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lunes, 17 de abril de 2017

CARRERAS DE MOTOS EN LA BARCELONA DE 1962-1963



Mayoría de Ducatis en la parrilla de salida. 
La número 14 de Carlos Giró es una Ossa.
¿Alguien adivina que motor lleva esa moto?

Ya ves, buscando otras cosas me han aparecido estas fotos que hice, leche, hace más de 50 años. Aprovechando la infraestructura del " cinturón del Mig"- que actualmente es un embrión con mucha circulación de la ciudad-la dinámica Peña Motorista 10 X hora organizó durante dos años consecutivos varias carreras de motos y coches por un trazado que discurría en parte por la Diagonal - antes llamada Avenida del Generalísimo Franco- y que rodeaba unos terrenos sin edificar donde ahora se ubica El Corte Inglés en, la zona alta de Barcelona.

La curva, en plena Diagonal, situada en el actual emplazamiento del Corte Inglés


Los participantes descendían hasta la Travesera de las Corts por el lateral de bajada actual y volvían a ascender por el de subida  hasta rodear, como digo, el lugar donde se ubica actualmente el conocido almacén, completando un recorrido de algo menos de 2 kilómetros.
Fue todo un acontecimiento porque al menos una pequeña parte de ese circuito transcurría prácticamente por el viejo trazado -aunque ya había dejado de ser operativo- donde se había disputado durante años el GP de Barcelona de F1. Esa arteria importante de Barcelona, la Diagonal, ahora está plagada de semáforos y  radares justamente por donde los  afamados pilotos de F 1 de los años 50 - Ascari y Fangio entre otros - lanzaban sus Mercedes y Ferraris  a tumba abierta a más de 250 km/h.

Jose María Busquets participando con Derbi- ganador de su categoría- 
y también vencedor de la edición de 1963.
Línea de salida en plena bajada de la Ronda del Mig. Al fondo, el edificio de la residencia militar. 


Esa foto de la portada de El Mundo Deportivo es mía y así la firmo y en ella aparecen Manel Juncosa, el vencedor de coches, y José María Busquets, en motos de la edición de 1963. De la carrera  me acuerdo como si fuera hoy. 

En la clasificación podéis ver en la categoría de 75 cc a un tal " El Niño "y que era ni más ni menos el seudónimo de un Ángel Nieto, entonces principiante y totalmente desconocido. Aquella era una de sus primeras carreras y la moto se la había prestado ...para observar cómo iba aquel tipo bajito  ...la fabrica Derbi.

Fotos realizadas por el que os escribe, de los vencedores de 1963. 
Solía firmar Alguersuari Junior o hijo.


Bajo el seudónimo de "El Niño" se escondía el piloto novel Ángel Nieto.

viernes, 15 de octubre de 2010

MIS QUERIDOS FANTASMAS…VII


LA MOTO ROVENA  Y EL VISOR ESTRATOSFÉRICO

LA ROVENA 250 Y EL QUE OS ESCRIBE.1965

Si seguimos la evolución de las motos que se fabricaron en España desde la posguerra - a mediados de los años 40- hasta su desaparición práctica, a finales de los 70, nos encontraremos  con que hubo unos años dorados en los que afloraron, con gran competitividad  entre los fabricantes, los mejores  modelos deportivos .(Puede que me repita un poco en la introducción con algún capítulo de Mis Queridos Fantasmas pero lo creo necesario para situar a nuestra protagonista.)

Poca broma porque eso ocurría a mediado de los sesenta y ni siquiera durante los largos años que faltaban para la desaparición de prácticamente todas las marcas en los que se realizaron nuevos modelos – década de los 70- , pudieron hacer olvidar a aquellas mono cilíndricas de dos tiempos, las Montesa  Impalas Sport 250, las Bultaco Metralla KII 250, las Ossa 230, o las Ducatis 250 “24 Horas”. Quizás, las ultimas que salieron del  horno antes de desaparecer las fábricas, ganaron en fiabilidad  y, eso sí, llevaban algo más de tecnología,-pistones y cilindros más elaborados térmicamente, pero a base de perder carisma, aquella estética tan personal, y diría que algo de …alma. Y si no, sólo hace falta comprobar cuales son los modelos más deseados por los coleccionistas.

