- en un mogollón de circulación especialmente de camiones que provienen de Francia. Según sobre lo que vayas, y visto fríamente, da un poco de yuyu circular por esa vía y la pequeña Benelli a priori no era el vehículo más adecuado. Pero...me equivoqué. Ya he dicho que cuando va más fina es a partir de 80 hasta lo que dé. Nada más entrar en la autovía me vi adelantando camiones a 120 ...130 de marcador. Es cierto que le acababa de poner unos cubre puños de gomaespuma y la marcha era súper dulce (hay que acostumbrarse a su espesor, pero una vez logrado el confort en la mano es total) y aquí llegamos a la madre del cordero.

A ver. La Royal Enfield Classic 500 que tuve hace unos años daba 27 1/2 cv. Esta arroja 20 1/2 cv....pero parece que en la práctica sea al revés. Con la Royal no podías pasar de 90 kmh debido a las fuertes vibraciones que generaba su motor de concepción antigua sin árbol antivibratorio. La Imperiale, en cambio, lo desea con todas sus exiguas fuerzas. Se encuentra de coña a su máxima velocidad y quiere ir siempre a tope ....pero lo hace !sin ninguna vibración!. Cuanto más corre, más fina va.

(Un dato: en el desarrollo del motor se mantuvo a sus máximas revoluciones durante 200 horas sin desgaste o problema alguno) Es un buen vehículo de extra radio o de gente que requiera hacer 50 kilómetros diarios hasta llegar a su casa o trabajo. Gasta además muy poco, 3 litros y medio de media.

 

El pueblo de La Fresneda en el Matarraña

Ya con mis amigos hicimos una ruta desde Caspe a Valderrobres pasando por diversas carreteritas. Casi toda la zona del Maestrazgo está plagada de piso bien asfaltado y la velocidad media que hacíamos era de 80 a 100 kmh. 

La CB 500 X (la tuve hace unos años) es una moto muy fina, ágil y sobre todo cómoda. No en vano es un puntazo en ventas. Su motor de 471 cc me parece logrado pero un pelín algo justo una vez habituado a ella. Lo mejor es su versatilidad, sirve para todo  y lo peor ...es que está muy vista.

La BMW R 850 R de Rafa es otra moto que había tenido en los 90. La compré después de haber disfrutado de una BMW GS 650 monocilíndrica, la rojilla de motor Rotax de las primeras series, que me enamoró por su agilidad, peso y sensaciones en curvas.

En el cambio, gané confort, pisada de marcha, buenos bajos de motor, calidad de construcción ...pero perdí muchas de las sensaciones de esas que te hacen sonreír pilotando una moto. Su motor de 70 cv es algo flatoso debido también que tiene que arrastrar 251 kilos. En marcha larga es como un chicle, avanza, adelanta y vuelve a su sitio sin hacer nada más.


Santuario de la Bauma


La Honda CB 300 R de Mercè es un producto Honda y se nota. Aunque es sencilla, todo está bien hecho. Lo primero que sorprende encima de ella es su tamaño mini. Realmente es muy pequeña -es como una talla super S- y vas sentado muy adelante. El faro lo tienes prácticamente a unos palmos de ti.

Es una moto cañera y lo constatan sus relaciones de marcha -tiene 6 -que son muy cortas. Da 31 cv y sí a eso le añades que pesa 150 kilos te puedes imaginar la caña que suelta su motor y lo que consigues hacerla correr. Eso sí, cuando estiras las marchas vibra lo suyo. Un juguete divertido, pequeñito y agilísimo, y...que no tiene nada que ver aunque se acerque por cilindrada a la Benelli Imperiale que compite en otra liga ...más rutera y relajada.


Benelli Imperiale 400
Los Hagon montados en la Benelli mejoran 
y mucho la conducción y el confort.
 

