Mostrando entradas con la etiqueta MOTO CLÁSICA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MOTO CLÁSICA. Mostrar todas las entradas

viernes, 22 de enero de 2021

RAID-REUNIÓN DE MOTOS CLÁSICAS EN JUNIO


Royal Enfield Classic con sidecar
¿ Que más se puede pedir ?

SI TIENES UNA MOTO CLÁSICA DEL 70, 80 o 90 APÚNTATE A ESTO.TE VAS A DIVERTIR. 

Leo en la web motosclásicasonroad.es que del 18 al 20 de junio del 2021 se celebrará el evento Clásicas OnRoad en la localidad de Pelayos de la Presa conocida por el famoso pantano de San Juan a tan solo 64 kilómetros de Madrid y la misma distancia a la ciudad de Avila. No se trata de un rally sino de un encuentro de amantes de las motocicletas clásicas comprendidas entre los años 70 y finales de los 90. Clásicas OnRoad organizará un recorrido en donde participaran un número determinado de motos de la época recorriendo una ruta de aproximadamente 200 kms con tres puntos de control en la ruta. No se pretende navegar con Roadbook ni GPS, se facilitará al participante un mapa con el recorrido (como se hacía antiguamente) y este deberá seguir la ruta sellando su pasaporte en los puntos de control. Lo importante no es el tiempo ni la velocidad, sino finalizar la ruta a tu ritmo y disfrutar de las fantásticas carreteras secundarias y paisajes que tienen  preparados.


Guzzi Le Mans de 1980
Guzzi Le Mans de 1980


El objetivo principal es compartir la experiencia, pasión y afición de usuarios durante estos dos días en donde se realizarán varios tipos de actividades entre ellos exposición de motos de la época además de  otras sorpresas .

El coste de la inscripción es de 80€ (con acompañante 140 €) e incluye:

  • Organización con equipo durante el fin de semana
  • Desayuno sábado en la zona de paddock familiar
  • Almuerzo (sorpresa) para los finalistas de la ruta
  • Cena sábado en la zona de paddock familiar
  • Refrigerio para la ruta del sábado
  • Dorsales y documentación de la prueba (distintivos y acreditaciones para entrada y libre movimiento por el paddock de Clásicas OnRoad)
  • Camiseta conmemorativa
  • Pegatinas
  • Participación en el sorteo de regalos
  • Entrada a concierto nocturno de música de la época
  • Zona de aseos y duchas
  • Zona limitada aparcamiento motos
  • Zona limitada aparcamiento coches y remolques
  • Vigilancia mediante seguridad
  • Seguro responsabilidad civil
  • Acuerdos con precios especiales en hoteles y turismo rural de la zona
  • Asistencia mecánica

Es imprescindible que las motos sean de los años 70,80,y 90 de serie.( si el modelo es del 90 y se ha matriculado en el 2000 ,vale ).La Apertura de inscripciones se abre a partir del 15 de enero 2021. Realizando la inscripción te aseguras tener tu plaza y poder participar en un evento único. El número de inscritos está limitado y se dará prioridad por fecha de inscripción. Se hará un comunicado en la web cuando queden pocas plazas. Para darle más emoción al evento, el recorrido definitivo se entregará al participante el día anterior en el “briefing” junto con las recomendaciones, obligaciones de cada uno y dudas que puedan surgir. El mismo viernes se informará a cada participante sobre los horarios de salida en la ruta.



Norton Commando de 1978
Norton Commando de 1978

Instrucciones

El proceso de inscripción en clásicas OnRoad es sencillo pero es necesario leer primero con atención las condiciones de pago, los plazos y los pasos a realizar que se detallan  a continuación:

  • Primero debes completar el formulario de inscripción online.
  • Una vez completo el formulario, debes verificar que los datos son correctos y hacer click en «Generar inscripción». A continuación, se abrirá un documento Pdf que el participante deberá guardar para su posterior envío.
  • Deberás realizar la transferencia bancaria por valor de 80€ en caso de ser «Sin acompañante» o de 140€ si es «Con acompañante». Los detalles bancarios se encuentran en esta página debajo del formulario de inscripción.
  • Envía el formulario de inscripción junto con el justificante de la transferencia al email: info@motosclasicas80.com, poniendo en el asunto «Nombre del participante – Clásicas OnRoad 2021». Estos dos documentos son obligatorios para validar la inscripción.
  • Posteriormente el participante recibirá un e-mail de confirmación sobre la recepción de su inscripción al evento y la asignación de su número de dorsal para la 1ª edición Clásicas OnRoad 2021.

Paisaje de Estella ( Navarra )
En Junio verás esto


ATENCIÓN: recibirás información sobre tu participación por e-mail. Verifica que es correcta la dirección y consúltala frecuentemente. Verifica también que toda la información aportada es correcta y presiona en el botón de «Generar inscripción» para obtener tu formulario de inscripción. Se abrirá una página en pdf que deberás guardar para enviar junto con el comprobante de pago a info@motosclasicas80.com.


Recuerda poner el concepto del siguiente modo: «Nombre del participante – Clásicas OnRoad 2021» para una mejor y más rápida gestión por parte de la organización.














martes, 27 de octubre de 2020

HONDA CB500X CONTRA ROYAL ENFIELD INTERCEPTOR 650. PRUEBA.


La clásica, Royal Enfield Interceptor 650 o la 
trail Honda CB500X.¿Por cual apuestas?


 Comparar a la Benelli 500 TRK con la Honda CB 500 X tiene lógica porque son motos de conceptos parecidos y que pueden interesar a un mismo tipo de posible comprador. Aquí, en el blog, hice la prueba de las dos como lo han hecho tantas y tantas webs, blogs y “youtubianos” de motos. Encontrar una comparativa entre una roadster Royal Enfield Interceptor 650 y una trail Honda CB 500 X ya no es tan habitual. De entrada, eso es normal porque son dos motos de una concepción tan distinta como el de la “nuit” y el “jour”.

Desde su comercialización hace 8 años, la Cb 500 X se ha ganado el fervor popular ya que tanto sirve para el día a día como para hacer unas curvitas el fin de semana o viajar en vacaciones. Está en un momento dulcísimo de ventas por su practicidad y polivalencia y la versión del 2021 promete más.