Hervíamos con solo ver a aquellas motos aparcadas en una acera. Ellas …y la aparición del  Seat 600 fueron las culpables de que desaparecieran  a principios de los sesenta  marcas como Narcla, Lube, Mymsa, Roa, Sandrain que fueron las ultimas de un  largo etcétera de abandonos que fenecieron  a finales de los 50. La inmensa mayoría eran sencillas motos utilitarias de 125, 150,-muchisimas equipadas con el motor inglés Hispano Villiers -con alguna excepción,  como Derbi que tuvo en su catálogo una 250 y 350 bicilíndricas entre 1957 y 1959. Incluso, alguna como Lube –la más destacada- se atrevió, con cierto éxito en la categoría de dos y medio, a disponer de un equipo oficial de carreras,  pero que quedaron definitivamente obsoletas al lado de las nuevas generaciones de motores. La parte más tranquila de uso ,las utilitarias ,la ocuparon las Impala 175, las Bultacos Mercurio y Saturno 200, las Ossa 160 GT y T, y algunas versiones de 175 y 200 de Ducati.

 

UNA NUEVA MOTO PARA UN NUEVO PÚBLICO
Los hermanos Sanglas  producían motos de cuatro tiempos y  “gran cilindrada” desde 1945. Estos apasionados se buscaron muchos años la vida,-¡quién no en aquellos años! -porque  además de vender motos a los particulares, equiparon  a los cuerpos de la Guardia Civil, desde 1959, Ejército, Policía, etc.  con sus motocicletas, que han quedado en la historia como autenticas  legendarias que machacaron palmo a palmo  las carreteras de toda la península. Y aunque compitieron en pruebas de resistencia y motocross , incluso en Europa, su  propia filosofía de tragamillas les  apartaba por la lógica más natural del mundo de las carreras.
Es curioso pero fue al final cuando la puerta comenzó a abrirse a los japoneses, a  mediados de los 70, con la aparición de la 500 S –siempre me ha gustado esa moto –y la 500 S2, donde Sanglas exprimió y alcanzó la máxima madurez (¿deportiva?) de su gran mono de cuatro tiempos. 

Fueron las mejores Sanglas pero el tiempo de las nacionales se estaba acabando. Yo tuve. como explico en el capítulo 3º de Mis Queridos  Fantasmas, el segundo prototipo de la 400 y aquella moto ya marcó distancias con las anteriores cuatro tiempos que habían fabricado anteriormente.

Pero a principios de los sesenta y otra vez en plena crisis, los Sanglas se dieron cuenta  que podían intentar comerse un buen trozo del pastel motorístico si ofrecieran motos ligeras y con más talante deportivo – la Cromatica 350 4T era demasiado seria, la llevaba la Guardia Urbana, -como las que hacían sus competidores vecinos. Y digo vecinos porque la fabrica Ossa estaba a tan sólo 5 minutos en moto de la de Sanglas y la nueva de Montesa  se encontraba en Esplugas, a 10m.

La de Ducati quedaba en el otro extremo de la ciudad –en la calle Almogavares-, a 25 minutos. La fabrica Bultaco en San Adrián, a 10 m de Ducati. Como vemos, todo un cinturón motociclístico de Barcelona.




MOTORES INGLESES
Cuando se pusieron manos a la obra, no se complicaron la vida –para el desarrollo de un motor se necesitaba tiempo y era muy costoso-  la nueva moto dispuso de propulsores bicilíndricos  ingleses fabricados en Rubí con licencia de Motor Villiers.  Yo recuerdo haber visto apiñadas  una gran cantidad de cajas con motores Motor Villiers dentro. Así que  en 1962 aparecieron  la Rovena 250c.c. y la 350c.c.