Pero ninguna de ellas rodando juntas por las carreteras del Maestrazgo destaca de las otras. En curvas de trazado largo a 90 -100 forman un bloque y los 20 cv de la Imperiale se cuelan bien y sigue perfectamente la estela de las otras. Lo hace untuosamente, tirando de cuarta y quinta y a veces con la directa exclusivamente. La excursión del segundo día la realizamos por una ruta que nos llevó a Morella y después a comer al santuario de la Balma. El trazado hasta Morella transcurrió por una buenísima y ancha carretera que ascendía por varios puertos.

No era el terreno favorito de la Benelli, desde luego, pero con todas sus fuerzas y a todo gas lograba mantener en subida los 90 -100 kmh...pisándome los talones Mercè con su Honda. Era demasiada prueba para la Imperiale y yo notaba como retenía mi amiga su moto que hubiera sido capaz de despegarse de mi a la voz de ya.150 kilos y 31 cv era mucha tela para poder cortarla.

Sin embargo... iba feliz en mi moto! Y muy cómodo.

Después de una opípara comida en la Bauma me desquité porque la carretera que se me apareció hasta el hotel era como un caramelo de grosella para un gran goloso. Buen asfalto, curvas seguidas y 0 tráfico. Al lado, las aguas del río Bergantes iban a lo suyo.

Me puse delante y no te digo más...

Cuando paré me asombré del tiempo que les había sacado. No me lo podía creer. Había ido rapidito (y curiosamente legal) pero mi moto tampoco era el Mercedes de F1 y 4 minutos... me parecieron demasiado.

Cuando vi aparecer finalmente a Jordi, se levantó la visera del casco y me dijo: 

- Perdona, es que hemos parado para hacer una foto en el río.

La vida te da sorpresas... 

Benelli Imperiale 400
Benelli Imperiale 400
Dos días después del viaje le instalé estos 
fuelles y la visera del faro. ¿A que queda bonita ?

ÚLTIMO POST PUBLICADO EL 28-12-2020:










miércoles, 5 de agosto de 2020

VIAJE AL NORTE EN LA HONDA CROSSRUNNER 800



Asturias, Cantabria y País Vasco una delícia para recorrer en verano
En el post anterior mostraba unas maletas que había encontrado por internet para mi Honda Crossrunner. No se suelen hacer muchas pruebas de valijas o alforjas de moto porque se supone que todas cumplen su cometido que es el de transportar las cosas que llevas contigo en un viaje. Pero estas “eran especiales”. Son estrechas, caben 25 litros, van fijas y además solo me han costado 111 €. El par. También me despedía en el artículo con la idea de irme de viaje a Asturias. Ya lo he hecho, pero antes de explicarlo dejarme que incida en el tema de las maletas. Que me han ido muy bien.
Queda claro que si viajamos acompañados necesitamos bastante espacio, pero cuando nos trasladamos solos ¿realmente necesitamos tanta parafernalia “maletera”?
Decía en el post que, habiendo tenido bastantes motos con las que he viajado lo largo de mi vida, al final me he vuelto minimalista -o a lo mejor lógico- en lo que respecta al tamaño de las maletas. Los motivos son de orden práctico, dinámico y estético.

Aquí no hay Coronavirus

Las maletas Shad o Givi standart de 35 litros sobresalen mucho de la moto y las originales previstas que tiene Honda para mi VFR X son muy voluminosas y grandes y cuestan unos 900 €. Si dejas instaladas este tipo de valijas en la moto en la calle al llegar, por ejemplo, a un hotel corren el peligro de que los amigos de lo ajeno “se interesen” demasiado en saber si dentro de ellas llevan casco o no y claro, para cerciorarse suelen acabar alguna vez metiendo mano. La rotura de las cerraduras de Honda son un problema además de, por la mala leche que se te queda, porque son caras y complicadas de conseguir.