La llegada de la Royal Enfield Interceptor, así como la de su hermana GT,  (se presentó  hace dos años) fue un acontecimiento motorístico mundial porque, por primera vez desde 1970, la marca inglesa (1901) que fue vendida a Enfield India Limited en 1955 y cuya fabricación era exclusivamente la de motos de un cilindro- la Bullet y la Classic- diseñó y puso en el mercado una bicilíndrica moderna conservando el estilo de las motocicletas sport de los años 70. Prácticamente todo el desarrollo se realizó en el centro de tecnología de Leicestershire que Royal Enfield tiene en Inglaterra. Una más que sumar a la producción de la marca india que es de un millón de unidades fabricadas entre todos los modelos.

 

La Royal Enfield Interceptor es una moto estilosa y bonita que representa a una época donde los chicos ingleses se ponían chupas de cuero negro con hebilla, botas altas, cascos Cromwell, gafas de la RAF y hacían apuestas a ver quién llegaba antes al café más cercano sobre sus BSA, Norton, Triumph, Velocette o...Interceptor 750. Una época que yo viví y vi con mis propios ojos. Desde su presentación -es verdad que algo titubeante por la desconfianza que generaba el nuevo modelo en sus primeros meses de vida-  ha sido acogida por el mundo de la moto clásica  o neoclásica con los brazos abiertos, haciéndose un sitio -cada vez más- entre la moda vintage de las  Guzzi, Triumph Bonneville, Ducati Scrambler, Kawasaki W. Motos de orientación clásica, pero motos rabiosamente actuales a las que se van sumando otras como la última en llegar :la Benelli Imperiale 400.

¿Es disparatado una comparativa entre una moto exitosa, moderna y también... bastante plastificada y otra...llegada de 1975 con depósito metálico ... clonk,clonk... un cuadro clásico y motor como los de antes pero tan puesta al día...que la acaban de hacer?

Mira, no lo sé. Lo que ocurre es que yo he tenido las dos (la primera versión de la CB500 X de 2013 y la actual Interceptor 650) y lo que te puedo contar es que, si como digo arriba, la Honda sirve para el cada día, para hacer curvitas el fin de semana o viajar en vacaciones, con la RE Interceptor 650 ,... puedes hacer lo mismo. Otra cosa es con qué color de gafas las ves y las miras. Hay quien le gusta una y la otra no y hay a quien le gustan las dos.

 

La Interceptor es una moto bella y moderna al estilo de los años 70.


 ¿LOS EXTREMOS SE TOCAN?

 

Mmm...por lo menos hay cosas en que coinciden plenamente: Sirven para el A2, tienen los mismos caballitos, 47, y cuestan...igual o casi igual, algo menos la Interceptor.

Además, esta prueba loca puede que no lo sea tanto porque he encontrado un vídeo de uno que ha tenido la misma idea que yo. Su título: “Honda CB 500 X - Royal Enfield Interceptor 650. ¿MANA PILIHAN YANG TEPAT?”.

Pues eso, sí sabes tagalo, o que sé yo qué, debe de ser interesante y si pescas algo házmelo saber.

Mi amigo Jordi Bordas tiene una CB 500 X, versión de 2017, y está encantado con ella. Anteriormente tuvo una NC 750 X pero le duró poco tiempo, apenas unos meses, porque le resultaba demasiado alta para su talla. Su CB500 X ya era una versión mejorada sobre la mía del 2013 pues recibió un depósito y una pantalla mayor, iluminación Led y la horquilla con regulación.

Ahora, en esta que probamos del 2019 (excepto la preparación para el euro 5 y algunos gráficos y colores nuevos) prácticamente es la misma que la recién presentada del 2021 ya disponible en las tiendas. Se incorporaron algunos cambios en la distribución, admisión y escape que mejoraron el rendimiento del par motor en la gama media de revoluciones, entre las 3000 y 7000, - una ganancia de un 4% -, unas mejoras muy bienvenidas de un propulsor de solo 471 cc con pistón súper cuadrado y que gira alto, a 8600 rpm. Por último, se le incorporó un embrague anti rebote para minimizar los bloqueos de rueda en las reducciones a lo bestia. Un motor que fabrica también - ¿o es el mismo? -la potente industria china Loncin después de cederle los derechos Honda y que montan en otras motos de la competencia de la CB 500 X, como la Macbor 500 o la Voge 500.

Me alucina lo de Loncin. !Vaya capacidad industrial!. Ellos hicieron en su día, hace ya casi 15 años, la incombustible BMW 650 GS - y la siguen fabricando, al menos el motor para otros países - y ahora también fabricando las novedosas e impecables BMW 900 X y S. Y todavía hay quien echa prestes de los chinos. Págales bien y te harán un Ferrari. Lo digo siempre.

 

La Honda CB500 X es una moto multiusos.
 

CÓMO SON

 

La CB 500 X siempre ha sido una moto de estampa ligera acercándose mucho -en las últimas versiones más- a la estética de su hermana mayor, la Africa Twin.

Es bella, sí, pero lo podía ser más ,...lo veo, lo veo,...poniéndole ruedas de radios, una cosa que haría sin duda si me la volviera a quedar, cosa que no digo que no de entrada. Si ya es grácil a los ojos, imagínatela con las ruedas de radios como los que lleva la Macbor 500.

La CB 500 X es un producto ensamblado en una gran y moderna cadena de montaje de algún lugar de Tailandia por varios aplicados robots ,...plasss,...top,... plasss,...top...sshhss..top...sshhss...top...hasta darle una forma perfecta y eso se nota en la calidad de  junturas y acabados. Hay mucho plástico en la moto pero los gráficos y pinturas sutilmente colocados en su justo lugar lo disimulan todo un poco. Los trabajadores visten monos blancos impolutos detonando una pulcritud casi aséptica.


Mi antigua CB 500 X ,primera versión de 2013

 La Royal Enfield Interceptor también se ensambla en una gran fábrica de India. Hay robots y también personas pero a diferencia del personal tailandés los operarios jóvenes indios visten a su aire pero amigo,...están ungidos por un aurea mística-religiosa, la que emana y les otorga  por sí sola el nombre: Royal Enfield. Allí han montado sus padres y abuelos durante 70 años, pieza a pieza, varios millones de las Bullet monocilíndricas que siguen en marcha - casi todas - por los confines de un enorme país de mil trescientos millones de personas. No van uniformados y alguno lleva en el bolsillo trasero una llave inglesa por si hiciera falta reapretar algo en la cadena de montaje. En algún lugar de la fábrica hay una estancia con varios personajes que hasta hace poco eran de la misma familia. Son los artistas pintores encargados de filetear a mano y con pincel las cenefas de los depósitos metálicos de algunos modelos que les llegan separados de la serie. Royal Enfield es en India no una marca, sino un mito. Y esa Interceptor que veis aquí ha salido de allí.

