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lunes, 29 de junio de 2015

BMW X COUNTRY 650 Y HUSQVARNA STRADA 650 TR, DOS FUERA DE SERIE.








Si estás aquí, mira qué bien, porque ya sabes que lo más importante en la vida es la moto. Bueno, hay algunas cosas más pero como la moto, pocas. En todo caso, que estemos vivos y seamos buenos.
Tuve la primera- un ciclomotor de pedales Ossa de 49 cc- a esa edad en que a los chavales todavía no nos gustaba la cerveza y creíamos que las niñas eran tontas. Por suerte, me encanta tener una birrita negra siempre en el refrigerador y considero desde hace muchos años que la mujer es bastante más lista  que el hombre.
Me acuerdo de todas mis motos, de sus virtudes y de sus defectos, habiendo sido la mayoría de turismo de carretera y con variadas configuraciones de motor. En las fotos que guardo aparecen algunas de cuatro cilindros, un par de tricilíndricas, bastantes  bicilíndricas y unas cuantas monocilíndricas aunque tengo que decir que muchas tuvieron una vida efímera en mis manos.
Las motos GT grandes tenían sus cualidades. Mi vieja BMW K 100 LT que fue la primera  tetracilíndrica de la marca alemana, aportaba  un confort extraordinario en ruta aunque te asaba la pierna izquierda en verano, eso sí, y además en ciudad era bastante armario. Ah, sí, es verdad, mi bóxer RT 100 con gran carenado era ligera pero te asaba las patas como a un pollo al ast a punto de sacarlo del pincho. Mi antigua Tiger 885 era una tres cilindros con un motor poderoso muy lleno en todos los regímenes, aunque era ruidoso y con un centro de gravedad demasiado alto. Te achicharraba solo la entrepierna.
Las bicilíndricas, sobre todo las de cilindrada media, han sido siempre máquinas más compensadas tanto en sus cualidades dinámicas - la VStrom ha sido un buen ejemplo aunque le sobran unos cuantos kilos -como en su rendimiento de motor pero, salvo excepciones, suelen ser motos compactas y bastantes ligeras.
Las monocilíndricas con su sencillo motor de un solo pistón siempre han dominado el mercado mundial en la pequeña cilindrada por sus bajos costos de fabricación, la simplificación de sus componentes y el buen rendimiento de sus motores. (La Scoopy 125 de mi mecánico tiene más de 140.000 kms) .Son, además de económicas, fáciles de mantener. He tenido varias, cómo no, y seguro que tú también.

Siempre me las he imaginado todas juntas posando para un gran póster y es una foto que se la hubieran merecido porque me han acompañado en diferentes épocas de mi vida aunque lógicamente tengo en mi cuadro de honor unas cuantas preferidas.
Es verdad, es difícil puntuar, comparar y dar nota a una tetracilíndrica Yamaha XJR 1300 sobre una bicilíndrica Yamaha 500 XS ocho válvulas aunque fueran las dos unas buenas “turístico deportivas” -las disfruté mucho -, ni enfrentar a una Honda CB500X con una Honda Shadow 750 porque son motos muy distintas,...y cada una lo hace muy bien en su 
terreno.

La Husqvarna Strada ABS con algunos cambios.

UNA TRAIL, UNA SONRISA

Las ha habido altas, bajas, grandes y pequeñas y con potencias dispares. Pero si repaso la lista de mis motos, lo que es sonreír, sonreír, siempre me lo acaban provocando las que han sido más juguetonas, esas que se conducen solas con un gesto del hombro, que tienen chicha en los bajos de su motor y que te hacen sentir que la moto y tú sois un solo bloque. Son aquellas que, puestos a buscar alegrías en una carretera de curvas, son capaces de cambiar instantáneamente con un golpe de cintura, una trayectoria equivocada. Hay entre esas algunas turísticas de carretera pero sobre todo les he puesto nota muy alta en mi cuadro de honor particular  a las trail ligeras que he tenido.
Mis  BMW F 650 -la rojilla-, una Suzuki Freewind 650, una Honda SLR y una FX Vigor 650, son motos monocilíndricas más limitadas en su radio de acción - aunque he realizado algunos viajes a dúo con algunas de ellas- pero tremendamente eficaces en el cuerpo a cuerpo del cada día. Hubo otras trail, como la BMW R100 GS, Triumph Tiger 885 , Suzuki VStrom 650 y Honda Transalp 700, que han sido compañeras excelentes, sobre todo cargadas y viajando lejos y además, todo hay que decirlo, todas ellas son más finas de motor que las monocilíndricas. SÍ, con más prestaciones, naturalmente, pero nunca me han llegado a transmitir un grado de conducción tan dinámico como la que ofrecen las más ligeras de un cilindro con sus menores desplazamientos de masas y peso muy ligero. También tuve, y sería justo añadir a la Honda CB 500 X en ese grupo de máquinas con encanto.

La X Country una mixta perfecta


EL TOPE DE LOS 200 KILOS
 
Cada vez que he cambiando de moto, la que sea, me quedo más contento que unas pascuas que para eso me gustan todas pero al final, y eso se repite cíclicamente, echo a faltar la patada de una sencilla monocilíndrica y que moviéndola de lado a lado me haga sentir en toda su dimensión el total control de la moto. Eso me ocurría antes y ahora, más.
Soy un fan, y ya lo habéis leído en el blog en alguna prueba, del "viejo" propulsor de un cilindro que apareció hace más de 20 años de la BMW G 650 GS, (entonces F 650 GS). Un motor muy voluntarioso pero algo rudo entonces por sus propias características y que con el paso de los años se ha ido afinado a través de sus diferentes versiones de la G 650 GS. Este último modelo aparecido en el 2011ofrece ya una suavidad desconocida en un motor de un pistón, sus vibraciones, que las hay, están muy minimizadas y el confort general es de nota muy alta. (El recorrido de sus suspensiones tiene que ver en ello).
Aunque es la moto base del catálogo de BMW, la máquina de iniciación de BMW, eso no desmerece en nada su calidad de fabricación y - lo digo otra vez- la fiabilidad de su motor por muy chino -fabricado por Loncin- que sea, ya que es el que menos incidencias mecánicas tiene de toda la gama de motores BMW.
El Club de los 200 está reservado solo a aquellas máquinas que no sobrepasen esa cifra de kilos. Y las GS monocilíndricas y alguna F bicilíndrica, por poco, están dentro y naturalmente también las KTM Duke, las Yamahas monocilíndricas, la nueva O7 y alguna Honda como la serie CB 500 .Y alguna más que me dejo.
Pero la “Gesita” es sin duda la referencia de este blog, una clásica, por la cantidad de opiniones que han ido entrando en los artículos que he escrito sobre ella. Sin embargo, como saben muchos que la han tenido o que la tienen actualmente, es una máquina con un propulsor peculiar que hay que entender. O te gusta y la aceptas o no te gusta nada de nada.
Es como volar en un avión de hélice en una época en la que los aviones son a reacción. Sin embargo, la BMW de un solo pistón tiene camino por delante aunque sea un poco el Land-Rover de las motos.
Los alemanes de BMW la dejaron de hacer un tiempo pero rectificaron  rápido  y, además de ponerla en el mercado otra vez , en 1996 presentaron la serie G 650 X ,unas máquinas 
menos aburguesadas y más rompedoras con el mismo motor Rotax de un pistón.