Hispano Villiers fue la preferida en toda la década de los cincuenta de las decenas y decenas de fabricantes españoles en su versión más modesta de un cilindro. Carlos Polo y David Mas en su libro “Sanglas”, del que recojo datos, publican  que Sanglas vendió  a través de sus Rovenas más motores que todos los fabricantes juntos que equipaban esa motorizacíon. Claro es que muchos fabricantes  construían  en  12 meses  apenas algunas decenas de unidades. El 325 cc no funcionó, apenas tres años – 8 años de vida el de la 250- porque apenas se diferenciaba del pequeño, por dos insignificantes caballos de diferencia y se dejó de fabricar. La verdad es que la potencia de ambos no era gran cosa.15 y 17cv.

 

LAS ROVENAS
Cuando me dejaron esta  Rovena 250 que veis en 1965 para seguir la Semana Catalana de ciclismo - una moto de pruebas para cubrir el reportaje fotográfico de la misma- no me extrañó nada que esa unidad no llevara el caparazón que escondía un tímido carburador Dell’Orto  BS de 22, apareciendo en su lugar uno más grande con el filtro a la vista. Porque al igual que ocurrió con  mi  400, solíamos hacer de conejitos de indias para la casa, probando cosas que luego se adaptaban a la serie.

En realidad Sanglas ya tenía casi preparada su Rovena Sport 250 con más compresión ( 8,2: 1,la normal .10 : 1 la Sport)-Creo que la que me dejaron también llevaba esa modificación .
Pero todos los cambios al final mostraban sutiles diferencias, porque cuando apareció al final la Sport 250 pocos meses más tarde, daba 20 cv. Eso sí, andaba más gracias a una relación final más larga-135 por hora-, freno delantero de doble leva y algo menos de peso.
Localicé telefónicamente y con gran alegría a Don Javier Sanglas y me contó algunas cosas.



- “La Sport 250 la desarrolló un distribuidor nuestro o un mecánico de fábrica a nivel personal .No lo recuerdo exactamente. Hacíamos prácticamente muchísimas partes de la moto porque faltaban proveedores .Todas las Rovenas calzaban llantas de 17 pulgadas en contra de lo que montaban las demás marcas  como Bultaco , Montesa y Ossa que llevaban de 18 o 19 pulgadas. Queríamos una moto que sobretodo fuera ágil .Fíjate-me dice con orgullo-hoy esas ruedas son medidas estándar.”

La Rovena 250 de serie era algo elegante…pero también anodina. Y recuerdo que tenía un tacto de motor muy fino gracias a sus dos cilindros….pero carecía de  pegada. Demasiado suave. Estaba más cerca de las sensaciones de un cuatro cilindros “ligth” que de un motor de uno, mono.
Era cómoda-la que más- gracias a sus suspensiones de largo recorrido y generoso confort del asiento pero a pesar de sus llantas más pequeñas que ciertamente la hacían más directa en la entrada de curvas…también oscilaba notablemente, y su estabilidad no era para tirar cohetes. Javier Sanglas me rebate este punto pero yo la recuerdo más alta que mi  400 mono, con un  centro de gravedad no precisamente bajo. La Sport mejoró mucho en este apartado.

 

DE FRENOS Y MOTORES GORDOS
Martín y Javier Sanglas necesitaban exportar especialmente a EEUU como lo hacían las demás marcas e intentaron buscar el producto. Finalmente, la Sport 250 entró en la serie –fue un proceso que se ha dado también en marcas como BMW donde un proveedor exterior forzó a poner en cadena una idea magnifica como la GS 80 en 1979.

Definitivamente, la nueva Sport tenía un encanto especial. La parte cromática la hacía muy atractiva, al menos para mí, con un color bitono plata y rojo…¿era rubí?, que la destacaba de su hermana  clásica .Su motor estaba pintado en negro al igual que su freno delantero de doble leva.(Creo que ese color negro en los frenos fue una obsesión de Javier Sanglas desde siempre).