 

En parado y juntas ves a la Honda espigada y alta (tengo que decir que la unidad de pruebas se me entregó con bieletas que la hacen más baja) y a la Royal quizás algo más baja pero compacta debido a su motor de formas redondeadas y algo masivas. El cuadro de instrumentos marca ya las primeras diferencias porque el de la CB 500 X es una moderna y muy visible pantalla LCD en negativo con indicadores de marcha seleccionada y de subida de marcha. Cuenta con varios modos de control de consumo, kilómetros realizados, más reloj horario. La llave es de cierre manual electrónico HISS típico de Honda.

El de la Interceptor se compone de dos esferas separadas analógicas, la del cuentarrevoluciones y la de la velocidad de marcha. Dentro de este, y a través de una pequeña ventanilla digital, (es el único toque tecnológico) se muestra el consumo de gasolina mediante rayas, los kilómetros realizados totales más dos parciales. Cuenta lógicamente con ABS e inyección electrónica. Por no llevar no lleva ni reloj. La llave del clausor es sencilla, de la que te hacen copias en la ferretería.

El motor es de reciente diseño; un bicilíndrico de 650 cc SHOC 8 válvulas que desarrolla 47 cv a 7250 rpm pero que otorga unos bajos contundentes: nada menos entrega el 80 % de su par de (52 Nm) a poquísimas revoluciones: 2.500.

Es un propulsor que se come los metros con marchas largas velozmente y con gran efectividad. La CB 500 X carece de esa consistente respuesta porque su fino motor de carrera corta (pistones de 67.0 x 66.8) tiene solo 471 cc., 177 cc menos que la Interceptor (648 cc). Eso sí, su andadura es siempre dulce y muy eléctrica que busca ir por encima del medio régimen de vueltas. Dos comportamientos de marcha... y de sensaciones muy diferentes.




El motor de la Honda está refrigerado por agua y el de la Interceptor, por aire y aceite. Y puedo decir que son dos motos que coloco en el grupo de las “frescas”, de las que no pasas calor con ellas en plena canícula, a diferencia de otras que son un horno.

Las ruedas de la Interceptor son 100/90/18 la delantera y 130/70/ 18 la trasera, una medida clásica que contribuye a darle esbeltez al conjunto. Las de la trail CB 500 X, 110/80/ 19 delante y 160/60/17 detrás. La distancia entre ejes es de 1445 mm y de 1.400 mm en la Interceptor. Esta corta distancia entre rueda y rueda de la India marca su comportamiento en lo bueno...y en lo malo como explicaré más adelante.

Chasis tubo de acero doble cuna desmontable realizado por la empresa Harris Perfomance, dentro del grupo Royal Enfield. Chasis Diamante de acero en la Honda.

Depósito de 17,7 litros y frenos de 310mm y 240mm en ésta y 320mm y 240mmen la RE. Depósito de 13,7 litros.

La suspensión delantera de la Interceptor es de 110 mm de recorrido y lleva barras de 41. Detrás, y como buena clásica, dos amortiguadores de gas muy bonitos pero ...poco efectivos a la larga -no llevan ajuste de hidráulico. Carece de la dulzura de pisada de la Honda pero en buen terreno se agarra bien.

El recorrido de los de la Honda CB 500 X, consultado la web oficial de Honda, ... está equivocado a día de hoy pero también muchas de las webs de motos que lógicamente han consultado este dato. No podía ser que una trail tuviera valores en ese aspecto de una moto de carretera. Los reales son 150 mm de recorrido de la suspensión delantera, barras de 41 y detrás el amortiguador Pro-Link trasero que realiza una excursión de 135 mm. Los pesos y altura de ambas son: 197 kilos y 830 mm de altura de asiento en la Honda y 202 kilos y 804 mm en la Interceptor.

Sobre los pesos reales... es el secreto mejor guardado de los fabricantes ...peso en vacío...peso en orden de marcha ...peso lleno...no me fío de ninguno porque cada uno mueve la balanza a su conveniencia. Si alguien tiene datos fiables de lo que pesa realmente tu moto que lo diga ahora o... que calle para siempre.

 

Dos motos muy atractivas ,cada una con su rollo.

 CÓMO VAN


 Sentado sobre la CB 500 X la sensación es de un buen acogimiento para mi culo. Una goma espuma blanda que resultará... demasiado ídem al cabo de un rato de ir en la moto. Pero la posición es perfecta, empezando por la distancia al manillar (yo mido 1.75) como las piernas que llegan en esta versión recortada van tan sobradas que pongo totalmente las plantas de los pies en el suelo. Creo que con los 830 mm iría también bien gracias al primer recorrido de la amortiguación que cede al recibir peso.

El mono amortiguador trasero tampoco lleva regulación de hidráulico solo tensor de muelle, así que Honda sigue recomendando poner una presión de 2.9 tanto yendo solo que acompañado. A la mía, la dejaba en 2.6 en solitario.  

 Las rodillas (en esta unidad) adoptan una posición parecida a la de una VStrom, bastante recogidas hacia atrás. Seguro que van más relajadas en la versión de 830mm.

El panel de instrumentos queda bien visible y todo el conjunto resulta muy agradable a la vista. Te dan ganas de ponerla en marcha y salir a rodar. Y eso precisamente es lo que hice.

El embrague es suavísimo, tanto como el de la Interceptor que es un prodigio de diseño y mecanización. Al arrancar las marchas van entrando suavemente y el motor adquiere un funcionamiento agradable en todo el arco de velocidades cuya relación y escalonamiento es bastante corto como corresponde a la baja cilindrada. Se desliza dulce porque para eso tiene buen recorrido de suspensiones y cualquier protuberancia del asfalto se lo come con patatas fritas. Pero lo que te voy a decir ahora quizás te sorprenda: Creo que yo me vendí la CB 500 X porque ....me aburría de que fuera tan bien, de que fuera tan perfecta y de que le podía meter mano muy poco para hacerle cambios. Lo más que le llegué a hacer fue sustituir el aceite de la horquilla por uno más denso y ponerle un tope para comprimirla más, que era uno de los defectos de la primera versión. También le puse una pantalla más alta y le avancé las estriberas traseras para conseguir mayor confort para mi mujer. Sí, aquella idea la sigo considerando muy buena.