 
Una gozada de motos para estas carreteras

LA X COUNTRY (652cc) Y LA HUSQVARNA STRADA 650 (625cc)

La G 650 X Country, la G 650 X Challenge y la G 650 X Moto eran una Scrambler, una moto de calle - nunca entendí esa denominación oficial- y una enduro. El motor llegaba a los 53 cv a 7000 rpm y generaba  un par motor de 60 Nm a 5250 rpm. La Country, por ejemplo, montaba suspensiones de gran excursión -210 mm la trasera con regulación de dureza de muelle e hidráulico y también ajuste de extensión con lo que se podía variar la altura del conjunto 3 cm- y la delantera, con horquilla invertida  de 240 mm, un largo recorrido para compensar la rueda de 19 pulgadas en terrenos abruptos. La de atrás era de 17 pulgadas.
Nada más salir al mercado el año 2007, pude probar una negra XCountry y quedarme perplejo de cómo iba aquella máquina porque solo pesaba 159 kilos y con 53 cv era un tiro. Aquella moto aportaba bastantes novedades combinando materiales ligeros y aunque no lo pareciera llevaba más tecnología que su hermana, la GS.
El doble brazo oscilante estaba tratado térmicamente y aportaba muchas piezas combinadas en aluminio. Bueno, por ahí, en las fotos de Google aparece un brazo partido en dos aunque ignoro si la moto la tiraron desde un rascacielos.
La horquilla invertida estaba formada por tubos de 45 mm y bujes de 20mm. El depósito era pequeño, de 9,5 de capacidad y estaba alojado en el triángulo del bastidor provocando un centro de gravedad muy bajo. El detalle de su poca capacidad de combustible hubiera sido un descalabro con otro propulsor pero resulta que ese Loncin mono tiene un consumo de risa -ahora todas las G 650 GS gastan muy poco- llegando a tener más de 200 kms de autonomía.

Acabo de ver una lista de una web francesa (
maxitest.moto-station.com ) donde publican los consumos de más de mil motos de todas las cilindradas. Entre muchas de 125 y en el puesto 93 está la X Country con ...4,15 litros por cien....dato que corroboro.
Todo el conjunto era  robusto pero a la vez mostraba la mínima expresión de una moto mixta con un farito y un falso depósito casi de juguete. Podía haber sido más atractiva sobre todo por que costaba nada menos que 9.000 euros, (dos de las causas de su poco éxito). Hay gente que nunca se hubiera comprado aquella rara X Country...y no se la compró.
Aquella scrambler servía mucho para el campo y bastante para carretera o mucho para carretera y bastante para campo, como quieras, pero era muy alta de asiento debido a sus largas suspensiones con lo que se decidió realizar una segunda versión para dirigir el producto a las féminas y gente más bajita.
Es fácil reconocerla: su depósito es amarillo y es más bajita porque le recortaron bastantes centímetros del recorrido de las suspensiones dejándola en 165 mm la trasera y 220 mm la delantera. Estéticamente es algo más achaparrada que la anterior negra pero al menos se llega bien con los pies al suelo. Aunque todo el conjunto es muy espartano, se nota la calidad de BMW en los acabados y soldaduras, similares a los de KTM, cosa de agradecer viniendo de donde viene, la fabrica Loncin china.

Mi amigo Joan tiene una GS mono de la última generación y una pequeña Yamaha TW 200 que utiliza a diario. Sin embargo, pensó que sería una buena opción sustituirla por otra pequeña...pero más matona, por ejemplo, una XCountry que le permitiera meterse con más garantías por pistas medias. Apareció una de ocasión en un pueblo de Girona con 5000 kms, muy nueva y a buen precio y fuimos a verla. Estaba estupenda y se la quedó.
Aunque ya conocía la XCountry, el rato que la estuve probando por uno de los caminos de la zona de gerundense de La Selva me volvió a enamorar. Las suspensiones, dulcísimas, absorbían de tal forma las rugosidades del terreno que las de  una Triumph Scrambler a su lado me parecieron las del 24, un tranvía que pasaba por mi barrio de Gracia -La Salud- cuando era niño.
Lo verdaderamente extraordinario, lo que destaca a la XCountry de su hermana la G 650 GS es la agilidad que transmite a su conductor, recordando a las KTM de su clase.
El motor de tacto muy untuoso tiene unos bajos muy consistentes, marca de la casa, que se estira acompañado de las pulsaciones típicas del monocilíndrico. Recalco para los que desconozcáis la moto: hay vibraciones pero son adictivas y de baja frecuencia. Incluso su hermana bicilíndrica es más fina de funcionamiento pero de su motor, en cambio, escapan puntas irregulares de cierta intensidad. Y me refiero a vibraciones.
El problema que siempre ha tenido la XCountry ha sido el de poder acomodar a un posible pasajero, y no es tanto el problema de espacio, si no de su amortiguador trasero, demasiado blando y difícil de regular con dos plazas porque hunde demasiado la moto de atrás, sobre todo en su primera versión.

!YO QUIERO OTRA¡

Si me engancha una moto estoy perdido y aunque de momento tengo una más limitada en prestaciones, la Honda Vigor con motor Dominator que compré baratita, me lancé en busca de una XCountry de segunda mano. La encontré en Tarragona, en teoría con 15.000 kms y del 2007. Era una negra, primera versión con ABS y con sus suspensiones altas, de 240 mm y 220mm, delante y atrás.
La decepción fue inmediata porque la moto estaba hecha polvo y solo hacía falta fijarse en la corona trasera para ver el trato que se le había dado a aquella desgraciada ya que llevaba los dientes más comidos que los del abuelo Serafín, un conocido que se murió con 103 años. Me olvidé rápido de aquella oferta que estaba bien de precio pero muy mal de inversión. Incluso pensé en hacerme con una “gesita” con la intención, eso sí, de adelgazarla un poco.
Las X Country en buen estado suelen encontrarse de ocasión sobre 3.500 o 4.500 € pero hay que hacer la observación de que algunos de sus propietarios pagaron un precio alto, sobre 9.000 € y en cambio a otros solo les costó 6000 y pocos  €, ya que eran las últimas unidades que quedaban de stock porque estaban de oferta. 




Dice un seguidor mío de este blog que yo soy como los trush financieros que hacen fluctuar la bolsa ya que al hablar tan bien de las GS monocilíndricas, las pongo caras en su reventa. Lo cierto es que si miramos lo que cuesta de segunda mano una G 650 GS "decente" de, por ejemplo, el año 2008, encontramos precios que incluso rondan los 5.000 € , nada mal teniendo en cuenta la inversión efectuada en su día que pudo ser de unos pocos de euros más.
Así estaba la cosa cuando de repente se me encendió la luz y visto lo visto me acordé que podía incluso estrenar moto BMW por el mismo precio que una usada, así que me fui a ver al importador de Husqvarna , motos Bordoy.
Allí estaba. No se había movido. Era una moto muy especial que había visto otras veces en la exposición. Una Husqvarna Strada 650 que parecía estar más sola que la una y ...a un buen precio de algo más de 5.000 €.

LA HUSQVARNA DE MIKKOLA Y HALLMAN

El nombre de HUSQVARNA y sobretodo su real emblema han tenido para mi desde siempre un significado especial. El origen de la marca proviene de una localidad sueca y va ligada a una fábrica de armas nada menos que desde 1689 y también de motocicletas desde 1903 produciendo interrumpidamente motos desde hace más de 100 años. Nunca, -es la única en el mundo - dejaron de hacerlas, incluso durante la primera y segunda guerra mundial ya que los suecos, listos ellos, fueron neutrales en las contiendas, así que el diseño y tecnología de ese país no se paralizó en ningún momento de su historia .Volvo y Saab son además otras multinacionales suecas.
Las motos Husqvarna tienen conseguidos más de 80 títulos mundiales y yo fui testigo de ver correr a sus pilotos en varias ocasiones carreras internacionales de motocross o de enduro a ...mediados del siglo pasado, ja, ja.
Ya he comentado en otras ocasiones que como fotógrafo periodista empecé muy jovencito como podéis ver en mi foto firmada (Jr) -de este campeonato internacional publicada en la portada de este diario de 1964 y que curiosamente comparto con otra, de mi padre, que seguía especialmente las vueltas ciclistas.
Y por ejemplo en esta carrera, como en otras ocasiones, ganaban las Husqvarna de calle con Torsten Hallman al frente, Olle Petterson o Cennet Loof, a sus mandos gracias a la calidad de las máquinas y a la técnica de sus pilotos. Heikki Mikkola fue otro gran especialista finlandés de los años setenta y también 4 veces campeón del mundo. Las motos de cross y enduro suecas- también construyeron motos de carretera- han marcado grandes épocas en la historia del motociclismo. También veía en los boxes del Campeonato del Mundo de Motocross que se celebró varios años en la mancomunidad Tarrasa-Sabadell a un Pedro Pi alucinado intentando descubrir el secreto de las Husqvarnas a primeros de los años 60. (Pedro Pi fue, aparte de campeón de España de Trial y Motocross bastantes veces, el artífice y diseñador de las Montesas Cota y Cappra que tantos éxitos internacionales cosecharon).
Sigo. Sin embargo, la división de motos fue vendida a Cagiva en 1987 y años después a BMW en 2007. Finalmente, en el 2013 fue adquirida por Pierer Industries para formar parte del grupo KTM y Husaberg .
Si regresamos a los años, pocos, que convivieron Husqvarna con BMW hemos de resaltar los dos productos realizados por los ingenieros de la antigua firma sueca en convivencia y colaboración con la firma alemana: la motocicleta Nuda de 900 cc realizada con la base del motor bicilíndrico paralelo de 800 cc de las F 800 de BMW, y la Strada y Terra con el motor monocilindrico que lleva la G 650 GS de toda la vida.
La Nuda la coloqué al lado de la F 800 GT en una prueba de esta última, aquí, en este blog, y realmente me impresionaron los cambios efectuados por los ingenieros de Husqvarna porque mejoraban el original, tanto en potencia como en finura de motor. Le habían aumentado la cilindrada y eliminado hasta las vibraciones típicas de ese propulsor de origen Rotax. Cuando se separaron de BMW y se cerró definitivamente aquel proyecto quedaron algunas unidades en venta - hubo por ello bastante desbarajuste comercial- con una rebaja en su precio. Y todavía quedan unidades en algunas tiendas. Husqvarna sigue fabricando modelos de enduro ahora bajo la tutela de KTM.