Camino de Treviño
Unas maletas voluminosas -hay excepciones como las integradas de la Panaeuropean o Deauville- inciden en el flujo aerodinámico a cierta velocidad y sobre todo hacen a a moto torpe -te quedas clavado en un atasco- y muy poco ágil serpenteando ante el tráfico.
A alta velocidad surgen meneos nada simpáticos. Hay otro elemento...que no se suele tener en cuenta: Cuanto más grandes sean, más cosas caben- cosa que en un principio en la tienda nos alegra un montón- pero no hay que olvidar que una vez instaladas convertiremos la moto en un armario de verdad- sumando también el top-case- por el peso total de las maletas, los herrajes y lo que llevamos dentro. Y luego, mueve la moto en parado.
Comillas en Cantabria

Recuerdo el regreso de un viaje que hice con mi mujer a la Toscana en una VStrom cargada hasta los topes. Fue muy placentero... porque antes de partir de Italia para casa metimos todo lo que llevaba en las maletas y el top case -dejamos lo imprescindible- en una caja grande de una oficina de Correos de un pueblecito para que nos lo enviaran a casa, cosa que ocurrió a los 3 días de llegar nosotros. Costó unos 30 € y santas pascuas. Aquella moto se tragaba las autopistas a 150 y aligerada no se movía un pelo.
Tengo que decir que Shad y Givi disponen de unas maletas de 23 litros, como digo, un concepto que entra en mis preferencias. Pero el peso de esas maletas compradas por internet baratísimas es mínimo: 1.5kilos por maleta. En una le puse una bolsa rectangular de nylon que cabía ajustada donde llevaba dos pantalones, un jersey de lana- iba al norte-, tres camisetas, dos polos, ropa interior para cuatro días, un neceser completo y una bolsita repleta de diversos cachivaches además de sobres de Nescafé, poleo menta, azúcar minicubiertos y un tubo de resistencia que enchufado calienta líquidos (para el primer desayuno).
Entre Parres y Arriondas
En la otra llevaba un anorak fino de nylon, una mochila plegable, un jersey con el logo
de Norton que me acompaña desde hace 30 años, unos zapatos náuticos y un chaleco especial que se moja, se escurre y circulando te deja el cuerpo a 10 grados menos de temperatura ambiente- en BMW lo puedes encontrar-. (Se lleva debajo de la chaqueta con protecciones perforada).
En el top case, aparte de un par de guantes extra y una cazadora fina llevaba ...miles de cosas empezando por comida, tres mini botellines de agua, herramientas, comprobador de presión, mini mochila, calcetines de lana (prácticos ante una remojada imprevista), trapos, etc, etc...
Bajando por el parque natural de Redes
Todo bien cerrado y bajo llave a diferencia de unas alforjas.
La bolsa sobredepósito es fundamental y su interior aloja el Tom Tom, la bolsa de documentación personal, monedero, pequeña cámara de fotos (la verdad es que hice servir el móvil), un arrancador instantáneo de batería y cargador a la vez de lo que sea, botellín de agua, gafas extras de recambio, pañuelos y...mascarillas, juego de llaves Allen, brazalete porta móvil por si falla el navegador y algunas cosas más.
En esta ocasión me hice con una bolsa rulo con capacidad de 30 litros comprada en Decathlon que plegada ocupa ...como un librito fino pequeño. Es una buena idea por lo versátil que resulta ya que montada detrás del asiento llevaba dentro ...una de las dos chaquetas con protecciones con las que viajaba y que abultan lo suyo: la Dainese de cordura de invierno (nunca sabes si lloverá) o, dependiendo del tiempo, otra agujereada de verano también con protecciones. No solo cabía eso sino también los propios pantalones de moto con protecciones y hasta los zapatos. Una buena idea de menos de 10 €. Al llegar a un pueblo para visitarlo, le dejaba la bolsa al bar de turno. ¡Ah! bajo el asiento de la Crossrunner, siempre va un pantalón de agua y un chubasquero.
5 horas de moto...sin mascarilla!