 

 

El anclaje de la mini pantalla en el manillar 
(un prototipo que hicimos con la casa Puig)...funciona

Asiento honesto para dos plazas


 

Mover la Royal Enfield Interceptor es ya una declaración de intenciones. La diferencia de peso con la CB 500 X existe y se nota ...un poco. La Interceptor “se desploma” cuando la bajas del caballete y notas en ese momento ...mucho metal rodeándote. Como lo notaba haciendo lo mismo con mi ex Norton Commando 850 del 78. Es cierto - y es cosa que agrada a los puristas - que lleva mucho hierro repartido y que los soportes de las estriberas son gruesos y ...algo bastos- y que el cuadro y depósito es de acero, así como el faro que es metálico. Los escapes levantados son bonitos pero pesan 5 kilos cada uno. (La industria auxiliar India ofrece alternativas incluso de mayor refinamiento a partir de 120 € la pareja y con un peso mucho menor). Los guardabarros y las tapas laterales, eso sí, son de plastiquito.

Pero bien pensado, quizás...lo que pesa más de toda la moto... es el formidable tapón de la gasolina de acero macizo que lleva. Sí, esa masa molecular puede ser la responsable del desmayo de la moto cuando la bajo del caballete. Solo el taponcete debe pesar unos 70 kilos.

Bueno, esos 202 kilos entiendo que son en vacío y con gasolina a lo mejor suman 15 o 17 más. Aunque es bastante más baja de asiento (con la CB500x original) la verdad es que te ves altito encima. La suerte es que su asiento es muy estrecho y puedes poner los pies planos en el suelo. La posición es un tanto extraña porque, si bien las piernas van bastante retrasadas sobre las estriberas, el manillar - ancho y algo alto - queda lejos. Explicaré un poco abajo los cambios efectuados en mi moto que me han entretenido bastante. Ésta si es una moto para ir poniéndole cositas y no porque sí si no porque las necesita si pretendes hacer muchas millas con ella. O quizás no te haga falta si eres de los que se contentan con mirarla -es bonita de verdad- y darse sólo un paseo de vez en cuando.


Mejora notable con los amortiguadores Hagon


 El momento culminante, señoras y señores, llega cuando ponemos la llave y la arrancamos. Repito. Ese es el instante que das por bueno lo que te has gastado por ella, que son 6500€ cucas. No hay sonido tan bello y sugerente como el que emana por sus escapes, ya puedes buscarlo en la Isla de Man en plenas carreras o entre las motos de Moto GP. Bueno, a lo mejor exagero un poco.

Lo que han conseguido estos indios de Royal Enfield Limited es espectacular en una moto de serie. !Qué bronca sale del fondo de sus escapes!. Ese es el momento de decir que la Honda CB 500 X es una buena chica y la Interceptor es una moto de chicos malos.

Al poner la primera y acelerar ese sonido te va envolviendo y con cada cambio de marcha te embriaga cada vez más. Notas un tirón precioso acelerando y en ningún momento ves desfallecer a ninguna de sus seis relaciones. Lo mejor sin embargo son sus recuperaciones, que te impulsan hacia delante limpiamente en una conducción relajada o deportiva según decidas. Aquí no hay trampa ni cartón y las sensaciones y emociones - en vivo y en directo - que te ofrece esta neoclásica, simplemente no existen en la bonita Honda CB500 X.

La Honda acelera eléctricamente con una suavidad pasmosa y sin sobresaltos (Mmm...siempre he pensado, y después de haber tenido una más convencido estoy, que esos 471 cc de la CB 500 X podrían ser ...571 cc). Pero he observado que genera un cosquilleo o mejor unas vibraciones que se perciben sostenidas en el manillar especialmente a 5000 rpm y a 100 -110 kmh. Las estriberas filtran perfectamente esa anomalía. Creo recordar que yo le cambié los puños por unos más acolchados y mejoró mucho ese aspecto.

Esa suavidad general es la que la hace idónea en la ciudad como vehículo utilitario, la que permite desplazamientos por el extrarradio, pero también es una moto divertida en curvas y bastante honesta en dúo. Y mira, sin hacer animaladas también sirve para hacer alguna ruta de tierra...firme. Es una moto fácil y extraordinariamente maniobrable tanto en parado como en marcha y que encaja la mar de bien como moto escuela y gasta nada de nada, apenas 3.5 litros. La Interceptor anda por ahí, puede que medio litro más.


Desplacé  los soportes de las estriberas en mi 
antigua CB500X . Una buena idea.


 
La Interceptor, menos ir por tierra, hace lo mismo, pero con un plus menos de practicidad. Subir bordillos en la ciudad se le da mejor a la Honda por sus largas suspensiones.

En carretera, la CB 500 X -ya lo hacía bien antes en mi vieja versión con la rueda delantera de 17- se desenvuelve muy correctamente prácticamente en todos los terrenos. Sin estridencias, ella va trazando limpiamente cualquier curva por complicada que sea. Es una moto noble. En recta diría que ha mejorado su pisada gracias a su rueda de 19. Frena muy bien.

La filosofía de la Honda es la de una moto tranquila y la de la Interceptor 650... también... excepto si la plantas ante la primera curva de un puerto ratonero. Entonces, lo quieras o no, ella sola cambia de chip y de repente te ves disputando una cronometrada con una sonrisa que no te cabe en el casco mostrando lo mejor de su carácter y lo mejor del sonido de sus escapes y sus frenos, unos Bybre que son la segunda marca de Brembo y que frenan muy correctamente, oye.

La entrada en curva es de una inmediatez destacable gracias a distancia de ejes corta y sobre todo a que lleva las barras de la horquilla muy altas sobresaliendo sobre de la tija, 1.4 mm. Carga de delante y se nota. Esto, que la convierte en una máquina de comer curvas, va en su contra cuando circulamos a velocidades de más de 120 kmh porque se vuelve muy nerviosa de dirección, demasiado. Estoy seguro que las barras vienen caladas así porque en India necesitan máquinas muy ágiles para maniobrar entre el tráfico caótico de las ciudades. Después, tampoco pueden correr mucho porque ellos no tienen vías rápidas y desde luego pocas autopistas.