A mediado de los 60 las Husqvarnas reinaban en el mundo. 
La foto la hice para el Mundo Deportivo en 1964.
 
HUSKI STRADA 650, ÚLTIMA TECNOLOGÍA A PRECIO DE REGALO. (Pero hay que hacerle algunas cosas)

Las Husqvarna Strada (carretera) y Terra 650 (versión más trail) se desarrollaron en la fábrica italiana de Casinetta de Biandronno.
Tenían una magnifica base ya que era el chasis y motor de la G 650 GS de BMW. Sin duda, el mejor monocilíndrico veterano pero equilibrado -ehhh, fans de KTM, que no me refiero a prestaciones puras-, ya que es un propulsor que vibra poco, que consume ídem y que ha ido mejorando a lo largo de sus más de 20 años.
Como tuve una Honda CB500X, podría, llegado aquí, hacer una pequeña comparación porque es cierto que, excepto en las prestaciones y carácter, no son tan opuestas en la conducción.
El monocilíndrico Rotax de BMW es como mi amigo Enric Serra, que es actor de doblaje  y que le pone la voz a los actores negros -a veces,  a Morgan Freeman-. Su timbre es grave y algo bronco, una voz de carácter, más o menos como el que suelta por el escape la monocilíndrica de BMW.
A la CB 500 X, para que se enfade le tienes que buscar las cosquillas girando el puño a partir de 6000 rpm porque por debajo de ellas es una niña de lo más buena y nada, nada carrasposa. Las dos son muy maniobrables, pertenecen al grupo de las motos ligeras y siempre te aseguran diversión.
A la Strada, los  ingenieros de Husqvarna le rediseñaron varias cosas optimizando un motor que daba ya lo mejor de sí mismo. Trabajaron una nueva culata,- la han enmarcado en rojo para distinguirla -, variaron  la electrónica, le cambiaron  la bujía - su diámetro era de 10 mm, antes, de 12mm,- y también realizaron mejoras en la inyección para conseguir un mejor flujo de gases. Además aumentaron el diámetro de  los árboles de levas, consiguiendo una respiración más efectiva.
El pistón de nueva generación se cambió por uno de aluminio forjado, más ligero, retocando el cigüeñal y el árbol de equilibrado en busca de una mejor eficiencia dinámica. Los escapes se pusieron de acero inoxidable y la compresión pasó de 11,5 a 12,3.
La Terra y la Strada llevan un depósito de 14 litros, chasis en tubo de acero y basculante de dos brazos en tubo de sección pentagonal. Estos son los ingredientes y ésta la potencia conseguida: 58 cv. Nada mal porque son 5 más (53cv) que los que daban las series G 650 GS o X hasta 2008 y 10 más, y desde ese año, hasta las actuales monocilíndricas.( 48cv).
La moto, que estaba esperando dueño en el escaparate de Bordoy , ya la había visto antes varias veces, por lo menos desde hacía un año. No llamaba la atención ni se distinguía especialmente ya que es algo flacucha y con un diseño muy quebrado, supongo que intentando colarse en la exclusiva parcela de KTM.
Lo que sí estaba claro por su línea más rompedora es que había logrado diferenciarse  de su prima hermana, la G 650 GS, más maciza a la vista y algo más pesada en la báscula. El peso de esta Huski es de 177 kgs sin gasolina. Está a medio camino entre la G 650 GS y la X Country.
Todo es más minimalista que en las BMW, demasiado, empezando por su pequeño y liviano asiento, las fibras que rodean el depósito y el conjunto trasero que es de poco volumen. Los escapes son algo más pequeños por no decir la caja del faro que es de formas poliédricas. Incluso toda su tornillería es del tipo Torx , buscando la máxima ligereza y no hay un tornillo al que le sobre un milímetro de más .Pero querer rizar tanto el rizo pasa una cierta factura si queremos "retocar" la moto a nuestro gusto ,como explicaré a continuación.
Sus ruedas - montadas en las llantas BMW- son de 110/80 R 19 delante y 140/80 r 17 detrás, con discos de 300 el delantero y con anclaje flotante y doble pistón y de 240 mm el trasero, además de ABS desconectable incluido de origen. El tablero de instrumentos es correcto, muy al estilo actual, ofreciendo datos como el consumo realizado, temperatura ambiente, parciales, velocidad, cuenta revoluciones y reserva de gasolina. Muy completito.

Un motor BMW monocilíndrico con diez caballos más.

LA STRADA TR 650 EN ABSTRACTO
 
Esta vez me senté delante de ella y me la miré un buen rato. Aquella moto, desde luego muy original, ciertamente era “altota” y mantenía las geometrías y medidas de su hermana “todoterrenera” la Terra, excepto la rueda delantera de 21. Sin embargo, su parte visual más negativa era su guardabarros de cuatro patas teñido de de un horrible color blanco lechoso y sujetado a los bajos de la horquilla invertida. ¡Cómo podían haber diseñado aquello los italianos de Casinetta!. No, así tal cual, no me entraba.
Me subí encima tocando casi de puntillas al suelo - la cosa mejora con el vaivén de unos cuantos kilómetros- ya que sus suspensiones Sachs tienen un recorrido de 190 mm en los dos trenes. Me volví a sentar en la silla de enfrente donde estaba la moto, me giré dándole la espalda e intenté observarla a través de unos paneles metálicos que forraban una columna. La imagen aparecía distorsionada y hacía aguas pero eso exactamente era lo que buscaba: Un punto de vista abstracto de aquella Husqvarna Strada 650, a ver si me iluminaba.
Luego, y directamente sobre ella, con los ojos entornados, casi cegatos, vi que aquella masa podía cambiar con un detalle por aquí y un cambio por allá y entonces ocurrió. Lo vi claro. Me la quedaba.
Todo lo mejor y bueno estaba dentro de ella ya que llevaba la versión última y más desarrollada del monocilindrico de BMW, con un interior tecnológico muy interesante ... Mejorar su estética era cosa mía. Guapa no sé pero rara con gracia ya la pondría yo- me dije.