-“ Ah! Aquel freno delantero que montamos en la Sanglas 500 fue una buena idea,…que nos copio Honda! Tomábamos la base de los coches de F1 de entonces y podía albergar hasta 6 zapatas. Sí, disfrutamos haciéndolo.”-

Con Javier Sanglas al otro lado de la línea telefónica no me pude estar sin preguntarle por el archinombrado,  y avanzado en la época, motor de 750 monocilindrico  que desarrollo en 1975.

“ ¡Con cuanta ilusión lo creamos.!  4 valvulas DOHC y 60 cv. No había nada parecido con esa cilindrada entonces ,solo muchos años después, Suzuki sacó el Big 800. El nuestro se probó con éxito en un chasis de carretera y…lo guardamos 5 años en espera de tiempos más apropiados. Pero nunca llegaron. En fín ..¿Que sí me darían ganas de construir otra moto?  Dame un despacho, quítame 40 años y…dame los medios!


ROVENA SPORT 250

EL PIQUE  CON FINAL PREVISIBLE

 Lo que la hacía resaltar a la Rovena Sport – la elección de su nombre  no tiene nada que ver con Verona  como se ha dicho- de sus competidoras eran las tremendas y sobredimensionadas “paellas” porta filtros de sus carburadores Amal  de 25 mm. Había otra versión con carburadores de 22,que quedaban  más desapercibidos a la vista -como los de la foto-y que seguro consumían menos. Sólo por la pinta, y su sonido tan especial, valía la pena comprarla.

Cuando salió, yo la tuve unos días. En plena carretera del Carmelo de Barcelona quise tentar a mi amigo Cesar que rodaba detrás de mí con su Ossa 175 Sport, abriendo gas de repente y lanzando a la Rovena Sport hacía una pequeña recta. Lo mejor, absolutamente lo mejor de aquella moto, era el gutural sonido de admisión que se iba transformando por segundos en un autentico huracán. Era un… fffuuuuuuuuuuUUUUU… ahogado que a los oídos llegaba como música celestial. (Entonces no existían los cascos integrales y se oía hasta el tintineo de una matrícula aflojada).

El que  llego primero a la curva fue por supuesto…la Ossa 175 con sus 19 cv reales de mi amigo. Me pasó como una exhalación ya en el primer momento. La patada de un monocilíndrico es lo que es. No obstante, durante un par de años  se podían  ver algunos pilotos y  también allegados a la familia Sanglas participando con las Rovenas Sport 250 en Rallyes y subidas cronometradas. Y uno, que es del equipo de futbol que es,-y será por ello- deseaba que surgiera el milagro y que ganara una de aquellas “diferentes” motos que fabricaba Sanglas.



EL VISOR ESTRATOSFÉRICO
Un día que aparecí en la tienda  Garriga – por favor, una reverencia de parte  de los clásicos moteros-de la calle Balmes  buscando  unas gafas de moto, observé que en el fondo de un cajón dormitaban  apiñados unas láminas con unas gomitas, aparentemente inclasificables, fabricadas en  un material plástico. Le pregunté  al dependiente  para que servía aquello y tuvo que pedir ayuda para enterarnos los dos.

Se trataba de un” visor” inventado por algún iluminado de la época. Era el año de Cristo de 1964. (Nunca mejor dicho).


EL VISOR ESTRATOSFERICO

Plegado, el engendro apenas ocupaba lugar .Eran dos piezas plastificadas y unidas entre sí que se abrían formando un solo cuerpo en forma de tubo y que se ponía delante de la cara del conductor. Una vez instalado, “la Cosa” permitía ver perfectamente, sin ninguna clase de interferencia, todo lo que tenias delante…porque simplemente mirabas a través de un agujero. Y ¿qué pasaba? Pues que al circular se formaba un vacio en la cavidad interior que impedía entrar al aire preservando  ojos, nariz y boca, y consiguiendo ver perfectamente la ruta especialmente de noche. Hasta lloviendo funcionaba porque, aunque se colaba alguna gota, no te mojabas mucho.
No me arrepentí de comprarlo y la verdad es que nunca he visto otro igual.(A lo mejor los que sobraron siguen estando en el fondo de aquel cajón de la tienda Garriga…! 47 años después!).