 

Esto fue lo primero que corregí: dejar las barras sobresaliendo a solo medio cm sobre la tija y mejoró la cosa. Es más, como recientemente le he cambiado los amortiguadores originales -son muy básicos- por unos Hagon con regulación de hidráulico y estos suben la moto de atrás de medio a un cm, he compensado por delante colocando la tija a nivel de las barras. La moto ha ganado estabilidad en recta y una trayectoria más limpia en curva. Doy el cambio como una mejora porque apenas ha perdido la agilidad inicial. Cambié también los muelles de las barras delanteras y el aceite más denso.

En cuanto a la posición, lo primero que le hice fue instalarle una torreta o alza de manillar para retrasar este 2 cms. Otra ganancia porque con mi talla de 1.75 coloco mis brazos menos alejados...aunque todavía quedan algo lejos para mi gusto. Puestos a mejorar, el asiento. Queda bonito en las fotos pero el espumado es pobre y blando lo cual necesita una visita al tapicero -igual que el de la CB500X- que es lo que hice: recubrirlo de gel.


El motor de la CB500X también lo montan la Voge 500 y la Macbor 500.
La  rueda de 19 acerca más a la tierra a esta Honda.


Si seguís mi blog y las pruebas que he hecho de la Interceptor comprobaréis que al menos le he puesto 5 o 6 pantallas diferentes. Sí, una moto clásica o una naked es bonita como es, pero si haces carretera con ella, todo lo que sea protección es muy bienvenido.

Yo sigo probando pantallas o carenados y tengo muy en cuenta la aerodinámica, los flujos y reflujos del viento, los rebufos y hasta me he encomendado a AELUS, que es el dios griego del viento. Lo último que le he puesto es esta pantalla media sobre...el manillar y de momento parece que con gran acierto. He descubierto un par de diferencias notables sobre una pantalla normal montada sobre el faro. La normal incide directamente -debido a la presión del aire- en el trabajo la suspensión hundiendo el tren delantero y restándole -por la presión- por lo menos el primer tramo del recorrido endureciendo el tren delantero y perdiendo confort de marcha. Esto no ocurre con la del manillar -no puede ser muy grande para evitar el efecto vela- porque va anclada en la zona más resistente formada por el manillar, tija, y parte superior de barras formando un grupo homogéneo. Pues mira, libera bastante la presión sobre la amortiguación y segundo, al estar cerca del cuerpo, evita más las turbulencias típicas de las pantallas. Eso sí, la cabeza no la cubre.

 

Todos esos cambios me han entretenido durante los 9000 kms que llevo con ella sin ningún problema mecánico de uso. La Honda CB500X es una de las motos más vendidas y su estampa es muy habitual en nuestras calles y carreteras. Su masa social es tan amplía y tiene tantos seguidores que podría ser una moto “Real Madrid” o una moto “FC Barcelona”.

La Royal Enfield Interceptor es una moto diferente y original que marca inexorablemente a quien la posee. Es una moto-..FC Andorra...

Sí, eso me gusta.






(PON AQUÍ TUS COMENTARIOS)




OTROS POST QUE TAMBIÉN HABLAN DE ESTAS DOS MOTOS:



 


jueves, 19 de diciembre de 2019

BENELLI IMPERIALE 400: HE VIAJADO CON ELLA A 1953 (2 parte)



La otra noche -era la del primer viernes del puente de Diciembre - y como despedida del día decidí antes de meterme en la cama, abrir una Coronita y tomármela sentado en un butacón que tengo de esos giratorios. Mientras la saboreaba -yo le exprimo el limón directamente- cogí el iPad y me releí la prueba de la Benelli Imperiale 400 que había hecho en este blog el mes pasado.
Estaba tan a gusto encajonado allí y con las piernas estiradas en todo su largo sobre un puff, que me quedé como un bebé dormido en su cuna en pocos minutos.
Justo cuando perdía la consciencia noté cómo el salón donde me encontraba empezaba a girar, primero de una forma lenta, luego a más velocidad y en pocos segundos vertiginosamente. Giraba y giraba alrededor mío como un tío vivo desbocado. O quizás era mi sillón el que se había vuelto loco.
Cuando me desperté por la mañana abrí la puerta del piso, miré que no hubiera nadie en la escalera y una vez cerciorado de que todo estaba en orden bajé a toda pastilla saltando de tres en tres las escaleras hasta llegar al rellano de la entrada para recoger el periódico que me dejaban allí cada día. Luego, y a toda carrera,emprendí la ascensión de vuelta hasta llegar a la entrada del segundo tercera, que era mi puerta y que había dejado abierta.
“Un día me pillarán en calzoncillos” pensé al cerrarla.
Di un vistazo a la portada de La Vanguardia... y me quedé desconcertado. El diseño era muy antiguo, como rancio y contenía unas fotos en blanco y negro de unos tipos con sombrero al pie de la escalerilla de un avión comercial antiguo con las ventanas cuadradas.El titular anunciaba acuerdos comerciales entre España y EEUU.La fecha del periódico indicababado 12 de diciembre de 1953.
Pensé que era una broma o una promoción publicitariaPoco después bajé a tomarme el cortado de siempre al bar Chiqui que estaba justo enfrente de mi casa. Abrí mi portal y entonces aluciné
No estaba el bar. Había desaparecido y en su lugar había una casa burguesa de principios del siglo XX y aparcadas en la acera dos motos. Una Vespa nuevecita pero antigua y una Benelli que parecía de los años 50. Lcasa,..la recordé en ese momento...era la misma que habían derrocado hacía unos 30 años atrás.


No me lo podía creer... ¡ El barrio había cambiado !


Me tuve que coger a la puerta. Miré alrededor y los pocos vehículos que habían aparcados eran un Fiat Balilla, un Wolkswagen escarabajo negro de los 40 y más abajo una moto Lube 125. Oí un tintineo de campanilla lejano y no me lo podía creer: vi un tranvía que pasaba entre dos calles rechinando sobre unas vías más arriba.El barrio parecía haber mutadoNo había muchos edificios y los que veía estaban diseminados entre descampados.
En ese momento, de la casa de enfrente se abrió la puerta y salió un hombre con sombrero. Lo reconocí... ,joder,...!era don Feliciano!.Me acordé de él porque de niño a veces sacaba peladillas de la manga. Aquel hombre ya no lo volví a ver, desapareció del barrio cuando tiraron su casa.