El pico de pato de la Beta Arc le sienta de cine a la 'Huski'

El MAQUILLAJE
 
Lo primero que le hice -¡oh ,sí, Dios mío ¡-, fue sacarle aquellos vulgares adhesivos laterales que llevaba pegados en el depósito. Menos mal que no estaban barnizados y salieron solos. En su lugar coloqué una calca en cada lado de las fibras que envuelven el tanque, el emblema de Husqvarna de toda la vida que me realizó con ordenador un amigo. Llevé a pintar de negro el guardabarros -estuve 4 días rodando sin él- y le di un toque de símil carbono. Todo lo que es negro, disimula mejor los detalles, los buenos y los malos.
Fundas blandas en las manetas  ... y en los puños. La pantalla la monté con la colaboración de Puig Motoplastic y proviene de una más recortada de la VStrom. (Sin embargo, hay otras sencillas y económicas como la serie Custom pequeña ya hechas que son fácilmente adaptables y quedan bien). Quizás la recorte algo más.
Ah, y trasladé el "pico de pato" de origen Beta Arc, que llevaba en la Vigor, y le queda también de película. Hay que darle volumen a esa zona delantera, muy tristona.
Mi estatura es de  175 cms,y en la Strada acabas llegando con media planta de los zapatos a tierra pero no te fíes de esta medida, la buena referencia es la que mide el largo de tus piernas desde donde nacen los huevillos hasta los pies, que en mi caso es de 83 cms .Ese es el gran problema para muchos que les gusta una moto pero les viene grande.
He encontrado en la red unas bieletas Koubalink especiales para esta Husqvarna Strada que la bajan nada menos que 4.45 cm .No sé, ...me parecen  demasiados cms ya que aunque se pueden subir las barras siempre acaba variando el reglaje original de la suspensión .Un amigo se hizo unas bieletas más largas variando 3.5 mm de eje a eje para bajar una Yamaha XT y solo con eso ganó 2 cms. Es un tema para estudiarlo muy bien.
Con la pantalla puesta comencé a probar esa moto que era totalmente virgen ya que había que hacerle el rodaje. Sentado y desde arriba ofrece sin duda su mejor vista con un depósito estrecho que se va abriendo hacia su parte delantera. Es muy bonita desde ahí.
El conjunto del manillar está bien acabado aunque lejos de cualquier sofisticación. El cuadro de relojes es limpio y bien ordenado, dispuesto a darte bastante información.
Si quieres enseñar esta moto con el motor en marcha y al ralentí a alguien que tiene una cuatro cilindros ...no lo hagas, no es la mejor estrategia para que se enamore de ella. Suena como casi todas las monocilíndricas de media cilindrada, también como una Duke y más o menos como una Ducati bicilíndrica. Es un sonido mecánico que ofrece múltiples chirridos acompañando a su único pistón que sube y baja con ciclos descompensados. Esa característica la conocemos casi todos y es el pago que tenemos que aceptar.

Cuando escribo esto ya le he hecho unos 800 kms con un rodaje progresivo pero también a la vez bastante dinámico. Durante los primeros kilómetros hay que ir con cuidado porque, sobre todo en frío, el motor pilla de vez en cuando un vacío y se para. Si eso ocurre a poca velocidad y sorteando algún obstáculo ...te puedes llevar un susto. Con el paso de los kilómetros ese detalle va mejorando. Pero hay que vigilar.
El motor de la G 650 GS o el de la X Country, ese mono de toda la vida, tiene un funcionamiento vigoroso a bajas vueltas acompañado de cierto tembleque hasta las 3000 rpm pero que te saca de cualquier apuro. A partir de ahí empuja fuertemente soltando unos medios estupendos especialmente por tener solo medio centenar de CV. Luego, sobre las  4000-5000 rpm va de cine y en realidad no hace falta subirla de vueltas mucho más, aunque poder, puedes.

 A la Strada 650 le vienen muy bien unos centímetros menos de altura
 
Lo curioso del "nuevo motor " de la la Huski Strada es que me recuerda en cierta manera  a uno de dos tiempos ya que en aceleración o recuperación su arco de potencia es sorprendentemente progresivo porque deja subir las revoluciones limpiamente y con una fluidez desconocida llegando arriba a 1.000 rpm más que el motor Rotax convencional de la GS. En velocidad de crucero existe ese punto de vibración de baja intensidad sobre las 4.000 rpm, conviene salir de ahí, pero como digo cuando roscas el puño no aparece y el empuje es ascendente y lineal en toda la franja de revoluciones. Y, claro, todo ello acompañado de su mejor cualidad, la mejor virtud que me ha decidido a “arrambármela” para un servidor: su gran ligereza y agilidad, lo que se traduce en un plus de seguridad con su ABS desconetable.
No tiene el patadón clásico del monocilíndrico que todos conocemos. A bajas vueltas es más suave y se ve que en la operación de sacarle eso 10 cv de más han estirado y repartido como si fuera un chicle la forma que entrega la potencia ese propulsor.
Lo que seguramente buscaban los responsables del proyecto Terra y Strada era conseguir un motor más “prestacional” para meterlo en la órbita, como digo, de KTM. Pero si es así, creo que se equivocaron...por suerte.
La Strada es guerrera pero mejor montarte la batalla solo. He probado un par de Duke 690 y a no ser que haya cambiado mucho la cosa y aunque un mono de 65 cv mola mucho, es más efectivo curveando un motor con más bajos. En la Duke de hace 4  años resultaba difícil gestionar las curvas cortas con su desarrollo largo encontrándote el patadón -eso sí, era una bomba- de sopetón a partir de las 4.000 rpm. Debajo, había poca castaña.
No hay misterios. Si hay 65 cv en un monocilíndrico suelen aparecen arriba del todo.
La gracia de esta Husqvarna es que su potencia está bien repartida y aun habiendo perdido algo de bajos siempre hay chicha aunque no se note espectacularmente porque el escape suena algo hueco. Permite pasear a 70 en quinta y donde las demás traquetean, ésta solo burbujea, pero también a la hora de roscar empuja de lo más bonito, dicen que hasta los 180 km/h. Esa es su gracia y equilibrio. Seguramente el mejor motor BMW mono.
 
Cambio del duro asiento original por otro adaptado

¿Qué es lo que no me gusta ?. El sonido de sus escapes, muy de lata pero solo a baja velocidad. Lo peor, sus finísimos puños de goma y su durísimo asiento.
Ocurre que como es una moto alta de asiento y su manillar queda bajo, las manos quedan forzadas y eso acabas pagándolo en forma de hormigueo en las palmas por la propia compresión de las mismas al hacer unos cuantos kms. También tu culito no tarda en protestar después de un rato de conducirla. Pero eso se puede mejorar.
Antes ya he avisado que la oferta de la Strada 650 es buenísima pero que hay que solucionar algunas cosas para que tu calidad de vida sea mínimamente buena. Por ejemplo, cambiar la caca de puños que lleva y que seguro que pesan solo 5 gramos o los que sean,-qué feliz he sido rajándolos con el cúter- cambiándolos fácilmente por unos como los que veis de espuma - sí, sí, gordotes y sin tacto racing, y a mi qué, ¿no veis que estaba ávido de venganza?, -y que cuestan 2 o 3 euros. Lo otro era ganarle confort como sea, al escueto y duro sillín.
He tenido la suerte de tener guardada la espuma de uno que alguien me pasó, creo que de alguna BMW F 800 GS, y tras un trabajo no difícil pero sí laborioso realizado por  un conocido mío tapicero, le he dado mejor vida a mis posaderas que gozan ahora de un hábitat más confortable.
En el afán de lograr el mínimo peso, absolutamente todos los componentes han pasado por un rígido control de adelgazamiento para de diferenciarse al máximo de sus primas hermanas, las GS monos, y de acercarse a otras de la competencia. La Strada en vacío firma 177 kgs aunque por ahí he visto también 169 kilos. A mí no me viene de 5 más mientras los pongan en espuma extra del asiento y unas bieletas bien calibradas que bajen algo su altura, cosa que le iría muy bien.
Respecto al asiento, un método sencillo y económico para ganarle confort al asunto es hacerle una funda acolchada insertada en el asiento. Funciona.
El excesivo celo en la selección de materiales ligeros también está presente en el cableado de los frenos y embrague que quedan tan justos  que veremos cómo se le pondrá un alza para el manillar. Todo eso forma parte, más que de personalización, de la optimización necesaria para ajustarla a tus necesidades. La buena oferta del precio de la Huski merece invertir unas perrillas en ello.
Frena muy bien y sus suspensiones son consistentes y sí señor, efectivas, circulando por carreteras hacheadas. Tan solo conviene aumentar en un par de décimas la presión del neumático delantero si se lleva pantalla, por el aumento de presión que provoca.
La Huski Strada 650 tiene también algo que me gusta y que me ha acabado de convencer después de probar ...bastantes motos en mi vida. Su distancia entre ejes. Este detalle define muchas veces el tipo de moto que te vas a encontrar, si va a ser nerviosa o neutra, aunque también influyen los grados de lanzamiento de su horquilla. También intuye el mínimo espacio necesario para acoplar dos personas y equipaje con cierta holgura.
Una moto con 1.45 mm de distancia entre ejes es muy ágil en curvas ratoneras y cambios de dirección pero mostrará una tendencia más nerviosa en las de gran radio o menos aplomada en las rectas de autopista. Por supuesto que generalizo pero me encanta que esta Husqvarna mida exactamente1.501mm entre sus ejes, cercana a las de las G 650 GS o la de la Transalp 700.