Ahí me podéis ver en la foto de arriba con la Rovena en el 65, bajo el diluvio universal y aquí abajo tomando parte en un rally nocturno con una Montesa también por esos años.
Y ahora, y como el blog es mío, os contaré lo más grande que me pasó en un “solvente” rally de Invierno de principios de los 70.Os lo tengo que contar porque yo corrí pocas carreras,- el profesional, muy bueno el tío, era mi hermano Jaime-hice  apenas una docena de  carreras, pero sumando cualitativamente mis actuaciones…ejem,… supero el curriculum de  Valentino Rossi. 
 Veréis:
En ese rally que os cuento partíamos una cuarentena de motos a las 12 de la noche de un día de frio invierno desde la plaza Borrás preludio de una cronometrada que acababa en Molins de Rey. Al menos, 20 kilómetros de curvas sin aliento. Alguien, creo que Carlos Giro, piloto de la marca, me dejó una Ossa 230-y aquí  viene un truco- a la que le instalé una faro de largo alcance antiniebla  Marchal conectada con una batería de coche –que se iba descargando-situada en la parte trasera del guardabarros. Salimos y como un poseso de las tinieblas marqué el mejor tiempo  y el segundo que era un piloto de elite y campeón de España, José María Mallol, quedó a  ¡58 segundos! de mí. Una barbaridad en una crono.

La segunda cronometrada fue en el conocido tramo de las” Estenallas”. Curvas que no acaban hasta Manresa. Ya nos avisaron que parte de la carretera estaba helada. Y así fue, porque en una zona determinada me encontré en el suelo. Me levanté como pude y acabe…!!1º! quedando a 5 segundos el que me precedía.

La tercera cronometrada que conocen muy bien los de Igualada fue Las Mayolas. Sobre auténtica nieve, a las 2 de la madrugada y poniendo los dos pies en el suelo y derrapando como mejor podíamos entre aquella blancura helada, pasé al que había salido delante mío  30 segundos antes y no la gané porque el control de llegada no interpretó bien y se hizo un lío en el orden de los números. Luego pasó lo que pasó: que no tengo ni idea de orientación y abandoné a las 3 perdido en una oscura carretera .
Además del primer truco del faro de largo alcance que me permitía ver lejos ,había otro segundo truco.El que me permitía ver sin interferencias y "a pelo": !mi visor estratosférico!

miércoles, 18 de febrero de 2009

MIS QUERIDOS FANTASMAS…1

Hace unos días le comenté a mi hermano Jaime que estaba escribiendo un articulito sobre unos cuantos recuerdos de la décadas 60 y 70, y al comentarle que lo iba a titular MIS QUERIDOS FANTASMAS, me dijo:
-¡Pero si ese es un titular mío y apareció en un SOLO MOTO!¿No te acuerdas de que hablaba de la familia Bulto etc.,etc.?
Pues…era verdad .
Por eso después de darle vueltas al tema pensé en titularlo “Tiempos heroicos ” o “Loas y triunfos de nuestras motos y pilotos” pero los eliminé rápidamente porque eran tan ñoños como el festival de Eurovisión.Así que definitivamente he decidido hacer una nueva versión del titular original que aunque pueda recordar “vagamente” al de mi hermano, es diferente:
Como indica arriba , lo llamaré así : MIS QUERIDOS FANTASMAS…2.
Me he fiado de mi memoria, pero...a veces me ha traicionado. Pido de antemano disculpas si eso ocurre.
Como el texto lo escribí hace unos años y es un pelo largo , lo presentare en algunos capítulos.