UN TALLER MUY ESPECIAL 

Me fui medio mareado hacia el taller de motos de David Mundó que estaba a pocos metros de mi casa y al llegar a la entrada, muy descolocado, me tuve que sentar en un escalón. Escuché la voz de Sisco, el mecánico ayudante. 
- Hola, ¿te pasa algo?
 -Te ha llegado la moto - añadió 
¿Qué moto? -le dije totalmente desorientado.
- La Benelli Imperiale. Te hemos puesto la matrícula de ésta -señaló una Montesa B46 desmontada- porque no daba tiempo a sacar la nueva. ¿No la querías para hacer un viaje mañana?
 ¿Un viaje?...,¿nde?
-Pero, ¿estás tonto o qué? No sé,... dijiste que querías ir hacia el sur. A Alicante o así.


Vi al fondo a David Mundó, el dueño, que me miraba con una sonrisa enigmática. De repente cogió su cabeza y la separó de su tronco para inmediatamente invertir la operación y dejarla en su sitio. Mi coco me daba vueltas.

... y la Benelli Imperiale ¡apareció allí de repente!

Me agarré fuertemente a lo que creí la pata de la cama deseando salir de lo que pensé que era un sueñopero un ladrido ahogado me indicó que me había agarrado a la cola del perro de Mundó que salió disparado y gimiendo hacia la calle.
Qué...,¿qué te parece -me preguntó el mecánico señalando a una Benelli Imperiale impecable que estaba junto a una Rieju del 53 y los restos de lo que había sido una RMH 125.
-¿Pe,...pero esa moto con parabrís ,...no era la que estaba en la calle hace un momento?- pregunté muy desconcertado porque hacía 5 segundos que allí no había nada.
Sisco, miró al techo y enseñándome sus dientes dejó escapar unas palabras con un hilo de voz histérico.
 - Mmmmm...sííí..sííííííí...pero ahora está aquíííí. ¿Noooo-sabeeeess-queee-soyyyy-uuunnn-mecánnnnniicoooooo-........bruuuujjoooooo?
Entonces me desperté. Estaba sudado de arriba a abajo. Me tranquilicé. Sin duda, había tenido una pesadilla.
Me preparé un poleo menta y me quedé dormido a los pocos minutos totalmente cruzado encima de la cama.


Una moto muy avanzada, sobretodo para 1953

EL VIAJE

Lo cierto es que en un momento determinado me encontré sentado sobre la Benelli Imperiale 400 cargada con una gran bolsa de piel, dos en los lados y otra sobre el depósito. Rodaba suavemente sobre el maltrecho asfalto de una carretera hacia el norte en dirección a Gerona y tras un gran rodeo volví sobre mis pasos dirigiéndome a la población de La Garriga donde vivía mi amigo fotógrafo Jordi Soteras. Recordamos viejos tiempos ante una excelente comida y nos hicimos una foto al lado del famoso balneario.
Al día siguiente, emprendí viaje desde Barcelona hacia las costas de Garraf, a unos 20 kms de la gran ciudad. La Imperiale rodaba aplomada y suave.


Las casas de baño del Garraf

Una vez allí saqué la Kodak Retinette, extraje su fuelle con el objetivo y tomé un par de fotos de las famosas casas de baños de la playa. Fui pasando después una tras otra y en dirección hacia Sitges las 86 curvas de las costas que transcurrían por el borde de los acantilados sobre el mar con precaución -esa carretera se había asentado sobre un camino en la Edad Media para que pasaran las caballerías- porque su asfaltado en ese momento no era de fiar.Puse rumbo a Tarragona donde me esperaban mis amigos Nuria y Josep.
A la altura del pueblo de El Vendrell, un negro Citroën 11 Ligero de la postguerra casi me saca de la carretera.


La Imperiale se comportaba bastante bien recorriendo los caminos rurales.

Me detuve en esa población y en un estanco compré unas postales para enviar a la familia. Al lado de las estanterías donde estaban las cajetillas de los cigarrillos Ideales y la picadura para liar colgaban unas largas ristras de números de lotería y a su lado una gran pizarra que ponía: Lotería Nacional. Martes 22 de diciembre de 1953!AQUÍ EL GORDO!

Estuve comiendo con mis amigos y al día siguiente tomé dirección hacia Valencia. Sabía que poco más adelante tenía que salvar el peligroso tramo de 18 kms de la N-340, el que iba desde Hospitalet del Infante al Perelló. La carretera en la historia de la red viaria más peligrosa y con más accidentes de España hasta ese año de 1953.


Como si de un slalom se tratase, la Imperiale iba salvando inesperados cambios de rasante, curvas ciegas y hondos baches que surgían como nidos de alimañas de un asfalto muy desgastado.Al iniciar una bajada -frenaba mucho mejor que la Sanglas 500 del 52- y en medio del campo, a la salida de una curva, me encontré un camión Pegaso volcado y rodeado de decenas de cajas de botellas de agua rotas y desparramadas a su alrededor. Había dos agentes de los PAT, la policía armada de tráficocon sus uniformes grises y cazadoras de piel y un hombre con un mono azul recogiendo algo en la maltrecha cabina. Uno de los guardias estaba hablando por una emisora desde un Land Rover. Pude leer en un lateral del camión un rótulo que ponía: “Para beber es preciso: agua San Narciso”.
El tráfico, ya en la zona de Vinaroz, estaba pesado. Muchos y lentos camiones circulando a 60 -70 kmh que iba sobrepasando con los sobrados y ...potentes 21 cv de la Benelli.



Con esa máquinay a tope, podía llegar ¡hasta los 120!...o más.Una veloz moto sin duda para 1953.
Al pasar por el centro de Nules decidí parar a poner gasolina y comer allí mismo en un bar con terraza y en plena N-340. El depósito engulló 10 litros desde el último lleno, lo que haciendo números significaba que había gastado 4,3 litros por 100 km. El tipo que manejaba la bomba manual de gasolina le pasó un trapo por el depósito y dijo:
Bonica máquina, ché!
Después de una suculenta paella de verduras regadas por un vinito de la zona puse el horizonte hacia El Palmar, en la Albufera Valenciana, donde había quedado con mi amigo Luis Amigó para que me guiara por sus cabañales, caminos y entrecanales. Toda una experiencia laberíntica.
Después proseguí tomando la ruta hacia Játiva donde pernocté y que discurrió por medio de Almusafes y otros pueblos como Alzira. Paré en medio de un gran campo de plantas de tabaco para ajustar el amarre de la gran bolsa trasera.