Buena información del cuadro de relojes y buen confort
para mis manos, con unos puños de espuma de 3€

Después de hacer una preciosa ascensión a la mítica y curvada montaña del Montseny  con la Strada 650 y con la compañía de mi amigo Joan con su BMW X Country recién comprada, me detuve en el arcén, me quité el casco en medio de un prado y le sonreí, mostrándole mi mejor pulgar rampante: “Para estas carreteras, de lo mejor que he tenido aun con el maquillaje obligatorio que hay que ponerle”.

Fuera de serie según la RAE: "Dícese de un objeto cuya construcción esmerada lo distingue de los fabricados en serie.".
También, y añado yo, "de las que ya no están en la serie". Y eso...mmm..., las hace un poco más atractivas, ¿no?. Salud.


Seguramente no es una moto completa pero es de las más ágiles y divertidas.


Un cambio muy reciente:He sustituido el manillar original que cargaba las muñecas por el de la Honda CB 500 X ,más alto,más cercano y algo más estrecho- un centímetro y medio por lado- y he montado definitivamente los puños Rally de Progrip.Una ganancia en confort notable.








martes, 14 de octubre de 2014

BMW G 650 GS y Yamaha TW 200. LAS MOTOS DE MI AMIGO JOAN



Dos tamaños, dos cilindradas, pero cada una ofrece lo mejor de si misma

Un día recibí un e-mail de alguien que solía leer este blog. Como quiera que además de interesarle las motos vivíamos cerca quedamos en tomarnos unas cañas. De eso hace tres o cuatro años y tengo que decir que tuve suerte: encontré un amigo y eso, en mi caso, más que un tesoro como dice el refrán  es un chollo ya que me las aguanta todas -es estoico y paciente- y me ayuda cuando lo necesito en estas pruebas que os vengo ofreciendo desde hace 6 años. Un gran aliado del blog, sí señor.


TENER TRES MOTOS POR EL PRECIO DE UNA BMW GS 1200

Joan tiene tres motos, una Triumph Bonneville, una BMW G 650 GS y una pequeña Yamaha TW 200. Las dos primeras las adquirió de ocasión – 5.600 y 6.000 euros-  y la otra, hace años, nueva a buen precio -2.900 euros-. Con esa pasta -14.500 euros -se hubiera podido comprar nueva una GS 1200 ... eso sí, pelada. Pero sumó pasiones y eligió la divertida diversidad.


Los paseos tranquilos... son una delicia


Le encanta el clasicismo de la primera, la polivalencia de la segunda y la facilidad de manejo de la tercera. En realidad, esta última -no te sorprendas- es la que más le hace tilín y eso se le nota.
-Es que me subo en la TW y me iría al fin del mundo con ella. !Es tan fácil, tan ligera y además rezuma personalidad por todos lados!.

Es la que usa cada día para moverse en la ciudad pero… se suele escapar con ella por carretera a alguna localidad cercana -40 o 50 kilómetros-, "a comprar el pan". De eso doy fe porque le he acompañado  a veces.
Solemos hacer escapatorias cortas con las dos Triumph -la mía también es una Bonneville T 100- algunas veces al mes pero igualmente utiliza y alterna  la GS monocilíndrica en las salidas como lo hago yo con la Burgman 650, especialmente en viajes más largos.
Joan las mima a todas y suele hacerles cambios de vez en cuando en forma de pantallas más altas o amplias y manillares diversos en busca de lograr el mejor confort de marcha. En este apartado destaca a la GS con la que dice sentirse más cómodo y mejor ubicado sobre todo en comparación con la Bonneville, moto preciosa pero anatómicamente muy deficitaria y mal diseñada ya que la ubicación del conductor no es una de sus virtudes. La posición  de las piernas produce molestias en las ingles de mi amigo. Pero su estilo le encanta aunque lo dicho es cierto y yo mismo he ido modificando sillines (también los anclajes del manillar por este motivo). Las pruebas las tenéis en varios links de este blog.

Podría ser el Atlas marroquí ... pero aquí tenemos rincones que te sorprenden cada día.

En la pequeña TW todo está muy cerca y a mano -es muy corta, con su distancia entre ejes de sólo 1330mm, incluso es menor que la de la Vespa 300 o 125 cc con sus 1370 mm- y sí, las piernas van recogidas pero no en una posición que sea muy incómoda. La altura del asiento coincide con la del scooter italiano -790mm- , o sea que, en ese punto, engaña, no es tan bajita como parece y, sorpresa, la propia GS monocilíndrica es ahí unos milímetros más baja que las dos: 780mm.
Donde las vence por goleada es, aparte de su compacidad, en el peso con sus escuálidos 120 kilos. La BMW sin aceites ni gasolina, en seco, se va a los 175 kilos y la Vespa marca en la báscula 148 kgs. Como referencia, la Triumph Bonneville T100 en esas condiciones pesa 205. La realidad es que uno no circula en una moto sin aceites ni gasolina con lo que a todas hay que sumarles un aumento teórico de peso que podrían ser 25 o 30 kilos más en la inglesa, 25 más en la alemana, 20 más en la scooter italiana y 15 más en la japonesa. ¡Eh!, todo eso a ojo de mal cubero.
Un detallito. La perdición de Joan son los tubos de escapes, aquellos "que suenan" de verdad.

Las pistas como estas, anchas, son el mejor
hábitat de estas dos motos

 Los ingleses piratas que lleva su Bonny y las pequeñas perforaciones debajo del tubo de la TW 200 son un buen ejemplo de la música que más le gusta. La monocilíndrica alemana de momento no ha sufrido cambios o intervenciones en sus escapes -me ha enviado posibles marcas candidatas  3 o 4 veces- y sí, puede que un día de estos le ponga un Arrow o...el que sea a la GS pero también es verdad que a lo mejor, y a pesar de disfrutar hasta el momento con cada una de sus tres motos, se me puede aparecer cualquier un día con una renovación, al menos puntual , de su tripartito motero. ¿Qué que te quiero decir?
Ese es el tema estrella del que hablamos continuamente y nos divierte no veas cómo. Si por economía o espacio tuvieras tres motos ¿cuáles serían?. Te lo planteo de otra manera: Dispones de 14.500 euros que es la inversión en estos años de Joan,y esto es un blog de aficionados a la moto, pero mucho, mucho. Te obligo a que te compres -elije de segunda mano o nuevas-, tres. ¿A que es “superchachi piruli”  imaginar diferentes elecciones? ¿A qué te he excitado la imaginación?  Lo sabía, lo sabía.



Yamaha TW 200, pequeña pero matona. Tiene más bajos y algo
más de velocidad punta que la Suzuki VAN VAN 125.Lástima que
el importador ya no la traiga
"LA MOTO QUE VUELA: SUZUKI VAN VAN 125 cc"

Joan me puede aparecer, por ejemplo, con la Bonneville, la TW y ... un scooter Kymco 400, o la GS 650 , un scooter y la TW, o esta última y una Burgman 650 como la mía y a la que no le hace ascos, o igual cambia de las tres, dos y estrena una  Ducati Scrambler de esas que acaban de presentar en Colonia. ¡Jugar, jugar, que es lo que nos toca a nuestra edad porque el mundo se acaba!


¿PERO DÓNDE HAY UNA SUZUKI VAN VAN 125?