YESTERDAY
El Guinardó, fue mi barrio.Lo describen muy bien muchas de las novelas de Joan Marsé . Algunos de sus personajes eran tan reales que ,desde luego , no hacía falta buscarlos en la ficción. Gente muy variopinta que formaba un raro amalgama de conocidos y amigos que iban entre otros desde un pintor artístico, un actor en ciernes , los chicos de un taller de motos – el Siscu y el Miguelin , y su dueño el Sr Caballé- hasta llegar al… Pepe.
Una vez me robaron mi ciclomotor, una Ossita de 49 cc que fue mi primera moto y me fui directamente a buscar a aquel chico que era algo grandullon.
El Pepe, era un tipo mayor que nosotros y que aparecía cada tres meses con la cabeza mas pelada que un huevo y aunque el se empeñaba en convencernos de que viajaba mucho por países tropicales y que lo de su coco era por lo de las calores ,mis amigos y yo sabíamos que las “vacaciones”las pasaba en el trullo.
Había que tenerlo mas de amigo que de enemigo y aun así nos la jugaba algunas veces .Por eso ,cuando desaparecía algo, le pedíamos si “podía investigar” sobre el paradero de tal o cual cosa porque en la mayoría de los casos, acababa apareciendo todo.No había nadie mejor que él para encontrar una bici chorizada o una caja de melocotones que había volado de la tienda de la Sra Paquita .
Cuando le pregunté ,por supuesto de la manera más existía y delicada, si podía “ intuir” el sitio donde podría encontrarse mi moto , colocó sus ojos en algún punto perdido del infinito y me contestó:
.- Me da la cosa de que está en Tarrasa.
El Pepe en el fondo era bueno,porque me acompañó justo hasta el lugar en que se encontraba la moto a unos 25 kilómetros de mi casa ,que es donde se le paró a el ,después de que le hiciera “la perla” .

Un día de principios de los 60 apareció por allí ,exactamente en la antigua avenida General Sanjurjo ,hoy Pi y Maragall, un chaval subido en una Ducson 49 Repris S

Ducson Repris 49cc

– yo creo que llevaba mas trucaje que el Rossi- con una bolsa de ropa atada a su espalda.Mis amígueles y yo,lo vimos algunas veces saliendo de un portal y supimos que venia de Madrid a buscarse la vida.Exactamente a trabajar de lo que fuese en alguna fabrica de motos porque quería ser piloto de carreras.(Vivió allí en casa de una tía suya un tiempo).
Nos interesaba aquel tipo pequeñajo porque la Ducson que llevaba era sin duda la moto de 49 de serie más rápida que se había hecho nunca.
Y la mas estable .Tenía mas prestaciones incluso que las Derbis de calle que acababan de salir de la generación moderna.Las llamadas “Paleta”.Ducson tenía la fabrica a escasos metros de la de Derbi y hasta las familias tenían relaciones de parentesco.Eran cuñados.
Llegaron además a desarrollar una moto con 12 marchas y la hicieron correr algún GP internacional ,entre ellos en el circuito de Montjuich en el año 62.Lastima que su piloto Cesar Gracia apenas dio un par de vueltas por rotura del motor .Funcionaban con tres velocidades que se activaban con la mano como en las Vespas y las otras se accionaban con el pie y así conseguían mantener las revoluciones del motor en lo mas alto del cuentavueltas.( mi amigo Pepe Isern me contaba hace unos días que el había visto , cuando se quemó una vez la fabrica, como iban sacando por una ventana un montón de prototipos.
Yo, que entonces disponía de 18 años y una Lambretta 150, le lancé un reto a aquel chaval.El todavía se acuerda.

El que os escribe con su lambretta 150

En esa época yo pertenecía al Club Lambretta y participaba en algunas carreras en cuesta, aunque posteriormente mejore la potencia del motor al instalarle un cilindro y pistón de Bultaco Metralla 200 que encajaba perfectamente, junto con un escape Conti que sonaba a música celestial.
Cerca de allí en el parque Guell, en la zona mas alta de Barcelona ,existía una corta subida de tierra con una fuertísima rampa de no mas de 60 u 80 metros. Se trataba de hacer una salida parada con un pasajero cada uno y ver quien llegaba antes arriba.Detrás mío se subió mi compa del barrio , mi amigo Alvarito “ El capitán Nemo”,y al asiento trasero de la Ducson le endosamos ,con gran complicidad por nuestra parte, un conocido nuestro que era mas bien gordo.
Mis teorías sobre el par motor se me desmontaron entonces, porque mi contrincante llegó primero con su Ducson y además con ventaja.
Al cabo de unas semanas aquel chico desapareció de allí y tiempo mas tarde , cuando estaba enfocando con mi cámara fotográfica a un piloto que acababa de ganar la categoría de 50 cc con una Derbi en una carrera llamada GP Carlos III que se disputaba en Barcelona- , me di cuenta con gran sorpresa de que el vencedor de la misma era sin ninguna duda el mismo pájaro que me ganó con la Ducson .
Ah!. Se llamaba Angel Nieto.