Las curvas del tramo del Perelló en la nacional N-340A, una vía divertida 
para motos y peligrosa para coches.

Al día siguiente visité la ciudad y su castillo. La Imperiale 400 me llevó a recorrer los alrededores y algunas poblaciones como Anna, Navarrés y Bicorp donde pude visitar a mis primos hermanos Mari Loli y Juan.


La etapa de ese día me llevaría también, tal como tenía previsto,hacia la población de Bocairente. La entrada de la villa impresiona con una panorámica que en pleno 1953 sorprende pues parece haber conservado durante siglos la misma arquitectura. El barrio antiguo se conforma alrededor del cerro más alto del municipio.Paré y me saqué la las gafas de motorista que llevaba sobre mi casquete de aviador. La foto de recuerdo era imprescindible.


Mi llegada a la Albufera de Valencia.

En seguida una carreterita me trasladó de sopetón a Bañeres de Mariola. Es un municipio protegido por dos sierras: La de Mariola y La Solana. Una estación de tren tranquila y una fábrica textil monumental te reciben a la entrada. Salían en ese momento y con gran alboroto un montón de mujeres que cruzaban la calle corriendo. El río Vinalopó recorre una ruta histórica dejando a su paso muchos molinos papeleros y harineros. En lo más alto, un castillo vigila Bañeres desde una altura de 830 metros. Eso ponía un cartel algo desvencijado.



Los laberínticos caminos que recorren la Albufera.

En realidad, mi etapa finalizaba allí porque me tenía que encontrar con los amigos Luis Avellán y Tino Calabuigpropietario del popular mesón La Venta el Borrego donde saboreamos las exquisiteces y manjares dignos de los mejores reyes. Hice noche allí con la Benelli a salvo del frío serrano bien guarecida en las cuadras de las caballerías. A la mañana siguiente, y con rasca de 5 grados,continué viaje hacia Villena, Elche y Alicante.


Plaza de Játiva.

A la Imperiale 400 le da igual la marcha y el crucero que lleve porque no vibra y eso es un milagro porque ninguna moto inglesa de 1953, llámese Triumph TIGER 100 o BSA B 33, la pueden igualar. Me pregunté como serían las motos...del futuro, las de 2020 por ejemplo...


Un alto en el camino delante en el pueblo de Bocairente.
Recorriendo la ruta de los molinos en Bañeres de Mariola.

Me interrumpió la reflexión de repente un ruido ensordecedor que venía de la calle. Me levanté algo aturdido entre la oscuridad y miré por la ventana a ver qué pasaba. Eran dos enormes camiones automáticos recogiendo los contenedores de basura. El bar “Chiqui” estaba cerrando en ese momento y apagaba sus luces. Mi móvil marcaba las 00:34 AM.



DE DICIEMBRE DE 1953... A DICIEMBRE DE 2019

Antes de nada, quiero decir que esta historia la he vivido intensamente y que ese viaje no ha sido tan irreal como pueda pensarse. Personalmente he disfrutado de las sensaciones que me han recordado cómo eran las carreteras y paisajes de los 50 y 60 que, aunque parezca mentira, yo viví. Por supuesto la moto y también los personajes, las localizaciones, los lugares, los fondos,las vestimentas, el atrezzo, así como las fotos son reales. Tan solo se han eliminado mediante un corrector de imágenes pequeños detalles como algunos graffitis, resto de pintadas en alguna pared o algún letrero de fondo. , no ha sido un sueño auténtico lo he disfrutado diseñándolo como si lo fuera. Ha habido más curro del que parece, eso también te lo aseguro.


Siempre que me interesa especialmente una moto además de la prueba suelo hacer un viajecito con ella después. Si acaba siendo mía, eso es seguro. Lo he hecho con las Royal Enfield, TriumphBonneville, Yamaha XMax 300, Peugeot Metropolisetc.Además, este blog necesita alimentarse de ilusiones. Te lo dice uno que piensa que todo es más urgente que el día anterior.
Efectivamente, y aprovechando la excepción de unos días de buen tiempo en el Mediterráneo y escapando del frío y del convulso Diciembre me hice con esa Benelli Imperiale 400 y ...me monté “el sueño”. Quien quiera la prueba más completa de la Imperiale ya la hice y publiqué y la puede encontrar en el anterior post: BENELLI IMPERIALE 400. PRUEBA.

ALGUNAS COSAS SOBRE LA BENELLI IMPERIALE 400 Y LA ROYAL ENFIELD CLASSIC 500

Conviene recordar que esta Benelli no puede competir con, por ejemplo, una Royal Enfield Classic 500, ni en historia -en 1891 la marca ya fabricaba bicicletas - ni en sensaciones reales porque las RE monocilíndricas rezuman genes auténticos por todos lados debido a la longeva vida del propio modelo aparecido, casi tal como la conocemos ahora, en 1953 con mejoras posteriores en la década pasada. Es justo decir que así mismo la marca Benelli bebe,también en sus origines, de fuentes italianas muy lejanas ya que fue fundada en 1911. Ellos fabricaron motos en los siguientes años muy elaboradas y que podían competir con las grandes motos inglesas.Échales un vistazo. Hoy, y desde el 2005, es propiedad del potente grupo chino Qiangjiang. Pero a la Imperiale no hay que buscarle antecesoras directas porque ...no las tiene, solo el nombre y logo -Imperiale- que le pusieron a un modelo en 1957 pero que no se parecía en nada a esta.
Sin embargo,la Royal Enfield Classic 500 -casi una máquina de colección- no puede competir con la Imperiale -excepto en bajos- en finura de marcha ni en prestaciones puras a pesar de disponer de 7 cv más. La Imperiale 400 roza lo desconcertante al disponer de un conjunto motor y chasis que no vibra nada y que ofrece un funcionamiento redondo a cualquier velocidad (es un propulsor moderno). Es, y me lo ha demostrado, una cómoda y buena moto de carretera lógicamente con sus limitaciones prestacionales aparte, como la falta de equipamiento, algunos flojos acabados -es inaudito que en la sombra no se distingan los números de los relojes- o sus malos neumáticos. (¡Cuánto me he acordado de ti, Enrique Bridgestone!). Pero claro, es que solo cuesta 4.000 € matriculada.
Otra cosa es que tendrá que demostrar su valía y parece que en Benelli lo deben de tener claro porque su mercado es Asía y especialmente India, un país con mil cuatrocientos millones de personas y su competencia allí es Royal Enfield con sus duras motos y ahora también Jawa. Europa les gusta mucho pero es para el grupo chino un mercado residual.