Puedo prometer y prometo que he intentado localizar alguna Suzuki Van Van 125 allá donde la hubiera y allá donde me la prestarán por un día para juntarla con la BMW G 650 GS y realizar con ambas esa excursión que estás viendo. Quería la Van Van porque desde que hice su prueba se ha instalado como una de las estrellas de este blog al igual que lo es la BMW g 650 GS -creo que la primera a tenor de las visitas continuas al link y a las opiniones que me dejáis sobre ella-. Con la alemana no había problema: contaba con la unidad que tiene mi amigo Joan, pero de la Van Van no he encontrado en mi área de Barcelona ni una, ni en tienda de ocasión, ni siquiera de ningún particular conocido ni tampoco de las de prensa de la propia Suzuki España en Madrid: “Tenemos que matricular un par de ellas pero ahora mismo no tenemos de pruebas, José María”  -me dijo el responsable de Suzuki en Julio.
El amigo Oriol, de Oriol Motos, me dijo que había comprobado que muchos de los que probaban la Van Van por primera vez se llevaban una decepción y no la compraban. Por eso no matriculaba para pruebas más esa original máquina. Yo tengo claro el por qué de la decepción: la falta de cultura motociclista y de información de cierto personal  que espera de una moto de 125  con grandes neumáticos y manillar alto poder saltar, hacer caballitos y derrapajes como lo hace una especializada KTM de enduro, o que sea un pepino como la Hayabusa en carretera .




Ejem....creo que yo tengo también bastante culpa en ese desaguisado ya que la prueba que hice la titulé: "Suzuki Van Van  .La moto que vuela". Y claro, más de uno se debía de imaginar que atravesaría los cielos de Barcelona como ET en la bici. Pues no, no era eso. Lo que quería decir es que en las tiendas duran poco porque las venden rápido. Vuelan. Mírame bien a los ojos. ¿Captas?... ¿captas ahora?. Fíjate si tengo razón que no he encontrado ninguna cerca de mi casa en la zona del Maresme en estos dos meses...

He visto alguna foto haciendo caballitos con alguna Van Van pero lo suyo, como con la TW Yamaha, es el paseo y su disfrute tranquilo, la pequeña moto para casi todo -con sus límites-, su confort en pequeñas distancias, sus aplicaciones en terrenos rurales, pistas fáciles, playas, incluso su uso por carretera ...como lo haría una scooter de su cilindrada. Es una moto comercial que se va vendiendo durante...décadas ya que su origen viene de los años setenta. Su réplica es la Yamaha TW, que en nuestro país Yamaha España la trajo algunos años en versiones de 125, 200, aunque la actual, que se produce en Japón, incorpora el motor de 225cc. Y mira por donde, Joan tenía una 200. Así que tirada la toalla, -...mira, no me vengas con el cuento que tienes una en Blanes o Llavaneras y que me la hubieras dejado porque me voy a cabrear y mucho...decidimos ya que son conceptos muy parecidos o iguales- , era hacer la prueba-salida-excursión con la aventurera -tiene pinta -Yamaha TW 200 que tanto cariño le profesa su amo midiéndola con su otra moto total, la BMW G 650 GS.

NO HAY QUE PONER  PUERTAS AL CAMPO...SI  LO TRATAS BIEN

La única vez que hemos rodado por pistas de tierra juntos fue hace un par de años cuando yo tenía una Transalp 700 y Joan había estrenado -buena compra de ocasión-  su GS monocilíndrica. Salimos del asfalto y nos internamos en unas pistas de tierra que, de vez en cuando, se complicaban algo. Ya entonces me quedó claro que con un aparato que pesa 230 kilos, revestido de fibras y con un gran carenado -sobretodo aquella Transalp- en marcha, nunca acabas de estirar la sonrisa pensando en el grado de estropicio ante una fortuita resbalada. Lo pasamos bien pero lo podíamos haber pasado mejor.



La BMW G 650 GS es una moto consistente, práctica y super probada.

Hace unos días salimos desde la casa de mi amigo, yo a bordo de la GS y él en la peque TW, con la intención de tomar una carretera asfaltada de curvas y en un momento dado internarnos en una zona de pista transitada habitualmente por tractores y vehículos TT. La carretera la conocemos bien ya que es la nuestra habitual de entrenamiento y hay que decir que somos privilegiados por poder disfrutar de la moto recorriendo los lugares que nos rodean que están plagados de campos , de bosques, de montañas -grandes y pequeñas -y además suele haber poca circulación. En el litoral también tenemos mar pero el movimiento circulatorio por ahí a veces es más complicado. Orrius, Dosrius, La Roca, Cañamas, San Antoni de Vilamayor, Montseny, Santa Fe, etc, son lugares que puede que a algunos no os diga nada pero si sonríes...es que has pasado por ahí.
Para mí, la GS 650 mono no tiene sorpresas. Tuve una y he hecho muchos kilómetros con otras. Sigue siendo la misma moto práctica y consistente, ligera de llevar en carretera, económica de mantenimiento y muy predecible atacando a fondo. Y cómoda, muy cómoda. No es fina de motor a bajas vueltas porque es monocilíndrica y te pide meter la aguja del cuentavueltas por encima de 3000 rpm, pero tiene unos bajos forzudos y estira bien las marchas. Es una auténtica herramienta de trabajo ...y de ocio además de económica.
La carretera era retorcida y las curvas fluían encadenándose una detrás de otra. Una gozada porque la BMW la sientes siempre con tracción y pegada al suelo. Hicimos un alto en el Coll de Parpers y nos cambiamos de montura.

UN PONY, DOS PONYS.


Me miré otra vez la TW 200 y la vi “friki” con sus ampulosas gomas pero también bonita. Tanto la Van Van -es parte de su secreto- como la Yamaha atraen las miradas por ese tamaño juvenil a medio crecer y la mezcla desproporcionada de sus gordinflones neumáticos, generando simpatía inmediatamente como lo hace un perro salchicha. Son como exploradoras...boyscouts, eso sí, más capaces de lo que uno piensa. Son ponys muy chulos.


Yamaha TW 200, diversión asegurada.

La sorpresa es que sentado encima no estás mucho más bajo que en la BMW, diría que igual, pero eso sí, inmediatamente te das cuenta del aligeramiento de los kilos. Poca broma, al menos y con los llenos, hay una diferencia de 50 kilos entre una y otra.
El asiento de la Van Van es bastante más cómodo y se sitúa 2cms más cerca del suelo pero, en cambio, su distancia del cárter a tierra es menor  (21.5 cm por 26.6 cm) que en el de la TW. El asiento de esta es más estrecho, con menor superficie pero más “todoterrenero”.
Joan le montó un desarrollo algo más largo a la TW pero la verdad es que todo el grupo de transmisión estaba en espera de cambio porque realmente las holguras de la cadena y piñones pedían a gritos que no se los torturara más. Cuando ponga el kit nuevo mejorará su finura de rodaje y ganaría en aceleraciones y velocidad punta. Una transmisión en mal estado en esa moto genera la fuga de 2 o 3 caballos, por las buenas. Por cierto, la TW 200 sale con 15 CV a 8000 rpm y la Van Van 125 con 12 cv.
Quedaban algunos kilómetros de asfalto así que estrujé el cambio en las marchas medias de la pequeña japonesay la verdad daba gustirrinín porque me llegaba el personal sonido de escape logrado por Joan.
Era incluso más bonito que el de la GS, más cantarín. En la pequeña Yamaha todo está en su sitio, todo muy cerca de ti. El manillar es amplío pero muy cercano, tanto que la pantalla puig que le había colocado Joan le quedaba a un palmo de la cara. Hay llegaban pocas turbulencias.




Pero os juro que la sensación de “revival” de unos buenos tiempos inundó mi ser. Volvía a llevar una moto como las de antes, las que pesaban poco y entraban en las curvas como demonios, de las que te sentías con el control absoluto ante cualquier tipo de reacción inesperada. El traje a nuestra medida. Las Bultaco Sherpa N, las Ossas Dessert o las Montesas Kenya de los 60 o en los 70, las Yamahas XT 350 o las series XR de Honda ...
Da igual. Levamos tal intoxicación de prestaciones, potencias y sobre todo ...sobrepeso de nuestras motos -a veces pienso que nos han ido engañando con el marketing- que si te bajas de una trail moderna de 260 kilos y te subes, por ejemplo, a esta TW que pesa la mitad y comienzas a curvear, lo más probable es que te pongas a llorar como un niño. Te recomiendo que aparques la emoción, pares, te seques las lágrimas porque te la puedes dar en la próxima curva. Vale, tu elefanta tiene 100 cv y ésta 15. Pero llorarás igual.
La pista era amplia aunque pedregosa. De pie en las estriberas tanto con la BMW que con la TW mantenías el control y equilibrio mejor. Antes de entrar en el camino de tierra bajamos cuatro o cinco décimas las presiones, aunque los neumáticos que calzaban ambas, 80 % de asfalto, no eran la mejor opción para hacer gilipolladas y como se vio se quejaban en forma de desplazamientos más que razonables, avisando que ojo al parche.