La mejor manera de hacer frente al Coronavirus es viajar en moto. En la carretera ni está ni se le espera. Y encima te pegas una panzada de kilómetros sin mascarilla, por eso me apetecía este viaje a Asturias, Santander y País Vasco y porque allí, en Gijón, tengo a mi amigo Ismael que es bombero y muy motorista. De tomo y lomo, el tío.
La primera etapa la hice desde Barcelona hasta Lizarra -Estella- donde dormí en el hotel Chapitel. Un buen hotel moderno situado en la parte antigua, con muy buen trato y protocolo anti COVID de primer orden.
La etapa siguiente fue de cine ya que tomé una carreterita saliendo de Lizarra con dirección a Cabredo, Treviño y Miranda de Ebro. De allí a Santander por el puerto del Escudo, una carretera histórica muy bonita pero muy poco concurrida en la actualidad.
En Arriondas hice noche en el Hotel del Chicu donde nos dimos unos codazos con las amigas Cristina y Valentina, las responsables del establecimiento. Protocolo anticovid perfecto. Allí me esperaba Ismael y tras unas rutas por la zona nos desplazamos a Gijón. Caminata obligada por el paseo y comer...en El Planeta del puerto. (Sobre 25 €)
La siguiente jornada fue motorísticamente intensa. No sé por dónde me metió Ismael, pero al cabo de varias horas estábamos en lo alto de Riaño habiendo ascendido por sierras, macizos y cordilleras pasando por los parques naturales de Redes y Ponga, tocando los Picos de Europa.
Con una bajada impresionante de curvas hasta Pola de Lena aparecimos en Gijón a las 10 de la noche. El viernes 24 de Julio, más moto, subiendo al alto del Fitu, cerca de Arriondas.
Playas de Villaviciosa

Nos despedimos en Cantabria y me dirigí a Cubas (Santander) donde me esperaba mi mujer y unos amigos. Recomiendo un pequeño hotel familiar “Posada Río Cubas” (misma atención sobre la higiene anticovid), muy simpático y en medio de prados con ovejitas. Y cabritas. Si vais por ahí darle recuerdos al propietario Antonio y a su hija, de parte del “Nen de les fotos”. Ellos ya sabrán.
Hacer excursiones tranquilas por Santander tampoco es moco de pavo y así lo hicimos. La moto sirve para eso y lo hace muy bien. En San Sebastián te recomiendo el Hotel Avenida, que está al principio de la subida al monte Igueldo. Instalaciones modernas y con parking propio, un puntazo que no tiene precio en la ciudad de San Sebastián.
Fuimos a Irún a saludar a Marina y Unai, los propietarios de Boxes Norte, concesionario de Royal Enfield y después la Crossrunner 800 nos llevó a mi mujer y a mí por unas carreteritas increíbles por la zona de Astigarraga donde te rodean decenas de miles de manzanos. Y si hay manzanos ...hay sidrerías y de eso está llena la zona.
Entramos en una a través de una casi pista forestal asfaltada. Ponía en un rótulo: Mendizábal. Este blog es de motos, no de gastronomía, pero...joder ahí se come muy bien.
Guetaria
En Astigarraga con Donostia al fondo

El que os escribe y Carmen, mi mujer, en la zona interior de Irún.


Ismael deleitándose con la finura de la Honda Crossrunner 800
Para mitigar el calor del motor en los pies durante las etapas con altas
temperaturas cubrí con hojas de plástico los bajos y coloqué este “invento”,
-efectivamente chapucero -que consistió en colocar un
embudo de bazar chino adosado a un tubo .
La cosa funcionó porque el aire directo me refrescaba el pie izquierdo,
el lado más calentito de la Crossrunner.

Dos días después y para evitar los calores salí de San Sebastián a la 7 de la mañana en punto, pasé Pamplona a 17 grados, Huesca a 25, Lérida a 31, Igualada a 36, temperatura que no me dejó hasta llegar a casa. Menos mal que llevaba el chaleco húmedo especial debajo de la chaqueta ventilada de moto. Al menos no me desintegré. Salud.

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