CASI MEDIO FERRARI

Actualmente tengo una Honda Crossrunner 800, que es para mí como un Ferrari con dos ruedas porque su motor V 4 suena como medio Ferrari. Una gran máquina de viaje. A su lado está una Royal Enfield Interceptor 650, una bonita realización que evoca las deportivas de finales de los años 70 con un motor muy divertido que pide guerrilla.
Sin embargo, he querido expresamente “sentir” las mismas sensaciones que tenía cuando hice ese mismo recorrido “del sueño” y otros viajes parecidos en mi Lambretta de 1963 de 7 cv o mi Sanglas en los años 60 (nunca creí que tuviera 30 cv) a las mismas velocidades que se podía ir en aquella época. Ahora además 80 o 90 km/h, son las obligadasHemos vuelto a los orígenes. La mejor moto que me podía transmitir aquellas sensaciones era la Benelli Imperiale 400, que es además una recreación de finales los años 40 y 50.
Sí, ese viajecito lo hace la Crossrunner 800 en unas pocas horas. Otras sensaciones...



Durante el recorrido han podido probar la moto, poquito, algunos amigos. Ahí va el mini resumen:

Tarragona.Josep Coll. Comercial.motosLaverda 500,Triumph Bonneville 900:
“A los que por edad y también por gusto nos gustan las motos clásicas solamente al ver la Benelli Imperiale ya te atrapa. Primero,por su estética bien lograda y porque respeta muy bien el nombre de la marca que en su tiempo fue objeto de deseo de muchos aficionados. La pequeña toma de contacto que tuve la oportunidad de experimentar deja una sensación muy agradable sobre todo si la comparas por su precio. En marcha la encontré muy manejable y también en curvas, más que en parado que ahí se deja notar su peso. El motor sube muy fácilmente de revoluciones teniendo en cuenta su limitada potencia. Resulta entrañable el sonido del monocilíndrico y sin embargo no vibra”.



Nuria Daunis y la Benelli Imperiale 400

Tarragona. Nuria Daunis. Diseñadora y profesora de gimnasia: OSSA McAndrews 350 y Yamaha Cignus 125.
“Me pareció fantástico después de muchos años montando en moto probar una recién salida del mercado. La noté muy fácil de conducir y muy noble en el corto recorrido que fucon ella. Siendo una mujer,en parado se agradece el poder poner los pies en el suelo con seguridad. También me encantó la estética retro, una moto muy atractiva tanto a la vista como en marcha.”

Valencia. Luis Amigó. Farmacéutico. Motos: BMW R 100 GS de 1990. Ducati Elite 250, BMW RT 1250.
“La Imperiale es una moto cómoda y se mantiene firmeda la sensación de seguridad. El motor es algo corto en potencia, pero es muy fino y agradable. Las estriberas me resultan incómodas al poner los pies en el suelo”.

Banyeres de Mariola. Alicante) Luis Avellán. Ingeniero.
 “Es cómoda y muy fácil hacerse con ella. Todo está en su sitio, todo funciona bien.
El motor da mucho de qué hablar. Entrega la potencia bien, ahí está el dinamómetro, pero la consideración de si es poca o mucha es subjetiva, creo que tiene la suficiente para hacer todo lo necesario sin grandes aceleraciones que tampoco necesita. Lo más destacable es su asombrosa finura maniobrándola en parado o subiéndola al caballete se nota ligera. Muy estable en las rectas y agradable de conducir y entrando donde el firme hace oscilaciones la moto no bambolea.
El freno delantero, con mordida suficiente, lo noté algo esponjoso y le cambiaría latiguillo que trae por uno metálico.
Al parar y bajar los pies, hay que acostumbrarse a la posición de las estriberas.”


Mis agradecimientos:

Empezando por mi mujer Carmen, a todos los que han intervenido y aparecido en el “sueño”. A María Antonia Piqué, Jordi Soteras,- mí fotógrafo antiguo-, Carlos Rojo, (el hombre del sombrero, “Don Feliciano” que ni se le ve porque esta de espaldas en la puerta) , David Mundó, padre e hijo siempre colaborativos en su taller, al amigo Joan Ventura, a Manel Roig, a Luis AmigóLuis Avellán, Tino Calabuig propietario de La Venta el Borrego de Banyeres,y a mis primos hermanos Mari Loli y Juan de Bicorp. (Es la “abuelita” que se ve cruzando los juzgados de Xátiva con un atuendo auténtico centenario). Igualmente, a la niña de la playa, Olivia, que junto con su hermana Matilde y sus padres Alicia e Iván aguantaron un frío de narices durante la sesión fotográfica. También a Foto K, que me cedieron una cámara Sony RX 100 con la que están tomadas las fotos.





En el “sueño”, cómo no, ha habido anécdotas. Cerca de donde vivo hay un coleccionista de coches antiguos. Nos conocemos y le pedí hacer una foto con la moto al lado de uno de sus coches en la calle.Creo que no le pillé en un buen día porque me pareció que se escaqueaba. No sucumbí a ninguna depresión porque encontré -soy de naturaleza obsesiva- esta solución que os muestro al final. El pego, al menos de entrada, lo da, ¿no?.Ah,he respetado los nombres de los pueblos tal como se llamaban en 1953. En ese año y hasta 1968 funcionó la variante obligatoria que relato de la nacional 340A, el tramo del Perelló en Hospitalet del Infante. Todavía existen esos 18 Km. Si condujiste alguna vez por allí vuélvelo a hacer, te dará un subidón. Gracias a todos.

Hay algo en la Imperiale - igual que en la Crossrunner 800 -que me encanta : Que hay pocas.Si se venden muchas, lo aviso ahora, me la venderé. Lo original tiene ese riesgo.Salud y gas.





( Recientemente he instalado por fin los Bridgestone Battlax BT 45.Los conozco perfectamente ya que han sido unos neumáticos que he llevado en la Royal Classic 500 y anteriormente en la Triumph Bonneville. Otro mundo. La Imperiale ha ganado en comportamiento general y confort de marcha ,un mejor tacto en curvas y sobretodo en seguridad sobre húmedo. Ha valido la pena pagar 250 € por esa buena pareja de gomas)


BENELLI  IMPERIALE 400: VIAJE AL MAESTRAZGO (3ª PARTE)