La GS, en esa pista larga que veis en la foto, se muestra aplomada llegando a sus mandos buena sensación de control. Las presiones de las gomas algo más bajas contribuyen a ello. La TW va bien asentada con sus gruesos donuts intentando adaptarse al rocoso camino y sus suspensiones, ambas de 150 mm, (mejor todoterrenora que la Van Van en ese sentido) ampliadas por los generosos balones de goma, cumplen bastante bien. Sin embargo, la agilidad que le dan sus cercanos ejes en recovecos y curveo, en recta la vuelven más nerviosa, cosa que conviene no olvidar. Frena correctamente de delante y no muy bien de atrás con su tamborcito clásico. La GS, en su línea, bien pero sin olvidar que nos traslada una moto de casi 200 kilos. Por eso, como en la vida, todo va bien hasta que deja de ir bien. Después de una parada fotográfica, el camino, miau, se presentaba incierto ya de entrada. Estrecho, de bajada pronunciada y con “rierales” enmarañados y marcados por el agua de las últimas lluvias. Para pensárselo.


Joan y sus dos queridos "TOYS"

Bueno, estábamos allí y no éramos -en el fondo no estábamos seguros de eso- unas nenas. Así que pasé delante hasta ...que apareció lo irremediable. A través de un enorme agujero pude ver el infierno y antes de hundirme para siempre en él opté por dejar hacer resbalar la TW hacia el suelo tan suavemente como pude y bajarme de ella antes. Al girarme vi a mi compañero con la moto acostada en la misma posición de pie y mirándome con cara de Melitón Pérez. Yo no sé por dónde hubiera pasado la boca del infierno Laia Sanz con esas motos pero pagaría por verlo. Que seguro que lo haría. ¿Con que neumáticos mixtos asfalticos para todo, eh? Moraleja: los mixtos, para asfalto, bueeeena tierra y para el bocata de jamón y queso.
Seguir el caudal de un río por una pista es una delicia y es lo que a continuación hicimos. Y hasta se nos apareció lo mejor que se le podía aparecer a la TW: ¡bancales de arena! !Es para lo que se inventó¡ !La playa!. Nunca he pasado tan seguro por ahí. Flop, flop, flop, suspiraban con gusto sus gordotes neumáticos.
Pasamos una montaña por pistas en buen estado y el paseo lo acabamos en el mar, tomando la carretera hacia casa. La BMW G 650 GS se encontró en su mejor salsa. Una excelente y confortable moto de carretera que se puede asomar por caminos civilizados. A la TW no le conseguí verle más de 100 kmh en su marcador y vibraba bastante. Estoy convencido de que cuando se le cambie el kit de transmisión todo va a ser diferente. Me apostaría a que hace puntas -al menos de marcador- de 120 km/ y, desde luego, con un rodar mucho más suave.
Dos motos amigas. Podrías empezar de joven con una y acabar de veterano con la otra. O al revés. O tener las dos.




Joan no tiene whatsapp pero tiene tres motos. 

-“Esta salida me ha servido de algo. ¿Qué tal los Dos Mares?”-, me dijo al acabar nuestra rodada montañera. ( Los Dos Mares son una clásica excursión pirenaica que sale de Rosas -pueblo Mediterráneo- y llega a San Sebastián -Mar Cantábrico ). 
“Por supuesto, yo con la TW"- añadió Joan.
Mira qué bonito


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miércoles, 8 de febrero de 2012

COMPARATIVO HONDA TRAIL: NC 700 X CONTRA X L 700 V TRANSALP




¿GUERRA FRATICIDA?
Esta crisis ya no existe. La crisis es un altibajo, un accidente puntual en el tiempo que  puede ser económico, social, moral, espiritual, etc, pero cuando esta destrucción chunga se instala de fijo en nuestra sociedad lo que hay que asimilar es que esta realidad bien tangible es la que nos acompañara como un lazarillo tocapelotas para mucho tiempo. Lo que estamos viviendo no es crisis, es un cambio de sistema. Otra manera de vivir diferente.



Yo no sé si esos aeropuertos llamados fantasmas que permanecen recién inaugurados rodeados de la más triste soledad se convertirán en catedrales con santos, en macro bingos  o en centros de convenciones. Pues a lo mejor podrían ser todo eso en uno y, mira, puestos a transformar y optimizar hasta se podrían montar mercados y ferias en sus huérfanas  pistas o montar también carreras de dragaster. Porque ahora toca diversificar recursos, ahorrar costos y gestionar bien y eso es lo que han ido a buscar directamente los japoneses de Honda con sus tres modelos con la misma base que montan la trail NC 700 X, la motoscooter Integra 700 y la naked NC 700 S. Ellos lo pasaron muy mal en la segunda guerra mundial y no quieren que se les repita el desastre en esta tercera guerra…económica.

 

Las premisas que tuvieron en cuenta como una orden al diseñar estos tres modelos – menos las fibras diferentes al menos en dos modelos, un manillar más alto y largo, y suspensiones más largas en una, son las mismas motos- era mantener a toda costa la calidad de siempre, la optimización de la robótica, la aportación tecnológica y, esto es lo más notable para competir en el duro mercado actual, un costo de compra para el cliente muy competitivo.
En el caso que nos ocupa, la trail ciudadana NC 700 X -apta para carnet A2- aparece con una cifra de 6.499€ (6.999 euros C –ABS ), a enorme distancia de su hermana la Transalp XL 700 V que marca, de momento, 8.499 e ( 9.129 con ABS), indica que han cumplido sus objetivos al menos en el apartado económico. Y en el tecnológico también porque el derroche de imaginación al diseñar la moto y su compartido motor entre sus familiares directas es claro. ¿Así que esta futurista NC es mejor y más buena maquina que la incombustible Transalp de toda la vida? Pasen al salón, señores.

Gran espacio en el falso depósito

LA NUEVA CHICA DEL BAILE

De entrada, al verla en directo te das cuenta que tiene un diseño peculiar pero curiosamente ya visto porque sus líneas son muy parecidas a las de su hermana mayor Crossrunner. A mi parecer, peca de un cierto desequilibrio de formas, como la que monta el motor de la VF, sin duda buscado expresamente, cargando mucha masa de fibra en su parte delantera –a mí, la antigua VStrom no me gustaba en ese sentido– y su parte trasera más ligera. Hay que reconocer, y eso es un puntazo, bravo, que seguramente es el pago al generoso habitáculo que puede alojar un integral en el falso depósito. Es un tema puramente de estética y ya sabemos que eso es una cuestión muy personal. Sin embargo, y dado que la nueva Crosstourer 1200 también forma parte de esta línea, considero un cierto riesgo el no diversificar diferentes diseños opcionales ante clientes que puedan tener otros conceptos estéticos. ¿De verdad  hay alguien que le guste el diseño del morro de los Mitsubishi de toda  la gama Lancer?. Las líneas de esta gama de Honda nos recuerdan a un delfín. Pero, ¿y a los que no les gusta el pescado?.