Nieto con la Derbi 50, en el circuito de Montjuich, 1972

Ese fue el inicio de un rosario de triunfos que le llevaron a ganar 12 mas uno Campeonatos del Mundo con Derbi convirtiéndose en el binomio” hombre –maquina” perfecto.Aun así , a finales de los sesenta ,y principios de los setenta todavía se le podía dar algún pellizco a Derbi como lo hacía mi hermano Jaime en el Campeonato de España, ganando el GP de Alicante con una Rieju Minarelli de 49c.c. .
Angel Nieto, Benjamin Grau y mi hermano Jaime en Montjuich, mediados años 70

En esos años los circuitos que existían en España eran como ferias de poner y quitar. .Se habilitaban, montaban y desmontaban en lugares como el Retiro de Madrid, el parque de Montjuich, en Barcelona o en el de Zaragoza ,y se empezaron a utilizar las primeras infraestructuras de las zonas industriales para “instalar” circuitos como por ejemplo en Tarragona o Castellón,aunque lo mas normalito era correr entre las calles de los pueblos.Los valencianos saben mucho de eso, y sirvieron como mínimo como pedrera de campeones.
En la Bañeza, (León), tiempo atrás,los organizadores algo agobiados les decían a los pilotos en plena línea de salida :
- Sobretodo ¡No corráis mucho , que hay muchas abuelas en las aceras.!
Y era verdad , porque para el pueblo aquello era una fiesta popular…que ha perdurado hasta hoy.
También se disputaban carreras de “amotos” en pequeñas ciudades como Granollers, Mataró, etc y ...Cullera ¡como no!, incluso utilizando las carreteras generales como parte del circuito como en Alicante, donde se celebraba su gran premio.Había algunas carreras con emoción extra incluida como el trofeo de La Línea donde existía una curva que si te pasabas de rosca entrabas directamente en el peñón de Gibraltar sin necesidad de visado,eso sí, atravesando por las bravas una verja metálica que hacía de frontera.
Se aprovechaba todo lo que fuera asfalto con tal de hacer una competición motociclista. ,¿Os imagináis un GP en el cinturón de las Rondas de Barcelona,donde ahora la velocidad esta limitada a 80 y 60 y dispone de una veintena cámaras de video para recordártelo constantemente? ¡Pues se hizo! Se llamaba GP Carlos III y se celebró a primeros de los años 60 y ganó en 250 c.c., Quintas con Ducati y en 50 cc aquel chaval que vino de Madrid con la bolsa atada en la espalda y que me metió una caña con su Ducson..
El peligro que comportaban muchos de esos circuitos lo pagaron muy caro entre otros, dos auténticos campeones ,Santiago Herrero ,que nos dejó en la isla de Man, y Ramón Torras que murió en un trágico accidente contra un árbol en el circuito urbano de Comarruga.
El piloto de Ossa, Santi Herrero


Muchos estamos seguros que los dos hubieran llegado a ser campeones del mundo .( A Torras le vi hacer segundo en una carrera cronometrada – Sta Cruz de Olorde -con una Ducson 49 situandose por delante de las demás motos que eran mayoría de125 y 250 c.c.Por cierto ¿alguien se puede movilizar para restituir la placa en la memoria de Ramón en Comarruga?

PRÓXIMO CAPITULO : CRONOMETRADAS ,MOTOS Y PILOTOS .

Carlos Giro, Luis Iglesias y JM Palomo



Honda Japauto 1000