Mejores acabados en la Transalp

Por otro lado, y depende desde donde la mires, resulta atractiva aunque creo que su punto más flaco es fácil de corregir – el grupo delantero del faro  -ya que con una pantalla menos tímida y alta mejoraría la visión estética de la moto. Al lado de la Transalp 700 y subido en ella, la nueva NC se siente al menos una talla y media menor. Primero, porque los no muy largos de piernas al menos tocan tierra y esto se lo deben a los neumáticos de llanta 17 puros de carretera y a los muelles relativamente cortos – 153,5 mm delante y 150 mm atrás- que monta esta trail “light”. Ahí está una de las diferencias más marcadas que se siente rodando si nos referimos al confort entre esta NC y la Transalp 700. Porque la XL de toda la vida mantiene un concepto más clásico de lo que tiene que ser una trail, porque tiene que servir para incursiones “terreneras” o circular por carreteras las destrozadas de las que hay en cualquier país del mundo.
El recorrido libre de la Transalp dispone, en su parte delantera, de 177mm y de  173 mm en su trasera. Rodando encima de esos largos amortiguadores, las irregularidades del terreno quedan filtradas como ninguna otra, mucho más suavemente de lo que lo hace la NC, que son más cortas y duras. Porque queda ya claro que esta nueva Honda es en el terreno dinámico más equilibrada que su hermana, con mejor centro de gravedad, mayor rigidez del chasis y por lo tanto menos desplazamientos de masas. En marcha su comportamiento en carreteras de curvas se muestra más ágil y rápida ante los cambios de trazada que su hermana… ¿mayor?. La Transalp necesita un segundo para decidir la mejor trazada iniciando una curva- más que su peso, su mayor envergadura la condiciona en ese sentido – mientras que la recién aparecida NC 700 X el tomar una decisión de ese tipo…no se lo piensa ni un segundo: entra, gestiona, sale y punto.

Neumáticos trail y neumáticos de carretera

Es una moto más “fun” con tufillo de supermotard aunque es verdad que su pequeña cabecilla portafaro invita, al ver el piloto un espacio libre más despejado, a entrar con más seguridad y más aplomo en las curvas.  La Transalp siempre ha sido ágil y fácil de llevar – realmente es una de sus virtudes- pero no tiene la limpieza de trayectoria ni la capacidad de la otra ante los cambios improvisados y en eso influye la medida ( 100/90 de 19 ) de su neumático delantero más alto y, como digo, su mayor masa .
Pero amigos, si hemos de adentrarnos en un camino o en una pista porque la carretera está cortada o porque hay una retención de circulación de aquí te espero, la Transalp siempre te invita a saltarse la cuneta y adentrarse por zonas de tierra relativamente poco complicadas, eso sí, con mayor seguridad que lo haría una VStrom, una Versys, o la Honda NC 700 X. Así que a esta le adjudicaremos el papel de la más deportiva y a la Transalp, por su propio concepto, de la más viajera. Todavía le otorgaríamos una medalla a esta última y es que si tienes problemas de espalda o vértebras es la mejor opción.

Yo se de unos que se la van a comprar....

Es curioso pero he leído en las pruebas hechas hasta ahora de esta NC que el sonido que emite el motor es muy parecido al de la Transalp. A mí no me lo parece. Aunque es cierto que esta Transalp ha pasado por muchas manos antes de quedarse en las mías y puede ser que el escape ya esté muy destapado emitiendo sus dos cilindros en V a 52º un sonoro “claqueo” metálico que puede exagerar el trabajo de los pistones. Cuando ponemos en marcha el motor de  la NC – un bicilíndrico en línea calado a 270º -aparece un sonido grave mucho más contundente y desde luego más sugerente y bonito  y que ¿a pesar? de sus  48 CV empuja limpísimo y con una suavidad encomiable. La Transalp dispone de 59 CV y en determinados momentos se pueden notar a favor sobretodo con carga pero su motor, aunque también es fino, es algo más rudo que la de su hermana recién nacida. Más trail.
Y hablando de motores, hay que recordar que lo peor de la Transalp es el excesivo calor que desprenden los cilindros tan juntos que forman al final un bloque calefactable muy poco sufrible en verano. No he tenido la oportunidad en estos días tan fríos de comprobar el alcance del grado térmico del propulsor de la NC, aunque apostaría que es de los del tipo frio, como la de su exquisita prima la Shadow 750.



¡CÓMPRATELA CARLOS!

Hay personas que pueden dudar de comprar esta trail “light” NC porque les parezca poco potente. Sin ir mÁs lejos  Carlos, –solo ha llevado scooter de 125-que es  el hijo de Manel, uno de los  amigos que aparece en las fotos., se fía de lo que le digamos en esta prueba para tomar una decisión de compra. Joan, el otro amigo que veis, lo tiene más claro y creo que se cambiara su BMW Scarver por esta NC 700. Su cara, nada más dase una vueltecita con la nueva trail, era para fotografiarla.
-¡Qué pasada de finura y cómo anda este reloj!-dijo
Y anda, sí anda. Es un motor que va engranando marchas linealmente sin tirones raros y lo hace con gran dulzura. Es moto de fácil llevar como todas las Honda  por lo que te acabas encontrando trazando fino y rápido serpenteando por cualquier ruta de montaña. Da confianza ya desde el primer momento.
Los frenos son  eficaces, el delantero funciona perfecto. Hay bajos buenos y medios inteligentes que te sacan de todo. Ya está. No preguntes por la parte de arriba, no hay contestación. Quiero buscarle pegas, y no se las encuentro, créeme. Bueno, lo antes comentado y es su estética tan peculiar que no me convence y, ah, sí esa sexta marcha tan descolgada que no resulta agradable en conducción normal como os explico más adelante. Vale, y encuentro a faltar mas suavidad de los amortiguadores…y más protección delantera,..y los neumáticos trail…pero ¡qué digo!, ¡Ya tengo la Transalp!.
 Bien, yo he tenido muchas motos de 50 cv – BMW boxer, GS 650, Suzuki Freewind, etc, y he viajado con ellas con maletas y pasajera sin problemas. Pero es que ésta las supera en diversión, en optimización energética –a ver quién es la guapa de tener un deposito de 14 litros y hacerse 400 kilometros- y, sobre todo, como digo, en finura de marcha. Tengo buenos recuerdos de la monocilíndrica BMW GS 650 pero esta Honda tiene dos cilindros, es más suave,…y cuesta menos.



Y !que curiosidad!: No recuerdo una relación de cambio tan diferente y contrastada en la última marcha como las que llevan estas dos Hondas. La sexta relación de la NC 700 es tan desmultiplicada que hay que olvidarse de ella en la circulación normal a 70, 80 por hora porque no la aguanta. A 2000 rpm, la 5ª va bien. Ya digo, la 6ª es una auténtica over-drive para autovía y autopista. En cambio, la 5ª marcha –no tiene más- de la Transalp es tan corta que casi parece una relación cerrada para carreras en cuesta. Por cierto, el consumo de ésta es contenido también pero sin llegar al grado de excelencia de la austera NC.
En el apartado de acabados se nota que la Honda “vieja” es de otra generación porque hay un cierto esmero, sobretodo en la parte del cuadro de relojes, que no se ve en la nueva. Ya sabemos que antes derrochábamos más en todo. Aquí, la NC con poco gasto añadido podría haber brillado bastante mejor ya que el conjunto es demasiado espartano. Hombre, Taochi o como te llames, podías haber elegido un poco mejor el plástico que rodea el cuadro digital, que es lo que más se ve, ¿no?. Aunque hubiera que pagar 10 o 20 yens más.
Aunque no lo parezca a simple vista, la Transalp tiene un asiento más confortable y también la posición resulta más relajada para el piloto ya que sus estriberas delanteras quedan más adelantadas y bajas. Las de la NC son un par de centímetros más cortas – 52 cm delante y detrás hasta el asiento, lo medí – pero las piernas del piloto van más forzadas al estar más retrasadas las estriberas delanteras. Bueno, quedamos que es más deportiva y que por todo ello la Transalp es más viajera. Por cierto, en la Transalp si eres de pierna corta tendrás algunas dificultades para poner los pies en el suelo.
No sé cuánto durara la Honda XL 700 V Transalp al lado de su hermana menor. Lo cierto es que es una férrea opción de dureza contrastada y una buena herramienta en el día a día, como lo demuestran los “veintipico” años que permanece en el mercado.
La Honda NC 700 X, de entrada, te pone por delante su precio rompedor. Es la moto que me gustaría elegir para alquilarla si me encontrara en Canarias de vacaciones o en los Alpes y creo que eso también le va a interesar a los que se dedican a este negocio. Es, por primera vez y por el cambio de estrategia comercial, una auténtica Honda grande trail a precio de moto standart  y además con toda la garantía del primer fabricante del mundo. Y gasta que te ríes. Si estás vivo, tienes trabajo y quieres una moto  ¿a qué esperas?

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